{"id":454730,"date":"2013-12-11T00:01:01","date_gmt":"2013-12-11T05:01:01","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=454730"},"modified":"2013-12-10T20:10:40","modified_gmt":"2013-12-11T01:10:40","slug":"algo-mas-que-palabras-122","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2013\/12\/11\/algo-mas-que-palabras-122\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es evidente que el mal existe, pero tambi\u00e9n el bien, como el fuego vive, pero no sin frotar cuerpos, o el mismo d\u00eda sin la noche. Todo tiene su punto y su espacio, su expresi\u00f3n y su silencio, su explosi\u00f3n y tambi\u00e9n su ca\u00edda. Por lo pronto, no hay que acomodarse o dejarse vencer por la primac\u00eda de una econom\u00eda devoradora de la pol\u00edtica o por una pol\u00edtica corrompida, devastadora del estado social. Tenemos que saber discernir lo que nos conviene, utilizar bien los sentidos, mirar y saber ver m\u00e1s all\u00e1 de las pasiones de otro tiempo, trabajar por gestionar menos burocr\u00e1ticamente una cultura al servicio del ser humano. Nada hay m\u00e1s importante que la persona. Esta es la premisa que debemos tener clara. Lo subrayo como principio de actuaci\u00f3n. Cuesta entender, por consiguiente, que para una buena parte de los intelectuales de hoy en d\u00eda, su principal preocupaci\u00f3n sea conseguir dinero, y no reivindiquen la justicia social o la libertad de creaci\u00f3n para la manifestaci\u00f3n de sus ideas, ni inventen cosas nuevas para avivar el entusiasmo por la belleza, que como dec\u00eda Plat\u00f3n es el esplendor de la verdad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Naturalmente, los nuevos tiempos, tal y como se vienen concibiendo, imponen desigualdades, sobre todo aumentando la injusticia de castigar m\u00e1s al que menos tiene. Para ello, se genera una incertidumbre que descapitaliza al m\u00e1s d\u00e9bil, como si fuera el responsable de todos los males actuales. La falsedad, que por otra parte es tan antigua como el \u00e1rbol del para\u00edso, nos gobierna a jornada completa. No descansa. Y est\u00e1 en red. Tampoco la verdad mal intencionada, que es la peor falsedad, nos deja libres de sus zarpazos. Te la puedes encontrar de manera virtual en cada amanecer. Al final uno ya no sabe si necesita trabajar para vivir, o si necesita maldecirse para engrandecerse. En el mundo de la contradicci\u00f3n todo es posible, que las nuevas generaciones vivan peor que las pasadas, que el mercado despedace el imperio de la ley, o que los ciudadanos se conviertan en marionetas de unos gestores sin identidad, pero que est\u00e1n ah\u00ed, moviendo los hilos de la subsistencia a su antojo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy todo esto parece una pel\u00edcula de terror. Porque el mercado es el que instruye, el que adiestra, el que gu\u00eda y orienta, el que castiga e increpa, el que corrige y escarmienta, el que domina y triunfa, el que sugestiona y mangonea. Ante este tipo de tropel\u00edas inhumanas, es menester poner orden con la construcci\u00f3n de nuevas instituciones con vocaci\u00f3n planetaria. No se puede jugar de esta manera con las personas. Lo que debemos es producir m\u00e1s ilusi\u00f3n con el futuro, tener m\u00e1s sinton\u00eda con los que gritan, congelar cualquier exclusi\u00f3n, e indagar hacia otras opciones m\u00e1s solidarias. S\u00ed hay alternativas, pero primero hay que desenmascarar y oponerse a lenguajes necios, porque la necedad es la madre de todos los trastornos. Cuidado con la multitud de parlanchines empe\u00f1ados en demostrar que tienen talento para seguir a la sombra del poder. Mucha atenci\u00f3n tambi\u00e9n a ver los vicios ajenos y olvidar\u00a0 los propios. Los desastres de esta falta de conciencia ya los sufrimos, a trav\u00e9s de las tormentosas relaciones de unos para con otros, puesto que a veces tenemos problemas internos muy grandes que, la misma gente que nos circunda, no entiende.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mundo de las contrariedades y de las contradicciones vuela sobre cada uno de nosotros, con influencias diversas, casi siempre crecidas de maldad, de juramentos en falso, que nos conducen a comportamientos absurdos, a divisiones que debemos sanar cuanto antes. Tenemos que ir al rescate de cada uno. Los ciudadanos no pueden convertirse en enemigos de s\u00ed mismos. Llevamos siglos elaborando maldades que nos destruyen y nos hunden como especie. Tenemos que decir basta. No es algo sobrehumano, es cuesti\u00f3n de activar la moralidad como aliento y la verdad como sustento. El bienestar y la esperanza de los pueblos no podr\u00e1 llegar de la mano de la esclavitud, de la inseguridad, lo sabemos, pero hacemos bien poco por cambiar. Es hora de que los agentes de gobernanza, medien, concilien y reconcilien vidas perdidas, vidas arrebatadas, vidas comercializadas, vidas aplastadas en definitiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son muchos los seres humanos que no han conocido otra vida, m\u00e1s que la del sufrimiento, aunque vivan en lugares de paz. Sabemos que los despose\u00eddos y los desnutridos han aumentado en los \u00faltimos tiempos, viven con la promesa de una nueva vida, y esperan de nosotros que ejerzamos como personas, no como b\u00e1rbaros. Ciertamente, no necesitar\u00edamos levantar tantas vallas, como la que separa Melilla de Marruecos, si en verdad borr\u00e1semos la cultura discriminatoria que nos invade. Todos los seres merecen vivir, no pueden ser descartados porque son semejantes a nosotros, merecen una oportunidad, una \u00fanica oportunidad, pero la merecen, y m\u00e1xime cuando son v\u00edctimas de sistemas injustos y excluyentes. Para ello, se necesita menos caridad y m\u00e1s justicia social, menos palabras y m\u00e1s compromiso social, menos limosnas y m\u00e1s inversi\u00f3n para los pobres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Acaso puedo sentirme bien, permanecer indiferente, decir que soy libre, viendo (o conviviendo) con personas encadenadas a la pobreza m\u00e1s extrema, al comercio m\u00e1s denigrante. \u00bfEs qu\u00e9 no las vemos? \u00bfO es qu\u00e9 no las queremos ver? El enfoque de la mano tendida en la lucha contra la pobreza ha de distinguirse por avivar las pol\u00edticas de empleo, para que cualquier ciudadano pueda desarrollar su propia vida acorde con sus aspiraciones. Estoy convencido que el problema de las tremendas desigualdades ser\u00e1 el nuevo c\u00e1ncer de la civilizaci\u00f3n moderna. Algo que renace de un injerto de maldades activadas por sistemas corruptos, e insensibles con el desempleo o el empleo en precario que no proporciona un nivel de vida digna. Indudablemente, tenemos que proyectar nuevos caminos donde se impulse el control de los mercados financieros, donde prevalezca la \u00e9tica sobre la econom\u00eda y el bien social sobre la ideolog\u00eda de la tecnocracia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A mi juicio, tenemos un capitalismo gestor sin escr\u00fapulos, que viene ejerciendo un poder como jam\u00e1s, que ha hecho de la burocracia el mayor negocio, puesto que lo lleva todo a su beneficio, haci\u00e9ndolo adem\u00e1s como aut\u00e9ntico depredador de existencias. \u00a0Desde luego, las pol\u00edticas monetarias y financieras no pueden seguir da\u00f1ando a los m\u00e1s d\u00e9biles. Los responsables pol\u00edticos, sin duda, tienen que ocuparse mucho m\u00e1s por ese bien colectivo y la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica debe subordinarse a ese objetivo con criterios \u00e9ticos. \u00a0Pongamos impuestos solidarios, medidas de transparencia en las instituciones pol\u00edticas y financieras, y establezcamos unas actividades financieras supeditadas a la creaci\u00f3n de un bienestar global, que todos merecemos por el hecho de ser personas. Hagamos algo por la humanidad que no sea una mera d\u00e1diva. Vayamos a la ra\u00edz del problema, que no es otro, que unos pocos se quedan con lo que es de todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b> <i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>8 de diciembre de 2013.-<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ME NIEGO A QUE LOS NUEVOS TIEMPOS IMPONGAN DESIGUALDADES<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-454730","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=454730"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":454732,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454730\/revisions\/454732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=454730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=454730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=454730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}