{"id":461164,"date":"2015-04-07T13:14:18","date_gmt":"2015-04-07T17:14:18","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=461164"},"modified":"2015-04-07T13:14:29","modified_gmt":"2015-04-07T17:14:29","slug":"el-eterno-pulso-de-los-nicas-de-la-carpio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/04\/07\/el-eterno-pulso-de-los-nicas-de-la-carpio\/","title":{"rendered":"El eterno pulso de los \u2018nicas\u2019 de La Carpio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_461165\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/1428352024_285865_1428352184_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-461165\" class=\"size-full wp-image-461165\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/1428352024_285865_1428352184_noticia_normal.jpg\" alt=\"Un grupo de ni\u00f1os prepara una cancha para jugar al f\u00fatbol en La Carpio.\" width=\"560\" height=\"319\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-461165\" class=\"wp-caption-text\">Un grupo de ni\u00f1os prepara una cancha para jugar al f\u00fatbol en La Carpio.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #333333\">\u201cPara m\u00ed, esta es como la tierra prometida, que echa miel y leche, como dice la Biblia\u201d. Cuesta creer que lo diga Elsa desde la ventana de su casa medio construida con latas reutilizadas, a un lado de la calle de polvo donde discurren aguas mugrientas que salta la gente en esta hora movida de mercado ma\u00f1anero y por donde hace poco pasaron unos muchachos disparando al aire, cuenta ella en voz baja. Amenazaban a alguien o solo desped\u00edan al cad\u00e1ver de un joven apu\u00f1alado en una bronca nocturna de pandillas, alcohol y bares clandestinos.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Elsa habla sin dejar de palmear las tortillas que vende a 50 colones (0,1 d\u00f3lares), cocidas al estilo de\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/nicaragua\/a\/\">Nicaragua<\/a>, de donde vino ella y m\u00e1s de la mitad de unos 25.000 habitantes de La Carpio, el mayor asentamiento de migrantes de Centroam\u00e9rica, ubicado en el cant\u00f3n central de San Jos\u00e9, en el coraz\u00f3n de Costa Rica. Esta emprendedora fornida y alegre se reserva su apellido y otras se\u00f1as personales para evitar problemas con una pandilla juvenil llamada\u00a0<em>Los Corona<\/em>, que domina una parte de los 23 kil\u00f3metros cuadrados de la antigua finca que el Estado costarricense expropi\u00f3 a alemanes durante la\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/segunda_guerra_mundial\/a\/\">II Guerra Mundial<\/a>. Despu\u00e9s, en los noventa, fue invadida por familias pobres; miles de ellas eran nicarag\u00fcenses que hu\u00edan de la miseria posterior a la guerra de los ochenta y ve\u00edan mejores oportunidades en el estable vecino del sur, aunque fuera viviendo en precario.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Este asentamiento est\u00e1 acotado por los dos r\u00edos m\u00e1s contaminados del centro de\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/costa_rica\/a\/\">Costa Rica<\/a>\u00a0y colinda con el mayor vertedero metropolitano. Se accede por una \u00fanica calle en medio de barrancos y tajos, como una garganta por donde van y vienen los camiones repletos de desechos de San Jos\u00e9. Es casi la\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2014\/04\/01\/actualidad\/1396360001_662790.html\">isla de la informalidad<\/a>, pero eso no quita que para Elsa sea \u201cla tierra prometida\u201d. Lo es tambi\u00e9n para miles de nicarag\u00fcenses que han venido a Costa Rica \u201ca bretear\u201d, como dice esta mujer usando la palabra tica para referirse a \u201ctrabajar\u201d, arrastrando la \u201cr\u201d casi como la mayor\u00eda de los ticos. Tambi\u00e9n pronuncia la \u201cs\u201d completa, sin aspirarla como la aspiraba hasta 1997, cuando decidi\u00f3 dejar en su natal Granada a sus dos hijas y viajar con tres meses de embarazo a un pa\u00eds donde, ahora lo dice sin dudas, hay una tibia xenofobia contra los nicas.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Salvo distribuidores comerciales (resguardados), alg\u00fan polic\u00eda o funcionarios gubernamentales, es rara la visita de alguien ajeno a La Carpio. Se nota en las miradas de los pasajeros del autob\u00fas al entrar en una zona que nadie se atreve a llamar gueto. Es una postal de techos remendados con chimeneas para cocinas de le\u00f1a y centenares de antenas rojas de una empresa de televisi\u00f3n por cable. Mara\u00f1as de cables el\u00e9ctricos de conexiones formales y piratas bordean las callejuelas, donde los taxistas de la capital no van. No van y punto. S\u00ed entran los autobuses m\u00e1s de 40 veces en cada jornada y han ido llegado tambi\u00e9n otros que env\u00edan los partidos pol\u00edticos nicarag\u00fcenses para llevar gente a votar, con m\u00e1s \u00e9xito entre los antisandinistas.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Las casas pueden ser chabolas o viviendas mejor armadas, pero ac\u00e1 no se sabe si est\u00e1n en proceso de destrucci\u00f3n o de construcci\u00f3n, si son ruinas o proyectos. Es com\u00fan el olor a aguas estancadas, la diarrea y las infecciones respiratorias. Hay algunas casas de cemento y ahora hay comercio con paredes pintadas con logos de Coca-Cola y la telef\u00f3nica Claro. Tambi\u00e9n hay graffitis con frases b\u00edblicas o con mensajes encriptados de pandillas.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Los Corona,\u00a0<em>respect<\/em>, se lee en la fachada de un negocio cercano al de Elsa en sector de Mar\u00eda Auxiliadora, uno de los nueve de La Carpio. La pandilla se ha apropiado de las noches. Son propietarios en este asentamiento donde nadie es due\u00f1o registral de donde vive. La tierra pertenece al estatal Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), aunque en la realidad s\u00ed venden casas o ranchos. Venden el derecho informalmente y le llaman \u201cla mejora\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">\u201cYo vendo casi mil tortillas diarias, frijoles cocidos, huevos y ahora abarrotes. Vendo de todo lo que sea legal\u201d, cuenta Elsa sin parar de tamborilear sobre la masa. Parece orgullosa de contar su historia desde que recog\u00eda basura para reciclar junto a una hermana y sus nueve hijos. Ya hab\u00eda nacido tambi\u00e9n su tercera hija en el hospital M\u00e9xico, a dos kil\u00f3metros de La Carpio. Naci\u00f3 costarricense y gracias a ella Elsa obtuvo c\u00e9dula de residencia tica. Ya no tiene por qu\u00e9 volver a cruzar la frontera por r\u00edos y monta\u00f1as a expensas de los coyotes en el segundo corredor fronterizo m\u00e1s intenso de Am\u00e9rica, solo superado por las mareas de\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2014\/08\/28\/actualidad\/1409191412_021769.html\">centroamericanos y mexicanos rumbo a Estados Unidos<\/a>. El censo del 2011 registr\u00f3 290.000 nicarag\u00fcenses en Costa Rica (6,7% de la poblaci\u00f3n), aunque los estudiosos sostienen que la informalidad de muchos migrantes hace que en la realidad sean m\u00e1s, para fortuna de los contratistas en fincas, construcciones y servicios de seguridad o dom\u00e9sticos, donde se emplean con m\u00e1s frecuencia, aunque sin certeza de garant\u00edas laborales.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">En mitad de La Carpio hay una tienda para env\u00edo de remesas a Nicaragua. Es la \u00fanica en este lugar y la abrieron hace dos meses como un local autorizado de la telef\u00f3nica Claro. Ah\u00ed llegan en promedio 20 nicarag\u00fcenses diarios a enviar una media de 40 d\u00f3lares por cada tr\u00e1mite (con un cambio 12% superior por cada d\u00f3lar frente al tipo en los bancos). La mayor\u00eda presenta su pasaporte de Nicaragua y muy pocos ofrecen una c\u00e9dula de residencia.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">La \u00fanica escuela ya imparte tres horarios distintos con solo tres horas por cada turno. 1.300 ni\u00f1os hacinados reciben la clase la mitad del tiempo que un ni\u00f1o promedio en Costa Rica. El Gobierno quiere ahora invertir dinero en La Carpio, dar opciones educativas y avanzar en el calvario tramitol\u00f3gico para titular la tierra y que as\u00ed puedan sus ocupantes heredar o acceder a cr\u00e9ditos para construir de verdad.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">El Gobierno cree tenerlo claro. \u201cPara todos los efectos esa gente\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/inmigracion_irregular\/a\/\">es poblaci\u00f3n tica<\/a>. Queremos demostrar que s\u00ed se puede lograr un impacto estructural en esa poblaci\u00f3n\u201d, dice Carlos Alvarado, ministro de Bienestar Social, consciente de esfuerzos insuficientes de administraciones pasadas por sacar de la marginalidad a La Carpio. En presupuesto alistan unos cinco millones de d\u00f3lares para destinar a vivienda e infraestructua comunal, que apenas la hay. Poca opci\u00f3n m\u00e1s hay para ni\u00f1os y j\u00f3venes salvo jugar en las calles rotas o empezar a coquetear con las pandillas. Es la preocupaci\u00f3n de l\u00edderes comunales, de ONGs y de decenas de iglesias protestantes, muchas de las cuales son clandestinas tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Elsa se reivindica como nica aunque lleva 17 a\u00f1os sin visitar su pa\u00eds. Como otros, se ha encargado de construir su \u201ctierra prometida\u201d en una tierra marginal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miles de nicarag\u00fcenses intentan superar la marginalidad en el mayor asentamiento migratorio en Centroam\u00e9rica, en el centro de Costa Rica.<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-461164","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/461164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=461164"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/461164\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":461167,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/461164\/revisions\/461167"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=461164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=461164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=461164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}