{"id":469397,"date":"2017-01-12T11:44:56","date_gmt":"2017-01-12T16:44:56","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=469397"},"modified":"2017-01-12T11:45:05","modified_gmt":"2017-01-12T16:45:05","slug":"asi-se-venden-y-consumen-drogas-en-el-reclusorio-norte-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2017\/01\/12\/asi-se-venden-y-consumen-drogas-en-el-reclusorio-norte-de-mexico\/","title":{"rendered":"As\u00ed se venden y consumen drogas en el Reclusorio Norte de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<div class=\"articulo-apertura \" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"articulo-introduccion\" class=\"articulo-introduccion\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\">\n<p style=\"font-style: inherit\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1484204369_254066_1484205585_noticia_fotograma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-469398\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1484204369_254066_1484205585_noticia_fotograma-560x315.jpg\" alt=\"1484204369_254066_1484205585_noticia_fotograma\" width=\"560\" height=\"315\" \/><\/a>Eran minutos antes de las ocho de la ma\u00f1ana y el reflejo del sol creaba brillos en el lodazal de lo que alguna vez fue la cancha de f\u00fatbol del Reclusorio Norte. Aquella ma\u00f1ana de agosto de 2016, un pu\u00f1ado de reclusos trotaba alrededor del fango. Sobre las gradas, catorce bultos estaban cubiertos por mantas delgadas de diferentes colores. Eran prisioneros que durmieron a la intemperie, fuera de sus dormitorios, en una c\u00e1rcel que tiene una sobrepoblaci\u00f3n de m\u00e1s del 60%. Algunos mordisqueaban un pan dulce como desayuno. Otros, los m\u00e1s, prend\u00edan a esa hora el primer porro del d\u00eda. As\u00ed el arranque de la jornada en una de las prisiones m\u00e1s grandes de la capital mexicana.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"roba_principal\" class=\"envoltorio_publi\" style=\"color: #444444\"><\/div>\n<div id=\"articulo_contenedor\" class=\"articulo__contenedor\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\" style=\"font-style: inherit\">\n<p style=\"font-style: inherit\">Una serie de v\u00eddeos obtenidos muestra la vigorosa econom\u00eda de la ilegalidad que rige al Reclusorio Norte y a sus m\u00e1s de 10.000 internos, una tercera parte de toda la poblaci\u00f3n carcelaria de la capital del pa\u00eds. Las im\u00e1genes tomadas a lo largo de varios d\u00edas del verano pasado muestran a centenares de hombres que han hecho de la venta de drogas y de la extorsi\u00f3n telef\u00f3nica su empleo y sustento con la ayuda de las autoridades de la prisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-\u201c\u00bfQu\u00e9 tal est\u00e1 la motita, carnal?\u201d, pregunta un hombre que se acerca a un puesto de marihuana en uno de los pasillos del reclusorio.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-\u201cEst\u00e1 buena, padre\u201d, responde el vendedor, que tiene a su lado a un joven que lucha por mantenerse sentado por lo drogado que est\u00e1.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-\u201c\u00bfEst\u00e1\u00a0<em>pacheca<\/em>?\u201d, insiste el interesado, que quiere saber si la droga lo va a colocar.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-\u201cS\u00ed, pap\u00e1\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-\u201c\u00bfDe a cu\u00e1nto el gramito?\u201d<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-Cuatro y cinco.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Cuatro o cinco pesos \u2014veinte centavos de d\u00f3lar\u2014 por dosis de marihuana. El joven emprendedor ha decorado su puesto con los colores de la bandera rastafariana y con calcoman\u00edas de San Judas Tadeo, Jes\u00fas Malverde y, por supuesto, la Santa Muerte. Sobre la tabla que le sirve de mesa tiene una libreta donde apunta sus ganancias, las dosis y una calculadora. Con las manos, gira un molinillo para triturar la hierba.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">En el Reclusorio Norte es tanta la competencia que para vender hay que destacarse. Las im\u00e1genes a las que obtuvo acceso EL PA\u00cdS muestran m\u00e1s de una docena de micro comercios instalados en los pasillos que comunican los dormitorios de la prisi\u00f3n. Los puestos est\u00e1n decorados de formas diferentes. Promocionan sus productos sin pudor y a gritos: coca\u00edna, piedra o crack y, sobre todo, marihuana.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|html\" class=\"sumario_html derecha\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">En el Reclusorio Norte, una hora en Facebook es m\u00e1s caro que medio gramo de coca\u00edna. Aquellos que pagan los 40 pesos (1.8 d\u00f3lares) para utilizar la red social se permiten una fortuna en una microeconom\u00eda<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">Es sabido que todo tiene un precio dentro de la prisi\u00f3n. Lo m\u00e1s valioso es la ilusi\u00f3n de estar algunos minutos afuera de ese infierno. En el Reclusorio Norte, una hora en Facebook es m\u00e1s caro que medio gramo de coca\u00edna. Aquellos que pagan los 40 pesos (1.8 d\u00f3lares) para utilizar la red social se permiten una fortuna en una microeconom\u00eda donde casi todo bien y servicio est\u00e1 por debajo de los diez pesos.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-\u201c\u00bfCu\u00e1nto tienes que dar al custodio para que no te pegue?\u201d, pregunta una voz detr\u00e1s de la c\u00e1mara.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">-\u201cCinco pesos\u201d, responde un hombre que deja ver la falta de dientes cuando abre la boca en una mueca de dolor. Se soba la cabeza con las manos. Acaba de salir de una de las casetas de los vigilantes y uno de los guardias lo golpe\u00f3 con el mango del garrote por no pagar la cuota que se cobra por pasar la lista, entre dos y cinco pesos.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Las varias horas de im\u00e1genes filtradas muestran, en varios momentos, a los guardias que destacan vestidos de negros en un mar de uniformes beige recorriendo la prisi\u00f3n con largas p\u00e1ginas de las listas en las manos. Mientras caminan entre los puestos de drogas, reciben monedas de los prisioneros que van abultando los bolsillos de sus chalecos. Todo negocio tiene una tajada para las autoridades. Los custodios de cada turno cobran 100 pesos por permitir los Oxxos, los puestos que recibir o hacer transferencias y dep\u00f3sitos a bancos del exterior.<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">Extorsi\u00f3n telef\u00f3nica<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">Los mexicanos est\u00e1n acostumbrados a escuchar sobre la sordidez y violencia de las prisiones nacionales. Obras como\u00a0<em>El Apando<\/em>, la novela de 1969 que Jos\u00e9 Revueltas escribi\u00f3 bas\u00e1ndose en su experiencia carcelaria en Lecumberri, y el documental\u00a0<em>Presunto Culpable<\/em>, que mostraba las entra\u00f1as del Reclusorio Oriente, ayudaron a formar la memoria colectiva de la reclusi\u00f3n. Pocos materiales audiovisuales, sin embargo, han mostrado de forma tan descarnada la vida cotidiana y marginal de una prisi\u00f3n mexicana. \u201cEso tambi\u00e9n era el mundo\u201d, dijo Revueltas sobre su celda en la cruj\u00eda M.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Los v\u00eddeos revelan los\u00a0<em>call centers<\/em>\u00a0que los prisioneros montan afuera de sus celdas para extorsionar. Son docenas de hombres sentados en bancos y sillas que observan m\u00f3viles fijados en bases. Todos traen aud\u00edfonos con micr\u00f3fonos. De vez en cuando, uno de ellos acude a su operador vecino para pedirle que le recuerde la clave de marcaci\u00f3n de alguna ciudad.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u201cAqu\u00ed no hay pedo (problema) por nada. Est\u00e1 todo amarrado\u201d, dice un recluso que trata de convencer a otro de rentar un tel\u00e9fono para sumarse al negocio. La renta del aparato es de 150 pesos diarios, menos de siete d\u00f3lares. El criminal revela su ambici\u00f3n y cuenta sus planes de expansi\u00f3n y as\u00ed montar un equipo formado por diez delincuentes. En 2016 hubo m\u00e1s de 4.800 v\u00edctimas de extorsi\u00f3n en todo el pa\u00eds, m\u00e1s de 13 por d\u00eda. Las autoridades federales aseguran que la mayor\u00eda de las llamadas de extorsi\u00f3n se hacen desde el interior de alg\u00fan centro de readaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Tras las revelaciones, el Gobierno de la Ciudad de M\u00e9xico asegura que los custodios que fueron grabados ya han declarado ante la Fiscal\u00eda capitalina y no podr\u00e1n volver a ingresar al Reclusorio Norte. Un centenar de guardias reci\u00e9n capacitados los sustituir\u00e1 a partir del 1 de febrero. Las autoridades tambi\u00e9n han prometido reubicar a otras prisiones a los prisioneros que hayan sido filmados extorsionando.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Im\u00e1genes de una de las prisiones m\u00e1s grandes de la capital mexicana<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-469397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/469397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=469397"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/469397\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":469400,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/469397\/revisions\/469400"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=469397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=469397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=469397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}