{"id":456350,"date":"2014-04-08T19:28:33","date_gmt":"2014-04-08T23:28:33","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=456350"},"modified":"2014-04-08T19:28:40","modified_gmt":"2014-04-08T23:28:40","slug":"algo-mas-que-palabras-152","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2014\/04\/08\/algo-mas-que-palabras-152\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><b><i>============================<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>corcoba@telefonica.net<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con la flor del sol abierta a los horizontes, todo se ve distinto en un mundo global, por muy negro que est\u00e9 el camino. Tenemos que definir la forma de vida que queremos. \u00a0Desde luego, no como una carrera de obst\u00e1culos en los que se ha convertido la vida en Caracas o en la Rep\u00fablica Centroafricana, en Oriente Medio o en el mismo continente europeo con los movimientos migratorios. Ciertamente, necesitamos trazar el camino en conjunto. Hemos de reinterpretar la propia existencia de la especie. Hay temas cruciales que debemos resolver con urgencia, como erradicar la pobreza y el hambre, ampliar el acceso a la educaci\u00f3n y proteger el medio ambiente, aminorar las desigualdades y practicar la justicia social. No podemos esperar m\u00e1s. La clase adinerada, poderosa ya de por s\u00ed, no precisa de la protecci\u00f3n de los poderes p\u00fablicos. Son los d\u00e9biles y los pobres, ese mundo marginal desheredado del bien colectivo, el que nos requiere de otros gestos m\u00e1s acordes con el peso de su necesidad. Por desdicha, cu\u00e1nto m\u00e1s indefensos se encuentran, suelen tener menos apoyos y la intervenci\u00f3n de la autoridad p\u00fablica deja mucho que desear.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los diversos guiones de la realidad ya los conocemos. La cuesti\u00f3n que toca es que hay que transformar el planeta. Para ello, sus moradores tienen que cambiar de m\u00fasica, reinventarse otros lenguajes que acompasen la vida de los seres humanos. La armon\u00eda llega por la v\u00eda de la conciliaci\u00f3n. Hemos de reconciliarnos, primero nosotros con la propia existencia, y despu\u00e9s hemos de acercamos unos a otros desde el coraz\u00f3n. Los programas pol\u00edticos cosechan un lenguaje que aviva la confrontaci\u00f3n, en lugar de consensuar posturas y establecer di\u00e1logos sinceros. Los autores se han degradado por s\u00ed mismos, por su continua ineptitud y mano corrupta, dej\u00e1ndonos un sabor a desilusi\u00f3n que nos desespera a\u00fan m\u00e1s. S\u00e1lvese el que pueda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para empezar no puede haber desarrollo sostenible, perdurable o sustentable, sin regeneraci\u00f3n pol\u00edtica. Para llevar el tim\u00f3n del mundo se requieren los mejores; los m\u00e1s honestos ciudadanos, los m\u00e1s formados ciudadanos, los m\u00e1s justos ciudadanos, los m\u00e1s libres ciudadanos, los m\u00e1s humanos ciudadanos en definitiva. Se precisa gente que piense globalmente, que no se case con poder alguno, y que active el sacrificio de la responsabilidad y de servicio hasta el extremo de elevarse por encima de sus intereses personales o nacionales. Lo mismo sucede con el cambio clim\u00e1tico. Llevamos a\u00f1os anunciando la toma de medidas. Tampoco pasamos de los buenos prop\u00f3sitos. Los poderosos siguen con el mismo af\u00e1n destructor. El mal se encuentra en las mismas estructuras de poder que aceleran la contaminaci\u00f3n, sin importarles nada el futuro. No hemos sido educados en la responsabilidad y mucho menos nos han injertado el sentido del l\u00edmite. En realidad somos las v\u00edctimas de un desarrollo mezquino e insensato que lo destruye todo. Alej\u00e9monos de su cantinela, pues. Esconde demasiado dolor su abecedario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entiendo, que es la ciudadan\u00eda globalizada, hermanada o fraternizada, la que puede cambiar el mundo. Tenemos que responder como una familia. Tambi\u00e9n lo sabemos. Pero nos falta valent\u00eda y compromiso por el bienestar de nuestros semejantes. Nos han adoctrinado en el derroche y en el ego\u00edsmo m\u00e1s cruel. El verdadero conocimiento y la aut\u00e9ntica libertad se hallan en el coraz\u00f3n de cada ser humano. Son muchos los ruidos que nos impiden escuchar nuestros propios latidos, tantas veces hambrientos de verdad y justicia, para superar los dif\u00edciles momentos que vivimos. Sin duda, si nos abri\u00e9ramos mucho m\u00e1s a esa conciencia de fraternidad, estoy convencido de que todo ser\u00eda distinto en esta tierra que es de todos y para todos, hoy y ma\u00f1ana, lo que nos exige desarrollar una cultura m\u00e1s aut\u00e9ntica, respetuosa con cualquier vida humana. No sirven las estrategias mundanas, las transformaciones ideol\u00f3gicas, el programa de la especie humana es m\u00e1s innato, m\u00e1s naciente de lo natural,\u00a0 germina en cada uno, es un coraz\u00f3n que siente, una mirada que ve, una voz que escucha, y act\u00faa en consecuencia con lo que tiene.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me parece que tenemos que aprender a ser ciudadanos de verbo, para saber conjugar la paz, la justicia, los derechos humanos y la dignidad humana, y hemos de hacerlo desde la autenticidad, para todos los tiempos, edades y espacios. El mundo ha de unirse ( y reunirse) alrededor de un bien colectivo, lejos del poder que no implique deber, y tambi\u00e9n lejano de un pedestal que no implique servir. Es hora de coordinarse m\u00e1s, de abrir la mente a nuevas ideas y de reflexionar sobre c\u00f3mo podemos cambiar nuestra forma de actuar para abrir las puertas a un porvenir m\u00e1s esperanzador. Indudablemente, necesitamos una honesta gobernanza, que garanticen el estado social y de derecho, con l\u00edderes responsables y con conciencia de servicio, capaz de integrar culturas diversas. De modo, que aquellas personas que no cumplan estas condiciones, sean excluidas para siempre. El mundo demanda de gestores con conciencia cr\u00edtica, con principios, que no suponga la gesti\u00f3n un negocio para s\u00ed y los suyos. No olvidemos que los recursos son limitados y han de llegar a toda la especie humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Deber\u00edamos garantizar que las personas tengan lo necesario para crecer y prosperar. Uno tiene que ganarse por s\u00ed mismo ese bienestar, pero con las mismas circunstancias que otros. Por otra parte, econom\u00edas basadas en la especulaci\u00f3n, dif\u00edcilmente generan empleos decentes. No podemos esperar m\u00e1s, ha llegado el momento de la acci\u00f3n para ajustar nuestro rumbo a un quehacer m\u00e1s inteligente y menos comercial, con prioridades concretas y objetivos claros. Todos nos merecemos la oportunidad de vivir dignamente. Para ello, hay que poner fin a la desigualdad de oportunidades, al privilegio de los poderosos ante la justicia y a las muchas incoherencias arropadas en el cargo. Por poner un ejemplo reciente, en la Naci\u00f3n espa\u00f1ola, la ley cada d\u00eda es m\u00e1s desigual en la medida que cerca de tres millares de pol\u00edticos gozan del privilegio de ser juzgados por tribunales superiores y responder por escrito. Nada hay m\u00e1s injusto que buscar inmunidad en la justicia. Lo mismo sucede con los prerrogativas de determinados colectivos. Los pobres, sin embargo, solo cosechan desventajas, imparcialidades, da\u00f1os y olvidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sinceramente, pienso que la mejor manera de hacer bien a los pobres no es darles migajas, sino hacer que puedan vivir dignamente sin recibir nuestros despojos. As\u00ed de sencillo. De ah\u00ed, la importancia de que el mundo cambie de verdad, pero no desde el mundo pudiente, sino desde ese otro mundo marginal. El d\u00eda que en verdad se re\u00fanan los l\u00edderes de las \u00faltimas econom\u00edas del mundo para reflejar sus preocupaciones en los hogares del todo el mundo, ser\u00e1 un signo alentador de reforma para que aumente la rendici\u00f3n de cuentas del alma, pues como dijo Gandhi, &#8220;todo lo que se come sin necesidad se roba al est\u00f3mago de los pobres&#8221;. Los ricos hablan de crisis, pero son los pobres los que la sufren, lo mismo pasa con las guerras, son los pobres los que mueren.\u00a0 Para transformar todo esto hace falta, sin duda, que el idioma del coraz\u00f3n, que es desinteresado y universal, gobierne de una vez y para siempre. Reconozco que me queda poca esperanza entre mis venas. Bien que lo siento. Pero de las cenizas tambi\u00e9n se sale.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>9 de abril de 2014.-<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TRANSFORMAR EL PLANETA DESDE EL CORAZ\u00d3N HUMANO<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-456350","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/456350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=456350"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/456350\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":456351,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/456350\/revisions\/456351"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=456350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=456350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=456350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}