{"id":471600,"date":"2017-05-13T10:41:58","date_gmt":"2017-05-13T14:41:58","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=471600"},"modified":"2017-05-13T10:41:58","modified_gmt":"2017-05-13T14:41:58","slug":"la-hija-de-uno-de-los-peores-torturadores-argentinos-es-un-monstruo-lo-repudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2017\/05\/13\/la-hija-de-uno-de-los-peores-torturadores-argentinos-es-un-monstruo-lo-repudio\/","title":{"rendered":"La hija de uno de los peores torturadores argentinos: \u201cEs un monstruo, lo repudio\u201d"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_471601\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/1494633653_039214_1494634473_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-471601\" class=\"size-large wp-image-471601\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/1494633653_039214_1494634473_noticia_normal_recorte1-560x315.jpg\" alt=\"Mariana D., hija de Miguel Etchecolatz, cuando era una ni\u00f1a.\" width=\"560\" height=\"315\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-471601\" class=\"wp-caption-text\">Mariana D., hija de Miguel Etchecolatz, cuando era una ni\u00f1a.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Miguel Etchecolatz tiene 88 a\u00f1os y est\u00e1 preso. La justicia lo conden\u00f3 a cuatro reclusiones perpetuas por tormentos, secuestros, homicidios y falsificaci\u00f3n de identidad, delitos de lesa humanidad que cometi\u00f3 cuando era el jefe de los 21 centros de detenci\u00f3n ilegal que la dictadura argentina tuvo en la provincia de Buenos Aires. El 9 de mayo pasado,<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2017\/05\/08\/argentina\/1494270912_963305.html\" target=\"_blank\">Etchecolatz pidi\u00f3 que se le aplique el 2 por 1,<\/a>\u00a0un beneficio pensado para delitos comunes que la Corte Suprema decidi\u00f3 extender tambi\u00e9n a los represores. El fallo caus\u00f3 tanta indignaci\u00f3n que el Congreso demor\u00f3 menos de 48 horas en redactar y aprobar una ley que le pone l\u00edmites, con el voto de los diputados y senadores de todos los partidos pol\u00edticos. El mi\u00e9rcoles 10, con la ley reci\u00e9n aprobada,<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2017\/05\/10\/argentina\/1494431965_661817.html\" target=\"_blank\">decenas de miles de personas marcharon a la Plaza de Mayo para repudiar a la Corte<\/a>\u00a0y contra la impunidad. Entre la multitud estuvo Mariana D., de 46 a\u00f1os, hija de Etchecolatz.\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/cronica\/marche-contra-mi-padre-genocida\/\" target=\"_blank\">La revista\u00a0<em>Anfibia<\/em><\/a>\u00a0public\u00f3 una larga entrevista donde la mujer relat\u00f3 c\u00f3mo fue vivir con un \u201cser infame\u201d y \u201csin escr\u00fapulos\u201d que le produc\u00eda terror.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Mariana D. se cambi\u00f3 el apellido hace un a\u00f1o y prefiere resguardar el nuevo. Es psic\u00f3loga y profesora en una universidad privada. Es la \u00fanica de la familia Etchecolatz que se ha quedado en Buenos Aires, resistiendo la carga de su apellido y el peso de la memoria. La del mi\u00e9rcoles fue su primera marcha por los derechos humanos, una escena que siempre evit\u00f3 por miedo a no poder resistir. Ahora est\u00e1 convencida de que su padre merece morir en la c\u00e1rcel y decidi\u00f3 contar su historia. Etchecolatz es un s\u00edmbolo de la represi\u00f3n ilegal en Argentina, a la altura del\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/jorge_rafael_videla\/a\/\" target=\"_blank\">dictador Jorge Rafael Videla<\/a>\u00a0o\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2011\/10\/26\/actualidad\/1319653593_413075.html\" target=\"_blank\">el marino Alfredo Astiz.<\/a>\u00a0Fue el segundo de la polic\u00eda de Buenos Aires durante la dictadura y tuvo a su cargo los centros clandestinos donde se torturaba y asesinaba a los detenidos.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|foto\" class=\"sumario_foto izquierda\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w360\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2017\/05\/13\/argentina\/1494633653_039214_1494634623_sumario_normal.jpg\" alt=\"Mariana D. en su casa de Buenos Aires\" width=\"360\" height=\"240\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">Mariana D. en su casa de Buenos Aires<\/span><span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">FEDERICO COSSO<\/span>\u00a0<span class=\"foto-agencia\" style=\"font-style: inherit\">ANFIBIA<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">En 1986 fue condenado a 23 a\u00f1os de c\u00e1rcel por 91 casos de tormentos, pero qued\u00f3 libre por las leyes del perd\u00f3n votadas durante el gobierno de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/raul_alfonsin\/a\" target=\"_blank\">Ra\u00fal Alfons\u00edn (1983-1989)<\/a>. En 2003 esas normas fueron derogadas y Etchecolatz fue de los primeros represores en volver a la c\u00e1rcel. Siempre desafiante, nunca se ocult\u00f3 a los medios, donde hacia alarde de su violencia y defend\u00eda la represi\u00f3n. La fama de Etchecolatz fue una tortura para sus hijos, que padecieron el apellido como una condena.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El periodista Juan Manuel Mannarino cuenta en\u00a0<em>Anfibia<\/em>\u00a0que \u201cEtchecolatz era una presencia fantasmag\u00f3rica en su casa de Avellaneda\u201d, en las afueras de Buenos Aires, donde Mariana y sus dos hermanos varones s\u00f3lo lo ve\u00edan los fines de semana. \u201cDe lunes a viernes, el padre conduc\u00eda el aparato represivo. Daba \u00f3rdenes para secuestrar personas, torturarlas, asesinarlas. Los s\u00e1bados y domingos Etchecolatz casi no hablaba. Se la pasaba echado en una cama mirando televisi\u00f3n. Cada tanto emit\u00eda un silbido: hab\u00eda que llevarle r\u00e1pido un vaso de agua mineral fresca con gas. Si algo no le gustaba, Etchecolatz les pegaba unos bifes [golpes] con la palma abierta a sus hijos\u201d. En 2014, en el texto que present\u00f3 ante el juez para obtener el cambio de apellido, Mariana resumi\u00f3 lo que sent\u00eda por su padre: \u201cHorror, verg\u00fcenza y dolor\u201d. \u201cNo hay ni ha habido nada que nos una, y he decidido con esta solicitud ponerle punto final al gran peso que para m\u00ed significa arrastrar un apellido te\u00f1ido de sangre y horror (\u2026) Mi ideolog\u00eda y mis conductas fueron y son absoluta y decididamente opuestas a las suyas. Porque nada emparenta mi ser a este genocida\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n<section id=\"sumario_3|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2017\/05\/13\/argentina\/1494633653_039214_1494634740_sumario_normal.jpg\" alt=\"Mariana D cuando era una beb\u00e9, en brazos de su padre.\" width=\"980\" height=\"654\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">Mariana D cuando era una beb\u00e9, en brazos de su padre.<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">FEDERICO COSSO<\/span>\u00a0<span class=\"foto-agencia\" style=\"font-style: inherit\">ANFIBIA<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cTodos nos liberamos de Etchecolatz despu\u00e9s de que cay\u00f3 preso por primera vez, all\u00e1 por 1984. Su sola presencia infund\u00eda terror. Al monstruo lo conocimos desde chicos, no es que fue un pap\u00e1 dulce y luego se convirti\u00f3. Vivimos muchos a\u00f1os conociendo el horror. Y ya en la adolescencia duplicado, el de adentro y el de afuera. Por eso es que nosotros tambi\u00e9n fuimos v\u00edctimas. Ser la hija de este genocida me puso muchas trabas\u201d, dice a\u00a0<em>Anfibia<\/em>. Mariana tuvo una primera infancia feliz en la casa de sus abuelos maternos, pero cuando cumpli\u00f3 8 a\u00f1os tuvo que mudarse con el resto de la familia a La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, desde donde Etchecoltaz coordinaba el aparato represivo. Ah\u00ed comenz\u00f3 una vida errante entre colegios y casas que no duraban m\u00e1s de un a\u00f1o \u201cpor cuestiones de seguridad\u201d. Sus amigos eran hijos de otros represores, como Ram\u00f3n Camps, el jefe de su padre, padrino del hermano menor de Mariana. La mujer recuerda el d\u00eda del bautismo de aquel ni\u00f1o, el traslado en cinco autos distintos para no ser identificados y el accidente con un arma autom\u00e1tica que le cost\u00f3 la vida a uno de los custodios. Etchecolatz constat\u00f3 la muerte de su subordinado y sigui\u00f3 como si nada hubiese pasado.<\/p>\n<section id=\"sumario_4|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_4\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"http:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2017\/05\/13\/argentina\/1494633653_039214_1494635072_sumario_normal.jpg\" alt=\"Miguel Etchecolatz en una foto familiar.\" width=\"980\" height=\"654\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">Miguel Etchecolatz en una foto familiar.<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">FEDERICO COSSO<\/span>\u00a0<span class=\"foto-agencia\" style=\"font-style: inherit\">ANFIBIA<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cNunca lo vi sufrir. Ni siquiera cuando una vez le pusieron una bomba en la jefatura de polic\u00eda y le hab\u00edan roto el o\u00eddo. En el hospital segu\u00eda dando \u00f3rdenes como un aut\u00f3mata\u201d, dice Mariana, quien recuerda como rezaba para que padre encontrara la muerte, o el d\u00eda que fue con \u00e9l a ver\u00a0<em>La Historia Oficial<\/em>, la pel\u00edcula ganadora de un Oscar que cuenta las vivencias de un matrimonio que descubre que su ni\u00f1a adoptada es hija de desaparecidos. \u201cNo tengo dudas que fue un goce silencioso. El del perverso, que es el que m\u00e1s duele\u201d, dice Mariana cuando han pasado m\u00e1s de 30 a\u00f1os de aquella tarde.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201c\u00bfC\u00f3mo te sent\u00edas cuando escuchabas su apellido en los medios?\u201d, le pregunta el periodista. \u201cMe invad\u00eda el terror. Me temo que a\u00fan sigue sosteniendo poder desde la c\u00e1rcel, no es un ning\u00fan viejito enfermo, lo simula todo. Es un ser infame, no un loco, alguien a quien le importan m\u00e1s sus convicciones que los otros, alguien que se piensa sin fisuras, un narcisista malvado sin escr\u00fapulos. Antes me hac\u00eda da\u00f1o escuchar su nombre, pero ahora estoy entera, liberada\u201d. Por eso se ha animado a contar su historia. \u201cLo \u00fanico que quiero expresar ante la sociedad es el repudio a un padre genocida, repudio que estuvo siempre en m\u00ed\u201d, dice.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariana D., hija de Miguel Etchecolatz, cuenta a la revista Anfibia c\u00f3mo fue su infancia junto al represor<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-471600","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=471600"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":471602,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/471600\/revisions\/471602"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=471600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=471600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=471600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}