{"id":47015,"date":"2012-01-06T03:30:01","date_gmt":"2012-01-06T08:30:01","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=47015"},"modified":"2012-01-06T03:30:01","modified_gmt":"2012-01-06T08:30:01","slug":"pensando-el-circo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2012\/01\/06\/pensando-el-circo\/","title":{"rendered":"Pensando el circo"},"content":{"rendered":"<p>Hasta este pasado 30 de diciembre estuvo actuando en el Centro Bell de esta ciudad el mundialmente famoso Cirque du Soleil, un fen\u00f3meno originado aqu\u00ed mismo en Montreal y que hoy d\u00eda ha pr\u00e1cticamente reinventado el arte circense, con una exquisita combinaci\u00f3n de algunos de los elementos tradicionales del circo, m\u00e1s una original m\u00fasica incidental y el hecho de hilvanar\u2014no dir\u00eda una historia\u2014pero s\u00ed una tem\u00e1tica central. En este caso la confluencia de oriente (el drag\u00f3n de China) y el occidente (el le\u00f3n), de ah\u00ed el t\u00edtulo de este espect\u00e1culo \u201cDralion\u201d.<\/p>\n<p>Lo cierto es que aunque hab\u00eda presenciado ocasionales presentaciones de segmentos de sus espect\u00e1culos para la prensa, esta vez fue la primera vez que pude gozar de un espect\u00e1culo completo. Y la verdad es que se trata de un acto realmente original, donde la integraci\u00f3n de acr\u00f3batas, malabaristas, contorsionistas y por cierto, payasos aunque no vestidos a la usanza habitual, a uno lo mantiene entretenido durante las dos horas que dura el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Pero la verdad es que haber visto la presentaci\u00f3n del Cirque du Soleil es s\u00f3lo un pretexto para incursionar en las memorias de esa maravilla que es el circo, al decir maravilla, en este caso lo hago pensando en la perspectiva que de \u00e9l uno pudo haber tenido como ni\u00f1o, que creo que son los que m\u00e1s gozan con este tipo de espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>En mi experiencia personal\u2014como me imagino la de muchos chilenos\u2014el circo era asociado con la llegada de la primavera en el hemisferio sur, all\u00e1 por septiembre. Por sitios eriazos a lo largo del pa\u00eds se multiplicaban las carpas, con ellas tambi\u00e9n las troupes de payasos, trapecistas y\u2014especialmente atractivos para muchos\u2014los animales. (Por cierto, al menos aqu\u00ed en Norteam\u00e9rica, ahora hay una creciente conciencia de que el amaestrar animales salvajes para el entretenimiento humano no es lo m\u00e1s edificante, peor aun cuando se revela la forma muchas veces cruel con que los animales son condicionados a hacer sus piruetas y otras \u201cgracias\u201d para divertir al p\u00fablico. Por de pronto en el Cirque du Soleil y en otros que han surgido en a\u00f1os recientes, el uso de animales est\u00e1 completamente ausente.)<\/p>\n<p>Hab\u00eda sin embargo un circo que al menos para los habitantes de la capital, no se instalaba en carpa, sino en un escenario cerrado, una arena la llamar\u00edamos ac\u00e1, que por sus dimensiones ten\u00eda multitudes de usos, desde sitio de concentraciones pol\u00edticas, pasando por estadio para el boxeo y la lucha libre, hasta por cierto ser escenario del famoso Circo Las \u00c1guilas Humanas, su nombre era tomado de un legendario grupo de ases del trapecio de los a\u00f1os 40. En mi ni\u00f1ez la llegada de septiembre significaba como suerte de ritual, el que toda la familia, mis padres, mi hermana y yo nos traslad\u00e1bamos al llamado Teatro Caupolic\u00e1n, en medio de un barrio de tiendas baratas, donde nos asombrar\u00edamos con las espectaculares haza\u00f1as de los hombres y mujeres del trapecio, el coraje de los domadores lidiando con supuestos feroces leones o tigres, y claro est\u00e1, con las bromas de los payasos.<\/p>\n<p>La visita al circo ser\u00eda luego tema de conversaci\u00f3n con los otros ni\u00f1os del barrio o de la escuela. A veces tambi\u00e9n \u00edbamos a otros circos de esos en carpa, que por eso mismo ten\u00edan como m\u00e1s de autenticidad. Al final los artistas circenses nos parec\u00edan todos muy buenos, y celebr\u00e1bamos sus haza\u00f1as como cosas muy especiales.<\/p>\n<p>El circo es ciertamente una de las actividades de entretenimiento m\u00e1s antiguas de que se tenga memoria, existente ya en las antiguas civilizaciones de Grecia y Roma. En esta \u00faltima es donde alcanza seguramente su mayor importancia como centro de diversi\u00f3n para el pueblo (de ah\u00ed la expresi\u00f3n \u201cpan y circo\u201d, una forma de dar algo m\u00ednimo\u2014el pan\u2014y acompa\u00f1arlo con alguna diversi\u00f3n\u2014el circo\u2014que distraiga a la gente de sus problemas m\u00e1s acuciantes; con el correr del tiempo los gobiernos han seguido aplicando esa misma f\u00f3rmula de los antiguos emperadores con relativo \u00e9xito, aunque ahora quiz\u00e1s habr\u00eda que actualizarla y decir \u201cchips y televisi\u00f3n\u201d).<\/p>\n<p>Curiosamente aunque los que nos entretienen en el circo est\u00e1n de alg\u00fan modo muy cercanos a la gente, por otro lado en general ellos mismos son an\u00f3nimos. No hay grandes estrellas del circo, como lo hay en el teatro, la televisi\u00f3n o el cine (y es interesante anotar que aunque hoy el cine pr\u00e1cticamente no se concibe sin sus estrellas, en sus comienzos el ser actor o actriz de cine era visto como algo inferior, por cierto inferior al teatro que s\u00ed era considerado un real arte, el cine en cambio era m\u00e1s asociado al circo y si uno ve las pel\u00edculas mudas de hasta la primera d\u00e9cada del siglo 20, ver\u00e1 que no se menciona all\u00ed los nombres de los que actuaron. Charlie Chaplin cambi\u00f3 eso al crear su emblem\u00e1tico personaje y convertirse en la primera estrella del cine, el primero en ser reconocido como tal). En el circo, con algunas excepciones, no hay figuras conocidas o reconocibles, aun hoy. En parte tambi\u00e9n porque el circo es mucho m\u00e1s una creaci\u00f3n colectiva que otras expresiones art\u00edstica. Aunque por cierto hay quienes todav\u00eda no le conceden un car\u00e1cter propiamente de arte al circo, por asociarlo m\u00e1s a actividades que requieren de un adiestramiento f\u00edsico, m\u00e1s que a la creatividad. Por cierto una visi\u00f3n restringida del arte que no comparto. En alg\u00fan momento habr\u00e1 que darle al circo y sus artistas el reconocimiento que se merecen.<\/p>\n<p>Pero si los especialistas est\u00e9ticos no le confieren ese honor, en el imaginario popular el circo ya tiene ganado un lugar importante. Y eso se refleja a su vez en el reconocimiento que se le da desde otras artes: el triste payaso en la \u00f3pera \u201cI pagliacci\u201d de Leoncavallo, la pintura de los saltimbanquis hecha por Picasso, y\u2014algo que recuerdo con mucho afecto\u2014el excelente retrato de la vida ambulante del circo en el film de Federico Fellini \u201cLa strada\u201d con Anthony Quinn y Giuletta Masina. Otro film inspirado en el circo y tambi\u00e9n de esos primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los 50 fue \u201cEl espect\u00e1culo m\u00e1s grande del mundo\u201d dirigido por Cecil B. de Mille, que gan\u00f3 el Oscar a la mejor pel\u00edcula en 1952.<\/p>\n<p>Creo que de alg\u00fan modo el circo tiene esa facultad, especialmente para los ni\u00f1os, de situarlo en el medio de las emociones de entusiasmo y alegr\u00eda por una parte, mientras por otra tambi\u00e9n les da una dosis de ansiedad por los riesgos que toman aquellos que hacen todos esos atrevidos actos.<\/p>\n<p>Por eso mismo, luego de haber ido a presenciar un acto circense, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, respetuosamente me inclino ante esos hombres y mujeres que se atreven a acometer esas reales haza\u00f1as que a los ni\u00f1os los dejan sin habla y que a los adultos aun nos transportan a un tiempo de magia e ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:smartinez175@hotmail.com\">smartinez175@hotmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta este pasado 30 de diciembre estuvo actuando en el Centro Bell de esta ciudad el mundialmente famoso Cirque du Soleil, un fen\u00f3meno originado aqu\u00ed&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47016,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[429],"class_list":["post-47015","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-circo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47015\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}