{"id":462893,"date":"2015-07-07T19:10:56","date_gmt":"2015-07-07T23:10:56","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=462893"},"modified":"2015-07-07T19:11:02","modified_gmt":"2015-07-07T23:11:02","slug":"algo-mas-que-palabras-237","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/07\/07\/algo-mas-que-palabras-237\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p>La idea aristot\u00e9lica de que &#8220;el instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro&#8221;, me ha dado pie a dar fundamento a este art\u00edculo period\u00edstico. A veces uno se sorprende hasta de que pueda existir y cohabitar en ese proceso, pero realmente es la vida la que da vida o la que nos dona luz, es decir, sabidur\u00eda para dar prolongaci\u00f3n hist\u00f3rica a un modo de pensar y de hallarse. Por eso, en algunas ocasiones, uno se puebla de coraje y surge la esperanza, en base a unos valores compartidos, para contribuir a un futuro habitable para todos. No olvidemos, que al igual que los individuos, los pueblos nacen y mueren; pero la poblaci\u00f3n persiste sobre el planeta, permanece como secuencia de la propia especie en el tiempo, a pesar de las muchas contrariedades que nos degradan la savia. Ciertamente, a lo largo de nuestra historia hemos tenido la oportunidad de celebrar nuestra humanidad com\u00fan y nuestra diversidad, pero creo que ha llegado la hora de reflexionar sobre tan importante cuesti\u00f3n de persistencia y permanencia. Ser\u00eda saludable, pues, que coincidiendo con el d\u00eda mundial de la poblaci\u00f3n (11 de julio), nos replante\u00e1ramos cuestiones que son b\u00e1sicas, para que la cadena, tanto de convivencia como de existencia, no se tambalee o se rompa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para despuntar, somos tan min\u00fasculos que cada ser humano puede nacer en cualquier sitio y formar parte de una cultura u otra. Nuestras poblaciones est\u00e1n observando, a mi juicio como jam\u00e1s ha sucedido en nuestra tradici\u00f3n, procesos de mutua interdependencia e interacci\u00f3n a nivel global, que, si bien es verdad que toleran elementos problem\u00e1ticos como las migraciones, tienen el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la familia humana, no s\u00f3lo en el aspecto econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n en el humano. Por consiguiente, toda persona pertenece a la humanidad y comparte con la entera familia de los pueblos, la ilusi\u00f3n de un futuro mejor y la expectativa de una especie en uni\u00f3n. Dicho esto, conviene recapacitar sobre el desbordamiento del nivel del mar, que puede ser un aut\u00e9ntico problema. T\u00e9ngase en cuenta que la cuarta parte de la ciudadan\u00eda mundial vive en zonas costeras o muy pr\u00f3ximas. Por otra parte, multitud de moradores, especialmente en \u00c1frica, carecen de agua potable segura o padecen tremendas sequ\u00edas que dificultan la producci\u00f3n de productos alimenticios. Un problema, particularmente grave hoy en d\u00eda, es el de la calidad del agua disponible, si nos atenemos a las muchas muertes producidas. Adem\u00e1s, la vida en los r\u00edos, lagos, mares y oc\u00e9anos, que alimentan a gran parte de los humanos, mal que nos pese, aparte de verse afectada por el descontrol y el despilfarro en la extracci\u00f3n de los recursos pesqueros, tambi\u00e9n sufren una gran contaminaci\u00f3n. Cerrarse en banda y no querer ver esta situaci\u00f3n, por tremenda que nos parezca, para no corregirla cuanto antes, pienso que es cargar sobre nuestra conciencia el peso de negar la continuidad de algunas especies.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Verdaderamente, el mundo est\u00e1 hecho para repoblarse continuamente de seres vivos. Y en este sentido, para forjar un futuro mejor para las generaciones venideras, es imperioso promover una econom\u00eda al servicio de toda la poblaci\u00f3n mundial, as\u00ed como activar una sana pol\u00edtica, capaz de poner las instituciones al servicio de los ciudadanos, para superar presiones o cualquier otro s\u00edntoma de corrupci\u00f3n.Por eso, los Obispos de Nueva Zelanda se preguntaron qu\u00e9 significa el mandamiento &#8220;no matar\u00e1s&#8221; cuando &#8220;un veinte por ciento de la poblaci\u00f3n mundial consume recursos en tal medida que roba a las naciones pobres y a las futuras generaciones lo que necesitan para sobrevivir&#8221;. Tema grave, grav\u00edsimo, y aunque puedan parecernos palabras densas y fuertes, la crueldad radica en dejar que la desesperaci\u00f3n de algunos no cese jam\u00e1s en vida, mientras otros, hasta por divertimento, lo derrochen todo, sin importarles para nada el bien colectivo, adue\u00f1\u00e1ndose del planeta como si fuera exclusivo de los poderosos, obviando muchos gobiernos el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales, cuando en verdad deber\u00edamos responder eficazmente ante cualquier violaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pese a los enormes desaf\u00edos del momento actual, creo que han de propiciarse los debates a escala global y nacional sobre los derechos humanos y el desarrollo de la especie, centr\u00e1ndose a mi manera de ver, mucho m\u00e1s en el ser humano como tal, que es v\u00edctima y verdugo a la vez en tant\u00edsimas ocasiones, sobre todo a ra\u00edz del aluvi\u00f3n de deterioros humanos percibidos ante la falta de \u00e9tica y, por ende, de humanidad perdida, proyecto que ha de ser recuperado cuanto antes. Por desgracia, no se puede avanzar en la medida en que los pol\u00edticos caminen obsesionados s\u00f3lo por atesorar o agrandar el poder, en lugar de servir a la ciudadan\u00eda. Junto a este pelaje ha crecido, asimismo, una legi\u00f3n de oportunistas que \u00fanicamente piensen en el r\u00e9dito econ\u00f3mico, en vez de activar el capital humano, que es lo verdaderamente progresista y rompedor. Pensemos, que mientras m\u00e1s vac\u00edo est\u00e9 el alma de los moradores, m\u00e1s necesitados andaremos de objetos de deseo; aunque luego, tras su uso, los tiremos porque ya no sirvan para nada. Naturalmente la humanidad tiene que humanizarse con otros h\u00e1bitos, para empezar renunciando a un mercado tentador y muy acaparador, s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 revivirse en esa deseada alianza entre la hoy maltrecha poblaci\u00f3n y el actual maltratado medio ambiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace falta, por tanto, que la poblaci\u00f3n vuelva a sentir que todos somos parte de un todo, que tenemos una responsabilidad de poner orden en nuestras existencias. De ninguna manera podemos resistir ante este hurac\u00e1n persistente de degradaci\u00f3n moral que nos invade. No me cansar\u00e9 de escribirlo, de vociferarlo, puesto que estoy sugestionado que burl\u00e1ndonos de la honestidad nos estamos enga\u00f1ando, primeramente cada cual consigo mismo, y despu\u00e9s, mof\u00e1ndose de nuestra propia bondad interior, como si fu\u00e9semos un trozo de materia sin voluntad. En consecuencia, es el momento de situar los problemas de la poblaci\u00f3n en la perspectiva de un destino arm\u00f3nico, donde la decencia sea el abecedario permanente, mediante acciones conjuntas y valientes, para que cada ciudadano pueda hallar, por s\u00ed mismo, ese horizonte humanitario de autenticidad que engrandece al propio linaje. Todos somos conscientes de que ese camino no es f\u00e1cil, porque se trata nada menos que de cambiar mentalidades, formas de vivir y de ser, pero confiemos en ese reforzarse como ciudadan\u00eda nueva, bajo el referente de la escucha a todo y a todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca, las personas de todas las culturas pueden influir de manera positiva unas en otras, cuando menos para hacernos reconsiderar nuestras acciones, crecidas por la violencia y la dominaci\u00f3n de pensarnos due\u00f1os del universo. En cualquier caso, es bueno que nos interroguemos, y tengamos tiempo para hacerlo, m\u00e1xime cuando cavilamos por un mundo m\u00e1s equitativo, y no escuchamos a los excluidos. Por ello, estoy convencido que la nueva poblaci\u00f3n necesita otras motivaciones y, sobre todo, un camino educativo m\u00e1s acorde con la propia naturaleza creada. En definitiva, lo que le ha pasado a nuestra poblaci\u00f3n es que su retroceso est\u00e1 ah\u00ed, m\u00e1s all\u00e1 de la crisis financiera; y, lo nefasto del momento, es no ir al coraz\u00f3n del problema, que radica en el desprecio por algunos seres humanos (los marginados) y en el menoscabo de buena parte del h\u00e1bitat; a la que, por cierto, ya le cuesta seguir la secuencia de vivir y dejar vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>5 de julio de 2015<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA POBLACI\u00d3N COMO SECUENCIA EN EL TIEMPO<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-462893","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=462893"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":462894,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462893\/revisions\/462894"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=462893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=462893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=462893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}