{"id":465610,"date":"2016-02-01T21:27:38","date_gmt":"2016-02-02T02:27:38","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=465610"},"modified":"2016-02-01T21:27:45","modified_gmt":"2016-02-02T02:27:45","slug":"la-miseria-imposible-de-ocultar-en-el-centro-de-buenos-aires","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2016\/02\/01\/la-miseria-imposible-de-ocultar-en-el-centro-de-buenos-aires\/","title":{"rendered":"La miseria imposible de ocultar en el centro de Buenos Aires"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_465611\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1454256457_080524_1454268465_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-465611\" class=\"size-large wp-image-465611\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1454256457_080524_1454268465_noticia_normal_recorte1-560x372.jpg\" alt=\"Una mujer y un ni\u00f1o en Villa 31, Buenos Aires.\" width=\"560\" height=\"372\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-465611\" class=\"wp-caption-text\">Una mujer y un ni\u00f1o en Villa 31, Buenos Aires.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #585858\">Es casi imposible no verla, pero algunos lo logran. En el coraz\u00f3n de Buenos Aires, a 200 metros del barrio m\u00e1s caro de la capital argentina y un centro comercial de lujo, resiste dictaduras, crisis, recuperaciones y reca\u00eddas. Est\u00e1 all\u00ed como un recuerdo permanente de que estamos en Latinoam\u00e9rica, por mucho que algunos barrios chic de Buenos Aires quieran desmentirlo. Es\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.google.com.ar\/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjtsqanuNTKAhXLlJAKHTf9CQQQFggbMAA&amp;url=http%3A%2F%2Finternacional.elpais.com%2Finternacional%2F2015%2F06%2F22%2Factualidad%2F1434996452_148732.html&amp;usg=AFQjCNEVRbXthwuExTf3DtiT6syjoNNfWg&amp;sig2=YAdiPaI0eX560mPBriKedA\">la Villa 31,<\/a>\u00a0incrustada entre el tren y la autopista, m\u00e1s viva que nunca. Nadie pudo acabar con ella. Ahora se intenta disimular. El ayuntamiento ha colocado vallas, mallas de metal y plantas para separar la autopista de la villa. En teor\u00eda, se pretende proteger a los vecinos y evitar que las casas literalmente se monten sobre los coches. Pero muchos, abajo, creen que quieren aislarles y conseguir que los automovilistas no les vean. Es casi imposible, la villa es enorme. Pero algo tapa.<\/p>\n<p style=\"color: #585858\">La 31 ha doblado su poblaci\u00f3n en la \u00faltima d\u00e9cada. Ya viven all\u00ed entre 40.000 y 50.000 personas. Nadie lo sabe con certeza. Pero mientras arriba, en la autopista, la villa se difumina, abajo la realidad es cada d\u00eda m\u00e1s dura. Una guerra entre bandas narco, peruanos contra paraguayos, ha dejado cinco muertos en un mes, el \u00faltimo de solo 14 a\u00f1os. Un r\u00e9cord incluso para esta zona donde el asesinato no es algo raro, aunque siempre fue\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/04\/08\/actualidad\/1428515768_851996.html\">m\u00e1s tranquila que la 1-11-14, la villa m\u00e1s dura<\/a>. \u201cLa situaci\u00f3n est\u00e1 al rojo vivo. Los narcos quieren marcar territorio ahora que entra un Gobierno nuevo. Y mientras aqu\u00ed abajo perdemos a nuestro chicos adictos al paco [pasta base de coca\u00edna], que mezclan con silacina, una droga para caballos, all\u00ed arriba tratan de hacer un bosque para que desde la autopista no se vea nuestra pobreza. Quieren tapar el sol con un dedo\u201d, se lamenta Jorge, que lleva 40 a\u00f1os viviendo en la villa, tiene dos hijos drogadictos y con su organizaci\u00f3n \u201cS\u00ed a la vida\u201d trata de sacar a ni\u00f1os de la droga.<\/p>\n<p>La ciudad de la que fue alcalde\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/mauricio_macri\/a\/\">Mauricio Macri<\/a>\u00a0ocho a\u00f1os y que ahora dirige su mano derecha,\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2015\/07\/20\/actualidad\/1437350926_997671.html\">Horacio Rodr\u00edguez Larreta<\/a>, tiene planes para la Villa 31. Un proyecto de integraci\u00f3n en la ciudad que promete ser uno de los hitos de su gesti\u00f3n. Diego Fern\u00e1ndez, secretario de integraci\u00f3n urbana y social de la Ciudad de Buenos Aires, rechaza cualquier cr\u00edtica las plantas que desde la autopista tratan de cubrir la villa. \u201cLa ciudad no tiene ninguna voluntad de ocultar la villa 31 sino de integrarla\u201d, asegura. Es cierto que es imposible esconderla, y las plantas no lo logran. Fern\u00e1ndez asegura que todo se hizo con consenso de los vecinos, hartos de que les cayera de todo desde la autopista. Entre la malla de metal asoman ya nuevas construcciones y antenas de televisi\u00f3n. Los coches pasan a dos metros de la puerta de un ba\u00f1o donde la intimidad es una quimera.<\/p>\n<p>Jorge camina entre las calles sucias y la mara\u00f1a de cables de luz, tel\u00e9fono, televisi\u00f3n. Saluda a todos. Un cartel de \u201cMacri presidente\u201d recuerda la presencia de la gente del exalcalde de Buenos Aires y ahora presidente. Macri gan\u00f3 las elecciones tambi\u00e9n en la 31, con la gran promesa de acabar con el narcotr\u00e1fico. Casi nadie lo ve posible aqu\u00ed abajo.<\/p>\n<p>Gabriel, que dirige una oficina del Ministerio de Justicia en plena villa, donde ayudan a la gente con problemas, lo tiene claro. \u201cEste es un lugar perfecto de exclusi\u00f3n. Aqu\u00ed est\u00e1n los que trabajan en las casas y oficinas de los ricos del centro. Los que las limpian, las construyen, los que cuidan a los hijos, a los abuelos\u201d. Un reguero humano sale cada ma\u00f1ana de la villa hacia el centro, a pocos metros. La mayor\u00eda son trabajadores extranjeros que no pueden permitirse otra vivienda. Aqu\u00ed se alquila barato aunque no tanto -1.500 pesos (110 d\u00f3lares) una habitaci\u00f3n sin ba\u00f1o- pero sobre todo no se paga impuestos, ni luz, ni agua, y nadie pide avales ni papeles, el gran problema para los extranjeros y los m\u00e1s pobres. Todo es alegal en la 31. Lleva aqu\u00ed desde los a\u00f1os 30, pero son terrenos ocupados y todo est\u00e1 te\u00f3ricamente prohibido.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|foto\" class=\"sumario_foto centro\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><a class=\"enlace\" style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" title=\"ver fotogaler\u00eda\" href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/01\/31\/album\/1454266772_581341.html#1454266772_581341_1454267995\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" title=\"Viviendas de Villa 31 incrustadas bajo la autopista.\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2016\/01\/31\/argentina\/1454256457_080524_1454268750_sumario_normal.jpg\" alt=\"Viviendas de Villa 31 incrustadas bajo la autopista.\" width=\"980\" height=\"653\" \/><\/a><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\">Viviendas de Villa 31 incrustadas bajo la autopista.\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\">RICARDO CEPPI<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Muchos temen que alg\u00fan d\u00eda todos estos terrenos se entreguen a la especulaci\u00f3n. Tiene una de las mejores ubicaciones de la ciudad, cerca del r\u00edo de la Plata. \u201cSi los mueven de aqu\u00ed necesitar\u00e1n otra bolsa de exclusi\u00f3n y que sea c\u00e9ntrica\u201d, ironiza Gabriel, que tambi\u00e9n cree que la soluci\u00f3n \u201cest\u00e9tica\u201d de las plantas no sirve m\u00e1s que para disimular el desastre.<\/p>\n<p>Nadie cree en serio que se pueda sacar a 40.000 personas de ah\u00ed. Solo los militares se atrevieron durante la dictadura y fracasaron. Se crearon otras villas y la gente poco a poco volvi\u00f3 a la 31. \u201cPusimos un poste ac\u00e1 y prometimos no pasar de all\u00e1. Pero despu\u00e9s todo se ocup\u00f3 otra vez\u201d, recuerda Jorge, que lleva 40 a\u00f1os en una casa a pocos metros de ese poste original donde vende zapatos y muestra a los ni\u00f1os el horror de la droga que vive en casa.<\/p>\n<p>Marta, otra hist\u00f3rica de la villa, que ayuda a los discapacitados, coincide en que todo se ha complicado \u00faltimamente. \u201cLlevo aqu\u00ed desde 1983 y est\u00e1 peor que nunca. Yo vend\u00ed mi casa para poder sacar a mis hijos de la villa, y lo logr\u00e9. Pero yo sigo, ahora alquilo, quiero estar aqu\u00ed y ayudar a la gente. Vend\u00ed mi casa en negro, como hacemos todos, aqu\u00ed no hay papeles de nada, se vende de palabra\u201d, cuenta Marta. En la villa tambi\u00e9n hay clases y explotaci\u00f3n de unos sobre otros. \u201cLa villa es para gente pobre, no para que algunos vivan de los pobres. Hay muchos que salieron de aqu\u00ed, viven en barrios privados en tremendas casas y aqu\u00ed alquilan la suya. Hacen mucho dinero, todo en negro. Los que pasan por la autopista no quieren vernos pero estamos aqu\u00ed y necesitamos ayuda\u201d, clama Marta. Hay casas de cinco alturas, llenas de habitaciones, y la construcci\u00f3n no se frena nunca.<\/p>\n<p>Ella tambi\u00e9n es muy cr\u00edtica con la propia gente del barrio, que no lo cuida. De las casas m\u00e1s altas cae agua sucia directa a la calle. \u201cSe lo digo siempre, si pasa un ciego le cae todo, vivimos en una villa pero podemos vivir mejor, pero no me hacen caso\u201d, se desespera Marta. Todo es negocio en la villa 31. Un cartel enorme que se ve desde la autopista anuncia una compa\u00f1\u00eda de tel\u00e9fonos para los de arriba. Abajo, por instalarlo all\u00ed, esa compa\u00f1\u00eda paga 6.000 pesos al mes a la jefa de esa manzana.<\/p>\n<p>En el camino de entrada a la villa, al lado de la principal estaci\u00f3n de trenes de Buenos Aires, Retiro, el mundo cambia. Quedan atr\u00e1s las espectaculares avenidas de la capital, con sus \u00e1rboles centenarios y sus mansiones de otra \u00e9poca, hoy embajadas, y empiezan las calles sucias, con colchones en el suelo donde duermen los adictos al paco, que deambulan como zombies. Son parte del paisaje. Cables, escaleras de caracol imposibles para los pisos m\u00e1s altos y cumbia villera. Son los grandes protagonistas del d\u00eda a d\u00eda de esta miniciudad. Hay algunos peque\u00f1os intentos por humanizar este campamento, como una cancha de f\u00fatbol que inaugur\u00f3 el propio Macri. Pero casi no hay sitio, siempre llega gente nueva y hay que construir, ocupar.<\/p>\n<p>En teor\u00eda no se puede entrar con material de construcci\u00f3n a la villa, est\u00e1 prohibido. Pero no est\u00e1 claro qui\u00e9n debe impedirlo. Delante de la polic\u00eda, mientras paseamos por la villa, varios obreros suben y bajan baldes con cemento y ladrillos para construir m\u00e1s pisos. La villa crece. \u201cYo no s\u00e9 c\u00f3mo entran el material pero esto sigue creciendo. Ac\u00e1 hay de todo, lo que necesites lo encuentras. Y no pagas luz, ni impuestos, ni nada. Ahora, te regalo esta vida. Yo estoy ac\u00e1 todos los d\u00edas y nunca vivir\u00eda en la villa. Es muy duro\u201d, asegura una de las agentes.<\/p>\n<p>Emanuel, uno de estos polic\u00edas, lleva cuatro a\u00f1os recorriendo la villa a diario y es muy pesimista. Son 40 efectivos para 40.000 personas. \u201cAc\u00e1 la vida no vale dos mangos. La gente no sale de ac\u00e1, va a trabajar y vuelve, este es su mundo. Vemos de todo, violaciones, asesinatos, trata de personas. En este boliche [se\u00f1ala un bar en El Play\u00f3n, el coraz\u00f3n de la noche de la 31] ten\u00edan explotada a una nena, la prostitu\u00edan. All\u00e1 [se\u00f1ala un piso alto] hab\u00eda un puesto de venta de droga que desmantelamos. No pasa nada, a nadie le importa. Esto va a peor, cada vez hay m\u00e1s pobreza\u201d, se lamenta. A su lado, Andresa, una veterana vecina, es un poco m\u00e1s optimista. \u201cAntes aqu\u00ed no hab\u00eda ni polic\u00eda, ahora est\u00e1n todo el d\u00eda, estamos un poco mejor. Nos pusieron cloacas, agua, luz. Hay mucho narco, pero las calles est\u00e1n m\u00e1s tranquilas, nos enteramos al d\u00eda siguiente de que se matan entre ellos\u201d.<\/p>\n<p>Una ambulancia intenta entrar en la 31, justo bajo la autopista. Es el \u00fanico lugar con sem\u00e1foros, uno a la entrada y otro a la salida. Pero no los respetan. El colapso es la norma. Para pasar, la ambulancia tiene que lograr que cuatro coches den marcha atr\u00e1s bajo los pilares de la autopista, una maniobra lenta y complicada. Cada metro est\u00e1 ocupado, las casas crecen como enredaderas alrededor de los pilares. Arriba los coches van a 80 por hora cada vez m\u00e1s ajenos a la villa. Pero abajo todo va despacio. La 31 no es un lugar para urgencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Ayuntamiento de la capital argentina coloca plantas y vallas para aislar las chabolas de la autopista.<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-465610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465610"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465610\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465612,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465610\/revisions\/465612"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}