{"id":460187,"date":"2015-02-17T18:22:39","date_gmt":"2015-02-17T23:22:39","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=460187"},"modified":"2015-02-17T18:22:46","modified_gmt":"2015-02-17T23:22:46","slug":"algo-mas-que-palabras-205","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/02\/17\/algo-mas-que-palabras-205\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p>Estoy convencido de la necesidad urgente de establecer un orden jur\u00eddico mundial, que bajo el influjo de la justicia social, activada tanto por instituciones p\u00fablicas como privadas, permita a los seres humanos armonizar el planeta, establecer unas directrices financieras adecuadas al bien colectivo y no al inter\u00e9s particular de unos pocos. Este mundo dejar\u00e1 de ser habitable si las desigualdades contin\u00faan creciendo. No puede haber convivencia pac\u00edfica, sino eliminamos las barreras del ego\u00edsmo que nos enfrentan, con un reparto equitativo de los bienes sociales. En una sociedad como la actual, sin principios, ni \u00e9ticas, con un aluvi\u00f3n de injusticias, no es factible que se respeten los derechos humanos, por mucho que los vociferemos y los recordemos. No ser\u00e1 por leyes, ni tampoco por onom\u00e1sticas, pero quiz\u00e1s nos falte el aut\u00e9ntico compromiso del genuino amor hacia los dem\u00e1s, para que nos podamos abrazar en la bondad toda la especie, de manera fraterna. Desterrado el v\u00ednculo que nos une, muere tambi\u00e9n cualquier tipo de conciliaci\u00f3n. Todo fracasa, hasta la misma celebraci\u00f3n del d\u00eda mundial de la Justicia social (20 de febrero), encaminada a erradicar la pobreza, promoviendo trabajos decentes y pleno empleo, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social, lo que conlleva a una vida digna para todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Qu\u00e9 bueno que la dignidad formase parte de todos los seres humanos. Reconozco que una profunda amargura nos embarga a multitud de ciudadanos, unos porque se encuentran desempleados y otros, porque teni\u00e9ndolo, se les remunera con salarios \u00ednfimos, dej\u00e1ndolos sometidos, tanto a ellos como a sus familias, en condiciones de vida totalmente m\u00edseras. Considero vital que la \u00e9tica ciudadana reencuentre su espacio en la gente poderosa, en las finanzas y en los mercados, poniendo m\u00e1s inter\u00e9s en auxiliar a los excluidos del sistema. La solidaridad no consiste en entregar migajas, o aquello que nos sobra, se trata de poner en condiciones m\u00e1s ventajosas, para que cada uno libremente pueda avanzar a su ritmo, poblaciones enteras que se ahogan infrahumanamente. T\u00e9ngase en cuenta, que los pueblos a quienes no se hace justicia se la toman por s\u00ed mismos m\u00e1s pronto que tarde. Por consiguiente, ya no podemos tolerar que las finanzas de los poderosos nos destruyan, en lugar de servir a las necesidades de toda la ciudadan\u00eda, especialmente la de aquellos m\u00e1s pobres. Ya no sirven las palabras, es la hora de la acci\u00f3n urgente, de que los gobiernos de todo el mundo, se comprometan a desarrollar un activo mundial capaz de promover un impacto social de m\u00ednimos, para que los marginados al menos puedan levantar cabeza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Indudablemente, ante las graves situaciones de injusticia que sufren una buena parte de la ciudadan\u00eda, las profundas desigualdades sociales cada d\u00eda m\u00e1s horrendas, y las penosas condiciones de desventaja en las que se hallan poblaciones enteras de todos los continentes, no podemos caer en la indiferencia o en mirar hacia otro lado. En los \u00faltimos tiempos, se vienen produciendo, en todo el orbe, fen\u00f3menos vergonzosos para la propia especie humana, aut\u00e9nticos fen\u00f3menos de explotaci\u00f3n, sobre todo en perjuicio de los trabajadores m\u00e1s d\u00e9biles, migrantes o marginales. En todos los pa\u00edses se debieran asegurar unos niveles salariales adecuados al mantenimiento del trabajador y de su familia, incluso con cierta capacidad de ahorro. Igualmente, todas las naciones debieran asegurar una cultura m\u00e1s humana y menos interesada. De no cesar este injusto clima de desprop\u00f3sitos, podemos llegar a un suicidio colectivo de la propia especie, unos por amargura y otros por tormento. Naturalmente, no podemos quedarnos quietos sin hacer nada. Hay que reiniciar nuevos modos y maneras de vivir, escuchando todas las voces, y cuidando mucho m\u00e1s las desapariciones forzadas. Tampoco podemos truncar proyectos de vida porque nos estorben o nos sean molestos para nuestros intereses. Sin duda, el mundo ha de reconciliarse con su propia especie y buscar menos divisiones que no conducen a buen puerto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La d\u00e1rsena de la paz llega por la v\u00eda del entendimiento, sin vencedores ni vencidos, sin destrucci\u00f3n del adversario, sin muchedumbres explotadas y oprimidas, con la liberaci\u00f3n de los ciudadanos y la consolidaci\u00f3n de sus derechos y obligaciones. \u00a1Triste \u00e9poca la nuestra! Desgraciada la generaci\u00f3n que desprecia a sus mismos progenitores, a su id\u00e9ntico linaje, cuyos gobiernos merecen ser juzgados y cuya justicia es una injusticia permanente. El mercado todo lo compra, todo lo decide a su manera y antojo, sin contar con los moradores de los pueblos, sobre todo aquellos ciudadanos extenuados por largas e intensas privaciones que piden logros de bienestar tangibles a sus dirigentes de manera inmediata, y una adecuada satisfacci\u00f3n de sus leg\u00edtimas aspiraciones. Indudablemente, es muy f\u00e1cil sembrar lenguajes, apenas cuestan nada las palabras, pero la reconstrucci\u00f3n moral exige algo m\u00e1s que buenos deseos, o una concepci\u00f3n de la realidad impuesta por la fuerza, requiere reconocer \u00edntegramente el valor supremo del ser humano, de la conciencia humana, vinculada \u00fanicamente a una atm\u00f3sfera de armon\u00eda globalizada. Por tanto, hay que ir m\u00e1s all\u00e1 del mero reconocimiento de estos derechos universales para reafirmar, que es un estricto deber de justicia, impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanas fundamentales de algunos ciudadanos, o sea las b\u00e1sicas, mientras otros lo dilapidan todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Advert\u00eda, en su tiempo, el fil\u00f3sofo griego Arist\u00f3teles, que &#8220;cometer una injusticia era peor que sufrirla&#8221;. Pienso que ten\u00eda raz\u00f3n. En consecuencia, que circunstancias como el lugar en el que una persona nace, se desarrolla, su g\u00e9nero o grupo \u00e9tnico, determinen su calidad de vida, es la mayor iniquidad que pueden cometer unos sujetos pensantes. Ciertamente, la inmoralidad siempre es diab\u00f3lica, pero es m\u00e1s horrorosa ejercida contra un desdichado. Por desgracia para todos nosotros, estamos creando un mundo cruel, con modelos de desarrollo discriminatorios, insostenibles y corruptos, donde el di\u00e1logo ya est\u00e1 marcado por el poder, y no por los pobres. Miles de millones de ciudadanos se encuentran totalmente desprotegidos, sin protecci\u00f3n social alguna, y todo por haber nacido en un territorio castigado por la exclusi\u00f3n. Ah\u00ed radica el gran absurdo nuestro, pretendemos ser justos sin serlo, es el gui\u00f3n perfecto para la obra maestra de la deslealtad. \u00bfHabr\u00e1 mayor ingratitud que ser traidores con nuestra propia estirpe? El coraz\u00f3n ciudadano, obviamente, no puede estar muy tranquilo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestra obligaci\u00f3n de sobrevivir va en los genes, y adem\u00e1s va consonancia con nuestro espec\u00edfico h\u00e1bitat, con ese cosmos armonioso del cual dependemos. Por tanto, el mundo tiene que equilibrarse hacia la inclusi\u00f3n social, no puede permanecer impasible a tantas l\u00e1grimas vertidas por corazones inocentes, que forman parte de su mismo tronco humano. Esta es la gran movilizaci\u00f3n pendiente, que no es otra que un llamamiento a la justicia social m\u00e1s all\u00e1 de las conmemoraciones, que est\u00e1n bien, pero que mejor estar\u00edan con otras pol\u00edticas de hechos y de iniciativas. Yo, de momento, no veo correcci\u00f3n por ning\u00fan sitio; en cambio, s\u00ed que veo un descontento planetario com\u00fan que debiera conmovernos al menos para ponernos a trabajar en serio. Sobran las promesas. Y, desde luego, faltan nuevos aires para que las crisis humanitarias no sigan avanzando. Por eso, la falta de justicia social universal deber\u00eda constituir una ofensa para todos nosotros, pues, como dice un adagio, al ser humano s\u00f3lo le puede salvar otro ser humano.<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>15 de febrero de 2015<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1TRISTE \u00c9POCA LA NUESTRA!<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-460187","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460187"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":460188,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460187\/revisions\/460188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}