{"id":462651,"date":"2015-06-23T21:37:39","date_gmt":"2015-06-24T01:37:39","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=462651"},"modified":"2015-06-23T21:37:48","modified_gmt":"2015-06-24T01:37:48","slug":"algo-mas-que-palabras-234","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/06\/23\/algo-mas-que-palabras-234\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p>A veces tengo la sensaci\u00f3n de que somos una especie atormentada; puesto que nos movemos entre la congoja de un porvenir que no solemos alcanzar, a trav\u00e9s de un pasado que nos encadena cuando menos como linaje y, en demasiadas ocasiones, con un c\u00famulo de desprop\u00f3sitos. Y, aunque la prohibici\u00f3n de la tortura es absoluta en todo el mundo, lo cierto es que cada d\u00eda son m\u00e1s los que huyen de la violencia y la persecuci\u00f3n. En efecto, son muchos los seres humanos que precisan recuperarse y recobrar su dignidad, poder ser ellos mismos, sin m\u00e1s cadena que el tronco que nos encadena como ciudadanos del mundo. Por supuesto, la cautividad de dolor y sufrimiento no cesa en ninguna parte del planeta, sobre todo en el contexto de los continuos y permanentes conflictos armados. La proliferaci\u00f3n de crisis humanitarias, extendidas como jam\u00e1s, debe hacernos reflexionar. Por tanto, ser\u00eda saludable que, coincidiendo con el D\u00eda Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las V\u00edctimas de la tortura (26 de junio), la familia humana prestase una m\u00e1s efectiva asistencia psicosocial a todos los colectivos torturados y, de este modo, lograr que todos los pa\u00edses otorguen reparaci\u00f3n a sus martirizados, pues, aunque existe un marco jur\u00eddico amplio para la lucha contra todo tipo de torturas, no siempre est\u00e1 asegurada la protecci\u00f3n, y a\u00fan menos, la asistencia al torturado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, tan importante como permanecer activos en el auxilio, es no ser ciegos para poder alzar la voz ante el aluvi\u00f3n de actos de tortura. De un tiempo a esta parte, hemos de reconocer que la inhumanidad nos ha degradado como sujetos pensantes a l\u00edmites insospechados. La deshumanizaci\u00f3n, de no cesar este diluvio de pr\u00e1cticas crueles, ser\u00e1 generalizada en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Por eso es de esperar que se retomen, con urgencia, di\u00e1logos serenos y sinceros para que las convenciones no pierdan su c\u00e1tedra de autoridad, y se pueda fomentar el consenso de toda la comunidad internacional, ante la protecci\u00f3n efectiva de los valores esencialmente humanos de la ciudadan\u00eda. En este sentido, nos alegra que la Asamblea General de Naciones Unidas acabe de adoptar una resoluci\u00f3n que declara el diecinueve de junio como D\u00eda Internacional para la eliminaci\u00f3n de la tortura de violencia sexual en los conflictos, con la intenci\u00f3n de generar conciencia al abordar este flagelo. En consecuencia, es un acto meritorio que la Misi\u00f3n de Argentina ante Naciones Unidas patrocinase tan importante resoluci\u00f3n, porque sin duda se est\u00e1 contribuyendo a cimentar una cultura cuando menos de sosiego. A prop\u00f3sito de esto, Cristina Perceval, embajadora de ese pa\u00eds ante la ONU, ha puesto el acento en buscar soluciones concretas para miles y miles de seres humanos, mayoritariamente mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os, v\u00edctimas del odio y la intolerancia, de la crueldad de distintas formas de violencia, en esta ocasi\u00f3n de la violencia sexual utilizada en conflicto como arma de guerra para humillar, dominar, someter y degradar nuestra humana dignidad. Ojal\u00e1 sus palabras nos hagan meditar. A mi juicio, el ser humano no se da cuenta de cu\u00e1nto puede hacer, m\u00e1s que cuando realiza prop\u00f3sitos, delibera, imagina y proyecta que otro mundo es posible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Realmente son tantas, y tan persistentes, las cadenas que nos torturan hasta destruirnos, que el valor del ser humano apenas vale nada en los circuitos del poder corrupto. De ah\u00ed, que reintegrarse a la vida cotidiana despu\u00e9s de sufrir torturas de todo tipo sea cada vez m\u00e1s complicado y, subsiguientemente, nunca podr\u00e1n justificarse este tipo de penas sanguinarias, feroces, independientemente del modo en que se manifiesten o produzcan. El ser humano es \u00fanico, irrepetible, singular por s\u00ed mismo, y como tal, hemos de eliminar esta repugnante lacra de pr\u00e1cticas deshumanizadoras. Realmente nos llama la atenci\u00f3n la debilidad de la reacci\u00f3n pol\u00edtica internacional ante este abundante caudal de torturas que nos asalta. Resulta curioso ver como algunos pa\u00edses todo lo justifican, luchando por no reconocer lo que verdaderamente se conoce, posponiendo las decisiones significativas, actuando como si nada ocurriera. Sin embargo, investigaciones de Amnist\u00eda Internacional indican que agentes de polic\u00eda y miembros del ej\u00e9rcito utilizan sistem\u00e1ticamente la tortura para obtener informaci\u00f3n y confesiones, para castigar y agotar a las personas detenidas. Mal que nos pese infinidad de seres humanos de todos los continentes se juegan la vida a diario luchando contra las torturas, contra la mismas cadenas de la muerte, y su degradaci\u00f3n total.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, cuesta entender que a\u00fan no marchemos unidos en la lucha contra la tortura y la sinraz\u00f3n m\u00e1s salvaje. As\u00ed, resulta complicado de concebir, que el suplicio bajo custodia contin\u00fae end\u00e9mico en muchas naciones y los esfuerzos por llevar a los responsables ante la justicia sea sumamente dificultoso. De igual modo, tambi\u00e9n nos resulta doloroso, que una gran parte de los humanos acepten el uso de la tortura y otros hechos degradantes, como respuesta a los altos \u00edndices de delincuencia violenta. Asimismo, en algunos pueblos siguen permiti\u00e9ndose castigos tales como la flagelaci\u00f3n y las investigaciones sobre el uso de la tortura son casi ins\u00f3litas. Adem\u00e1s, en todos los rincones, y sustancialmente en los pa\u00edses que han vivido la ca\u00edda de gobernantes que llevaban largo tiempo en el poder, se percibe un sentimiento de frustraci\u00f3n por la lentitud de los cambios, en cuanto a otro clima m\u00e1s sosegado y de menos venganzas. Naturalmente, ante esta bochornosa situaci\u00f3n deber\u00edamos recalcar y reclamar, igualmente, la inequ\u00edvoca y absoluta prohibici\u00f3n de cualquier trato inhumano, cruel o degradante, sabiendo que la espiral de la violencia s\u00f3lo la frena la reconciliaci\u00f3n de unos para con otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo este ambiente de contrariedades me lleva a propiciar el siguiente deseo: Tenemos que aprender a vernos como hermanos y a vivir como familia. Ahora bien: \u00bfQui\u00e9n es libre para empezar a hacerlo?. Quiz\u00e1s el que sepa dominar sus impulsos, el que busque sus tiempos y sepa profundizar en lo que somos, el que rompa con las cadenas de este interesado mundo, aquel que conf\u00ede en su propia conciencia y sepa pulir las aristas de su car\u00e1cter. No olvidemos que cada uno de nosotros tiene en s\u00ed una identidad personal, que nunca puede ser reducido a la categor\u00eda de objeto. Indudablemente, para desterrar esta existencia que nos deshumaniza, hemos de apostar por un pensamiento diferente, por otros programas educativos, por otro sentido de la vida y de la convivencia. Para ello, tal vez tengamos que propiciar esa ecolog\u00eda humana que nos haga sentirnos diferentes, y as\u00ed, poder ser capaces de confinar para siempre esa violaci\u00f3n grav\u00edsima de los derechos humanos, entre los que se halla la tortura, o cualquier aberraci\u00f3n horrenda de la conciencia humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a esto, la nueva enc\u00edclica del Papa Francisco, puede servirnos de orientaci\u00f3n, puesto que establece la necesaria relaci\u00f3n de la vida del ser humano con la ley moral escrita en su propia naturaleza, necesaria para poder crear un ambiente m\u00e1s digno. La dignificaci\u00f3n del ser humano y de su h\u00e1bitat a\u00fan queda por conquistarla. No perdamos m\u00e1s tiempo y establezcamos un mundo para todos y todos para un mundo m\u00e1s ligado al bien colectivo. Hoy, sin duda, es una exigencia \u00e9tica fundamental. Pasemos, por consiguiente, de la moral de los principios al proceder de las responsabilidades. Al fin y al cabo, seamos conscientes, de que somos los aut\u00e9nticos responsables de cuanto acontece en este planeta. No tiremos la piedra y escondamos la mano, por favor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>21 de junio de 2015.-<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ENTRE LAS TORTURAS Y LAS CADENAS<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-462651","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=462651"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":462652,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462651\/revisions\/462652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=462651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=462651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=462651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}