{"id":465876,"date":"2016-02-18T13:30:18","date_gmt":"2016-02-18T18:30:18","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=465876"},"modified":"2016-02-18T13:30:25","modified_gmt":"2016-02-18T18:30:25","slug":"algo-mas-que-palabras-275","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2016\/02\/18\/algo-mas-que-palabras-275\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Parece que la margarita de la incertidumbre en el mundo nos est\u00e1 dejando sin palabras. No acabamos de deshojarla. Abrigamos una multitud de inseguridades como jam\u00e1s. Hasta los mismos cascos azules operan en escenarios cada vez m\u00e1s problem\u00e1ticos. Hay un incremento galopante de peligros para trabajadores humanitarios en zonas de conflicto que no tiene precedente. Nadie respeta ya a nadie. Por desgracia, somos una generaci\u00f3n irrespetuosa hasta con nuestra propia naturaleza, con los derechos humanos y nuestro h\u00e1bitat, y as\u00ed no podemos mirar al futuro con esperanza. Todo se distorsiona de manera grosera, en lugar de activar di\u00e1logos abiertos y compresivos. La estima por la vida de nuestros an\u00e1logos apenas vale nada. Somos una sociedad interesada, aburrida, sin creatividad, que ha tomado la confrontaci\u00f3n y la violencia como lenguaje. \u00danicamente entendemos de disputas. Ah\u00ed est\u00e1 el caso de China, donde lo prioritario no es conversar, sino tomar como estrategia los misiles. Olvidamos que la mejor defensa para mantener el sosiego es m\u00e1s de palabra que de armas. La necedad nos puede, y realmente invertimos m\u00e1s dinero en armamento militar que en programas de paz o en programas sociales, que nos hagan crecer como ciudadanos de bien.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La muerte espiritual es la enfermedad de este siglo. El ser humano se ha despose\u00eddo de sus sentimientos. Sin ellos somos pr\u00e1cticamente piedras. Debi\u00e9ramos poner en pr\u00e1ctica las buenas disposiciones, un mejor temple y una mejor escucha. Desde luego, el futuro de una especie se sustenta por el v\u00ednculo responsable de los grandes valores humanos, aquellos que han forjado la identidad de nuestra existencia. Los que cuidan su propia alma respetan su propia vida y la de los dem\u00e1s; puesto que la realidad es m\u00e1s interior que exterior, m\u00e1s de la mente y de la sabidur\u00eda que de las pasiones y necedades. La ofuscaci\u00f3n de esta evidencia, no solo nos desorienta, tambi\u00e9n nos deja con poca fuerza para la construcci\u00f3n de una sociedad pac\u00edfica y para el desarrollo integral de individuos, pueblos y naciones. En consecuencia, no ha de haber reticencias a la hora de propiciar el bien colectivo, que tambi\u00e9n pasa por el respeto a su dimensi\u00f3n trascendente de la persona, que no puede prescindir del aspecto moral o los derechos fundamentales, civiles y sociales que, sin duda, todos nos merecemos como ciudadanos de un mundo global.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por consiguiente, ninguna instituci\u00f3n que se precie de defender a sus ciudadanos, puede premiar la mezquindad, la falta de respeto, como puede ser la identidad religiosa en una sociedad pluralista. En ocasiones, tenemos carencias en la educaci\u00f3n c\u00edvica, sobre todo en la consideraci\u00f3n de la identidad y los principios cristianos y de las otras religiones, detect\u00e1ndose fuertes resistencias a reconocer el papel p\u00fablico de la religi\u00f3n. Y, sin embargo, el compromiso es fundamental para esa toma de conciencia ciudadana que nos hace reencontrarnos con ese esp\u00edritu humano que nos diferencia de los animales. La idea kantiana de que &#8220;la religi\u00f3n es el conocimiento de todos nuestros deberes como mandamientos divinos&#8221;; cuando menos nos hace repensar, con lo que esto conlleva de purificaci\u00f3n, de b\u00fasqueda de la verdad y el bien, de consuelo y de ayuda, en un orbe cada vez m\u00e1s confuso y plagado de incertidumbres. De ah\u00ed, tambi\u00e9n la importancia de que la justicia social se active para eliminar tantas barreras que nos enfrentan por motivos de g\u00e9nero, edad, raza, etnia, religi\u00f3n, cultura o discapacidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por todo ello, es un signo de esperanza frente a esta incertidumbre que soportamos, en mayor o en menor medida, que cada vez se alcen m\u00e1s voces que piden una vida digna para todos con igualdad de derechos y respeto hacia las distintas voces de los poblados del mundo. El veinte de febrero celebramos, precisamente, este D\u00eda Mundial de horizontes amplios para construir un mundo m\u00e1s justo, en el que todas las personas puedan cuando menos vivir y trabajar con libertad, dignidad e igualdad. Ser\u00eda bueno, pues, impulsar el poder de la fraternizaci\u00f3n, en este mundo tan dispar, pero a la vez enriquecedor. Promovamos oportunidades para todos. Esta es la cuesti\u00f3n para lograr un crecimiento equitativo y sostenible para todos, sin la perplejidad de los retrocesos que nos dejan sin alma humana. En nuestro empe\u00f1o por crear un mundo m\u00e1s sensato, redoblemos nuestros esfuerzos; \u00a1hag\u00e1moslo ya!, con autenticidad e ingenio, no desde la falsedad y la estupidez.<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>17 de febrero de 2016<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA MARGARITA DE LA INCERTIDUMBRE<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-465876","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465876"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465876\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465877,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465876\/revisions\/465877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}