{"id":460435,"date":"2015-03-03T17:48:31","date_gmt":"2015-03-03T22:48:31","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=460435"},"modified":"2015-03-03T17:48:38","modified_gmt":"2015-03-03T22:48:38","slug":"algo-mas-que-palabras-208","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/03\/03\/algo-mas-que-palabras-208\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La invasi\u00f3n de la vida silvestre es un mal presagio. Precisamente, la organizaci\u00f3n de Naciones unidas, que proclam\u00f3 el d\u00eda 3 de marzo como d\u00eda mundial de esta existencia salvaje que nos circunda, acaba de poner de relieve un mensaje directo y firme, en relaci\u00f3n a este po\u00e9tico patrimonio. Considera el momento de tomar en serio los delitos que se vienen produciendo contra la fauna y la flora, comparable a otros perniciosos modelos como la trata de seres humanos y el tr\u00e1fico de drogas, art\u00edculos falsificados o el absurdo comercio de armas. Al parecer, tienen pruebas s\u00f3lidas de que hay una participaci\u00f3n creciente de redes de delincuencia organizada y grupos armados, que todo lo contaminan y lo extinguen para su goce o enriquecimiento personal, teniendo presente que los bienes que la naturaleza proporciona a todos han de ser respetados tambi\u00e9n porque forman parte de la hacienda com\u00fan de toda la familia humana. Bajo esta profunda convicci\u00f3n, de que la preservaci\u00f3n de estos bienes naturales requiere que su sociabilidad, inherente a su propio estado originario, se active lo antes posible a este escenario mundial globalizado. No olvidemos que los bienes indispensables para la vida de cada uno, son de todos, como el aire mismo que respiramos. Por consiguiente, combatir estos delitos, no s\u00f3lo es esencial para nuestra propia existencia, sino tambi\u00e9n para la conservaci\u00f3n y el desarrollo de la propia especie humana. Obviamente, las naciones tienen que hacer valer su estado de derecho, pues estamos ante un inter\u00e9s universal, de modo que el uso de esta riqueza redunda en el bien de la humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s m\u00e1s que nunca sea necesario hacer circular por los caminos de la vida aire limpio. De un tiempo a esta parte, todo parece estar contaminado. La gente no puede respirar libremente y hay una pesadez en la atm\u00f3sfera que nos deja sin fuerzas y, lo que es peor, sin ganas de dar ox\u00edgeno a la mente y al alma. Ciertamente, el ser humano tiene que cuidar mucho m\u00e1s esa naturaleza salvaje que le acompa\u00f1a, que est\u00e1 ah\u00ed esperando nuestra mano protectora, en lugar de nuestro abandono o explotaci\u00f3n abusiva. Si la maltratamos, ella tambi\u00e9n nos maltratar\u00e1. Necesitamos sus pulmones, sentirnos aliviados por tantas fuerzas invasoras que continuamente amenazan ese universo silvestre, tan variado y, por ende, tan apetecible para nuestra propia naturaleza de caminantes. Nuestra vida misma es un camino hacia nuestro interior, y dentro de nosotros mismos, hay un esp\u00edritu salvaje que hemos de amansar, con la libertad necesaria, pero con un \u00e1nimo de respeto y estima hacia todo lo que nos acompa\u00f1a. En cualquier caso, todos estamos obligados a ser mejores personas, mejores ciudadanos. A prop\u00f3sito, la escritora chilena Gabriela Mistral (1889-1957), recomendaba una serie de tareas, que no me resisto a transcribirlas, aunque sea nada m\u00e1s que para recordarlas: &#8221; Donde haya un \u00e1rbol que plantar, pl\u00e1ntalo t\u00fa. Donde haya un error que enmendar, enmi\u00e9ndalo t\u00fa. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo t\u00fa. S\u00e9 t\u00fa el que aparta la piedra del camino&#8221;. Qu\u00e9 gran verdad para llevar consigo, sobre todo cuando el camino de la corrupci\u00f3n y del vicio, es tan ancho como espacioso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Indudablemente, tenemos que adentrarnos mucho m\u00e1s en la belleza de las cosas para comprender lo que es saludable para toda la humanidad. Hemos de volver al verso, a la poes\u00eda, al aut\u00e9ntico camino silvestre de la naturaleza que nos circunda. Tal vez el primer paso para la soluci\u00f3n de problemas, aparte del optimismo como aliento, sea el de aprender a valorar lo que nos rodea. Quien no ama lo que le envuelve dif\u00edcilmente merece vivir. Con la naturaleza, que no es de nadie y es de todos, no se comercializa. De pronto, mal que nos pese, todo parece estar en peligro. Nosotros estamos viviendo un momento de deriva, de descontrol; lo vemos en el medio ambiente, pero tambi\u00e9n en el propio ser humano. Nuestro espec\u00edfico manto silvestre cada d\u00eda est\u00e1 m\u00e1s des\u00e9rtico. Algunas de las especies m\u00e1s carism\u00e1ticas se han extinguido ya o est\u00e1n a punto de extinguirse de inmediato. El ser humano no puede coexistir arm\u00f3nicamente bajo el imperio del enga\u00f1o. Nosotros tenemos la obligaci\u00f3n de custodiar esta belleza campestre, selv\u00e1tica, por encima de una cultura que todo lo destroza sin miramiento alguno. Es hora de actuar, de que dejen de dominar en el mundo las din\u00e1micas de una econom\u00eda putrefacta y de unas finanzas carentes de \u00e9tica. El dinero tiene que dejar de gobernarnos. \u00a1No puede ser as\u00ed!. Vuelva a la vida lo que es de la vida. Desviv\u00e1monos por celebrar la belleza y la variedad de la flora y la fauna que nos guarda en cada esquina. Creemos conciencia acerca de esta necesidad y no expropiemos, a nuestro antojo, lo que es un bien social para todo el linaje. A veces pienso, que a\u00fan la naturaleza es un arte desconocido para el ser humano. De lo contrario, no tiene sentido el papel pasivo e indiferente de la ciudadan\u00eda ante un persistente comercio ilegal de vida campestre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n natural de la existencia silvestre, orientada hacia toda la familia humana, precisamente se hace f\u00e9rtil cuando se despoja de soberbia y toma la humildad como abecedario de entendimiento. Puede que la cooperaci\u00f3n entre naciones resulte vital para la protecci\u00f3n de ciertas especies, sobre todo contra su explotaci\u00f3n excesiva mediante el comercio internacional, pero es el propio ser humano el que tiene que concienciarse de la gran riqueza est\u00e9tica, cient\u00edfica, cultural, recreativa y econ\u00f3mica, que genera este mundo r\u00fastico, que continuamente nos viene lanzando llamamientos ante nuestros abusos. Est\u00e1 bien que cultivemos, es parte de nuestro proyecto existencial, pero cultivar no es derrochar y mucho menos eliminar nada. Si escuch\u00e1ramos mucho m\u00e1s a ese universo salvaje, estoy seguro que tendr\u00edamos otra pasi\u00f3n y tambi\u00e9n otra dedicaci\u00f3n. Produce un inmenso dolor pensar que nuestro propio h\u00e1bitat nos habla, mientras la especie humana apenas presta atenci\u00f3n a sus lenguajes, contribuyendo a acrecentar el negocio, por ejemplo el de la subasta de marfil o cuernos de rinoceronte ilegales. Si estos productos, y tantos otros, tuviesen un origen legal y se hubieran obtenido de manera sostenible, nuestro patrimonio natural dejar\u00eda de resentirse, y todos estar\u00edamos cuando menos m\u00e1s sosegados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La humanidad, ciertamente, ha logrado avances, pero tambi\u00e9n retrocesos. Uno de las grandes regresiones es el medio ambiente y, con ello, la vida silvestre tan ahogada como acosada por un indigno desarrollo de temores, discriminaciones, explotaciones absurdas e injusticias, que hacen la propia vida irrespirable. Si importantes son las personas, tambi\u00e9n su h\u00e1bitat, que pide a gritos civismo, gobernanzas eficaces, aplicaci\u00f3n de las normas internacionales, coherencia e implicaci\u00f3n de todos los ciudadanos. Hasta ahora, todas las voces han reclamado una agenda centrada en las personas y con conciencia planetaria que asegure el respeto de la dignidad humana, la igualdad, la ordenaci\u00f3n del medio ambiente, econom\u00edas saludables, la libertad para vivir sin miseria y sin temor y una asociaci\u00f3n mundial renovada para el desarrollo sostenible. El discurso p\u00fablico est\u00e1 ah\u00ed, lo que falta son las acciones que han de ser contundentes, con determinaci\u00f3n y valent\u00eda, para lograr el objetivo de un medio ambiente digno para una existencia digna, que no deje a nadie sin respiraci\u00f3n. Al fin y al cabo, somos tan silvestres como una amapola, lo que sucede es que algunos cruzan el campo y solo ven p\u00e9talos para sus labios. Y es que el ego\u00edsmo, a\u00fan no sabe nada m\u00e1s que amarse a s\u00ed mismo. Qu\u00e9 lejos queda el compartir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>1 de marzo de 2015.-<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA INTRUSI\u00d3N EN LO QUE ES DE TODOS<\/p>\n<p>(MAYOR RESPETO AL PO\u00c9TICO PATRIMONIO SILVESTRE)<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-460435","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460435"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460435\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":460436,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460435\/revisions\/460436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}