{"id":460041,"date":"2015-02-05T18:26:23","date_gmt":"2015-02-05T23:26:23","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=460041"},"modified":"2015-02-05T18:26:32","modified_gmt":"2015-02-05T23:26:32","slug":"asi-se-comporta-el-cerebro-durante-un-atracon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/02\/05\/asi-se-comporta-el-cerebro-durante-un-atracon\/","title":{"rendered":"As\u00ed se comporta el cerebro durante un atrac\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/1409693282_211957_1409694174_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-460042\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/1409693282_211957_1409694174_noticia_normal.jpg\" alt=\"1409693282_211957_1409694174_noticia_normal\" width=\"560\" height=\"383\" \/><\/a>\u00bfQu\u00e9 sucede en el cerebro cuando, una vez alcanzada la sensaci\u00f3n de saciedad, no hay forma de dejar de comer compulsivamente? \u00bfQu\u00e9 impulso empuja, tras una comida copiosa, a no dejar ni las migas del postre? Un grupo del MIT (Massachusetts Institute of Technology)\u00a0<a href=\"http:\/\/www.cell.com\/cell\/abstract\/S0092-8674%2815%2900004-5\">lo explica en la revista\u00a0<em>Cell<\/em><\/a>: un circuito neuronal relacionado con la sensaci\u00f3n de recompensa y placer inducen a seguir aliment\u00e1ndose.<\/p>\n<p>El trabajo no solo afina en la descripci\u00f3n de la ruta que empuja a comer pese a estar saciado. Tambi\u00e9n, lo que quiz\u00e1s sea m\u00e1s importante, demuestra que las se\u00f1ales qu\u00edmicas que despiertan el apetito en respuesta a la sensaci\u00f3n de hambre (comportamiento homeost\u00e1tico, en la jerga) y las que impulsan a darse atracones con el est\u00f3mago lleno solo por placer de hacerlo (comportamiento hed\u00f3nico) siguen caminos neuronales independientes y obedecen a impulsos distintos en el cerebro, lo que abre la puerta a abordajes terap\u00e9uticos selectivos.<\/p>\n<p>En ello incide Kay Tye, una de las autoras del trabajo: \u201cNuestros hallazgos son relevantes porque plantean la posibilidad de desarrollar un tratamiento que interfiera solo la ingesta compulsiva de comida sin alterar el comportamiento alimentario sano\u201d,<\/p>\n<p>Los investigadores han extra\u00eddo estas conclusiones a partir de estudios en ratones a los que expon\u00edan al consumo de az\u00facar, aunque todo apunta a que son extrapolables a las personas.<\/p>\n<p>\u201cLas rutas de control alimenticio y gasto cal\u00f3rico se han conservado sin apenas diferencias entre los roedores y las especies m\u00e1s evolucionadas, por lo que lo m\u00e1s probable es que los circuitos sean los mismas en humanos\u201d, explica Miguel L\u00f3pez, investigador y profesor de la Universidad de Santiago de Compostela especializado en neuroendocrinolog\u00eda y obesidad.<\/p>\n<p>Tye y su equipo centraron su b\u00fasqueda en hipot\u00e1lamo lateral y el \u00e1rea tegmental ventral (en la base del cerebro) ya que estas regiones cerebrales se hab\u00edan relacionado previamente con comportamientos mediatizados por la sensaci\u00f3n de recompensa, como la actividad sexual o el impulso al consumo de drogas. Para comprobar sus suposiciones acudieron a la optogen\u00e9tica, una t\u00e9cnica que combina la \u00f3ptica y la gen\u00e9tica para manipular procesos biol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El procedimiento usado consisti\u00f3 en modificar gen\u00e9ticamente las poblaciones de neuronas que quer\u00edan estudiar para que respondieran a est\u00edmulos \u00f3pticos, de forma que en funci\u00f3n de la luz que recib\u00edan se activaban o inhib\u00edan a voluntad los circuitos nerviosos intervenidos.<\/p>\n<p>Al activarlos, los ratones saciados segu\u00edan acerc\u00e1ndose a las bandejas de az\u00facar que ten\u00edan en sus jaulas incluso si ten\u00edan que atravesar una plataforma que les produc\u00eda peque\u00f1as descargas el\u00e9ctricas. Por el contrario, al inhibir este circuito, los ratones dejaban de comer cuando ya se hab\u00edan alimentado lo suficiente.<\/p>\n<p><strong><em>Kay Tye, investigadora<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Tye sugiere que estos impulsos tuvieron su sentido evolutivo hace muchos a\u00f1os. Los productos con alto contenido en az\u00facar son una fuente de energ\u00eda muy \u00fatil pero accesible durante tiempo limitado en la naturaleza. Por ello, era conveniente atiborrarse de estos alimentos para crear reservas cal\u00f3ricas de cara al invierno o momentos de escasez.<\/p>\n<p>Sin embargo, en el siglo XXI \u201cya no hay escasez de alimentos azucarados o con alto contenido en grasas\u201d, destaca la investigadora, sino todo lo contrario. La comida basura es m\u00e1s accesible e incluso barata que nunca, comparada con los productos frescos ricos en prote\u00ednas, frutas o verduras.<\/p>\n<p>\u201cLos circuitos cerebrales que nos permitieron crear reservas de calor\u00edas, ahora nos provocan problemas de salud\u201d, a\u00f1ade. De hecho, la epidemia de sobrepeso y obesidad sigue avanzando en el mundo y ya afecta a unos 2.100 millones de personas, casi un tercio de la poblaci\u00f3n, seg\u00fan\u00a0<a href=\"http:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(14)60460-8\/fulltext\">un reciente estudio publicado en la revista\u00a0<em>The Lancet<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>En todo caso, una cosa es que se pueda discriminar entre las conexiones neuronales que regulan la alimentaci\u00f3n sana de la impulsiva, y otra que se pueda llegar con precisi\u00f3n a este circuito mediante un f\u00e1rmaco capaz de bloquearlo y que se pueda aplicar en humanos.<\/p>\n<p>\u201cEs un problema manipular espec\u00edficamente poblaciones neuronales en el enc\u00e9falo\u201d, comenta Miguel L\u00f3pez. En especial en el hipot\u00e1lamo, una zona muy primitiva a nivel evolutivo y muy compleja de manipular, ya que regula aspectos tan diversos como la temperatura corporal, la sed, el sue\u00f1o o la frecuencia cardiaca, adem\u00e1s del hambre. La p\u00edldora m\u00e1gica contra los atracones de tarta de chocolate tendr\u00e1 que esperar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Investigadores afinan la descripci\u00f3n de la ruta que empuja a comer pese a estar saciado.<br \/>\nHan bloqueado en ratones la ingesta compulsiva sin alterar la alimentaci\u00f3n sana<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-460041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460041"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":460044,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460041\/revisions\/460044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}