{"id":460843,"date":"2015-03-22T20:03:47","date_gmt":"2015-03-23T00:03:47","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=460843"},"modified":"2015-03-22T20:03:54","modified_gmt":"2015-03-23T00:03:54","slug":"el-orgullo-de-bena-gema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/03\/22\/el-orgullo-de-bena-gema\/","title":{"rendered":"El orgullo de Bena Gema"},"content":{"rendered":"<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"cuerpo_noticia\">\n<div id=\"attachment_460844\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/1426882707_803157_1426887071_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-460844\" class=\"size-full wp-image-460844\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/1426882707_803157_1426887071_noticia_normal.jpg\" alt=\"Dos ni\u00f1as en Bena Gema, a las afueras de la ciudad de Pucallpa (Per\u00fa). \" width=\"560\" height=\"326\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-460844\" class=\"wp-caption-text\">Dos ni\u00f1as en Bena Gema, a las afueras de la ciudad de Pucallpa (Per\u00fa).<\/p><\/div>\n<p>Wilfredo fund\u00f3 la comunidad shipiba de Bena Gema hace doce a\u00f1os, junto a 150 familias que hu\u00edan de la miseria de la selva. Se instalaron a las afueras de la ciudad de Pucallpa, capital de la regi\u00f3n peruana de Ucayali. Quer\u00edan colegios para sus hijos. Y trabajo. Wilfredo ha prestado seguridad a las compa\u00f1\u00edas petroleras contra los ataques de nativos agresivos. Tambi\u00e9n ha recogido hojas de coca para los traficantes, cuatro kilos al d\u00eda por veinte c\u00e9ntimos de euro. Ahora hace artesan\u00edas para las tiendas de souvenirs de Cuzco, y ninguno de sus compradores sospecha que han sido producidas a 1.624 kil\u00f3metros de distancia. Sentado frente a su choza, mientras dise\u00f1a un sonajero, Wilfredo observa el retrete comunal.<\/p>\n<p>\u2014La letrina es importante para todo \u2014explica Wilfredo\u2014. Con ella nos enfermamos menos, las casas est\u00e1n m\u00e1s limpias, y hasta nos organizamos mejor. Antes, en las asambleas de la comunidad, algunos se marchaban para hacer sus cosas, y ya no volv\u00edan. Ahora siempre vuelven.<\/p>\n<p>Pucallpa est\u00e1 situada a orillas del Ucayali, un r\u00edo tributario del <a href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/amazonia\/a\/\">Amazonas<\/a>, el m\u00e1s caudaloso del mundo. Bena Gema se encuentra a cinco minutos de la laguna de Yarinacocha. La regi\u00f3n es verde, est\u00e1 llena de agua, y las inundaciones son frecuentes. Pero solo la mitad de los hogares tienen acceso a una red p\u00fablica de agua. Y solo uno de cada tres cuenta con saneamiento b\u00e1sico. Entre las chozas se amontonan viejas letrinas abandonadas por la falta de mantenimiento, algunas inundadas por las crecidas, o tan bajas que se convierten en refugio de serpientes. El Estado coloc\u00f3 un pozo de agua, pero el agujero no tiene suficiente profundidad. El agua sale con hierro. Incluso huele a metal. Es una fuente de veneno en medio del pueblo.<\/p>\n<p>Sin embargo, hoy hay en la comunidad cuatro tanques de agua, un filtro, un sistema de reciclaje y, por supuesto, el water, justo entre la casa de Wilfredo y el local comunal.<\/p>\n<p>\u2014La gente viene aqu\u00ed de otras comunidades para ver nuestra letrina \u2014comenta con orgullo el jefe de Bena Gema\u2014. Todos quieren una como la nuestra. Ahora nuestro objetivo es que cada familia en el pueblo tenga una.<\/p>\n<h3>El gringo ecol\u00f3gico<\/h3>\n<p>\u2014Me han puesto un nombre en shipibo. Significa \u201cel gringo de axila apestosa\u201d. Pero yo prefiero que me digan Bryan.<\/p>\n<p>Bryan Best \u2014barba, pelo largo, camisa shipiba, zapatos de guante\u2014 me cuenta su historia mientras remontamos el r\u00edo Ucayali en deslizador. Habla un castellano \u00fanico, mezcla de ingl\u00e9s y shipibo. En su Nebraska natal, Bryan era un chico problema. Se pon\u00eda tan agresivo que, una vez, el director de su colegio tuvo que reducirlo violentamente. En los ochenta abraz\u00f3 la m\u00fasica punk. Hasta que encontr\u00f3 su lugar en el Per\u00fa. Lleva once a\u00f1os en San Francisco, a 40 minutos de Pucallpa, viviendo como un nativo. Y se ha casado con una ind\u00edgena shipiba.<\/p>\n<p>\u2014Mi esposa cre\u00eda que la llevar\u00eda a Estados Unidos \u2014r\u00ede\u2014. Pero creo que ya se est\u00e1 resignando a que me gusta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Bryan practica la permacultura, una ingenier\u00eda ecol\u00f3gica que propone construir aprovechando y protegiendo la naturaleza. Su objetivo: la preservaci\u00f3n integral del entorno. Bryan come cacao amargo y granola. Fuma los mapachos negros artesanales, macerados con aguardiente. Para no ensuciar, guarda las colillas en su bolsillo. Guarda incluso mis colillas en su bolsillo.<\/p>\n<div id=\"sumario_1|foto\" class=\"izquierda\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"media\">\n<div class=\"foto figure\"><a class=\"posicionador\" title=\"ampliar foto\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2015\/03\/20\/actualidad\/1426882707_803157_1426888119_sumario_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/> <span id=\"capaAmpliarFotoReposo_p10\" class=\"ampliar_foto reposo\"><\/span> <\/a><\/p>\n<p class=\"figcaption estirar\"><span class=\"firma sola\">Santiago Barca Luna<\/span><\/p>\n<p class=\"figcaption estirar\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Al llegar a Santa Rosita de Abujau, nos recibe el pueblo entero con una banda de cuatro m\u00fasicos. Han sacado chuchuwasi para beber y han matado una gallina para agasajarnos. Pero el jefe, Roberto Torres, se excusa por no recibirnos como Dios manda:<\/p>\n<p>\u2014Perdonen que no llevemos trajes t\u00edpicos. Es que son muy caros. Tejer una kushma lleva cuatro meses. Y se vende por mil soles (unos \u20ac300). Si la tuvi\u00e9ramos, la vender\u00edamos para comprar camisas y pantalones de quince soles. Y con el resto pagar\u00edamos el alumbrado p\u00fablico por dos meses.<\/p>\n<p>Roberto ha visto de todo pasar por el r\u00edo. En los ochenta, los <a href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/sendero_luminoso\/a\/\">terroristas de Sendero Luminoso<\/a> secuestraron a sus dos hermanos, mientras la Marina peruana arrasaba varias aldeas cercanas. Hace poco, los narcotraficantes desembarcaron en Santa Rosita para llevarse a un vecino. El pueblo entero tuvo que arrancarlo de sus garras. En otra ocasi\u00f3n, los pobladores detuvieron una lancha de traficantes, pero result\u00f3 que adem\u00e1s de narcos, eran polic\u00edas. Y juraron venganza.<\/p>\n<p>Los habitantes de Santa Rosita tambi\u00e9n tienen enemigos m\u00e1s sutiles. Los mineros ilegales buscan pepitas de oro en el r\u00edo. Para encontrarlas, vierten en el agua mercurio y qu\u00edmicos, que envenenan a los peces. Aqu\u00ed la comida no se compra en supermercados. Se saca directamente del agua. Cada pez envenenado es un ni\u00f1o enfermo.<\/p>\n<p>Pero al menos en esto \u00faltimo, el gringo puede ayudar. La ONG de Bryan, <a href=\"http:\/\/alianzaarkana.org\/\" target=\"_blank\">Alianza Arkana<\/a>, con el financiamiento de la fundaci\u00f3n Aquae y el respaldo de <a href=\"http:\/\/www.unicef.es\/\" target=\"_blank\">UNICEF,<\/a> instala sistemas de agua potable y saneamiento. Fiel a su filosof\u00eda, el americano ha dise\u00f1ado un sistema permacultural: el agua se extrae del subsuelo o de la lluvia. El plato de ducha, el fregadero y el lavamanos son todos el mismo espacio: una superficie de madera en listones. Los shipibos, acostumbrados al r\u00edo, lavan en cuclillas sobre ella. El agua y los residuos caen en medio de un c\u00edrculo de palmeras de pl\u00e1tano, donde progresivamente se van convirtiendo en compost, que se usar\u00e1 como abono. Las ra\u00edces de los pl\u00e1tanos filtran el jab\u00f3n.<\/p>\n<p>Bryan ha dise\u00f1ado un modelo perfecto de saneamiento a costo m\u00ednimo, y ha salvado vidas, pero en Nebraska, eso resulta dif\u00edcil de entender. Tiene un hijo de cuatro a\u00f1os, al que solo ha ido a ver una vez a Estados Unidos. Su madre a veces viene a visitarlo, aunque no soporta los mosquitos y prefiere que se encuentren en la costa. Su padre nunca ha venido al Per\u00fa.<\/p>\n<p>\u2014Mi pap\u00e1 tiene otro modelo de vida. Ha trabajado toda su vida brindando servicios inform\u00e1ticos a empresas de telecomunicaciones, como AT&amp;T o Bellsouth. Supongo que un hijo como yo no figuraba en su plan.<\/p>\n<h3>El padrino<\/h3>\n<p>Voy a apadrinar una letrina. La comunidad de Puerto Bethel, a diez minutos de Santa Rosita en deslizador, se prepara para la gran inauguraci\u00f3n. Durante la tarde, Bryan se afana con dos shipibos afinando detalles, enterrando tubos y estudiando fallos. Todo es expectativa.<\/p>\n<p>Al llegar la noche, tenemos que buscar d\u00f3nde dormir. En Puerto Bethel no hay hoteles. El pueblo entero forma una hilera de 2,3 kil\u00f3metros de casas paralelas a la orilla, con la selva como un muro infranqueable a sus espaldas. El alumbrado p\u00fablico apenas se enciende durante tres horas en d\u00edas alternos, porque la gasolina del motor es demasiado cara. Solo hay un tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Una familia nos acoge en su casa, que es de las mejores porque tiene un fregadero. Nuestros anfitriones nos dan de cenar caldo de gallina con tallarines y cilantros. De guarnici\u00f3n, pl\u00e1tano frito. Bebemos chapu, un jugo de pl\u00e1tano caliente. La alimentaci\u00f3n aqu\u00ed es fuerte: carbohidratos para trabajar horas en el campo. A la vez, es la comida m\u00e1s fresca del mundo: los pollos, peces y vegetales son del huerto o del r\u00edo. He visto vivas a todas las cosas que he comido.<\/p>\n<p>El problema es que no hay desag\u00fce. Despu\u00e9s de comer, cuando las ganas aprietan, decido ir a la letrina que ser\u00e1 mi ahijada. Abro la puerta de la casa. Pero afuera solo hay oscuridad. Para llegar debo andar quinientos metros con una linterna por un sendero que habitan v\u00edboras venenosas llamadas jergones.<\/p>\n<p>Por la noche, bajo el cielo m\u00e1s estrellado que he visto, escucho historias de terror amaz\u00f3nicas. Me hablan del Chuyachaqui, que se disfraza de alguien que t\u00fa conoces y te lleva a la selva para que te pierdas. Nunca encuentras el camino de regreso, hasta que te vuelves loco. Tambi\u00e9n est\u00e1 el pishtaco, que aparece como una luz cegadora y hace que te desmayes. Cuando pierdes la consciencia, se roba tus \u00f3rganos vitales. Pero lo m\u00e1s aterrador que oigo es el consejo final que me da Bryan, con toda naturalidad:<\/p>\n<div id=\"sumario_2|foto\" class=\"centro\"><a name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"media\">\n<div class=\"foto figure\"><a class=\"posicionador\" title=\"ampliar foto\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2015\/03\/20\/actualidad\/1426882707_803157_1426888279_sumario_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"373\" \/> <span id=\"capaAmpliarFotoReposo_p23\" class=\"ampliar_foto reposo\"><\/span> <\/a><\/p>\n<p class=\"figcaption estirar\"><span class=\"firma sola\">Santiago Barca Luna<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>\u2014Antes de dormir, abre tu mosquitero y mata lo que encuentres dentro.<\/p>\n<p>Ni siquiera llego al mosquitero. En la pared de mi cama hay una ara\u00f1a de diez cent\u00edmetros. Tengo que llamar a un miembro de mi equipo para que la mate, y de paso, acabe con la cucaracha que tiene al lado. Lo que nadie puede matar son los mosquitos. Mi repelente de turista playero les da risa a esos insectos. Pican incluso a trav\u00e9s de la camiseta.<\/p>\n<p>Cuando al fin me acuesto, me aseguro de que el mosquitero no deje una sola fisura. En otra habitaci\u00f3n, una compa\u00f1era del equipo pide ayuda con alg\u00fan otro bicho. En el acto m\u00e1s cobarde de mi vida, me niego a salir del mosquitero.<\/p>\n<p>Ser pobre no es tener poco dinero. Ser pobre es tener que defecar entre tu casa y la de tu vecino. No poder dar un paso sin exponerte al ataque de un animal, o de un violador. Acostumbrarte a recibir picaduras, como una lluvia de humillaciones, y agradecer que no lleven veneno. Tardar seis horas en hacer el almuerzo, porque tienes que pescarlo t\u00fa mismo y no hay electricidad. Ser pobre es un maldito infierno.<\/p>\n<p>Pero los habitantes de Puerto Bethel no pierden la sonrisa. Desde su punto de vista, cada vez est\u00e1n mejor. Esperaron ocho a\u00f1os hasta recibir del Estado picos y palas, en los ochenta. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s abri\u00f3 la primera escuela. Con el siguiente Gobierno, lleg\u00f3 el motor de petr\u00f3leo para la luz el\u00e9ctrica. Una empresa petrolera us\u00f3 el pueblo cinco a\u00f1os como base de comunicaciones, y les dej\u00f3 un peque\u00f1o muelle. El m\u00e1ximo orgullo de Puerto Bethel es que una chica del pueblo ha llegado a ser polic\u00eda en Pucallpa.<\/p>\n<p>As\u00ed que la ma\u00f1ana siguiente, en la inauguraci\u00f3n, las autoridades del pueblo ofrecen solemnes discursos junto al Poiti Xobo, que es el nombre shipibo del retrete. Los ni\u00f1os han compuesto una canci\u00f3n dedicada a su nuevo amigo. Y el coordinador de UNICEF ofrece clases sobre su uso, explicando para qu\u00e9 sirven las dos tapas y c\u00f3mo hay que sentarse.<\/p>\n<p>\u2014Nadie quiere o\u00edr sobre waters \u2014comenta una representante de UNICEF\u2014. No es f\u00e1cil conseguir donaciones porque nadie quiere ver su nombre asociado a defecaciones. Solo empresas de agua, como Aquae, o alguna marca de papel higi\u00e9nico apoyan estos trabajos. Y sin embargo, el saneamiento es una necesidad esencial de un grupo humano. Sin \u00e9l, no hay salud, ni siquiera seguridad.<\/p>\n<p>Al final de la ceremonia, junto a una delegada de UNICEF, rompo una botella de aguardiente para inaugurar la letrina. Los shipibos me ponen un nombre en su idioma: Tsenan tsani, que significa \u201cel joven que cumple sus promesas\u201d.<\/p>\n<p>Ser\u00eda m\u00e1s correcto \u201cel tipejo de mediana edad que no se atreve a salir del mosquitero\u201d.<\/p>\n<h3>El animal vivo<\/h3>\n<p>Hace veinte a\u00f1os, por la ciudad de Iquitos pasaba el Amazonas, con su cremosa agua marr\u00f3n. Hoy pasa el Itaya, una corriente negra y brillante. El malec\u00f3n de Iquitos es el mismo. El r\u00edo, no.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed la vida es as\u00ed. El agua apenas se diferencia de la tierra. Lentamente, el caudal cambia de curso, se desv\u00eda, emergen nuevas islas o se inundan pueblos enteros. El r\u00edo es un animal vivo, un monstruo perezoso e implacable.<\/p>\n<p>En lo que va de siglo, el monstruo est\u00e1 enfadado. El cambio clim\u00e1tico lo est\u00e1 alterando. Los friajes, cuando la temperatura baja hasta los 18\u00b0, han pasado de dos a trece por a\u00f1o. La poblaci\u00f3n no est\u00e1 preparada para ese fr\u00edo, y la incidencia de neumon\u00eda es mayor aqu\u00ed que en sierras nevadas y zonas de altura.<\/p>\n<p>La crecida del r\u00edo, que antes duraba tres meses, se ha extendido a seis o siete, aumentando el riesgo de inundaci\u00f3n, y con \u00e9l, las plagas de mosquitos y los riesgos para la salud. Durante esos meses, adem\u00e1s, no se puede sembrar.<\/p>\n<p>En algunos tramos, el Amazonas pasa del kil\u00f3metro de ancho. En ambas orillas se aprecia el verde infinito y exuberante de la selva. Y sin embargo, son zonas deforestadas. Claro que hay plantas y \u00e1rboles. Pero los troncos madereros han sido depredados hace mucho, y con ellos se han ido sus frutos, y los insectos de esos frutos. Debido a la contaminaci\u00f3n, adem\u00e1s, numerosas especies animales, como los manat\u00edes y los paiches, se han retirado a lagunas y r\u00edos m\u00e1s apartados. Todo eso significa que hay menos comida.<\/p>\n<p>En toda esta zona del planeta, el agua es mucho m\u00e1s que un l\u00edquido para beber. Representa la diferencia entre un pueblo y una chabola. Es la \u00fanica herramienta para vivir sin enfermedades. Es la v\u00eda de transporte, el supermercado, el parque infantil.<\/p>\n<p>Para nosotros los habitantes de las ciudades, conceptos como cambio clim\u00e1tico o poluci\u00f3n son abstracciones, cosas que salen en el peri\u00f3dico. Sabemos que existen, sabemos que debemos horrorizarnos por ellos, pero no entendemos bien en qu\u00e9 nos afectan.<\/p>\n<p>En cambio, para los pobladores amaz\u00f3nicos, el monstruo acu\u00e1tico es sensible, y debe estar de buen humor. Aqu\u00ed, cuidar el agua es vivir con dignidad. Y contaminarla, una v\u00eda directa hacia la extinci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Amazon\u00eda peruana la mitad de los hogares carece de acceso a una red p\u00fablica de agua. Disponer de una letrina es un lujo que salva vidas.<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-460843","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460843"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460843\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":460845,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460843\/revisions\/460845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}