{"id":462771,"date":"2015-07-01T12:33:54","date_gmt":"2015-07-01T16:33:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=462771"},"modified":"2015-07-01T12:34:02","modified_gmt":"2015-07-01T16:34:02","slug":"algo-mas-que-palabras-236","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/07\/01\/algo-mas-que-palabras-236\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p>A poco que nos adentremos en el mundo observaremos que el aluvi\u00f3n de injusticias sociales nos dejan sin aire, as\u00ed como la corrupci\u00f3n pol\u00edtica que sufren todos los pueblos en mayor o en menor medida, lo que nos invita a reflexionar sobre ello. En relaci\u00f3n a esto, personalmente pienso, que la cuesti\u00f3n no es tanto la renovaci\u00f3n de personas como el sentido \u00e9tico de la ciudadan\u00eda. \u00danicamente sobre esta conciencia moral es posible construir un mundo m\u00e1s humano, y resolver los problemas complejos y graves que nos afectan. Hasta ahora ha triunfado la fuerza del poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico, social, en lugar de la dignidad del ser humano como tal, despojado de cualquier inter\u00e9s de grupo. As\u00ed, en Europa, lo urgente actualmente es establecer vallas protectoras para el euro, en vez de establecer pol\u00edticas sociales que nos lleven a conquistar un mundo m\u00e1s fraterno. Mientras en \u00c1frica y Oriente Medio, los incesantes conflictos armados obligan a una desbandada de desplazamientos humanos, en el centro de la cuesti\u00f3n cultural ha de incluirse abrir caminos a la aut\u00e9ntica libertad de la persona, ya que se hace todo lo contrario. Hemos de reconocer, por tanto, que bajo estas realidades inhumanas, se resienta hasta el mismo fundamento de la convivencia, amenazada y abocada al mayor de los caos, a su disoluci\u00f3n como especie; y, lo que es peor, a una verdadera inmoralidad que nos trasciende a un mundo de salvajadas sin precedentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por desgracia, las divisiones forman parte de la identidad humana. En esto no hemos evolucionado. Nos puede la necedad del ego\u00edsmo, que llevado a sus extremas consecuencias, desemboca en la negaci\u00f3n de la idea misma de ciudadan\u00eda. Ciertamente, nos hemos globalizado, pero el individualismo nos sobrepasa, para la cual cada uno se encuentra ante su verdad, totalmente distinta a la verdad del otro ciudadano. De este modo, va a ser muy dif\u00edcil entrar en di\u00e1logo, avanzar, puesto que esta cultura pone radicalmente en duda los mismos pensamientos. En este sentido el cardenal J. H. Newman, gran defensor de los derechos de la cognici\u00f3n, afirmaba con decisi\u00f3n que &#8220;la conciencia tiene unos derechos porque tiene unos deberes&#8221;. Naturalmente, cuando todo lo hacemos subjetivo a nuestros propios negocios, la mundanidad toma posiciones privilegiadas. Es lo que est\u00e1 pasando en el momento presente. Estamos siendo gobernados por personas irresponsables, sin seriedad alguna, que anteponen sus avaricias a una vida de servicio a los dem\u00e1s, que es por la que han optado libremente. De ah\u00ed la necesidad, de unirse cada vez m\u00e1s, como hace setenta a\u00f1os lo hicieron un grupo de naciones, ante las cenizas y los escombros de la Segunda guerra Mundial. En este momento Naciones Unidas cuenta con 193 Estados miembros y, tras de s\u00ed, con una historia verdaderamente elogiosa, con importantes frutos como el desmantelamiento del colonialismo, el triunfo sobre el apartheid, el mantenimiento de la paz en zonas en conflicto o la protecci\u00f3n de los derechos humanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde luego, si en verdad queremos hacer una vida humana m\u00e1s condescendiente con la propia especie, o sea m\u00e1s \u00edntegra para que nos haga mejores personas, hemos de intensificar la cuesti\u00f3n \u00e9tica, o si quieren moral, y para ello, han de adquirir una importancia fundamental y decisiva las organizaciones internacionales. Lo prioritario ha de ser el ser humano m\u00e1s all\u00e1 de las estructuras de poder, exigiendo un examen de las mismas y su transformaci\u00f3n en una dimensi\u00f3n mucho m\u00e1s aglutinadora y universal. No cabe la exclusi\u00f3n ciudadana. Todo esto da testimonio en favor de la obligaci\u00f3n de unir ideas con la laboriosidad como virtud, que permitir\u00e1 a todo ser humano, ser mejor ciudadano, crecer como persona. Por consiguiente, el progreso en cuesti\u00f3n debe llevarse a cabo mediante la ciudadan\u00eda en su globalidad y debe producir un bienestar global en la vida humana, lejos de quienes buscan asesinar, destruir y aniquilar el desarrollo humano y la cultura. Sin duda, tan importante como vivir es dejar vivir. Ahora bien, sin verdad, sin decencia y amor por nuestros an\u00e1logos, todo se deja a merced de la l\u00f3gica del poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad, y lo que es m\u00e1s absurdo, con efectos destructores de la persona que lucha por el bien colectivo. Ya est\u00e1 bien de mesianismos prometedores que son falsos y que forjan decepciones, ha llegado el momento de humanizarnos, y que el esc\u00e1ndalo de las disparidades hirientes cese, para progresar como seres pensantes, m\u00e1s all\u00e1 de las cuestiones econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Naturalmente, nos merecemos cohabitar en un mundo rico en intelecto, pero \u00e9ste inmerso al servicio de toda la ciudadan\u00eda, especialmente de los m\u00e1s vulnerables. Convendr\u00eda ponernos en acci\u00f3n y no enviar armas a zonas de conflicto, abrir escuelas en su lugar, reeducarnos en lo arm\u00f3nico. Ser\u00eda bueno, pensar en la imagen de un acorde sinf\u00f3nico, todos los instrumentos suenan juntos, de manera coordinada, cada uno con su peculiaridad, y esto, en verdad, es lo que nos trasciende y emociona. Cuando se tiene una vida plena todo se fraterniza, y siempre encontramos la manera de acogernos y respetarnos desde esa diversidad. Claro, para esa colmada existencia hace falta la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s justa, donde todo el mundo pueda vivir bien y ser dichoso, contagiada por el amor principalmente y por una regla de h\u00e1bitos coherentes con el esp\u00edritu del afecto. Estoy convencido, por ende, que el ser humano tiene que aprender a quererse para poder respetarse mucho m\u00e1s, y aunque la verdad y la justicia no han de tener fronteras, tenemos que fomentar un sentimiento de pertenencia y no de exclusi\u00f3n como se ha venido haciendo en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A mi entender hoy el mundo necesita prioritariamente escuelas de moral, pues, como dec\u00eda Albert Camus, &#8220;un hombre sin \u00e9tica es una bestia salvaje soltada&#8221;. Es capaz de cualquier cosa. De matar al primero que se le ponga en el camino, de torturarlo para que se sienta mal, de atormentarlo con cuestiones crueles, y hasta de injertarle doctrinas macabras para que no pueda ser \u00e9l mismo. Cada d\u00eda precisamos estar m\u00e1s en paz con nosotros mismos, y la manera de conseguirlo, no es otra que fraternizar, que convivir desde la clemencia. Lo que puede parecernos arcaico no lo es, puesto que no se trata de ejercer de compasivos, que tambi\u00e9n, pero sobre todo de personas equilibradas y es, esta sensatez, la que imprime el valor \u00e9tico de nuestros actos. All\u00e1 donde la moral y las creencias son reducidas al \u00e1mbito exclusivamente privado, dificultosamente se va a poder formar una sociedad solidaria. Teng\u00e1moslo en cuenta. No le hemos prestado atenci\u00f3n a esto, y la consecuencia, es el fracaso y el retroceso. La grandeza de una especie, mal que nos pese, est\u00e1 en relaci\u00f3n directa a la evidencia de su fuerza moral. Desprend\u00e1monos de autocomplacencias, e invent\u00e9monos, si acaso un nuevo c\u00f3digo \u00e9tico, de \u00e9tica moral, como horizonte para un nuevo renacer m\u00e1s verdadero, m\u00e1s incluyente, m\u00e1s de la conciencia, m\u00e1s de nuestro espec\u00edfico interior en definitiva.<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>28 de junio de 2015<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FACTOR MORAL COMO INSTRUMENTO DE AVANCE<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-462771","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462771","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=462771"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462771\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":462772,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462771\/revisions\/462772"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=462771"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=462771"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=462771"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}