{"id":464393,"date":"2015-11-02T16:53:01","date_gmt":"2015-11-02T21:53:01","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=464393"},"modified":"2015-11-02T16:53:11","modified_gmt":"2015-11-02T21:53:11","slug":"libertad-de-prensa-en-mexico-el-objetivo-es-silenciar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2015\/11\/02\/libertad-de-prensa-en-mexico-el-objetivo-es-silenciar\/","title":{"rendered":"LIBERTAD DE PRENSA EN M\u00c9XICO: \u201cEl objetivo es silenciar\u201d"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_464394\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1446485429_981368_1446486212_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-464394\" class=\"size-full wp-image-464394\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/1446485429_981368_1446486212_noticia_normal.jpg\" alt=\"Familiares del fotoperiodista Rub\u00e9n Espinosa en el Museo de Memoria y Tolerancia en Ciudad de M\u00e9xico, el 29 de octubre de 2015. \" width=\"560\" height=\"321\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-464394\" class=\"wp-caption-text\">Familiares del fotoperiodista Rub\u00e9n Espinosa en el Museo de Memoria y Tolerancia en Ciudad de M\u00e9xico, el 29 de octubre de 2015.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #333333\">La muerte es una\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/07\/07\/actualidad\/1436232886_933931.html\">fiel compa\u00f1era del periodismo en M\u00e9xico<\/a>. A veces espera a la puerta de la redacci\u00f3n, otras en el coche o incluso en la misma casa del reportero. Ah\u00ed fue donde la vio venir el pasado 2 de enero\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/07\/03\/actualidad\/1435942440_976290.html\">Mois\u00e9s S\u00e1nchez Crespo<\/a>, el editor del peque\u00f1o semanario comunitario\u00a0<em>La Uni\u00f3n<\/em>, en Medell\u00edn Bravo (Veracruz). Ya de noche, nueve encapuchados irrumpieron en su domicilio, le sacaron de la cama y delante de su esposa e hijos, le quitaron el ordenador, la c\u00e1mara y el m\u00f3vil. Luego, lo empujaron a la oscuridad. Esa misma noche le cortaron el cuello. La orden parti\u00f3 supuestamente del jefe de la Polic\u00eda Local.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Mois\u00e9s no era conocido. Ni ten\u00eda amigos poderosos. Su revista era gratuita y de circulaci\u00f3n reducida, pero desde esa atalaya m\u00ednima fustigaba los v\u00ednculos del alcalde y sus agentes con el narcotr\u00e1fico. En un universo olvidado, era tan solo un periodista. Como Filadelfo S\u00e1nchez Sarmiento, como Juan Mendoza Delgado, como Armando Salda\u00f1a Morales. Desde 2000 han muerto asesinados en M\u00e9xico unos 90 informadores. La cifra convierte al pa\u00eds en\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/08\/16\/actualidad\/1439757106_852845.html\">uno de los m\u00e1s peligrosos del planeta para ejercer la profesi\u00f3n<\/a>\u00a0(ocupa el puesto 148 de 180 pa\u00edses de la Clasificaci\u00f3n Mundial para la Libertad de Prensa). Y la cifra va a m\u00e1s. S\u00f3lo desde junio de 2014, han ca\u00eddo una docena de reporteros, la mitad en los agujeros negros de Oaxaca y\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/08\/10\/actualidad\/1439241420_883022.html\">Veracruz<\/a>.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">No hay un patr\u00f3n universal, pero el crimen suele buscar a los m\u00e1s d\u00e9biles. Periodistas de medios peque\u00f1os, con pocos anclajes y casi nula seguridad. En manos del narco y las autoridades locales, su muerte se vuelve mensaje. Para los colegas y para la sociedad. Pero no viene sola. Como recuerda Javier Garza, experto del Proyecto Periodistas en Riesgo, de Freedom House, el secuestro suelen preceder a la liquidaci\u00f3n. &#8220;El objetivo es silenciar&#8221;, dice Garza. Luego llega la impunidad. Un 90% de los ataques a la prensa queda sin culpable. Y en otros casos, como el del fotoperiodista\u00a0<a style=\"color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/08\/02\/actualidad\/1438471146_330192.html\">Rub\u00e9n Espinosa<\/a>, amenazado en Veracruz y asesinado en julio junto a otras cuatro personas en la Ciudad de M\u00e9xico, la investigaci\u00f3n se atora en las cloacas de la delincuencia com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Bajo esas condiciones extremas, hay amplias zonas en M\u00e9xico donde la libertad de expresi\u00f3n no existe. Tamaulipas o Veracruz lo demuestran. All\u00ed, los medios locales evitan hablar del narco o de la violencia. Las informaciones no se firman. Las palabras se corrompen. A los sicarios se les llama civiles armados; a los asesinados, abatidos. La cadena es perversa. Tras el crimen, sigue la autocensura. El periodismo se vuelve un cad\u00e1ver viviente. Y quien busca revivirlo, paga. A veces no hace falta ni matarlo. Basta con ense\u00f1arle los dientes.<\/p>\n<p style=\"color: #333333\">Enrique Ju\u00e1rez fue director del peri\u00f3dico\u00a0<em>El Ma\u00f1ana de Matamoros<\/em>, en la salvaje Tamaulipas, hasta el 4 de febrero pasado. Ese d\u00eda public\u00f3 un titular de primera p\u00e1gina tan simple como: Combates, 9 muertos. No daba el nombre de las v\u00edctimas tampoco la autor\u00eda de los asesinatos. Un texto plano sobre los incidentes de la jornada. Daba igual. Aquello no le gust\u00f3 al narco. Dos horas despu\u00e9s de salir la edici\u00f3n, fue secuestrado en la propia redacci\u00f3n y torturado. Nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a Matamoros. Tuvo que huir. Y ahora, cuando se le pregunta cu\u00e1l es su sue\u00f1o, Ju\u00e1rez, de 51 a\u00f1os, responde: &#8220;Hacer periodismo&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico se ha convertido en uno de los pa\u00edses m\u00e1s peligrosos para ejercer el periodismo<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-464393","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/464393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=464393"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/464393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":464396,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/464393\/revisions\/464396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=464393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=464393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=464393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}