{"id":462109,"date":"2015-05-21T18:16:56","date_gmt":"2015-05-21T22:16:56","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=462109"},"modified":"2015-05-21T18:17:04","modified_gmt":"2015-05-21T22:17:04","slug":"la-romantica-ciudad-de-las-columnas-rosadas-al-alba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/05\/21\/la-romantica-ciudad-de-las-columnas-rosadas-al-alba\/","title":{"rendered":"La rom\u00e1ntica ciudad de las columnas rosadas al alba"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_462110\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/1432214149_447011_1432215465_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-462110\" class=\"size-full wp-image-462110\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/1432214149_447011_1432215465_noticia_normal.jpg\" alt=\"La antigua ciudad de Palmira, en Siria. \" width=\"560\" height=\"313\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-462110\" class=\"wp-caption-text\">La antigua ciudad de Palmira, en Siria.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #333333\">\u201cEl anochecer comenz\u00f3 y ya casi no pude distinguir m\u00e1s que los p\u00e1lidos fantasmas de los muros y columnas. Lo solitario de la situaci\u00f3n, la serenidad del crep\u00fasculo y la grandeza de la escena inundaron mi mente de pensamientos espirituales. La visi\u00f3n de una ilustre ciudad desierta, el recuerdo de tiempos pasados, la comparaci\u00f3n con el presente, todo se combinaba para elevar mi coraz\u00f3n con sublimes meditaciones\u201d. Este es el efecto que le caus\u00f3 Palmira, la antigua Tadmor, la novia del desierto, envuelta en el velo de su misterio, a uno de sus m\u00e1s ilustres visitantes y el que nos ha dejado un testimonio de mayor grandeza emotiva, Constantin Fran\u00e7ois de Chasseboeuf de La Giraudais, m\u00e1s conocido por su seud\u00f3nimo de Volney y hecho conde por Napole\u00f3n. Su libro\u00a0<em>Las ruinas de Palmira o meditaciones sobre las revoluciones de los imperios<\/em>\u00a0ofrece una reflexi\u00f3n sobre la decadencia de los poderes del mundo que cobra hoy una nueva, terrible actualidad, tras la irrupci\u00f3n del Estado Isl\u00e1mico\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/05\/20\/actualidad\/1432151063_781779.html\">en la vieja y sufrida ciudad caravanera<\/a>\u00a0nacida en un oasis alrededor de la fuente Efqa y demediada entre dos poderosos imperios, entre Roma y Partia, entre Occidente y Oriente.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Parece mentira que la otrora opulenta metr\u00f3poli \u2014engordada en una gran ruta comercial entre el Golfo P\u00e9rsico y el Mediterr\u00e1neo\u2014, que desde hac\u00eda siglos, tras sufrir guerras, asedios y mil dram\u00e1ticas vicisitudes, se mec\u00eda en una bien ganada paz que parec\u00eda ya eterna, vuelva a ser atacada como en su d\u00eda lo fue por las legiones de Aureliano que aplastaron el sue\u00f1o de Zenobia, esa reina que se dec\u00eda descendiente de Cleopatra y desafi\u00f3 al imperio de Roma. Cuentan en Palmira que la soberana se ba\u00f1aba en la fuente sulfurosa para mantenerse joven como una Erzsb\u00e9t B\u00e1thory de las arenas.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Apenas hace seis a\u00f1os nos sent\u00e1bamos Teresa, Xavier, Justo y yo como personajes sobrevenidos de Larry Durrell en un escal\u00f3n del Tetrapylon al final de la impresionante avenida de columnas, respirando el excitante aire de la ma\u00f1ana y mudos de asombro ante el espectacular despliegue de belleza del \u00e1rea central de la ciudad, su lugar emblem\u00e1tico y m\u00e1s monumental. La tranquilidad, el silencio, la atm\u00f3sfera de siglos acumulados entre la arena invitaba incluso entre gente mucho menos dada a la meditaci\u00f3n que el viejo Volney a tener pensamientos grandes y nobles.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Nos aloj\u00e1bamos en el peque\u00f1o hotel Zenobia Cham, un establecimiento privilegiado en medio de las ruinas con capacidad para solo 20 viajeros que regentaba en los a\u00f1os treinta la c\u00e9lebre aventurera de origen vasco Marga d\u2019Andurain, de la que se dec\u00eda que hab\u00eda sido esp\u00eda de Lawrence de Arabia y cabalgaba desnuda entre las piedras\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2009\/06\/13\/actualidad\/1244844002_850215.html\">(a ella le dedic\u00f3 un libro la escritora Cristina Morat\u00f3<\/a>, con la que viaj\u00e1bamos). \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 estos d\u00edas de ese maravilloso hotelito en el que se alojaron en su d\u00eda Agatha Christie \u2014ah\u00ed se dice que acab\u00f3<em>Asesinato en Mesopotamia<\/em>\u2014, Jean Giradoux, Alfonso XIII o la dolida viajera Annemarie Schwarzenbach? \u00bfY qu\u00e9 habr\u00e1 sido de los simp\u00e1ticos habitantes del pueblo junto al yacimiento que nos invitaban a limonada y re\u00edan a carcajadas cuando nos prob\u00e1bamos los supuestos cascos romanos que vend\u00edan en las baqueteadas tiendas de souvenirs? El servicio de antig\u00fcedades sirio nos mont\u00f3 entonces una incre\u00edble velada dentro del recinto del templo de Baal Schamin, un conjunto tan impresionante como Karnak, y all\u00ed nos obsequiaron con t\u00e9, dulces y cantos beduinos, de esos beduinos que hac\u00edan acrobacias en sus camellos ante nuestro autocar y que se denominaban orgullosamente Beni Z\u00e4inab, \u201clos hijos de Zenobia\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Uno de los momentos m\u00e1s maravillosos de mi vida fue el amanecer en aquellos inolvidables d\u00edas de junio mirando por la ventana de mi habitaci\u00f3n en la planta baja, la \u00fanica del hotel, y contemplando embelesado como con la luz, en el aire di\u00e1fano del desierto, las columnas alineadas que parec\u00edan extenderse hasta el infinito adquir\u00edan su c\u00e9lebre tonalidad rosada. Parec\u00eda realmente, como han descrito tantos visitantes, la piel de una mujer, acaso la de la reina Zenobia, cuya belleza fue alabada en la antig\u00fcedad junto a su inteligencia (era una h\u00e1bil pol\u00edtica, muy culta y hablaba arameo, griego y egipcio) y su coraje: gran jinete marchaba al frente del ej\u00e9rcito palmiriano, rico en arqueros y camelleros, y cuando Aureliano se enter\u00f3 de que el Senado se mostraba ir\u00f3nico porque \u00e9l organizara un triunfo para celebrar su victoria sobre la reina respondi\u00f3: \u201cAh, si solo supieran con qu\u00e9 clase de mujer he estado luchando\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">La visi\u00f3n de las ruinas de Palmira, la de las diez mil columnas, la del delirio de las caravanas, es una de las mayores experiencias est\u00e9ticas que se pueda disfrutar. Cuesta escribir \u201cque se pod\u00eda disfrutar\u201d. Recorrer los 1.200 metros de la avenida principal flanqueda de sus hermos\u00edsimas columnas (en realidad antiguos p\u00f3rticos), la Gran Columnata, como la bautizaron los arque\u00f3logos, provoca un inevitable s\u00edndrome de Stendhal. La avenida, que corre de este a oeste y se acab\u00f3 en tiempo de los Severos, era la principal arteria de la ciudad en \u00e9poca romana. Arranca de Arco Monumental y a sus lados se acumulan majestuosas ruinas de edificios: el santuario de Nebo, los ba\u00f1os de Diocleciano, el teatro, el Nymphaeum, la casa del Peristilo. Pasado el Tetrapylon entramos en la calle transversal, que nos conduce al Agora y a lo lejos al viejo campamento romano, avanzada contra los recalcitrantes persas. Palmira tuvo su \u00e9poca de oro en el siglo II, en \u00e9poca de Adriano, que la declar\u00f3 \u201cciudad libre\u201d \u2014era tributaria de Roma desde Tiberio\u2014 y le permiti\u00f3 controlar ella misma sus finanzas.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Bajo el cielo eternamente azul, de un azul profundo, luminoso, las ruinas producen un efecto indescriptible de serenidad. M\u00e1s all\u00e1 de su belleza, el lugar es por supuesto un verdadero parque arqueol\u00f3gico de m\u00e1s de diez kil\u00f3metros cuadrados con numeros\u00edsimos puntos de inter\u00e9s. Al este Palmira est\u00e1 dominada por un promontorio rocoso sobre el que se encuentra el impresionante castillo \u00e1rabe de Fakhr ed-Din, con la parte m\u00e1s antigua datada en el siglo XII. Tambi\u00e9n fuera de la ciudad y sus muros est\u00e1n las necr\u00f3polis. En una de las colinas arenosas que rodean la ciudad pueden visitarse las impresionantes tumbas en torre que brotan de la tierra como colmillos oscuros, y junto a las que te pod\u00edas retratar con un dromedario blanco. En el otro extremo, cerca del palmeral, descendimos a varias tumbas subterr\u00e1neas en forma de T, con sarc\u00f3fagos, relieves y policrom\u00edas, como la de la familia Artaban \u2014del siglo II, con 56 nichos\u2014, o la llamada de los Tres Hermanos; algunas en curso de excavaci\u00f3n por una misi\u00f3n japonesa. Se calcula que solo se ha excavado el 60% de Palmira.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">El peque\u00f1o museo en la zona arqueol\u00f3gica estaba lleno de objetos sensacionales: esculturas \u2014tan realistas\u2014, relieves de camellos ricamente enjaezados, pinturas. Recuerdo un le\u00f3n del templo de la diosa Al Lat (excavado por los polacos del 74 al 81), una estatua del viejo Yarhibol (\u201cel \u00eddolo de la fuente\u201d), sarc\u00f3fagos atravesados por la extra\u00f1a escritura palmiriana, tiaras con coronas de laurel (el tocado t\u00edpico de la ciudad), un mosaico con el rey Odonato matando leopardos, altares en los que se quemaba el incienso a espuertas. Pero lo que conservo sobre todo en la memoria es la visi\u00f3n de una momia \u2014cubierta por un manto bordado de seda de China\u2014 que se expon\u00eda y que me pareci\u00f3 all\u00ed en medio de aquel lugar portentoso un s\u00edmbolo de la inmutable perennidad de la vieja Palmira. Estaba equivocado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parece mentira que Palmira, que se mec\u00eda en una paz que parec\u00eda ya eterna, sea atacada<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-462109","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=462109"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":462111,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462109\/revisions\/462111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=462109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=462109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=462109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}