{"id":463289,"date":"2015-08-05T09:22:20","date_gmt":"2015-08-05T13:22:20","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=463289"},"modified":"2015-08-05T09:22:38","modified_gmt":"2015-08-05T13:22:38","slug":"algo-mas-que-palabras-245","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/08\/05\/algo-mas-que-palabras-245\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p>Hemos construido un mundo de puertas cerradas, cuando han de estar siempre abiertas para acoger, en favor de los m\u00e1s desfavorecidos. La llave maestra es don dinero como siempre. Quiz\u00e1s uno de los grupos m\u00e1s menospreciados sean los pueblos ind\u00edgenas. Seg\u00fan Naciones Unidas hay por lo menos cinco mil grupos abor\u00edgenes y aut\u00f3ctonos, compuestos de unos cuatro centenares de millones de personas, que viven en cerca de cien pa\u00edses de cinco continentes. Junto a estas gentes, tambi\u00e9n hay otras excluidas y totalmente marginadas de los procesos de toma de decisiones, que suelen habitar en las periferias, como si fueran productos de desecho. Es aqu\u00ed, en estos sectores de la poblaci\u00f3n, donde la hospitalidad en familia es una aut\u00e9ntica virtud decisiva. Tambi\u00e9n cohabita otro grupo de despreciados en cualquier esquina del mundo, no sabemos cu\u00e1ntos, porque a veces tienen que ocultar su identidad, abandonar su idioma y hasta sus costumbres tradicionales para poder vivir. Deber\u00edamos sumar asimismo la cantidad de personas explotadas, sometidas a represi\u00f3n y tortura, cuando pretenden alzar la voz en defensa de sus derechos. Por consiguiente, ya que cada a\u00f1o, el nueve de agosto, se conmemora el D\u00eda Internacional de los Pueblos Ind\u00edgenas, convendr\u00eda poner m\u00e1s empe\u00f1o en la promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de sus ansias por vivir dignamente, que son esenciales para nuestro futuro en convivencia y, a la vez, imprescindibles para crecer como familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ocasiones pienso en la cantidad de celebraciones que no sirven para nada, pero tambi\u00e9n las considero necesarias, cuando menos para despertarnos la conciencia. Por desgracia, las estructuras de poder, incluso en marcos constitucionales, con Estados sociales y democr\u00e1ticos de Derecho, han creado y siguen creando obst\u00e1culos al derecho de ciudadan\u00eda. Los negros tintes de la exclusi\u00f3n y la pobreza dificultan enormemente el desarrollo humano, como un ser dispuesto a hermanarse con su misma especie. Quiz\u00e1s tengamos que pasar del compromiso a la acci\u00f3n. Estamos hartos de comprometernos con la palabra, sin pasar de las buenas intenciones. Esta es la cuesti\u00f3n. Por ende, la primera puerta que hemos de tener abierta es la del coraz\u00f3n, puesto que s\u00ed \u00e9sta permanece indiferente, todo ser\u00e1 decir y no hacer nada. Desde luego, es importante escuchar la voz de todos y de cada uno de nosotros, si realmente queremos promover un crecimiento humano en el planeta. Qu\u00e9 alegr\u00eda m\u00e1s genuina siente el que hace del amor su compa\u00f1ero de viaje, puesto que \u00e9ste domina todas las cosas. De ning\u00fan modo ofrecer\u00e1 discursos vac\u00edos. Aborrece todo lo que no es sentimiento. Hoy m\u00e1s que nunca necesitamos levantarnos unos a otros para aprender a crear fraternidad. Perseverar en los valores humanos, sin tener miedo a comprometernos de por vida, ha de ser nuestra acci\u00f3n continua. Objetivamente, tal vez hemos venido a aprender a convivir, sin otra defensa que el bien colectivo de la familia humana. Sin duda, para ello, hemos de derribar los muros de la desconfianza y del odio, promoviendo una cultura de mediaci\u00f3n que nos reconcilie y solidarice. Nada es tan urgente como esto \u00faltimo, sobre todo para conciliar las opiniones contrarias y, as\u00ed, poder restablecer caminos de concordia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Efectivamente, la sinton\u00eda es m\u00e1s del alma, que en realidad es aquello por lo que existimos, concebimos y tambi\u00e9n maduramos. En consecuencia, no es posible formar parte de un pueblo, sentirse pr\u00f3ximo, si hemos fracturado nuestros propios v\u00ednculos de familia, de filiaci\u00f3n o hermandad. En los \u00faltimos tiempos, mucho se habla de progreso; sin embargo, millones de ciudadanos de todo el mundo no se benefician de estos avances. Sabemos, adem\u00e1s, que todos los a\u00f1os mueren casi seis millones de ni\u00f1os antes de su quinto cumplea\u00f1os. Esperemos no tener que avergonzarnos por no haber hecho m\u00e1s por los relegados, pues generando m\u00e1s igualdad de oportunidades para la infancia de hoy, significa menos inequidad y m\u00e1s mejora para el mundo el d\u00eda de ma\u00f1ana. Al presente, la misma dignidad corre peligro cuando una estrecha amplitud de miras, desmembrada de las exigencias objetivas de la cuesti\u00f3n \u00e9tica, lleva a decisiones que benefician a unos pocos afortunados, ignorando los sufrimientos de amplios sectores de la familia humana. Es el momento, entonces, de intensificar la convicci\u00f3n de que la humanidad tiene que ser una pi\u00f1a. Preocuparnos por los necesitados, que son muchos y cada d\u00eda m\u00e1s, ha de volvernos m\u00e1s comprensivos. En cualquier caso, el mundo no puede permanecer sordo a la s\u00faplica de quienes piden aliento para vivir o alimentos para sobrevivir. Tanto monta, monta tanto. Adem\u00e1s, no olvidemos que podr\u00edamos haber sido cualquiera de nosotros las v\u00edctimas. La mejor ventaja es ver las cosas como son y, a partir de ese an\u00e1lisis, buscar remedios conjuntos para aliviar males que tambi\u00e9n son conjuntos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Claro est\u00e1, si fundamental es crear un mundo que valore la riqueza de la diversidad humana, no menos importante es reavivar un mundo que se construya sobre el aut\u00e9ntico amor, y no sobre los intereses de algunos privilegiados. Por eso, nos entristece que el fantasma de la violencia xen\u00f3foba se acreciente por el planeta, y la llegada de refugiados active a\u00fan m\u00e1s el cerramiento de las puertas en algunos pa\u00edses. Por tanto, el desaf\u00edo que se plantea a toda la humanidad es, evidentemente, m\u00e1s que de orden econ\u00f3mico y t\u00e9cnico, de orden moral y pol\u00edtico. Es un asunto de solidaridad vivida, de desarrollo compartido y de puertas abiertas al progreso de toda la familia. Ser desfavorecido significa, casi siempre, verse m\u00e1s f\u00e1cilmente atacado por los numerosos peligros que comprometen la supervivencia y tener una menor resistencia a la cotidianeidad que la vida nos presenta. Por eso, la acogida no es un divertimento m\u00e1s, es una situaci\u00f3n de aceptaci\u00f3n que hace que muchas personas puedan sobrevivir. Me parece que todos los pueblos del mundo, deber\u00edan tener centros de hermanamiento, para que todos pudi\u00e9ramos reencontrarnos en esa dimensi\u00f3n humana que cada cual porta consigo mismo, y que tan poco la utilizamos a veces, aunque solo fuese para recomenzar a sonre\u00edr esas vidas ba\u00f1adas por la exclusi\u00f3n, que no conocen m\u00e1s que el llanto y el dolor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Personalmente, pienso, que toda la ciudadan\u00eda est\u00e1 obligada a hacer feliz a todos la vida, y la mejor manera de hacerlo es sirviendo a la persona. Precisamente, servir significa trabajar codo con codo con los desfavorecidos, establecer con ellos relaciones humanas de cercan\u00eda, v\u00ednculos de fraternizaci\u00f3n. Juntos podremos buscar el camino, los itinerarios para la liberaci\u00f3n de cada cual. Todos somos dependientes, de ah\u00ed la necesidad de acompa\u00f1ar a las personas en la b\u00fasqueda de horizontes que nos hagan m\u00e1s humanos. No basta con dar unas monedillas o un bocadillo, hemos de sumarnos a su lucha, poni\u00e9ndonos del lado del d\u00e9bil. El mundo cada d\u00eda necesita m\u00e1s pueblos que vivan el amor de modo concreto, de manera en\u00e9rgica con las personas m\u00e1s sencillas y sobre todo con los excluidos. Fortalecer los lazos entre la ciudadan\u00eda, promover un mayor respeto y entendimiento entre naciones, estimo que son fundamentales para hacer frente a la discriminaci\u00f3n, generadora de multitud de abandonados. Quiz\u00e1s debemos mirar m\u00e1s a la persona, y cuando sepamos mirarnos, estoy convenido que surgir\u00e1 el anhelo por sentirnos familia. \u00danicamente as\u00ed, podremos sentir la necesidad de compartir la esperanza por un futuro mejor. Connatural con tal acci\u00f3n, descubriremos que el secreto de la felicidad radica en la liberaci\u00f3n de uno para donarse, y en el secreto de la libertad para hacerlo, en el coraz\u00f3n que pongamos en ello. Permanezcan, pues, las puertas del alma siempre abiertas; que un esp\u00edritu sano es lo m\u00e1s hermoso que el cielo puede concedernos para soltar las l\u00e1grimas de esta pobre tierra nuestra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>2 de agosto de 2015.-<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS PUERTAS HAN DE ESTAR SIEMPRE ABIERTAS PARA ACOGER<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-463289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=463289"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463289\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":463290,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463289\/revisions\/463290"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=463289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=463289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=463289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}