{"id":460670,"date":"2015-03-17T18:12:51","date_gmt":"2015-03-17T22:12:51","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=460670"},"modified":"2015-03-17T18:13:02","modified_gmt":"2015-03-17T22:13:02","slug":"la-vida-secreta-de-una-webcamer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/03\/17\/la-vida-secreta-de-una-webcamer\/","title":{"rendered":"La vida secreta de una webcamer"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_460671\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/1425658999_487258_1426524583_noticia_fotograma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-460671\" class=\"size-large wp-image-460671\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/1425658999_487258_1426524583_noticia_fotograma-560x315.jpg\" alt=\"La webcammer Rena Reindeer. \" width=\"560\" height=\"315\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-460671\" class=\"wp-caption-text\">La webcammer Rena Reindeer.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #333333\">Mientras sus padres ven la televisi\u00f3n en el sal\u00f3n de casa, Melanie \u2014jienense de 32 a\u00f1os\u2014 se desviste y cobra un euro el minuto por ense\u00f1ar su cuerpo en la habitaci\u00f3n de al lado. Ellos creen que su hija lleva en paro dos a\u00f1os, cuando dej\u00f3 su trabajo de secretaria administrativa. Pero en el momento en que corre el pestillo de su puerta, se convierte en\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.bichitaxxx.com\/\">BichitaXXX<\/a>, una de las espont\u00e1neas estrellas espa\u00f1olas de la\u00a0<em>webcam<\/em>\u00a0er\u00f3tica, la modalidad del porno que mejor ha resistido en tiempos de crisis y a la que se ha agarrado la industria para sobrevivir. Es en directo y no se puede piratear. Una pr\u00e1ctica cada vez m\u00e1s extendida que ha encontrado su vuelta de tuerca en webs como Chaturbate o MyFreeCams, donde miles de personas an\u00f3nimas colocan una c\u00e1mara en su casa y obtienen ingresos extra por mostrar escenas de sexo: solos, con sus parejas o incluso simplemente ba\u00f1ando a su perro desnudos. Algo as\u00ed como el porno en la era de la econom\u00eda colaborativa, donde todo lo dom\u00e9stico tiene un precio.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Melanie (nombre ficticio que ella ha elegido para la entrevista) trabaja cuando quiere y siempre en su dormitorio. Suelen ser unas cuatro horas al d\u00eda de lunes a viernes y saca unos 1.000 euros al mes. Delante de la c\u00e1mara acostumbra a hacer lo que le pidan. Excepto alguna locura extra\u00f1a, como aquel tipo que quiso verla atravesando a un pollito vivo con un zapato de tac\u00f3n. Cosas del fetichismo y la dominaci\u00f3n. Se encuentra con todo tipo de hombres, pero en general le gusta su trabajo, explica por tel\u00e9fono. \u201cYa llevo tiempo, y a veces te aburres. Pero normalmente lo paso bien. Le veo m\u00e1s cosas buenas que malas. Puede que la rutina con los clientes a veces sea un poco mec\u00e1nica. Pero es interesante porque tienes a muchos fijos, alrededor de un 40%. Aprendes a conocerles y a saber lo que quieren\u201d, se\u00f1ala. Lo malo es que nadie en su entorno sabe a qu\u00e9 se dedica. Y ella pretende que siga siendo as\u00ed. De hecho, su anterior pareja la dej\u00f3 cuando revolviendo en su disco duro vio m\u00e1s de lo que deb\u00eda. \u201cMuchos creen que no trabajo, llevas una doble vida y eso agobia un poco. Es lo que m\u00e1s agota\u201d, se\u00f1ala. Su pr\u00f3ximo novio, dice, tendr\u00e1 que ser m\u00e1s abierto de mente.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">La segunda vida de Melanie, esa que obsesiona a un pu\u00f1ado de hombres que jam\u00e1s han llegado a verle la cara (oculta su rostro en las emisiones), est\u00e1 al otro lado de una pantalla de cristal l\u00edquido. \u201cVoy a sufrir mucho por no verte tantos d\u00edas\u201d, le escribe al WhatsApp un cliente una semana que ella se va de viaje con sus padres. Ella juega a ese misterio que rodea a un personaje que ha ido construyendo con el tiempo. Sus clientes \u2014tiene 5.000 seguidores en Twitter\u2014 pagan por anticipado los minutos que desean verla a trav\u00e9s de distintos modos de pago (PayPal no permite este tipo de transacciones). Normalmente, desembolsan de golpe unos 20 euros para pasar un rato juntos. 20 minutos. Pero el negocio tampoco es para hacerse rica, y a veces complementa sus ingresos vendiendo la ropa interior usada o sus medias. Tambi\u00e9n acepta regalos (muchas\u00a0<em>webcammers<\/em>tienen una lista de peticiones en Amazon que sus clientes satisfacen) que recibe por correo. Su ventana a ese mundo de extra\u00f1os es una cuenta de Skype privada, desde donde controla con qui\u00e9n se relaciona y cu\u00e1ndo. Muchos de ellos la consideran su novia virtual. Est\u00e1n completamente enganchados a alguien de quien no conocen nada.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">A trav\u00e9s de las redes sociales, estas nuevas estrellas del porno realizan casi toda la promoci\u00f3n que necesitan. Tienen entre 20 y 35 a\u00f1os y conocen los cauces de la comunicaci\u00f3n viral. Sus cuentas de Twitter, como la de una famosa<em>webcamer<\/em>\u00a0de Barcelona, licenciada universitaria que prefiere no revelar su nombre, pueden llegar a tener 45.000 seguidores. A ella le gusta su trabajo, cuenta tomando un caf\u00e9. No tiene inconveniente en considerarlo una versi\u00f3n\u00a0<em>light<\/em>\u00a0de la prostituci\u00f3n y admite ciertas presiones en el sector cuando una de ellas decide cambiar de compa\u00f1\u00eda. A\u00fan as\u00ed, ella y la mayor\u00eda de mujeres que se dedican a esto en Espa\u00f1a prefieren trabajar para empresas que gestionan una plataforma desde donde emiten y que se ocupan de proporcionar toda la infraestructura necesaria. Pueden tener hasta seis clientes a la vez, pero cobran menos: 20 c\u00e9ntimos por minuto de cada usuario conectado.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Una de las principales compa\u00f1\u00edas de este sector es Putalocura, la productora del\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"https:\/\/twitter.com\/torbe\">polifac\u00e9tico Torbe<\/a>, que desde hace alg\u00fan tiempo se dio cuenta de que el futuro estaba en las\u00a0<em>webcams.<\/em>\u00a0A cambio de un porcentaje de las ganancias, la empresa gestiona las cuentas de las<em>webcamers<\/em>, proporciona la plataforma tecnol\u00f3gica y les hace publicidad. \u201cSe ha acabado lo de las actrices y las\u00a0<em>pornstars<\/em>. Aqu\u00ed hay ya tan pocas empresas porno y tan poco resolutivas, que casi no les dan trabajo y ya no existe ese\u00a0<em>modus operandi<\/em>\u00a0de siempre. Ahora casi todo es\u00a0<em>amateur<\/em>\u201d, explica en referencia al declive de la industria en Espa\u00f1a (en cuatro a\u00f1os pas\u00f3 de facturar 400 millones a casi la mitad) que, parad\u00f3jicamente, encuentra en las nuevas tecnolog\u00edas que la hundieron su tabla de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">La granadina de 21 a\u00f1os Rena Reindeer trabaja para esta productora. Ella emite desde su habitaci\u00f3n en el barrio madrile\u00f1o de Villaverde, donde se mud\u00f3 en septiembre pasado porque en su pueblo no ten\u00eda trabajo. &#8220;Un amigo que sab\u00eda que me gusta el sexo sugiri\u00f3 que pod\u00eda intentar dedicarme a esto, y fue buena idea&#8221;, resume ella. Alg\u00fan d\u00eda le gustar\u00eda ser actriz, de las que salen en las pelis normales, cuenta. Pero mientras tanto este trabajo de transici\u00f3n se le est\u00e1 dando muy bien. \u201cCon la crisis, muchas chicas han encontrado en la\u00a0<em>webcam<\/em>\u00a0una manera de ganar dinero de forma relativamente c\u00f3moda\u201d, explica en su dormitorio a las 11 de una ma\u00f1ana de mediados de febrero.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Pero estas no son las mejores horas y hoy no hay mucho trasiego en el ordenador de Rena. Mientras no aparecen clientes, ella ve series o alguna de las pel\u00edculas de terror que le encantan. Su cuarto est\u00e1 lleno de libros de\u00a0<em>zombies<\/em>\u00a0y una colecci\u00f3n de\u00a0<em>ponys<\/em>\u00a0de colores en la estanter\u00eda. Sus dos gatos (Chucky y Amen\u00e1bar) se pasean y se frotan en el respaldo de la silla donde ella trabaja. Y en cuanto oye el suave sonido de la conexi\u00f3n de un nuevo cliente&#8230;\u00a1zas! fija la mirada en la pantalla y pone cara de pretendida inocencia. Aparece uno. Chatea un poco, se levanta, baila para \u00e9l, se quita el cors\u00e9, teclea en el ordenador un poco&#8230; y mala suerte. Pierde la conexi\u00f3n. A saber qui\u00e9n pod\u00eda estar al otro lado. Pero a ella no le da miedo pensar que alg\u00fan loco pueda estar al otro lado. Nunca le ha pasado nada malo, sostiene. Por eso, a diferencia de muchas otras, nunca oculta su rostro. Dice que los ojos son la parte m\u00e1s bonita de su cuerpo. Adem\u00e1s, no hay nada de qu\u00e9 avergonzarse, defiende. \u201cNo hago da\u00f1o a nadie y me gusta este trabajo\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Si esto fuera un trabajo como otro, podr\u00eda decirse que Rena es compa\u00f1era de oficina de\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"https:\/\/twitter.com\/Alexxa_Joyy\/following\">Alexxa<\/a>, de 22 a\u00f1os, que tambi\u00e9n trabaja para la misma empresa. Ella lleva un a\u00f1o y medio dedicada a esto, pero ya es una de las m\u00e1s solicitadas de Espa\u00f1a, tiene 22.000 seguidores en Twitter y unos porcentajes de productividad alt\u00edsimos (el tiempo en el que estando conectada mantiene usuarios pagando). Cada ma\u00f1ana prepara el desayuno, despide a su compa\u00f1ero de piso, pasea a sus perros y pone a calentar la habitaci\u00f3n para empezar a emitir. Eso es b\u00e1sico. Porque lo malo de este trabajo, cuenta, es que pasa la mitad del tiempo resfriada de tanto desvestirse y volverse poner la ropa cada vez que se lo piden.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Pese a todo, este negocio no solo consiste en ense\u00f1ar. La conversaci\u00f3n tambi\u00e9n forma parte de la interpretaci\u00f3n (ellas se consideran actrices y as\u00ed lo facturan a Hacienda). Eso es lo que m\u00e1s le sorprendi\u00f3 el primer d\u00eda. \u201cPens\u00e9 que me pedir\u00edan que me desnudara enseguida. Alguno ped\u00eda carne, pero no era solo sexo. Muchos entran para hablar con una chica guapa. Pueden estar hasta dos o tres horas. El 70% del tiempo me lo paso charlando. Al principio no entend\u00eda c\u00f3mo se gastaban ese dineral solo por hablar. Algunos me dec\u00edan que ten\u00edan que pagar la factura del tel\u00e9fono a plazos. Pero les genera una adicci\u00f3n incre\u00edble, a veces te sientes como una tragaperras. Es lo que m\u00e1s impresiona. Yo los defino como adictos al amor, personas muy enamoradizas, con falta de cari\u00f1o\u201d, explica.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Alexxa tambi\u00e9n emite a trav\u00e9s de Chaturbate. Ah\u00ed la partida se juega a escala global con cientos de miles de usuarios de todo el mundo que se exhiben gratis, montan\u00a0<em>shows<\/em>\u00a0a cambio de\u00a0<em>tokens<\/em>\u00a0(la moneda virtual que utiliza la web) o simplemente miran. Es el reino de lo<em>amateur<\/em>, donde es posible monetizar la intimidad. Todo sucede en las casas de las gentes, con tendederos, lavadoras o mesas camilla de fondo. Viena, Los \u00c1ngeles, Madrid, Praga, Texas\u2026 La puesta en escena es cutre y desali\u00f1ada. Es pura realidad. La democratizaci\u00f3n absoluta del porno con audiencias estratosf\u00e9ricas para lo que ser\u00eda una webcamer profesional. Algunos se exhiben por puro placer y otros a cambio de lo que llaman propinas. En esta plataforma Alexxa ha llegado a tener un p\u00fablico de 5.000 personas mientras hac\u00eda un<em>show<\/em>\u00a0l\u00e9sbico con una amiga. Dur\u00f3 tres horas y, al cambio, consiguieron recaudar cada una 200 d\u00f3lares. Todo sin salir del dormitorio. Es el reino del porno de andar por casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis y la comodidad de un trabajo en el domicilio propician el auge de p\u00e1ginas de sexo de personas an\u00f3nimas retransmitido en directo. 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