{"id":468714,"date":"2016-11-24T11:12:30","date_gmt":"2016-11-24T16:12:30","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=468714"},"modified":"2016-11-24T11:12:38","modified_gmt":"2016-11-24T16:12:38","slug":"algo-mas-que-palabras-313","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2016\/11\/24\/algo-mas-que-palabras-313\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>============================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Hoy m\u00e1s que nunca el mundo necesita hombres de horizontes amplios que propicien la paz, m\u00e1s que con grandes manifiestos, con su coherencia en las peque\u00f1as cosas de cada d\u00eda. Naturalmente, los seres humanos tienen derecho a ser como son, a mirar al futuro con confianza e ilusi\u00f3n, poniendo en marcha proyectos, tejiendo nuevas relaciones entre unos y otros. De ah\u00ed que el respeto sea algo m\u00e1s que una palabra esencial, es condici\u00f3n previa para el mismo desarrollo del propio ser humano. Ciertamente uno tiene que empezar por respetarse a uno mismo para respetar a los dem\u00e1s. Cuando esto se produce florece la amistad sincera y el acercamiento deja de ser algo interesado, favoreciendo la realizaci\u00f3n de la persona. Hemos de pasar de un invierno de aislamiento y confrontaci\u00f3n a una primavera de libertades. S\u00f3lo as\u00ed podremos recuperar el sentido arm\u00f3nico y, por ende, la convivencia pac\u00edfica. Ya sabemos que somos diversos, ahora lo que nos hace falta es abrirnos al di\u00e1logo de las diferencias, mediante la consideraci\u00f3n a todo ser humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estamos llamados a generar tranquilidad, a crear atm\u00f3sferas m\u00e1s fraternas para que, junto a los frutos de la globalizaci\u00f3n de los mercados, renazca tambi\u00e9n la globalizaci\u00f3n de la solidaridad; puesto que el crecimiento econ\u00f3mico ha de estar acompa\u00f1ado tambi\u00e9n por un mayor acatamiento de la creaci\u00f3n; junto a los derechos individuales y en su conjunto, ya que estamos convocados a mantenernos unidos en la diversidad. \u00danicamente as\u00ed podremos hacer familia, sentirnos fuertes como especie, conservar ese esp\u00edritu de concordia. En efecto, si la soluci\u00f3n del problema migratorio pasa por una conversi\u00f3n en profundidad que nos permita reencontrarnos, tambi\u00e9n este clima de violencia que nos invade requiere de una reconversi\u00f3n existencial en los lenguajes, que han de ser mucho m\u00e1s conciliadores, para que se nos active la vena de la reconciliaci\u00f3n. Sin duda, es el sosiego el que debe guiar el destino de todos y de cada uno de nosotros. Requerimos, en consecuencia, de otras pol\u00edticas m\u00e1s humanistas, que ya no solo contribuyan a mejorar el nivel de vida de los ciudadanos, sino que tambi\u00e9n impulsen un crecimiento de m\u00e1s uni\u00f3n, tal vez retroaliment\u00e1ndonos por la clemencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que angustia m\u00e1s profunda cuando nos encerramos en nosotros mismos para esparcir odios y venganzas, rencores y rabias; la vida se vuelve insoportable, todo parece estar infectado por el dolor, y hasta los d\u00edas parecen trist\u00edsimas noches, alej\u00e1ndonos hasta de nuestra propia familia. Si fu\u00e9ramos menos c\u00ednicos aprender\u00edamos de nuestra historia, alzar\u00edamos menos muros, ser\u00edamos en verdad pacificadores, trabajar\u00edamos codo con codo para reconstruir un mundo m\u00e1s equitativo, menos violento, m\u00e1s vivo en el amor, que es lo que incrusta una vida en plenitud para todos. Pensemos que buena parte de ese fuego de intimidaciones proviene de las desigualdades y de la discriminaci\u00f3n, del levantamiento de fronteras absurdas y de frentes est\u00fapidos, que lo \u00fanico que hacen es conducirnos al caos. Sin embargo, un aut\u00e9ntico esp\u00edritu de solidaridad supera cualquier ego\u00edsmo y esto es bueno, en la medida que hay donaci\u00f3n; y, al donarse, todo se fraterniza. Vencerse a s\u00ed mismo es la gloria. Nos embellecemos y, con ello, queda todo dicho. Por consiguiente, todos podemos hacer m\u00e1s por enjugar las l\u00e1grimas de tantos seres indefensos, m\u00e1xime cuando llevamos injertado interiormente un individualismo exasperado, que nos vuelve tan fr\u00edos como inhumanos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Realmente debi\u00e9ramos, con urgencia, tomar el camino de la humildad, cuando menos para que el linaje no lo gobiernen los que viven de las apariencias y son unos caraduras. Con su coraz\u00f3n de piedra, nos est\u00e1n haciendo un da\u00f1o tremendo a la misma subsistencia y continuidad de la raza. El compromiso debe ser, por tanto, el de proceder de manera silenciosa haciendo el bien y realzando v\u00ednculos que nos fraternicen, m\u00e1s all\u00e1 de la soberbia, la vanidad y el engreimiento. Nadie es m\u00e1s que nadie, tampoco menos que nadie. Y todos necesarios e imprescindibles. Esta es la cuesti\u00f3n de fondo. Cada cual en su camino, con su tarea, pero para armonizar, no para violentar o imponer nada, s\u00ed para escuchar el grito del desvalido. Recordemos que las guerras comienzan en el coraz\u00f3n de los humanos y que tan vital como el pan de cada d\u00eda, es el encuentro de almas, que ya est\u00e1 bien de tanta destrucci\u00f3n del esp\u00edritu humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>23 de noviembre de 2016.-<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COMBATIRSE A S\u00cd MISMO<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-468714","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=468714"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468714\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":468715,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/468714\/revisions\/468715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=468714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=468714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=468714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}