{"id":468460,"date":"2016-11-03T11:56:48","date_gmt":"2016-11-03T15:56:48","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=468460"},"modified":"2016-11-03T11:56:57","modified_gmt":"2016-11-03T15:56:57","slug":"algo-mas-que-palabras-310","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2016\/11\/03\/algo-mas-que-palabras-310\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong> El mundo tiene que reeducarse, lo que conlleva una regeneraci\u00f3n de modos y maneras de vivir. Las culturas han de abrirse a originales cultivos, las civilizaciones a nuevas convivencias, con el lenguaje de la comprensi\u00f3n y compasi\u00f3n como tarea a asimilar, como principio y norma de vida. Ciertamente, hemos progresado en muchas cosas, todav\u00eda nos falta propiciar un entendimiento, quiz\u00e1s tengamos que cambiar de mentalidad, volvernos m\u00e1s sensibles, m\u00e1s aut\u00e9nticos, m\u00e1s interiores que exteriores, m\u00e1s humanos en definitiva. Para ello, nos hace falta activar con urgencia una educaci\u00f3n m\u00e1s trascendente, m\u00e1s de actitudes para con los dem\u00e1s y conmigo mismo, m\u00e1s de abrir la puerta a los valores humanos desde la entrega generosa. En efecto, hemos de actuar m\u00e1s con el esp\u00edritu. No cerremos horizontes. Tampoco nos encerremos en nuestras ideas, escuchemos otras, compartamos experiencias, proyectos y vivencias. La heterogeneidad de la especie humana, sin duda, nos ha de motivar a confluir en la b\u00fasqueda permanente, pues el enriquecimiento ser\u00e1 mutuo, en la medida en que nos dignifiquemos unos a otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con frecuencia, nos han reeducado para la competitividad, para el encontronazo de unos hacia otros, como si la vida necesitase de una lucha salvaje entre moradores de un mismo linaje. Maldita deshumanizaci\u00f3n. Esta frialdad de entra\u00f1as nos averg\u00fcenzan como seres pensantes. No es cuesti\u00f3n de volvernos selectivos, y menos m\u00e1quinas productivas que cuando no sirven se les abandona, de discriminar y dividir. Por eso, hoy en d\u00eda tenemos que empezar de nuevo, a reponer voluntades, a sentirnos libres de ideolog\u00edas, a distanciarnos menos y a convivir mejor. Los resultados son verdaderamente desastrosos. Podemos tenerlo todo y no tener nada. Muchas personas han dejado de tener familia, malviven en la dictadura del endiosamiento, y se atiborran de cosas que tampoco les colman ni les calman, porque no sienten, ni padecen, al faltarles ese soplo humano que acciona el entusiasmo y el cari\u00f1o. Todas las escuelas del mundo tienen que volver a empezar a ense\u00f1ar a amarnos desinteresadamente, a servirnos raciones de luz que nos retornen a la verdadera vida, que no es otra que la que se vive en relaci\u00f3n con las conciencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos hemos destrozado; y, lo peor, es que andamos desorientados. Necesitamos tomar nuevos rumbos, restablecer pactos en los que la donaci\u00f3n tome v\u00ednculo de acci\u00f3n. Los caminos pueden ser diversos, pero hay que impulsar el lenguaje del coraz\u00f3n por encima del idioma de la cabeza. No es m\u00e1s feliz el que m\u00e1s sabe, sino el que menos necesita y m\u00e1s sirve. Los planes educativas, s\u00e1lvese el pa\u00eds que pueda, m\u00e1s que ense\u00f1ar a pensar, adoctrinan a competir, y en lugar de ayudar a sentirse uno bien, no le dejan ni respirar. Quiz\u00e1s tengamos que pararnos para recuperar el nervio y poder decir \u00a1basta!. La educaci\u00f3n no ha de ser para unos pocos privilegiados, necesitamos sentirnos humanos todos, pues somos hijos del amor, no del mercado, ni de las finanzas. Tantas veces olvidamos que los seres humanos valemos todos igual, es cierto que cada cual ha de cumplir una misi\u00f3n, pero la posibilidad de recibir el sustento en valor humano no puede excluir a nadie. Ahora que la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos es el documento m\u00e1s traducido en el planeta, alcanzando ya las quinientas traducciones en diferentes lenguas, debi\u00e9ramos tomar cognici\u00f3n, templando el pecho, de lo mucho que representan este compromiso como fundamento de nuestro futuro com\u00fan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mejor carrera que hemos de darnos como especie, es el retorno a la familia, a la comuni\u00f3n de familias humanas; y, las escuelas, en este sentido, han de propiciar con sus ense\u00f1anzas un futuro m\u00e1s arm\u00f3nico. El porvenir est\u00e1 en esos maestros y en los ni\u00f1os que acuden. De ah\u00ed la importancia de avivar una docencia que nos ense\u00f1e a convivir libremente, donde no haya distinci\u00f3n de clases, y si algo hemos de predicar que sea con el ejemplo. La educaci\u00f3n actual no ha servido para nada, si acaso para dormirnos en la autosatisfacci\u00f3n de pensar que con lo que sabemos ya es bastante, cuando en realidad hemos de estar siempre despiertos para poder avanzar y sentirnos \u00fatiles para los dem\u00e1s. Adem\u00e1s, esta educaci\u00f3n que se ofrece, dista mucho de obtener lo mejor de uno mismo, que es lo que en realidad m\u00e1s importa para poder cohabitar. No es algo naciente, ya lo dec\u00eda en su tiempo el fil\u00f3sofo griego Plat\u00f3n: &#8220;el objetivo de la educaci\u00f3n es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano&#8221;. Convendr\u00e1n conmigo que la realidad es bien distinta, y que hoy el mundo, tiene una ciudadan\u00eda cada vez m\u00e1s inhumana y salvaje. Por desgracia, no hemos ascendido apenas nada. En ocasiones, tengo la sensaci\u00f3n de retroceder a las tinieblas; y, en todo caso, lo que ha enfermado s\u00ed que es el alma, aunque hayamos ido a la escuela. \u00a1De pena!.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>2 de noviembre de 2016<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HEMOS ENFERMADO EL ALMA<br \/>\n(HAY QUE REEDUCARSE)<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-468460","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=468460"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":468461,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468460\/revisions\/468461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=468460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=468460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=468460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}