{"id":465896,"date":"2016-02-18T22:34:23","date_gmt":"2016-02-19T03:34:23","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=465896"},"modified":"2016-02-18T22:34:31","modified_gmt":"2016-02-19T03:34:31","slug":"las-viudas-olvidadas-del-terror","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2016\/02\/18\/las-viudas-olvidadas-del-terror\/","title":{"rendered":"Las viudas olvidadas del terror"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_465897\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1455705414_422638_1455710942_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-465897\" class=\"size-large wp-image-465897\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1455705414_422638_1455710942_noticia_normal_recorte1-560x333.jpg\" alt=\"Las familiares de las v\u00edctimas acuden a frecuentes homenajes. \" width=\"560\" height=\"333\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-465897\" class=\"wp-caption-text\">Las familiares de las v\u00edctimas acuden a frecuentes homenajes.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">\u2014 Yo quisiera sus huesitos, nom\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"color: #444444\">Candelaria Pino \u2014mirada profunda, sombrero andino, ojos quemados de llorar\u2014 perdi\u00f3 a su esposo en Huamanguilla el 27 de junio de 1983. \u201cVamos a tomar declaraci\u00f3n\u201d, dijo uno de los ocho militares encapuchados que entraron a la casa a las tres de la ma\u00f1ana. Lo agarraron de la espalda; las manos en la nunca. Candelaria le alcanz\u00f3 los zapatos y la chompa [la chaqueta]. \u201cHasta este momento no s\u00e9 nada de su paradero\u201d.<\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Filiberto Condori trabajaba en el campo, ten\u00eda 32 a\u00f1os y una hija. A Filiberto los militares le dieron tiempo a calzarse los zapatos; la chompa, no.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cOcho d\u00edas despu\u00e9s, fue encontrada una persona con la chompa de mi esposo. Estaba en un rinc\u00f3n y, como hac\u00eda mucho fr\u00edo, la agarr\u00f3 \u2014recuerda Candelaria en la vivienda de su hija, una construcci\u00f3n encaramada a los barrios altos de Ayacucho\u2014. Le pregunt\u00e9 d\u00f3nde estaba \u00e9l: &#8216;No estaba ah\u00ed&#8217;, me dijo, &#8216;pero como hac\u00eda fr\u00edo me la puse&#8217;. Yo le dije que era de mi esposo. Y la recog\u00ed\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Candelaria remueve la historia de su marido y de la madrugada de aquel 27 de junio. Tambi\u00e9n su b\u00fasqueda. \u201cHemos encontrado cad\u00e1veres comidos por los perros, pero jam\u00e1s han encontrado a mi esposo\u201d, explica con aparente calma.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Hoy es un d\u00eda de ventarrones y un ej\u00e9rcito de nubes oscurece el mediod\u00eda en la ciudad de Ayacucho. Candelaria se sostiene el sombrero y su hija le sugiere resguardarse de la amenaza de tormenta. Las nubes pasan y ella, con un brillo de dolor que parece instalado en sus ojos, cuenta que, con 61 a\u00f1os, su tormenta contin\u00faa.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|html\" class=\"sumario_html izquierda\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">El 75% de las v\u00edctimas hablaban lenguas ind\u00edgenas en un pa\u00eds donde \u00fanicamente el 16% se ajustaban a ese perfil; el 80% viv\u00edan en zonas rurales y m\u00e1s de la mitad eran campesinos<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cSiguen abiertas las heridas. Hemos quedado todos muy afectados, muy traumados. Uno no puede estar tranquilo: siempre me falta mi esposo \u2014contin\u00faa una mujer cuyas palabras, a juzgar por la manera de arrastrarlas en el silencio, siguen en carne viva\u2014. Ahora no tenemos ad\u00f3nde ir. Hasta mis nietos dicen: mi papito, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1? Mi nietita, que tiene cinco a\u00f1os, me dice que hay que llevarle, mami, a la tumba un corazoncito. Yo me quedo callada, \u00bfqu\u00e9 voy a decir?\u201d<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Filiberto Condori\u00a0<em>cometi\u00f3<\/em>\u00a0varios\u00a0<em>pecados<\/em>\u00a0en su vida: tener sangre ind\u00edgena, hablar quechua, ser agricultor, padre de familia y vivir en el Departamento de Ayacucho, donde se concentran el 40% de las 69.280 v\u00edctimas que dej\u00f3 el terrorismo del pa\u00eds andino entre 1980 y el 2000. Tras la entrega del informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad y Reconciliaci\u00f3n (CVR) en el a\u00f1o 2003, adem\u00e1s, se comprendieron muchas cosas: su apellido estaba entre los ocho que se repet\u00edan con m\u00e1s frecuencia.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Para llegar a la ciudad de Ayacucho desde Lima hay que atravesar una carretera de 600 kil\u00f3metros llamada\u00a0<em>Los Libertadores,<\/em>\u00a0que serpentea por las lomas de los Andes hasta subir hasta los casi 3.000 metros de altura. Para llegar a la verdad, hay que bajar a los infiernos.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">El Partido Comunista de Per\u00fa (PCP), conocido popularmente como\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/sendero_luminoso\/a\/\" target=\"_blank\">Sendero Luminoso<\/a>, hab\u00eda prendido fuego a una urna electoral el d\u00eda anterior a las elecciones de 1980 en Chuchi, en el Departamento de Ayacucho. Uno de los \u00faltimos d\u00edas de 1982, el gobierno central dio la orden a las Fuerzas Armadas de enfrentar a los grupos subversivos que estaban cometiendo atentados.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">El terror estaba servido.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Los dos siguientes a\u00f1os al decreto fueron los m\u00e1s sangrientos de la historia de Per\u00fa: los asesinatos de Sendero Luminoso y la ofensiva de los aparatos del estado dejaron una factura de 20.000 muertos. El general Luis Cisneros Vizquerra, ministro de Guerra en esos a\u00f1os, no ocult\u00f3 la vena inhumana del conflicto en una entrevista en septiembre de 1984: \u201cEn la guerra no hay derechos humanos\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Albino Quica\u00f1o es una consecuencia de esas palabras. El toque de queda en Pampa Cangallo, provincia de Cangallo \u2014una de las once de Ayacucho\u2014 le pill\u00f3 en la cama. Aquella ma\u00f1ana Sergia Flores le hizo el desayuno, pero en lugar de servirlo en la cocina, lo llev\u00f3 al puesto policial.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cMe dijeron que no estaba all\u00ed \u2014se lamenta Sergia\u2014. Yo pensaba que lo iban a detener y lo iban a soltar al d\u00eda siguiente. El 4 de julio puse la denuncia ante el Fiscal de Huamanga, pero su contestaci\u00f3n era: &#8216;S\u00ed, tenemos varios detenidos, pero no sabemos todav\u00eda su declaraci\u00f3n&#8217;. De ah\u00ed no s\u00e9 su paradero\u201d.<\/p>\n<section id=\"sumario_3|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_3\"><\/a><\/section>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" title=\"Candelaria Pino perdi\u00f3 a su marido Filiberto. Entraron ocho militares encapuchados a casa y se lo llevaron. Su cuerpo no ha aparecido. Hoy, ella vive con su hija en la ciudad de Ayacucho, capital del departamento del mismo nombre, donde se concentran el 40 % de las v\u00edctimas.\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2016\/02\/17\/planeta_futuro\/1455705414_422638_1455711172_sumario_normal.jpg\" alt=\"Candelaria Pino perdi\u00f3 a su marido Filiberto. Entraron ocho militares encapuchados a casa y se lo llevaron. Su cuerpo no ha aparecido. Hoy, ella vive con su hija en la ciudad de Ayacucho, capital del departamento del mismo nombre, donde se concentran el 40 % de las v\u00edctimas.\" width=\"980\" height=\"538\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\">Candelaria Pino perdi\u00f3 a su marido Filiberto. Entraron ocho militares encapuchados a casa y se lo llevaron. Su cuerpo no ha aparecido. Hoy, ella vive con su hija en la ciudad de Ayacucho, capital del departamento del mismo nombre, donde se concentran el 40 % de las v\u00edctimas.\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">DIEGO COBO<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Las actuaciones de las Fuerzas Armadas segu\u00edan un patr\u00f3n id\u00e9ntico: entraban de madrugada a las casas, sacaban a sospechosos de pertenecer al grupo terrorista y se los llevaban. La Comisi\u00f3n de la Verdad y Reconciliaci\u00f3n (CVR) expres\u00f3 que \u201caplicaron una estrategia de represi\u00f3n indiscriminada contra la poblaci\u00f3n considerada sospechosa de pertenecer a Sendero Luminoso\u201d. Despu\u00e9s encerraban a los presos en los puestos policiales y los reten\u00edan por d\u00edas, los torturaban, los quemaban o los arrojaban desde el aire a lugares remotos. De las v\u00edctimas atribuidas a los diferentes agentes del estado, el 60% fue mediante desaparici\u00f3n forzada.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cAs\u00ed, inocente, se han llevado a mi esposo. \u00c9l no dijo nada, solo preguntaron su nombre. &#8216;Aqu\u00ed estoy presente, \u00bfqu\u00e9 pasa con ustedes?&#8217; Eso nom\u00e1s, ha dicho\u201d, relata Sergia, una mujer cuya mirada, sostenida sobre una amplia nariz, lleva impresa el dolor. Su furia, callada y convulsa como un espasmo, es la sed de justicia: y quiz\u00e1 porque hay decenas de senderistas en la c\u00e1rcel y apenas responsables del Estado, hinca las u\u00f1as en las sombras del conflicto. \u201cSendero Luminoso participaba, pero no como el ej\u00e9rcito \u2014opina Sergia\u2014. Sendero Luminoso mataba a dos o tres personas; el ej\u00e9rcito se llevaba a 40 o 50 varones. Todos se llevaban ellos\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Per\u00fa se desangr\u00f3 en su parte masculina: ocho de cada diez v\u00edctimas son varones.<\/p>\n<p class=\"separador_poesia\" style=\"font-style: inherit\">\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.cverdad.org.pe\/\">La Comisi\u00f3n de la Verdad y Reconciliaci\u00f3n (CVR)<\/a>, un desfile de audiencias y testimonios que comenzaron en junio del 2001 y dio a luz su informe final dos a\u00f1os, 15.000 testimonios y 9.500 asistentes despu\u00e9s, determin\u00f3 que Sendero Luminoso hab\u00eda sido responsable del 54% de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cYo me hubiera preocupado si esta comisi\u00f3n hubiera satisfecho a todos \u2014opina Salvador Lerner, quien fuera presidente de la CVR\u2014, pues eso significar\u00eda que no hicimos bien el trabajo\u201d. La CVR naci\u00f3 de la necesidad de profundizar en las causas del conflicto: los rasgos de un pa\u00eds de desigualdades gigantescas. Y las conclusiones son estremecedoras.<\/p>\n<section id=\"sumario_5|html\" class=\"sumario_html centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_5\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">La violencia, que comenz\u00f3 en las alturas del Per\u00fa, fue algo ajeno a las zonas urbanas del pa\u00eds hasta que los atentados y los secuestros sacudieron Lima<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">La violencia, que comenz\u00f3 en las alturas del Per\u00fa, fue algo ajeno a las zonas urbanas del pa\u00eds hasta que los atentados y los secuestros sacudieron Lima:\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/1992\/07\/18\/internacional\/711410410_850215.html\" target=\"_blank\">los dos coches bomba colocados en el acomodado barrio de Miraflores el 16 de julio<\/a><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/1992\/07\/18\/internacional\/711410410_850215.html\">de 1992<\/a>, y que dej\u00f3 25 muertos y 200 heridos, elev\u00f3 a la conciencia ciudadana de que Per\u00fa viv\u00eda un drama. Para hasta entonces, las masacres y la impunidad ya llevaban acumuladas miles de v\u00edctimas. \u201cPero era gente que al lime\u00f1o no le importaba que murieran\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">El silencio se adue\u00f1\u00f3 de las poblaciones m\u00e1s desfavorecidas: el 75% de las v\u00edctimas hablaban lenguas ind\u00edgenas en un pa\u00eds donde \u00fanicamente el 16% se ajustaban a ese perfil; el 80% viv\u00edan en zonas rurales y m\u00e1s de la mitad de las v\u00edctimas eran campesinos. Un conflicto, en fin, que la propia CVR no dud\u00f3 en expresar: \u201cNo fue sentida ni asumida como propia por el resto del pa\u00eds, lo que delata el velado racismo y las actitudes de desprecio en la sociedad peruana\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Por eso, Lerner, que ahora habla suavemente en un amplio despacho de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica, de la que fue su rector y donde hoy imparte clases de filosof\u00eda antigua y medieval, le pregunt\u00f3 al l\u00edder de Sendero Luminoso durante las audiencias:<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 usted, que dice haberse levantado contra el orden establecido para reivindicar la vida de los humanos, por qu\u00e9 ten\u00eda que matar?<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Abimael Guzm\u00e1n, apresado nueve a\u00f1os antes en el distrito lime\u00f1o de Surquillo, respondi\u00f3: \u201cHab\u00eda que matar al hombre para que el hombre y la sociedad fueran colocados en el lugar del privilegio\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cEl hombre no importaba, era una herramienta para una meta, el Estado de nueva democracia. \u00c9l repet\u00eda las pr\u00e9dicas: que el pueblo era masa, que hac\u00eda falta un mill\u00f3n de muertos \u2014explica Lerner en un tono profundo\u2014. Fue una ideolog\u00eda cruel, impenetrable a la cr\u00edtica, due\u00f1a de la verdad donde le importaba poco el ser humano\u201d.<\/p>\n<section id=\"sumario_6|html\" class=\"sumario_html izquierda\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_6\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">Bajo tierra, los latigazos ocultos de la violencia: m\u00e1s de 4.600 fosas. Y sobre ella, al menos 150.000 desplazados<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">En realidad, lo que desenterr\u00f3 el terrorismo \u2014tanto de Sendero como de T\u00fapac Amaru, que provoc\u00f3 el 1,8% de las v\u00edctimas\u2014 fueron las ra\u00edces profundas del conflicto. Y eso fue lo que reflej\u00f3 la CVR y que Lerner expresa, a\u00fan con la intensidad de unas dimensiones desconocidas, como \u201cla no igualdad entre todos los peruanos en funci\u00f3n de su cultura, de su lengua y del lugar que habitaban\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Entre las posibilidades que ten\u00eda la CVR para ilustrar la pulverizaci\u00f3n de la identidad ind\u00edgena y el ensa\u00f1amiento con su poblaci\u00f3n, eligi\u00f3 la que m\u00e1s pod\u00eda sacudir a las conciencias urbanas: \u201cSi la proporci\u00f3n de v\u00edctimas estimadas para Ayacucho respecto de su poblaci\u00f3n en 1993 fuese la misma en todo el pa\u00eds, el conflicto armado interno habr\u00eda causado cerca de 1,2 millones de v\u00edctimas fatales en todo el Per\u00fa, de las cuales aproximadamente 340.000 habr\u00edan ocurrido en la ciudad de Lima Metropolitana<strong style=\"font-style: inherit\">,<\/strong>\u00a0el equivalente a la proyecci\u00f3n al a\u00f1o 2000 de la poblaci\u00f3n total de los distritos lime\u00f1os de San Isidro, Miraflores, San Borja y La Molina\u201d<strong style=\"font-style: inherit\">.<\/strong><\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Juana Carri\u00f3n entendi\u00f3 lo que estaba pasando cuando lleg\u00f3 al cuartel de Los Cabitos un mediod\u00eda de julio de 1984. Llevaba el almuerzo a su hermano Ricardo.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u2014 Esta persona ya no est\u00e1.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">20 a\u00f1os despu\u00e9s, durante el mes de septiembre de 2014, la Defensor\u00eda del Pueblo organiz\u00f3 una exhibici\u00f3n de prendas halladas en cuartel. Juana identific\u00f3 la ropa de Ricardo Carri\u00f3n; su cuerpo, a\u00fan no. \u201cTodav\u00eda no olvidamos lo que pas\u00f3. Todos los d\u00edas lo recuerdo. \u00bfD\u00f3nde estar\u00e1 mi hermano, d\u00f3nde estar\u00e1 mi hermano?\u201d, se pregunta en un hilo de voz.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">La tarde que Ricardo sali\u00f3 a retirar dinero del banco, Sendero Luminoso hab\u00eda decretado un paro armado. Apagones, secuestros indiscriminados, asesinatos en la plaza p\u00fablica. Y una batida de los servicios de inteligencia. \u201cMi hermano sali\u00f3 la noche del 26 de julio para enviar los fardos con artesan\u00edas de la familia, que era comerciante, a Lima. Sali\u00f3 al banco y ya no regres\u00f3. Al d\u00eda siguiente fui a dependencias policiales. Tambi\u00e9n fui al banco a preguntar ya que trabajaba un familiar, y me dijo: &#8216;Sac\u00f3 su ahorro, su dinero y sali\u00f3. Pero dentro de un rato hab\u00eda batida de las fuerzas del orden. Seguro que se lo han llevado detenido&#8217;<strong style=\"font-style: inherit\">.<\/strong>\u00a0Con un abogado fuimos a la comandancia de los servicios de inteligencia. Nos dijeron que no estaba nada\u201d, relata Juana entre suspiros.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Los Cabitos es una pesadilla reconvertida en memoria. La CVR averigu\u00f3 que entre 1983 y 1985, el cuartel fue un centro de torturas, asesinatos y cremaciones. A los 100 cad\u00e1veres hallados por los forenses, se a\u00f1ade la estimaci\u00f3n de que se pudo aniquilar hasta 500 personas. El Jefe Pol\u00edtico Militar de Ayacucho admiti\u00f3 que su residencia estaba instalada all\u00ed: un centro de exterminio sobre un secarral hoy conocido como La Hoyada.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|html\" class=\"sumario_html derecha\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_2\"><\/a><\/section>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">\u201cSendero Luminoso mataba a dos o tres personas; el ej\u00e9rcito se llevaba a 40 o 50 varones\u201d, denuncia Sergia Flores<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cEl culpable es Sendero Luminoso \u2014opina Juana, que tambi\u00e9n perdi\u00f3 a otro hermano\u2014; despu\u00e9s, el ej\u00e9rcito: Sendero fue al campo concientiz\u00f3 a los campesinos, y empezaron a asesinar a autoridades. Entonces las fuerzas del orden salieron en contra de ellos y de la poblaci\u00f3n, sin investigar bien a los j\u00f3venes, ni a estudiantes, ni a mujeres. A todos en general: como ciegos han detenido y asesinado. Mucho da\u00f1o han hecho en el campo\u201d. Los casos de sus hermanos siguen impunes: el 60% de las causas est\u00e1n abiertas. El resto, archivadas.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">La CVR \u2014cuyas recomendaciones no son vinculantes\u2014 consider\u00f3 que una parte esencial del proceso de reparaci\u00f3n es la justicia. Y remarc\u00f3: \u201cNo se puede construir un pa\u00eds \u00e9ticamente sano y pol\u00edticamente viable sobre los cimientos de la impunidad\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Sugerencias que parecen lejanas al cauce de la realidad. \u201cEn nuestro pa\u00eds hay una intenci\u00f3n de borrar la historia y acompa\u00f1ar este proceso de impunidad \u2014opina Yuber Alarc\u00f3n, abogado que acompa\u00f1a a las v\u00edctimas y trabaj\u00f3 en la CVR, en una conversaci\u00f3n en la sierra peruana\u2014. No han sido implementadas estas pol\u00edticas de estado debidamente: por desidia de las autoridades, por falta de voluntad pol\u00edtica, por no asignar recursos econ\u00f3micos y porque siempre han considerado que este sector de la poblaci\u00f3n no merece la atenci\u00f3n de parte del Estado\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Bajo tierra, los latigazos ocultos de la violencia: m\u00e1s de 4.600 fosas. Y sobre ella, al menos 150.000 desplazados que, esquivando los modernos edificios de vidrio que brotan en Lima, se adivinan encajados en los cerros que rodean la ciudad.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Durante los a\u00f1os de violencia, Ayacucho se fue vaciando por las v\u00edctimas que se fugaban del terror y hallaron la miseria: quienes se quedaron en las ciudades fueron discriminados; quienes regresaron y se asentaron en la sierra, tuvieron que enfrentarse a litigios de tierra y marginaci\u00f3n. Hoy, las regiones m\u00e1s castigadas por la violencia son las m\u00e1s depauperadas de todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">No es extra\u00f1o: las secuelas del terror se manifiestan en los techos del Per\u00fa. La violencia descabez\u00f3 a comunidades enteras, con el asesinato de l\u00edderes comunales y dirigentes locales. Miles de familias se quedaron sin sus padres, sin sus pol\u00edticos, pero tambi\u00e9n sin quienes prove\u00edan de recursos al hogar: un drama que conden\u00f3 a la pobreza perpetua a muchos hijos que se quedaron sin nada. En ese contexto, las mujeres tuvieron que asumir responsabilidades hasta entonces desconocidas y lanzarse a recomponer un pa\u00eds sin sus hijos, sin sus maridos, sin su pasado.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cPedimos que den trabajo a nuestros hijos. No encontramos justicia, as\u00ed no m\u00e1s, hasta hoy. Siquiera un techo propio nos dar\u00eda el Estado\u201d, se lamenta Candelaria, viuda de Filiberto, y cuyo relato de la violencia se le atasca en la garganta al recordar c\u00f3mo la Infanter\u00eda de Marina organizaba paredones en la Plaza de Huamanguilla: \u201cYo lo vi: vi que fusilaban vendando los ojos a la persona delante de cantidad de personas. Cinco le disparaban: nos obligaban a juntarnos todas las personas\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">El resquebrajamiento de las comunidades andinas, que rob\u00f3 el porvenir a toda una generaci\u00f3n de j\u00f3venes y retorci\u00f3 las relaciones sociales, llev\u00f3 a la presentaci\u00f3n de una serie de reparaciones que no acaba de asumirse por el estado a pesar de que as\u00ed lo sugiri\u00f3 la CVR.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cLas recomendaciones que se dieron no han sido implementadas, por lo que hay secuelas que no est\u00e1n siendo atendidas\u201d, denuncia Alarc\u00f3n ante la indiferencia de un Estado al que acusa de desinflar las expectativas creadas por la CVR, que revis\u00f3 profundamente los veinte a\u00f1os de conflicto. Entre las formas de reparaci\u00f3n que contempla le Ley de Reparaciones y que se despliega en siete programas \u2014desde las simb\u00f3licas a la restituci\u00f3n de derechos humanos pasando por el acceso habitacional o a la salud\u2014<strong style=\"font-style: inherit\">,<\/strong>\u00a0el abogado carga contra la desidia: \u201cNo ha habido un avance significativo, incluso en aquellas acciones que no involucran recursos econ\u00f3mico, sino voluntad pol\u00edtica y gestos de perd\u00f3n y aceptaci\u00f3n de lo que pas\u00f3 en este pa\u00eds. Pero ni siquiera se han dado este tipo de esfuerzos. Incluso hay apoyo de la cooperaci\u00f3n internacional para fabricar estos espacios de memoria, que son formas de reparaci\u00f3n, y no se ha querido aprovechar\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Salvador Lerner, quien tuvo el protagonismo de explorar las dos d\u00e9cadas m\u00e1s siniestras del pa\u00eds (la CVR dijo que en esos a\u00f1os muri\u00f3 m\u00e1s gente que en toda la historia reciente), apunta esa apat\u00eda del panorama pol\u00edtico: es probable que este a\u00f1o el pa\u00eds est\u00e9 gobernado por Alan Garc\u00eda o Keiko Fujimori. \u201cNosotros, en la Comisi\u00f3n, no tratamos con hipocres\u00eda a ninguno de los dos grupos pol\u00edticos a los que ambos pertenecen. Dijimos que se cometieron grav\u00edsimas violaciones de los derechos humanos y que hubo responsabilidad por parte de Alberto Fujimori y Alan Garc\u00eda. Esas personas no miran con simpat\u00eda el informe\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">Bajo el primer mandato de Garc\u00eda se cometieron algunas de las matanzas m\u00e1s c\u00e9lebres del per\u00edodo de violencia; Fujimori, padre de la candidata, est\u00e1 condenado a 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cSiempre estamos recordando, siempre, en cualquier momento. As\u00ed, cuando conversamos, siempre la mente vuelve a esa misma hora, a ese mismo hogar. As\u00ed estamos buscando verdad, la justicia, pero no la alcanzamos todav\u00eda. No sabemos qu\u00e9 lindo ser\u00eda encontrar los archivos para saber qui\u00e9nes son los culpables\u201d, dice Sergia, una de las mujeres que, tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de su esposo, sigue luchando con el expediente de Albino Quica\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">En mayo de 2011 se abri\u00f3 juicio oral contra siete altos mandos militares por cr\u00edmenes contra la humanidad \u2014identificar a los autores materiales es improbable\u2014 acusados del asesinato de 54 personas en el cuartel de Los Cabitos solo en 1983. Yuber Alarc\u00f3n, abogado de algunas de las v\u00edctimas, les pregunt\u00f3:<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u2014\u00bfContaban ustedes el paradero de algunas personas que eran detenidas?<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">El general Carlos Brice\u00f1o Zevallos dijo que no hab\u00eda participado, que no recordaba nada. Alarc\u00f3n insisti\u00f3 al preguntarles por un manual antisubversivo hallado \u2014explica ahora el abogado\u2014 en el que se se\u00f1alaba que \u201csi una persona no va a declarar, hay que eliminar\u201d. Pero los acusados se defendieron: \u201celiminar\u201d significaba \u201csacarlos del espacio\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">\u201cHay gobernantes que han estado en el per\u00edodo de la violencia y no asumen su responsabilidad. Tratan de pasar p\u00e1gina\u201d, argumenta Alarc\u00f3n, un abogado que, entre otros impedimentos, se\u00f1ala que los jueces y fiscales no han tomado como prueba aquello que las v\u00edctimas ten\u00edan la capacidad de demostrar: un claro recuerdo, el reconocimiento de los verdugos, los relatos exactos \u2014con los militares encausados incluidos\u2014 del momento del secuestro. \u201cNo hay pruebas, no hay testigos, no abren juicio \u2014enumera, como una secuencia de la impotencia, Sergia\u2014. Nada: por eso no alcanzamos la justicia\u201d.<\/p>\n<p class=\"Standard\" style=\"font-style: inherit\">La noche que, en su casa de Pampa Cangallo, entraron busc\u00e1ndolo, mientras los militares agarraban a Albino, le pidi\u00f3 a Sergia que encendiera m\u00e1s velas. 32 a\u00f1os despu\u00e9s, centenares de mujeres alumbran un pasado siniestro en cada homenaje del anhelado Santuario de la Memoria de La Hoyada, el lugar exacto donde se aniquilaron cientos de vidas. Ante los mismos retratos de quienes ped\u00edan luz, sus viudas siguen encendiendo velas.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La impunidad de militares, las causas archivadas, el abandono y los cuerpos desaparecidos siguen marcando la vida de los familiares que sufrieron el terrorismo en Per\u00fa, que se cobr\u00f3 69.000 vidas<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-465896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=465896"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465896\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":465899,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/465896\/revisions\/465899"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=465896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=465896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=465896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}