{"id":463894,"date":"2015-09-23T15:30:34","date_gmt":"2015-09-23T19:30:34","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=463894"},"modified":"2015-09-23T15:30:41","modified_gmt":"2015-09-23T19:30:41","slug":"algo-mas-que-palabras-256","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/09\/23\/algo-mas-que-palabras-256\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Hoy el mundo requiere, como siempre, personas de paz; capaces de desactivar odios y venganzas y de construir un orden social verdaderamente justo. Personalmente, siento una enorme gratitud hacia el Papa Francisco, afanado en proclamar un amor reconciliador, de acercamiento entre unos y otros. Es la armon\u00eda, la conciliaci\u00f3n, el incentivo de sus gestos y palabras. Naturalmente, en su propio acontecer diario se refleja la pobreza de Cristo. Ah\u00ed radica, a mi juicio, el entusiasmo de un hombre coherente con sus acciones. Sus palabras siempre cantan todo lo bello, lo hace a trav\u00e9s de la alegr\u00eda del Evangelio, con la ilusi\u00f3n de injertar horizontes que nos fraternicen, m\u00e1xime en una sociedad acostumbrada a la exclusi\u00f3n social, a la polarizaci\u00f3n m\u00e1s indecente y a una desigualdad desvergonzada. Ante estas tristes realidades, recibir un mensaje de esperanza, en un momento en el que se traicionan tantos valores humanos, sin duda es el mejor estimulante vital para una especie pensante. A veces es la falta de ilusi\u00f3n lo que nos hunde, el vivir cada uno para s\u00ed, en lugar de para todos. Otras es el delirio, la ambici\u00f3n por el dominio terrenal. Y, en todo caso, siempre la simpleza como abecedario, en un mundo de parlanchines empe\u00f1ados en demostrar que tienen talento. Por desgracia, olvidamos con frecuencia que la necedad es la madre, y tambi\u00e9n el padre, de todos los males.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, ante el aluvi\u00f3n de maldades que generamos cada cual, deber\u00edamos aprender a avergonzarnos m\u00e1s ante nosotros mismos, que ante los dem\u00e1s. Precisamente, cuando el Cabeza de la Iglesia cat\u00f3lica habla de una revoluci\u00f3n de la misericordia, lo que viene a decirnos es que todos, absolutamente todos, tenemos que cambiar en profundidad nuestro coraz\u00f3n, para poder identificarnos con el sufrimiento de los dem\u00e1s. Cu\u00e1ntas veces nosotros miramos hacia otro lado para no ver a los marginados. Tal vez alg\u00fan lector piense que lo importante no es lo que haga, o diga, un l\u00edder religioso como el Papa, sino que es el pueblo, con sus gobernantes, los que han de derribar muros y establecer alianzas. No obstante, nadie me negar\u00e1 que cuando, en nombre de una ideolog\u00eda, se quiere expulsar al Creador de la colectividad, se acaba por adorar a \u00eddolos, y r\u00e1pidamente el ser humano se pierde, su dignidad brilla por su ausencia al ser pisoteada, y los m\u00e1s innatos derechos son violados sin compasi\u00f3n alguna. Cada d\u00eda estoy m\u00e1s convencido, pues, que son las convicciones religiosas las que m\u00e1s pueden colaborar en la reconstrucci\u00f3n moral que el planeta tanto necesita. Indudablemente, me refiero a aquellas religiones que reh\u00fayen de la tentaci\u00f3n de la intolerancia y del sectarismo, y que promueven actitudes de amor, respeto y di\u00e1logo constructivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por consiguiente, el referente del Papa Francisco como servidor del ser humano, nos traslada el compromiso, tan poco usual en estos tiempos que vivimos, en favor del bien colectivo. En cualquier caso, hay algo que nos une a todos, y es el camino de la vida, cada uno con su propia identidad. As\u00ed, tambi\u00e9n nos alegra que, a la expectativa que genera todos los a\u00f1os la participaci\u00f3n de los jefes de Estado en la Asamblea General de Naciones Unidas, la cita pol\u00edtica internacional por excelencia, este a\u00f1o se le suma la visita del Pont\u00edfice y la Cumbre especial para la adopci\u00f3n de la nueva agenda de desarrollo para 2030, en la seguridad de que hasta con su silencio despertar\u00e1 conciencias. Sin duda, es el gu\u00eda de la reconciliaci\u00f3n del ser humano consigo mismo y con el equilibrio ecol\u00f3gico del orbe, que rechaza con firmeza una mentalidad fundada en la confrontaci\u00f3n y la rivalidad; promoviendo, sin embargo, una cultura modelada en lo arm\u00f3nico y en los m\u00e1s nobles valores tradicionales. Desde luego, se ha ganado a pulso que se le considere el activista de la cultura del encuentro, de las nuevas oportunidades para la interlocuci\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed se pueden superar las diferencias, ya que si importante es asegurar una vida digna para todos, as\u00ed como la salud del planeta para las generaciones futuras, no menos esencial es construir una sociedad de veras tolerante e inclusiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esperamos que este efecto conciliador del Pont\u00edfice Francisco traiga al mundo la paz que todos ansiamos, sabiendo que el mundo de Dios, -como dijo este Pastor Universal, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n-, &#8220;es un mundo en el que todos se sienten responsables de todos, del bien de todos&#8221;. Al fin y al cabo, cuando el ser humano pierde de vista este horizonte deja de embellecerse para encerrarse en su propio ego\u00edsmo, que lo lleva a la indiferencia m\u00e1s cruel con sus an\u00e1logos, y por ende, a la desesperaci\u00f3n y al abandono hasta de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>23 de septiembre de 2015.-<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL EFECTO CONCILIADOR DEL PAPA<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-463894","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=463894"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463894\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":463895,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463894\/revisions\/463895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=463894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=463894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=463894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}