{"id":465509,"date":"2016-01-26T21:27:22","date_gmt":"2016-01-27T02:27:22","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=465509"},"modified":"2016-01-26T21:27:33","modified_gmt":"2016-01-27T02:27:33","slug":"franeleros-la-mirada-callejera-del-df","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2016\/01\/26\/franeleros-la-mirada-callejera-del-df\/","title":{"rendered":"Franeleros: La mirada callejera del DF"},"content":{"rendered":"<div class=\"columna_texto\" style=\"color: #000000\">\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"cuerpo_noticia\">\n<div id=\"attachment_465510\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/1375482104_151209_1375489577_noticia_normal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-465510\" class=\"size-full wp-image-465510\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/1375482104_151209_1375489577_noticia_normal.jpg\" alt=\"Un franelero en una calle del centro de Coyoac\u00e1n. \" width=\"560\" height=\"339\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-465510\" class=\"wp-caption-text\">Un franelero en una calle del centro de Coyoac\u00e1n.<\/p><\/div>\n<p>El barrio en el que vive\u00a0<em>El Pacheco<\/em>\u00a0es destartalado, ruidoso y, como \u00e9l mismo reconoce: \u201cSe pone cabr\u00f3n cuando cae el sol\u201d. En sus calles se palpa la desigualdad social: amplios chalets colindan con casuchas paup\u00e9rrimas techadas con l\u00e1minas de zinc. Pedregal de Santo Domingo<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/mexico_df\/a\/\" target=\"_blank\">(al sur de M\u00e9xico DF)<\/a>\u00a0es cuna de muchos de los trabajadores informales que transitan los n\u00facleos tur\u00edsticos de la capital, especialmente Coyoac\u00e1n. En 1971, bajo la premisa de \u201csembrar jardines en los basureros\u201d miles de personas ocuparon estas tierras bald\u00edas y las habitaron con orgullo. En el 2003 el barrio rondaba los 100.000 habitantes y fue definido como\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/www.sideso.df.gob.mx\/documentos\/ut\/COY_03-059-1_C.pdf\" target=\"_blank\">\u201czona de muy alta marginaci\u00f3n\u201d<\/a>\u00a0por el Gobierno capitalino. A\u00fan hoy aunque ha mejorado mucho hay quien lo considera \u201cun Tepito dentro de Coyoac\u00e1n\u201d, en alusi\u00f3n al barrio bravo del centro de la ciudad. De aqu\u00ed sale una buena parte de los peculiares aparcacoches callejeros que bloquean las aceras y reservan los estacionamientos a cambio de una propina. Son los llamados franeleros o\u00a0<em>viene viene<\/em>, protagonistas de uno de los encuentros m\u00e1s inc\u00f3modos entre las clases medias y acomodadas y\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2013\/06\/13\/actualidad\/1371090541_583497.html\" target=\"_blank\"><em>los de abajo<\/em>: el 59% de los mexicanos.<\/a><\/p>\n<div id=\"sumario_1|html\" class=\"derecha\"><a style=\"color: #005b9a\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<blockquote style=\"color: #333333\"><p>Si no les ayudamos, podr\u00edan apoyar a la delincuencia organizada.\u00a0Teni\u00e9ndolos de nuestro lado son nuestros ojos\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p class=\"autor_cita\" style=\"font-weight: bold\">Jos\u00e9 Miguel Cortes, de la Secretaria de Trabajo del Gobierno del DF<\/p>\n<\/div>\n<p>Los franeleros son solo una\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/2012\/01\/22\/negocio\/1327240349_850215.html\" target=\"_blank\">porci\u00f3n de los 13\u00b47 millones de trabajadores que viven de la econom\u00eda subterr\u00e1nea en la capital.<\/a>\u00a0Ocupan y controlan las zonas m\u00e1s boyantes, los llamados \u201coasis dentro del monstruo\u201d, como llamaba Octavio Paz a las colonias pac\u00edficas y coloristas como la Condesa, la Roma (en el centro de la ciudad) y Coyoac\u00e1n. Para unos pocos son pobres sin oportunidades, para la mayor\u00eda, delincuentes y par\u00e1sitos. Casi nadie sabe de d\u00f3nde vienen, cu\u00e1nto ganan, cu\u00e1ntos son o si est\u00e1n o no organizados. Seg\u00fan Daniel M\u00e1rquez, del Instituto de Investigaciones Jur\u00eddicas de la UNAM, \u201cdetr\u00e1s de ellos hay partidos pol\u00edticos que les protegen a cambio de votos y asistencia a sus m\u00edtines y tambi\u00e9n polic\u00edas corruptos y delincuentes organizados que les usan para controlar las calles\u201d. El Gobierno del DF trata sin mucho \u00e9xito de regularizarlos y gan\u00e1rselos. Jos\u00e9 Miguel Cort\u00e9s Camacho, director del registro de evaluaci\u00f3n de\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/www.styfe.df.gob.mx\/\" target=\"_blank\">la Secretaria de Trabajo y Fomento al Empleo<\/a>\u00a0, es claro al respecto: \u201cSi les ignoramos, podr\u00edan ser muy peligrosos, ya que conocen la calle mejor que nadie. Son los ojos de la ciudad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLlevo 20 a\u00f1os\u00a0<em>franeleando<\/em>\u00a0y la gente me respeta, porque no\u00a0<em>chingo<\/em>\u00a0a nadie\u201d, cuenta\u00a0<em>El Pacheco,<\/em>\u00a0trabajador bajito y moreno de 47 a\u00f1os. Es uno de los\u00a0<em>viene viene<\/em>\u00a0m\u00e1s carism\u00e1ticos de Coyoac\u00e1n. A cada rato da abrazos y cuenta chistes a comerciantes, vecinos y hasta a los polic\u00edas que transitan la calle Carrillo Puerto, su lugar de trabajo habitual. A dos cuadras de \u00e9l trabaja su hijo Salom\u00f3n, un chico de 11 a\u00f1os con gafas y pelo de pincho, que espera a los coches con un gesto de infinito aburrimiento. \u201cYo hered\u00e9 esta chamba (trabajo) de mi padre y mi chamaco la heredar\u00e1 de m\u00ed\u201d. Entre los dos ganan unos 1000 pesos semanales (78 d\u00f3lares), pero aseguran que si trabajaran en calles m\u00e1s concurridas ganar\u00edan el doble. \u00bfPor qu\u00e9 no se van all\u00ed? \u201cPorque otros chingones las ocuparon\u201d.<\/p>\n<div id=\"sumario_2|despiece\" class=\"izquierda\"><a style=\"color: #005b9a\" name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"aside estirar\">\n<h2 style=\"color: #30302b\">Un m\u00e9todo efectivo<\/h2>\n<p class=\"autor\" style=\"font-weight: bold;color: #30302b\">J. M<\/p>\n<p style=\"color: #30302b\">La Secretaria de Trabajo y Fomento al Empleo del Distrito Federal asegura que el 58% de los\u00a0<i>viene viene\u00a0<\/i>se concentra en cuatro delegaciones: un 22\u00b45% en Cuahutemoc (que incluye las colonias de Roma y Condesa), un 15% en Coyoac\u00e1n y el 20% restante en Azapotzalco (noroeste) y Miguel Hidalgo (al sur). Su\u00a0<i>modus operandi<\/i>\u00a0se repite en todas las colonias. Primero agitan una franela de tela para dar las indicaciones pertinentes al conductor: \u201cViene, viene, viene\u201d. Despu\u00e9s se ofrecen a limpiar el coche y a cuidarlo a cambio de una propina que suele variar de 5 a 50 pesos (de 30 c\u00e9ntimos a 4 d\u00f3lares), dependiendo de la hora del d\u00eda, el tiempo que estar\u00e1 estacionado el auto y el precio del mismo. Unos aceptan un no como respuesta y otros amenazan directamente con pinchar las ruedas o propinar \u201cuna madriza\u201d al conductor. \u201cHay gente honrada y hay cabrones\u201d, resume un polic\u00eda en el centro del barrio de la Condesa, una de las zonas con m\u00e1s presencia de extranjeros. \u201cSi alguien les denuncia llevamos a ambos la comisar\u00eda, donde pueden pasar horas antes de declarar. Por eso la gente prefiere darles 15 pesos (1 d\u00f3lar) y olvidarse del tema\u201d, explica el agente.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><em>Pacheco<\/em>\u00a0es uno de los pocos franeleros de Coyoac\u00e1n que lucen el chaleco reglamentario proporcionado por la Secretaria de Trabajo del DF. Seg\u00fan cuenta, con un argot sorprendente y un acento parecido al de Cantinflas, trabaja voluntariamente en el horario que marca su tarjeta de trabajador: de 15:00 a 12:00 de la noche. \u201cYo acepto lo que me den, incluso mentadas de madre. Pero cu\u00eddate de los chuchos cuereros (astutos) que controlan las calles del mercado: son pinches ratas, puros<em>drogos<\/em>\u00a0culeros disfrazados de franeleros. Si no les das propina se pasan de pendejos. \u00a1No m\u00e1s pica, lica y califica!\u201d, comenta se\u00f1alando el centro del barrio.<\/p>\n<p>La zona mencionada est\u00e1 controlada por hombres con cadenas, tatuajes y la cara picada como marca de la casa. Uno de ellos, con nariz de boxeador y botas de militar, parece controlar al resto: \u201cEste es nuestro territorio,\u00a0<em>g\u00fcey,<\/em>porque llevamos aqu\u00ed un chingo de tiempo. Nosotros cuidamos el barrio\u201d, explica mientras dirige al resto de trabajadores. \u00bfSe dedic\u00f3 a algo m\u00e1s antes de ser franelero? \u201cD\u00e9jame que piense\u2026\u201d. Extiende una mano con dedos como morcillas: \u201cDelincuencia organizada, narcomenudeo, tr\u00e1fico de armas\u2026\u201d y estalla en una carcajada: \u201c\u00a1Puras mamadas!\u201d. Ninguno de ellos luce el chaleco amarillo ni especifica cu\u00e1nto ganan, pero seg\u00fan<em>Pacheco<\/em>\u00a0superan los 5.000 pesos mensuales (unos 400 d\u00f3lares): \u201cPor dinero baila el can y por pan, si se lo dan\u201d.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Miguel Cort\u00e9s Camacho, de la Secretar\u00eda de Trabajo del DF, asegura que hay un padr\u00f3n de 6.896 cuidadores vehiculares, \u201cmal llamados franeleros\u201d, de un total de 22.786 trabajadores no asalariados contabilizados. La cifra resulta muy peque\u00f1a si tenemos en cuenta que, seg\u00fan datos del\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/www.inegi.org.mx\/\" target=\"_blank\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda (INEGI)<\/a>, en M\u00e9xico,\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2013\/07\/29\/actualidad\/1375123467_356687.html\" target=\"_blank\">tres de cada cinco trabajadores son irregulares.<\/a>\u00a0El Gobierno de la capital intenta sistematizarlos y reducir su n\u00famero\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/periscopio-chilango\/2013\/01\/pagar-por-aparcar-al-hombre-o-a-la-m%C3%A1quina.html\" target=\"_blank\">instalando parqu\u00edmetros<\/a>\u00a0y emple\u00e1ndoles en otras labores. Parecen cumplir el refr\u00e1n: mant\u00e9n cerca a tus amigos pero m\u00e1s cerca a tus enemigos: \u201cSi no les ayudamos, podr\u00edan apoyar a la delincuencia organizada. Teni\u00e9ndolos de nuestro lado se convierten en nuestros ojos y ayudan a la polic\u00eda. Hasta han frustrado intentos de secuestro\u201d, asegura el funcionario.<\/p>\n<p>El intento de dignificar la jornada de los franeleros no ha terminado con la precariedad de los trabajadores de la calle, que siguen pululando por la ciudad sin ning\u00fan tipo de regulaci\u00f3n. Tampoco ha disminuido la hostilidad de buena parte de los conductores, que los tachan de mafiosos. Algunos hasta\u00a0<a style=\"color: #005b9a\" href=\"https:\/\/twitter.com\/search?q=franeleros%20zetas&amp;mode=relevance&amp;src=typd\" target=\"_blank\">los comparan con los narcos<\/a>:\u00a0&#8220;Agarren a los franeleros, el Z40 honestamente me da lo mismo&#8221;, rezaba un\u00a0<em>tuit<\/em>\u00a0el d\u00eda de la detenci\u00f3n del capo de los Zetas.<\/p>\n<div id=\"sumario_3|foto\" class=\"izquierda\"><a style=\"color: #005b9a\" name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"media\">\n<div class=\"foto figure\"><a class=\"posicionador\" style=\"color: #005b9a\" title=\"ampliar foto\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2013\/08\/03\/actualidad\/1375482104_151209_1375489319_sumario_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"411\" \/><span id=\"capaAmpliarFotoReposo_p7\" class=\"ampliar_foto reposo\"><\/span><\/a><\/p>\n<p class=\"figcaption estirar\" style=\"color: #888888\">Una de las principales avenidas del barrio Pedregal de Santo Domingo. \/\u00a0<span class=\"firma\" style=\"color: #999999\">J.M<\/span><\/p>\n<p class=\"figcaption estirar\" style=\"color: #888888\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Tras una jornada de trabajo unas diez horas de media, los\u00a0<em>viene viene<\/em>regresan a sus hogares. Algunos fines de semana, los mejor ubicados ganan m\u00e1s de 40 d\u00f3lares pero, seg\u00fan asegura la mayor\u00eda, la media mensual no suele superar los 250. &#8220;No es posible saber cuanto ganan, porque hay distintas zonas y distintos tipos de franeleros&#8221;, resume Daniel Mart\u00ednez, experto de la UNAM. Solo tienen un com\u00fan denominador: la mayor\u00eda proviene de barrios pobres marcados por la precariedad y la indigencia. Casi todos los que trabajan en Coyoac\u00e1n residen en la colonia de Santo Domingo.<\/p>\n<p>A media noche\u00a0<em>El Pacheco<\/em>\u00a0y su hijo se retiran cargando sus cubos con andares cansados. Mientras caminan, el padre enumera con su jerga inagotable la fauna que habita su barrio. \u201cPeriqueros, choleros, pedotes, ojetes, puteros, chorreros y madrotas que parecen padrotes y te chingan<em>brother<\/em>\u201d. Cuando atraviesan la avenida Pedro Enr\u00edquez Ure\u00f1a y la de Escuinapa, y avanzan al sur del barrio de Santo Domingo, los v\u00edvidos colores de Coyoac\u00e1n mutan en un gris cenizo, la m\u00fasica de las plazoletas se convierte en un estruendo chirriante de viejos autobuses y el olor a tortillas de ma\u00edz es, de pronto, un tufo de\u00a0<em>smog<\/em>. &#8220;Que bonito es lo bonito, pero l\u00e1stima que es poquito&#8221;, canta\u00a0<em>Pacheco<\/em>.<\/p>\n<p>En las calles cercanas al mercado de La Vecindad algunas paredes exhiben altares de la Santa Muerte, por las aceras ladran perros callejeros, yacen borrachos inconscientes y pululan familias y grupos de ni\u00f1os de etnias ind\u00edgenas que no hablan castellano. La luz cada vez es m\u00e1s escasa y el ambiente cada vez m\u00e1s inquietante. Y a pesar de todo, los trabajadores callejeros se sienten seguros y avanzan parlanchines y alegres de volver a su hogar: \u201cSalimos del oasis, g\u00fcero, bienvenido a M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"envoltorio_publi estirar\" style=\"color: #000000\"><\/div>\n<div class=\"envoltorio_publi estirar\" style=\"color: #000000\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los &#8216;viene viene&#8217; de M\u00e9xico trabajan precariamente y sin control. Las autoridades tratan sin \u00e9xito de controlarlos \u201cpara evitar que ayuden a la delincuencia organizada\u201d.<br \/>\nEste es un retrato de de los irregulares m\u00e1s astutos de la capital mexicana.<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-465509","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465509"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465511,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465509\/revisions\/465511"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}