{"id":463549,"date":"2015-08-26T09:07:25","date_gmt":"2015-08-26T13:07:25","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=463549"},"modified":"2015-08-26T09:07:25","modified_gmt":"2015-08-26T13:07:25","slug":"algo-mas-que-palabras-251","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/08\/26\/algo-mas-que-palabras-251\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p>Hay un mundo pasivo, que no acierta a defenderse con la raz\u00f3n y ensaya todo tipo de armas como autodefensa, o quiz\u00e1s como venganza o hasta divertimento, mientras tambi\u00e9n hay un mundo sin coraz\u00f3n dispuesto a destruirse, sin importarle nada. Tanto es as\u00ed, que desde que en 1945 se llevaron a cabo los primeros ensayos nucleares, no cesaron de realizarse pruebas de todo tipo, sin prestar mucha atenci\u00f3n a sus efectos devastadores sobre la vida humana. Considero, por tanto, que ser\u00eda muy bueno al cumplirse los setenta a\u00f1os desde el comienzo de esta nefasta era nuclear, y haciendo coincidir este aniversario con la onom\u00e1stica (29 de agosto: D\u00eda Internacional contra los Ensayos Nucleares), se reconsiderase el Tratado de Prohibici\u00f3n Completa, para que pudiese entrar en vigor un instrumento fundamental, despu\u00e9s de casi dos decenios de que se negociara, por ser jur\u00eddicamente vinculante y verificable para limitar el desarrollo cuantitativo y cualitativo de este tipo de tormentos tan destructivos como destructores. Tan solo desde la confraternizaci\u00f3n se puede generar otro clima m\u00e1s esperanzador y menos frustrante, por lo que conviene recordar que &#8220;uno somos para todos&#8221;, y tambi\u00e9n &#8220;todos somos para uno&#8221;, y, por eso mismo, educar y reeducarse en no considerar al pr\u00f3jimo un enemigo o un adversario al que destruir, si no alguien pr\u00f3ximo, ha de ser nuestra permanente lecci\u00f3n de convivencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No olvidemos que cu\u00e1nto m\u00e1s se arman los pa\u00edses, m\u00e1s se acrecientan los peligros de guerra, que de alg\u00fan modo hallan su aliento precisamente en este tipo de artefactos; sin embargo, cuanto m\u00e1s disminuyen los arsenales b\u00e9licos, menos se atiza la tentaci\u00f3n de valerse de ellos. A prop\u00f3sito, reconozco que me impresion\u00f3 hace d\u00edas que un grupo de j\u00f3venes, denominados &#8220;poetas por la paz&#8221;, reivindicase a trav\u00e9s del verso el desarme del mundo y concentrasen toda su energ\u00eda en el reencuentro del ser humano consigo mismo, libre de ataduras, poniendo el acento en los principios \u00e9ticos y en la est\u00e9tica del camino a trazar. Al final yo le propuse que se denominasen &#8220;poetas por el desarme&#8221;. El mundo les necesita, y tan importante como avivar lo arm\u00f3nico, es apagar esta filosof\u00eda armament\u00edstica que lo que hace es generar espacios inseguros. La paz, como dec\u00eda uno de los poetas intervinientes, es la confluencia de sentimientos po\u00e9ticos. De modo que si los esfuerzos de reducci\u00f3n de los armamentos y el posterior desarme total no van conducidos de manera relacionada por un enderezamiento moral, o si quieren vers\u00e1til, est\u00e1n destinados de antemano al fracaso. De ah\u00ed la importancia de esta siembra de versos, emanados de corazones j\u00f3venes, con deseos de embellecer el h\u00e1bitat, pero tambi\u00e9n con la necesidad de gritar para que disminuyan las desigualdades clamorosas y la justicia gobierne m\u00e1s all\u00e1 de los lenguajes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si en verdad se quiere otro mundo m\u00e1s unido, inevitablemente hay que luchar por la rectitud. Pero para este combate \u00fanicamente es preciso un deseo definitivo de unidad, de concordia entre unos y otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino personas a los que socorrer y amar. Por desgracia, seguimos sufriendo los efectos de las guerras. El ser humano a\u00fan no ha aprendido a renunciar a la v\u00eda de las armas, y no sabe, o no quiere por su particular ego\u00edsmo, recurrir al encuentro del otro con el di\u00e1logo, la clemencia y la mediaci\u00f3n. Es la \u00fanica manera de despojarnos de este mundo destructivo y destructor. Con frecuencia, Naciones Unidas nos llama a la conciliaci\u00f3n, a redoblar los esfuerzos para resolver diferencias a trav\u00e9s del razonamiento, al tiempo que se abstienen de tomar cualquier medida que no sea propiciar el buen talante pacificador. Esta es la salida, y no la de las armas que imponen terror y destrucci\u00f3n. Por eso, aplaudo p\u00fablicamente la voz de estos poetas j\u00f3venes entusiasmados por embellecernos de pensamientos l\u00facidos, pues si los acuerdos internacionales son altamente deseables y necesarios, tambi\u00e9n se precisa una humanidad que no muestre indiferencia, y reconozca en el otro un ser del que ocuparse y preocuparse, con el que colaborar para construir un mundo m\u00e1s habitable para todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde luego, ante una ideolog\u00eda de odio y exclusi\u00f3n capaz de derrumbarlo todo, como ha sido recientemente la destrucci\u00f3n del Monasterio Mar Eli\u00e1n, ubicado en la ciudad siria de Al Quariatain, en Homs, por el grupo terrorista ISIS, lugar de peregrinaci\u00f3n de la comunidad cristiana siria, no sirve solamente la condena, hemos de ver la manera de que estos hechos no vuelvan a repetirse, puesto que una sociedad que se apoya en la violencia, aparte de deshumanizarse, se embrutece y aprovecha cualquier ocasi\u00f3n para la venganza. Naturalmente, es imposible organizar una humanidad sobre el miedo, el rencor y la crueldad, no perdurar\u00eda; pero, tambi\u00e9n, hemos de pensar en el poder de destrucci\u00f3n que tienen algunas armas nucleares y sus ensayos. En este sentido, la educaci\u00f3n como trampol\u00edn para obtener lo mejor de uno mismo, estoy convencido de que puede desempe\u00f1ar un papel clave en el impulso del entendimiento mutuo, con la fraternizaci\u00f3n de los corazones, la promoci\u00f3n de la paz y el fomento del desarme. En cualquier caso, pienso que ha llegado el momento de que el ser humano se aleje de este af\u00e1n destructivo y destructor, y se empe\u00f1e m\u00e1s en descubrir verdades, ya que si la guerra es el arte de destruir vidas humanas, muchas veces la pol\u00edtica se ha convertido en el arte de enga\u00f1arnos. Y esto, yo dir\u00eda que es grave, grav\u00edsimo, puesto que si todos anhelamos la paz, pongamos m\u00e1s alma que armas, m\u00e1s versos que bombas, m\u00e1s veladores de artilugios que actuantes de envidia, sabiendo que la quietud lograda a base de sobresalto y pavor, no es m\u00e1s que una tregua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ocasiones reflexiono, y me digo, cu\u00e1nta necesidad tenemos de amor para contener esta irracional carrera destructiva. Esta industria del caos, que todo lo destruye a su paso, lejos de entrar en quiebra, parece como que ha tomado un nuevo auge. \u00a1Qu\u00e9 ruina m\u00e1s repelente y absurda!. Es la cultura de la necedad, de adue\u00f1arse de lo que es de todos y de nadie, lo que nos impide retornar a ese camino de recreaci\u00f3n con la construcci\u00f3n de la familia humana. Por tanto, hemos de repudiar esta lucha que lo devasta todo, y hemos de reconsiderar al rival como uno de los nuestros, pues todos tenemos el derecho a pensar diferente, reconociendo que esta manera de actuar no es ning\u00fan avance, m\u00e1s bien es un retroceso de desorden, y por ende, de espiritual insatisfacci\u00f3n y desesperaci\u00f3n. &#8220;En el derecho p\u00fablico, -dec\u00eda el escritor y pol\u00edtico franc\u00e9s Montesquieu (1689-1755)-, el acto de justicia m\u00e1s severo es la guerra, porque puede tener por efecto la destrucci\u00f3n de la sociedad&#8221;. Y, evidentemente, una colectividad destruida, o dividida, es incapaz de reponerse del desastre cuando se ha vuelto dependiente del endiosamiento de la ciencia y la tecnolog\u00eda, y m\u00e1xime cuando ya no respeta al ser humano como tal, sino al ser humano con poder. Esto pasa cuando la mentira est\u00e1 instalada en un pedestal y nuestra vida moral en un sill\u00f3n podrido. En consecuencia, no s\u00f3lo debemos analizar nuestro propio estilo de vida, si es acorde con la conservaci\u00f3n del medio ambiente, tambi\u00e9n hemos de repasar s\u00ed nuestro itinerario interior da sentido al valor del camino y al ser del caminante, que ha de construir y no destruir, o como dir\u00eda Machado, &#8220;hacer camino al andar&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>23 de agosto de 2015.-<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MUNDOS DESTRUCTIVOS Y DESTRUCTORES<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-463549","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=463549"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463549\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":463550,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463549\/revisions\/463550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=463549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=463549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=463549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}