{"id":454626,"date":"2013-12-04T00:01:21","date_gmt":"2013-12-04T05:01:21","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=454626"},"modified":"2013-12-03T20:07:17","modified_gmt":"2013-12-04T01:07:17","slug":"algo-mas-que-palabras-121","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2013\/12\/04\/algo-mas-que-palabras-121\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A veces es bueno retornar a las ra\u00edces y a los motivos, a las realidades vividas por la naturaleza humana y a la historia de los sentimientos, para ver con otros ojos la perspectiva del tiempo, lo que hubiera sido evitable, lo que sucedi\u00f3 inevitablemente, y lo que puede volver a suceder. La vida, que es un permanente espacio de sorpresas, con unos moradores en continuo movimiento, nos imprime en ocasiones unos contrastes que nos dejan sin palabras. Por eso, pienso que es muy saludable prestar atenci\u00f3n y poder decir por igual, poder visionar horizontes unos junto a otros, y asimilar relaciones uno con todos y todos con uno. Al fin y al cabo, existimos para convivir, y el di\u00e1logo es el gran instrumento a utilizar. Ciertamente, la convivencia a\u00fan es la gran asignatura pendiente de la ciudadan\u00eda, en parte por un mal uso de los deberes y de los derechos, por la irresponsabilidad propia del ciudadano, que no piensa y se deja llevar por el instinto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El verdadero ser humano que busca, crece aprendiendo, y llega a descubrir que somos los principales garantes de lo que pasa por el planeta. No tenemos excusas. Somos la memoria que recogemos y el compromiso que tomamos. Y en esta vida, la primera obligaci\u00f3n es la de entenderse y atenderse, mal que nos pese. No es un compromiso\u00a0 m\u00e1s, que conlleve una tarea extraordinaria, es una oportunidad para penetrar en la felicidad de uno, sintiendo el bienestar de los dem\u00e1s. Naturalmente, todos tenemos el deber, y tambi\u00e9n el derecho, a ser felices. Aunque el querer dicen que lo es todo en la vida, en ocasiones, hay voluntades que nos trastocan hasta el mismo concepto de la persona humana. Motivados por estos errores inhumanos, causantes de tanto horror y miseria, Naciones Unidas, a trav\u00e9s de su Asamblea General, proclam\u00f3 el diez de diciembre como d\u00eda de los derechos humanos en 1950. Fue un gran paso, y a la vez una gran pasi\u00f3n, intentar que todas las voces puedan o\u00edrse, y tras su escucha, poder al menos compadecerse y buscar liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cualquier caso, frente a tantos desprop\u00f3sitos como crueldades vertidas, hace falta que la luz de los derechos humanos ilumine y refuerce la visi\u00f3n de la Declaraci\u00f3n Universal, como compromiso con la dignidad y la justicia a escala planetaria. No es una lista de ambiciones, ni un articulado de buenos prop\u00f3sitos, se trata de poner armon\u00eda y de activar, en todos los lugares donde exista la vida humana, un respeto y una consideraci\u00f3n hacia nosotros mismos. Tenemos que desterrar de este mundo el ciclo vicioso de humillaci\u00f3n que tantas personas soportan. Los tiempos actuales son propicios al comercio de personas, a la represi\u00f3n de pensamientos, al atropello de existencias con la confusi\u00f3n y la mentira. El d\u00eda que todos formemos parte de un compromiso de denuncia de estos abusos inhumanos, protegiendo a los m\u00e1s d\u00e9biles, y ayud\u00e1ndoles a obtener justicia y apoyo, habremos avanzado en las relaciones humanas, en la cooperaci\u00f3n \u00a0y colaboraci\u00f3n de auxilio. Por desgracia, el estado de derecho en muchos pa\u00edses establece diferencias. Los fuertes lo consiguen todo. Los d\u00e9biles, en cambio, lo sufren todo. Hay tantos derechos b\u00e1sicos negados a vidas inocentes, que ser\u00eda bueno reflexionar y ver la manera de superar este calvario en el que malviven muchos seres humanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Indudablemente, tenemos que volver a entusiasmarnos en las aspiraciones profundas del ser humano, de vivir en dignidad, superando los conflictos y la deshumanizaci\u00f3n que nos invade. Hemos de romper con la tremenda violencia que nos cobija en el momento presente. Estamos negando el futuro y el presente a tantas criaturas, que la luz de los derechos humanos ha de resplandecer por todo el orbe, de manera urgente y precisa. Para ello, no es necesario ning\u00fan acto de heroicidad, sino de coherencia humana, de esp\u00edritu autocr\u00edtico, de salvaguarda del imperio del derecho m\u00e1s natural, puesto que lo que debe cesar es nuestra pasividad ante la explotaci\u00f3n de vidas humanas. La esclavitud sigue m\u00e1s vigente que nunca. Si nos hubieran educado en el deber de conciencia, ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil llegar a estos indeseables ciudadanos (o poderes) que no paran de torturar al m\u00e1s d\u00e9bil. El mundo actual lleva consigo una crisis de valores en la humanidad, que puede destruirse por s\u00ed mismo. Lo sabemos, pero hacemos bien poco por cambiar. Tambi\u00e9n aumentan las desigualdades, que con la mala gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos, veo muy dif\u00edcil que disminuya la pobreza. Tambi\u00e9n lo sabemos y hacemos nada por transformar la exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En vista de la bochornosa situaci\u00f3n, se me ocurre pensar en las dos maneras de propagar la luz, que al menos nos de esperanza. Una, siendo el sol que la emite. Otra, el espejo que la refleja: la luna. En ambos modos, se requiere un coraz\u00f3n en movimiento, capaz de instruir a las nuevas generaciones otro estilo de vida, totalmente distinto al presente, puesto que se trata de equipar a todos los seres humanos con los medios que necesitan para vivir su vida en condiciones de seguridad y con dignidad. Y esta luz es la que ha de educar, no como una lecci\u00f3n que se aprende en las escuelas, sino como el haz y el env\u00e9s de una flor, que es flor por ella misma y en su conjunto. Bajo este referente de belleza, cualquier violaci\u00f3n a los derechos humanos, hace que la luz yazca muerta en el suelo, sin posibilidad de iluminar o de reflejar ning\u00fan cambio. Por tanto, cuando tantas fuerzas contrarias nos impiden ver la luz y seguir a la luz, nos queda la ilusi\u00f3n de la evoluci\u00f3n, de la ruptura con lo que no florece, haciendo de los humanos derechos, un deber de obligado cumplimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El d\u00eda que en verdad los derechos humanos espiguen como un sol de justicia, o como una luna encantada, y sean lenguaje com\u00fan en todo el planeta, ser\u00e1 cuando avanzaremos hacia la mayor realizaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n humana, una promesa que est\u00e1 en el alma de la Declaraci\u00f3n Universal, y que a\u00fan no ha pasado de ser una proposici\u00f3n m\u00e1s, puesto que con la creciente brecha entre ricos y pobres, entre poderosos y vulnerables, entre agresores y v\u00edctimas, entre los tecnol\u00f3gicamente adelantados y los incultos, lo que nos hace pensar que la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea tiene a\u00fan mucho trabajo por hacer, a pesar de que se lleven veinte a\u00f1os trabajando por sus derechos. Ah\u00ed est\u00e1 el esc\u00e1ndalo de las disparidades crecientes, y tantas otras incoherencias avivadas, generando tensi\u00f3n y un c\u00famulo de conflictos que nos desborda, lo que ha de propiciarnos a que nos sumemos al apasionamiento por el ser humano libre de ataduras. De lo contrario, de proseguir la cadena de abusos y la indiferencia nuestra, la civilizaci\u00f3n se hunde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b> <i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>1 de diciembre de 2013.-<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA LUZ DE LOS DERECHOS HUMANOS<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-454626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=454626"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":454627,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454626\/revisions\/454627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=454626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=454626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=454626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}