{"id":469476,"date":"2017-01-14T13:10:26","date_gmt":"2017-01-14T18:10:26","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=469476"},"modified":"2017-01-14T13:10:39","modified_gmt":"2017-01-14T18:10:39","slug":"la-era-del-viajero-enlatado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2017\/01\/14\/la-era-del-viajero-enlatado\/","title":{"rendered":"La era del viajero enlatado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_469478\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1484236026_731996_1484409596_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-469478\" class=\"size-large wp-image-469478\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1484236026_731996_1484409596_noticia_normal_recorte1-560x233.jpg\" alt=\"Pasajeros en la puerta de embarque de un avi\u00f3n de Vueling, uno de los impulsores del pago por todo tipo de servicios. \" width=\"560\" height=\"233\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-469478\" class=\"wp-caption-text\">Pasajeros en la puerta de embarque de un avi\u00f3n de Vueling, uno de los impulsores del pago por todo tipo de servicios.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Sobre unos cielos atestados de aviones, a 10.000 metros de altura, las \u00adaerol\u00edneas libran la pen\u00faltima batalla de la era de los vuelos baratos.\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/economia.elpais.com\/economia\/2017\/01\/12\/actualidad\/1484207025_316507.html\">El precio se ha convertido en la verdadera fuerza<\/a>\u00a0de gravedad y la tradicional separaci\u00f3n entre clase turista y preferente ha saltado por los aires. En medio de la contienda, el viajero con billetes econ\u00f3micos experimenta algo parecido a lo que padeci\u00f3 aquel tibur\u00f3n que el artista ingl\u00e9s Damien Hirst sumergi\u00f3 en formaldeh\u00eddo: la imposibilidad f\u00edsica de viajar m\u00ednimamente c\u00f3modo en clase turista.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/economia.elpais.com\/economia\/2017\/01\/11\/actualidad\/1484135278_368190.html\">El \u00e1lgebra es sencilla y clara:<\/a>\u00a0la penitencia por unos billetes cada vez m\u00e1s reducidos. Pues el verbo pagar se conjuga en presente y en futuro dentro del fuselaje de un avi\u00f3n. Hoy se paga por escoger un asiento en la salida de emergencia, por el equipaje, por embarcar en primer lugar, por seleccionar un aeropuerto, por beber un caf\u00e9, por cambiar el billete, por conectarse para leer la prensa, por la almohada; se paga por casi todo. Pero en el ma\u00f1ana (ya hoy) se pagar\u00e1 a\u00fan por m\u00e1s cosas. Cada vez m\u00e1s aerol\u00edneas cobran el alcohol y la comida en los viajes de largo radio (uno de los servicios hist\u00f3ricamente gratuitos en un vuelo). A su vez,\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/economia.elpais.com\/economia\/2017\/01\/10\/actualidad\/1484051245_215777.html\">las aerol\u00edneas tradicionales est\u00e1n adoptando<\/a>\u00a0las mismas estrategias comerciales que las de bajo coste. United Airlines lanzar\u00e1 \u2014cuenta el peri\u00f3dico\u00a0<em>The Washington Post<\/em>\u2014 este a\u00f1o una nueva clase ultraecon\u00f3mica en la que hay que pagar tambi\u00e9n por el compartimento de equipaje. Hasta ahora esta pol\u00edtica era exclusiva de l\u00edneas a\u00e9reas de precios muy agresivos como Frontier Airlines o Spirit Airlines.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Es la evidencia de una certeza. \u201cLa competencia resulta tan feroz que el beneficio se saca en los c\u00e9ntimos\u201d, apunta Vicente Segura, socio de Deloitte. Esa b\u00fasqueda del c\u00e9ntimo contrasta frente a los libros de contabilidad de un sector que ganar\u00e1 este a\u00f1o 28.500 millones de euros, seg\u00fan las estimaciones de la Asociaci\u00f3n de Transporte A\u00e9reo Internacional (IATA, por sus siglas inglesas). Y que si mira hacia atr\u00e1s ve que estos \u00faltimos tres ejercicios han sido los mejores de su historia.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Poco importa. Las aerol\u00edneas\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2016\/12\/27\/argentina\/1482868448_469623.html\">han aprendido a \u201cdesempaquetar el servicio a\u00e9reo\u201d,<\/a>\u00a0matiza Rosario Silva, profesora de estrategia del IE Business School. Y tambi\u00e9n han acostumbrado al cliente a pagar por prestaciones nuevas, les cueste mucho (facturaci\u00f3n del equipaje) o nada (asiento de ventanilla). \u201cEsta tendencia [pagar por multitud de servicios] ha llegado para quedarse porque resulta muy atractiva financieramente para las compa\u00f1\u00edas. Adem\u00e1s, los grandes impulsores de esta estrategia (Ryanair, EasyJet y Vueling) han visto crecer el n\u00famero de pasajeros a\u00f1o tras a\u00f1o\u201d, observa Jay Sorensen, presidente de la consultora IdeaWorksCompany.<\/p>\n<p>Sometidos a esta inercia, alg\u00fan analista, ir\u00f3nico, se pregunta si lo pr\u00f3ximo ser\u00e1 cobrar por el ox\u00edgeno. Pero en el fondo las aerol\u00edneas est\u00e1n ofreciendo lo que quieren los clientes. \u201cEl viajero est\u00e1 dispuesto a sacrificar su confort si el ahorro resulta importante. Porque el precio, m\u00e1s que en un factor econ\u00f3mico, se ha convertido en un orgullo social. A la gente le gusta decir: \u2018He comprado el vuelo m\u00e1s barato\u201d, relata Mario Gavira, director del comparador de viajes liligo.com. Ese sentido de renuncia se expande como el aire acondicionado en el interior de un avi\u00f3n. \u201cMuchos pasajeros est\u00e1n dispuestos a sacrificar la comida gratis y la bebida por un precio mejor en los vuelos nacionales y de corto alcance\u201d, refrenda Neil Hansford, presidente de la consultora Strategic Aviation Solutions. Porque los h\u00e1bitos han cambiado. El viajero de bajo coste se \u201cha acostumbrado a comprar lo que quiere en el aeropuerto o bien a bordo\u201d, argumenta John Strickland, director de la firma londinense JLS Consulting.<\/p>\n<p>El cambio, ah\u00ed arriba, en el aire, resulta tan profundo que un revelador ejercicio de nostalgia es comparar en Google la clase turista de Pan Am de los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado y cualquiera low cost actual. Incluso llevaban el desayuno a la cama. Ahora, a cambio de vuelos de 50 euros, las aerol\u00edneas aligeran costes. Carros m\u00e1s peque\u00f1os, moquetas y asientos m\u00e1s livianos, manuales digitales, redes de fijaci\u00f3n en la bodega para los equipajes o luces LED en cabina. Todo sirve.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay m\u00e1s butacas en el mismo espacio. La distancia media entre filas de asientos ha pasado de los 88,90 cent\u00edmetros de los a\u00f1os setenta a los 41,91 cent\u00edmetros actuales. En abril de 2016, el Senado estadounidense tumbaba una propuesta dem\u00f3crata de limitar ese espacio menguante. La congesti\u00f3n tiene v\u00eda libre. De hecho, Bri\u00adtish Airways a\u00f1adir\u00e1 52 asientos extra en 2018 a sus Boeing 777. Y las consecuencias superan la frontera de lo econ\u00f3mico. \u201cUn avi\u00f3n atestado de gente pone a los pasajeros en grave riesgo de sufrir enfermedades a\u00e9reas, dolores musculares y padecer traumas psicol\u00f3gicos\u201d, advierte Jonathan B. Bricker, profesor del departamento de psicolog\u00eda de la Universidad de Washington. \u201cLa relaci\u00f3n entre ellos comienza a ser m\u00e1s tensa y menos amable. Tanto que la competencia por los compartimentos de equipaje se vuelve feroz\u201d, advierte Leon James, profesor de psicolog\u00eda de la Universidad de Haw\u00e1i.<\/p>\n<h3 class=\"texto_grande\" style=\"color: #111111\">Lucha sin cuartel<\/h3>\n<p>\u00bfEl negocio de ma\u00f1ana? \u201cNo existe margen para incrementar m\u00e1s el n\u00famero de asientos en los aviones\u201d, sostiene David H\u00f6hn, socio responsable de transporte de KPMG. Y a\u00f1ade: \u201cUna [buena] experiencia del cliente es el factor clave de la industria. Desde la compra del billete hasta el aterrizaje\u201d. Visto desde tierra, parece obvio que las aerol\u00edneas tradicionales adaptan y replican los modelos de las low cost. Estas contraatacan invadiendo las rutas de largo recorrido, hasta ahora coto de los grandes jugadores. Norwegian, por ejemplo, operar\u00e1 en junio su primer vuelo directo entre Barcelona y San Francisco.<\/p>\n<p>Dentro del avi\u00f3n, las clases se fragmentan. Iberia present\u00f3 en octubre su categor\u00eda premium, que est\u00e1 a medio camino entre business y turista. Quien quiera estirar m\u00e1s las piernas tendr\u00e1 que pagarlo. Esta inercia \u201crepresenta la b\u00fasqueda de un margen mejor a trav\u00e9s de la venta de servicios a bordo (carta-men\u00fa, wifi), acuerdos de comercializaci\u00f3n cruzada (alquiler de coches, hoteles) y ofertas adicionales sobre la tarifa b\u00e1sica (horario flexible, elecci\u00f3n de asiento\u2026)\u201d, resume Vicente Segura. Porque el negocio hace tiempo que dej\u00f3 de residir solo en transportar personas. En la nueva aritm\u00e9tica del aire, la supervivencia tambi\u00e9n se esconde en esos ingresos complementarios. En 2015, esa partida extraordinaria sum\u00f3 56.700 millones de euros. O sea, el 7,8% de una industria que ese a\u00f1o ingres\u00f3 730.000 millones de euros. \u00bfMucho? El 1% de la riqueza del mundo ya viaja sobre unos cielos atestados de vuelos baratos.<a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1484236026_731996_1484250695_sumario_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-469477\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/1484236026_731996_1484250695_sumario_normal_recorte1-560x500.jpg\" alt=\"1484236026_731996_1484250695_sumario_normal_recorte1\" width=\"560\" height=\"500\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las a\u00e9reas tradicionales y las de bajo coste atestan los aviones y cobran por cada servicio<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-469476","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/469476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=469476"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/469476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":469479,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/469476\/revisions\/469479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=469476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=469476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=469476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}