{"id":454816,"date":"2013-12-18T00:01:47","date_gmt":"2013-12-18T05:01:47","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=454816"},"modified":"2013-12-17T19:12:16","modified_gmt":"2013-12-18T00:12:16","slug":"algo-mas-que-palabras-124","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2013\/12\/18\/algo-mas-que-palabras-124\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b> <\/b>Llegamos a un momento en que todo parece revestirse de magia; no en vano, el coraz\u00f3n es un ni\u00f1o, siempre en af\u00e1n de b\u00fasqueda. Nuevamente vuelve a conmovernos la estrella con su milenaria luz, la vida misma con su abecedario de m\u00fasicas y sus variados conciertos, el esplendor de unos hechos y la nostalgia de que nada es lo mismo. De nuevo retorna a nosotros ese esp\u00edritu navide\u00f1o, entre la a\u00f1oranza y la ilusi\u00f3n, lo que pudo haber sido y no fue, o si lo fue, no lo supe meditar, o s\u00ed, que de todo hay en la vi\u00f1a del mundo. En cualquier caso, siempre es buen momento para hacer silencio y compartir con soledad nuestros pensamientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde luego, si comparti\u00e9ramos m\u00e1s la voz de los que no tienen voz, la sencillez y la naturalidad de lo que soy, la sabidur\u00eda del que no tiene estudios, pero que ha tomado lecci\u00f3n de la c\u00e1tedra de la vida y lleva consigo el esp\u00edritu de la sinceridad, estoy convencido que tendr\u00edamos otro interior m\u00e1s feliz. Ciertamente, nos han injertado en vena tanta hipocres\u00eda que, m\u00e1s que vivir, morimos rodeados de maldades. El d\u00eda que pensemos que m\u00e1s vale un minuto de existencia franca, que todo un a\u00f1o de farsa, ser\u00e1 el inicio del aut\u00e9ntico cambio. Pienso, que ha llegado el momento de que la humanidad no se deje eclipsar por los falsos dioses, y profundice en el ser de las cosas, que es en el fondo lo que necesitamos saber. Las realidades son muchas, pero la verdad es una y \u00fanica como Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Evidentemente, s\u00ed Dios no fuese verdad, no vale la pena que exista. Necesitamos la verdad para crecer como humanos. Una m\u00edstica de hondura, como Santa Teresa de Jes\u00fas, lo dej\u00f3 bien claro: &#8220;Quien a Dios tiene, nada le falta, s\u00f3lo Dios basta&#8221;. Es esa verdad la que prueba mi existencia y la de cada uno de nosotros. Una verdad y una vida que nos pertenece a todos por igual, sea creyente o no lo sea. En su tiempo, se quejaba el escritor Saramago de que hab\u00eda personas que le negaban el derecho de hablar de Dios, porque no cre\u00eda. Y \u00e9l dec\u00eda que ten\u00eda todo el derecho del mundo a hacerlo. Claro que s\u00ed. Quer\u00eda hablar de Dios porque es un problema que nos afecta a todos. As\u00ed es, es nuestro Creador, y como tal no es propiedad de nadie, y mucho menos del yo encerrado en s\u00ed mismo. Indudablemente, tenemos que caminar hacia el descubrimiento de Dios. Este es el itinerario, que no es otro que el amor hacia toda la humanidad. Ah\u00ed est\u00e1 el naciente horizonte de vida, esperando esa orientaci\u00f3n decisiva de encuentro, no con el poder, ni con la fama, sino con la autenticidad de la donaci\u00f3n de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil este mundo en el que tantas veces se relaciona el nombre de Dios con la venganza, o incluso con la violencia y el odio, pero para eso somos sujetos pensantes, para poder discernir los caminos. El mismo t\u00e9rmino amor, lo hemos mediatizado hasta el extremo de volverlo una voz interesada. Quiz\u00e1s, por ello, nos inquiete a\u00fan mucho m\u00e1s que Dios se haya hecho ni\u00f1o en este orbe de b\u00e1rbaros. Adem\u00e1s, si Dios, que lo es todo, se volvi\u00f3 insignificante, \u00bfpor qu\u00e9 lo hizo?. Esta es la pregunta que debe \u00a0interrogarnos. Sin duda, para que podamos sentir el sentimiento de amor m\u00e1s pleno, nos atrevamos a amar la inocencia, indaguemos en\u00a0 la pureza, y volvamos a ser la poes\u00eda que acompa\u00f1a y estremece al pulso de la vida. Cada alma es como un verso que busca unos ojos con los que dialogar. Creo que tenemos que volver a ser amantes de la belleza, para entender este tiempo de luz, propicio para transformarnos por dentro,\u00a0 para abrirnos al mundo y dejar que el mundo nos hable, para escuchar y para dejarnos sorprender. En ocasiones, andamos tan entusiasmados con nosotros mismos, tan esclavos\u00a0 por las cosas tangibles, que no encontramos momento para guardar sosiego y escucharnos, y mucho menos para atender a los que nadie quiere o\u00edr.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy tampoco tenemos posada para multitud de personas que llaman a nuestro puerta. No tenemos espacio para ellos. Sin embargo, celebramos la Navidad como si ellos, los abandonados de este mundo, no existiesen. Somos as\u00ed de necios y de prepotentes. No les hacemos participes de nuestra alegr\u00eda. Quiz\u00e1s no la llevemos consigo, puesto que hemos hecho del Ni\u00f1o Dios, una propiedad para nuestro antojo. Le hemos despojado de ese amor verdadero y universal. Nos servimos de ese Ni\u00f1o para nuestro divertimento m\u00e1s ego\u00edsta. Nada tiene que ver con el pasaje evang\u00e9lico, de que en la noche santa, Dios mismo se ha hecho hombre, como hab\u00eda anunciado el profeta Isa\u00edas: el ni\u00f1o nacido aqu\u00ed es &#8220;Emmanuel&#8221;, Dios con nosotros. Lo hemos desvirtuado todo. De lo contrario, no se entiende que la pura bondad de un ni\u00f1o nos deja indiferentes. Esta frialdad no se corresponde con el gran gozo de los pastores, al que el \u00e1ngel se hab\u00eda referido, entrando tan hondo en su coraz\u00f3n que les daba alas. Nuestras prisas son muy distintas a la de los pastores que se apresuraron por llegar a Bel\u00e9n, hoy las cosas de Dios pueden esperar, no as\u00ed nuestras cosas mundanas por las que perdemos si es preciso nuestra propia identidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero volvamos al ni\u00f1o, que en estas fiestas contemplamos en el pesebre, es un reci\u00e9n nacido que puso su morada entre nosotros, es el hijo predilecto de Dios que va a vivir entre nosotros, sin poder\u00edo ni grandiosidades, viene como un ser indefenso y necesitado de nuestras caricias. Pide nuestro cari\u00f1o, llama nuestra atenci\u00f3n, precisa nuestra ayuda. No quiere de nosotros m\u00e1s que nuestro amor desinteresado. Deber\u00edamos, pues, hacer un mundo m\u00e1s apropiado para los ni\u00f1os. Por desgracia, a\u00fan no estamos decididos a respetar su dignidad, ni a asegurarles un bienestar\u00a0 para todos. No podemos celebrar la Navidad, con el esp\u00edritu de gozo que conlleva, mientras la pobreza y la falta de acceso a los servicios sociales b\u00e1sicos, facilite que millones de ni\u00f1os se mueran. Nos alegra que las necesidades de los ni\u00f1os dominen el trabajo del sistema de las Naciones Unidas, pero nos preocupa que a\u00fan no se priorice la protecci\u00f3n de los menores de la violencia, que ciertos grupos armados les recluten, que se comercialice con ellos para todo tipo de inhumanidades en definitiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, \u00a1dejemos que la Navidad nos interpele en nuestro coraz\u00f3n, en nuestra mente! Si en verdad queremos convertirnos la especie en una familia,\u00a0 hemos de reconocernos en la persona que nos necesita, en los que sufren por las miserias humanas, en los desamparados y desprotegidos, en los m\u00e1s d\u00e9biles y necesitados\u00a0 de cari\u00f1o. S\u00f3lo as\u00ed viviremos el acontecimiento de la Noche Santa con la paz que Dios ama.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b> <i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>15 de diciembre de 2013.-<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPOR QU\u00c9 DIOS SE HIZO NI\u00d1O, S\u00cd ES QUE SE HIZO NI\u00d1O?<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-454816","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454816","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=454816"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454816\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":454817,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/454816\/revisions\/454817"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=454816"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=454816"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=454816"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}