{"id":473918,"date":"2017-10-21T17:58:46","date_gmt":"2017-10-21T21:58:46","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=473918"},"modified":"2017-10-21T17:58:46","modified_gmt":"2017-10-21T21:58:46","slug":"un-supermacho-en-duda-la-cara-oculta-de-hemingway","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2017\/10\/21\/un-supermacho-en-duda-la-cara-oculta-de-hemingway\/","title":{"rendered":"Un supermacho en duda: la cara oculta de Hemingway"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_473919\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/1508590742_519728_1508601502_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-473919\" class=\"size-large wp-image-473919\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/1508590742_519728_1508601502_noticia_normal_recorte1-560x710.jpg\" alt=\"Ernest Hemingway, junto a un leopardo muerto, en 1953. \" width=\"560\" height=\"710\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-473919\" class=\"wp-caption-text\">Ernest Hemingway, junto a un leopardo muerto, en 1953.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">A\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/ernest_hemingway\/a\/\">Ernest Hemingway<\/a>\u00a0(1899-1961) le volv\u00edan loco el boxeo, la caza, la pesca y las corridas de toros. Particip\u00f3 en tres guerras distintas, de las que regres\u00f3 como un h\u00e9roe. Explor\u00f3 el continente africano, donde particip\u00f3 en numerosos safaris. Y trat\u00f3 a las mujeres con la crueldad y violencia conocidas. Se cre\u00f3, en definitiva, un personaje a medida, con el que encarn\u00f3 un paradigma de virilidad durante el siglo pasado. Tambi\u00e9n en su obra dej\u00f3 atr\u00e1s el gusto por el lirismo, las met\u00e1foras y la adjetivaci\u00f3n del modernismo literario. Prefiri\u00f3 adoptar un estilo m\u00e1s varonil, fundamentado en frases breves y contundentes como pu\u00f1etazos. Esa fue su imagen p\u00fablica hasta el final de sus d\u00edas. La privada, sin embargo, era algo distinta. Lo dej\u00f3 dicho Zelda, la inestable pero l\u00facida esposa de Scott Fitzgerald, autor de\u00a0<em>El gran Gatsby<\/em>: \u201cNadie puede ser tan var\u00f3n\u201d.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/cultura\/intext_0__container__\" style=\"font-style: inherit\">Una nueva biograf\u00eda, a cargo de Mary V. Dearborn, publicada por la editorial estadounidense Knopf en verano, confirma la inseguridad que Hemingway sent\u00eda respecto a su identidad sexual. \u201cEso fue parte de lo que lo destruy\u00f3 al final de su vida\u201d, apunta Dearborn, la primera mujer que se ha enfrentado al reto de condensar la agitada existencia de Hemingway, tras haber dedicado sendos vol\u00famenes a otros hitos de la masculinidad literaria como Norman Mailer y Henry Miller.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"inread1\" style=\"font-style: inherit\">\u00a0Esta biograf\u00eda de 750 p\u00e1ginas examina todos los aspectos de su vida y obra, aunque es su estudio de las cuestiones de g\u00e9nero lo que la distingue de sus antecesores. El libro revela la fascinaci\u00f3n del escritor por la androginia y sus fantas\u00edas sexuales con los cortes de pelo: sol\u00eda pedir a sus compa\u00f1eras que lo llevaran lo m\u00e1s corto posible, mientras que \u00e9l se lo dej\u00f3 crecer y lleg\u00f3 a te\u00f1\u00edrselo de rubio y caoba (cuando le preguntaban qu\u00e9 hab\u00eda sucedido, respond\u00eda que era culpa de los rayos de sol). Al regresar de su segundo viaje de \u00c1frica, el autor insisti\u00f3 en perforarse las orejas. \u201cLlevar pendientes tendr\u00eda un efecto mort\u00edfero para tu reputaci\u00f3n\u201d, tuvo que disuadirle su cuarta esposa, la periodista Mary Welsh.<\/div>\n<p style=\"color: #444444\">\u00bfFue Hemingway un homosexual reprimido? \u201cLa respuesta corta es no\u201d, contesta Dearborn. \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la larga? \u201cFue indudablemente\u00a0<em>queer<\/em>\u00a0[de g\u00e9nero ambiguo]. Super\u00f3, si se quiere, el hecho de definirse como gay. Dio la vuelta a las expectativas que se ten\u00edan sobre la identidad y el comportamiento de hombres y mujeres\u201d, a\u00f1ade. Recuerda tambi\u00e9n que en su novela p\u00f3stuma e inacabada,\u00a0<em>El jard\u00edn del Ed\u00e9n<\/em>, el\u00a0<em>alter ego<\/em>\u00a0de Hemingway, un escritor llamado David Bourne, ped\u00eda a su mujer que se cortara el pelo y luego lo sodomizara con un consolador, ejercicio que el propio Hemingway habr\u00eda practicado con Welsh. Para Dearborn, esas fantas\u00edas \u201cno hablaban de homosexualidad ni de travestismo, sino de adoptar el rol femenino durante el acto sexual\u201d. Hemingway se habr\u00eda adelantado as\u00ed a esa fluidez de g\u00e9nero que hoy llena todas las bocas.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Antes de asentarse en Par\u00eds, Pamplona, Cayo Hueso y La Habana, Hemingway naci\u00f3 y vivi\u00f3 hasta los seis a\u00f1os en una residencia de tres plantas y estilo victoriano en el barrio de Oak Park, en la periferia de Chicago, que el escritor sol\u00eda definir como \u201cun lugar de jardines anchos y mentes estrechas\u201d. En \u00e9l se halla un peque\u00f1o museo dedicado a su memoria, en la misma calle arbolada donde se encuentra su casa natal. En el interior del museo se expone una caricatura dibujada para\u00a0<em>Vanity Fair,<\/em>\u00a0en 1933, en la que Hemingway aparece vestido con un taparrabos y ech\u00e1ndose crecepelo en los pectorales. En otra vitrina figura una foto del escritor de beb\u00e9. Aparece vestido de ni\u00f1a, algo habitual a comienzos del siglo XX, cuando se vest\u00eda as\u00ed a los reto\u00f1os durante su primer a\u00f1o de vida. Salvo que su madre, una pintora y cantante de \u00f3pera llamada Grace, decidi\u00f3 prolongarlo bastantes a\u00f1os despu\u00e9s. De hecho, crio a Hemingway y a su hermana Marcelline, 18 meses mayor, como si fueran gemelos, y los visti\u00f3 indistintamente como si ambos fueran ni\u00f1os o ni\u00f1as, seg\u00fan su humor.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">Trauma<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">Para Hemingway, ese cap\u00edtulo ser\u00eda un gran trauma que terminar\u00eda provocando una ansiedad que desemboc\u00f3 en su sobreactuada virilidad, seg\u00fan la biograf\u00eda que Kenneth S. Lynn public\u00f3 en 1987, que permiti\u00f3 alterar su imagen p\u00fablica y tambi\u00e9n abrir su obra a nuevas interpretaciones. Cuando se releen las novelas y cuentos de Hemingway, ganador del Nobel de Literatura en 1954, sobresalen menos los superh\u00e9roes y m\u00e1s los hombres inseguros. Igual que el protagonista de\u00a0<em>La breve vida feliz de Francis Macomber<\/em>, avergonzado de haber salido corriendo cuando intentaba disparar a un le\u00f3n en un safari, muchos de ellos intentan alcanzar un ideal de masculinidad imposible.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Otro de sus bi\u00f3grafos, Paul Hendrickson, autor de\u00a0<em>Hemingway\u2019s Boat<\/em>, sobre el apego del escritor por una barca a la que bautiz\u00f3 como\u00a0<em>Pilar,<\/em>\u00a0no cree que esa hombr\u00eda superlativa y casi par\u00f3dica pueda ser vista como una actuaci\u00f3n de cara al p\u00fablico. \u201cLa hipermasculinidad fue una parte de lo que \u00e9l era. Fue real y aut\u00e9ntica. Tal vez fuera una m\u00e1scara conveniente para su ego, pero no era fraudulenta\u201d, asegura este profesor de la Universidad de Pensilvania y antiguo periodista de\u00a0<em>The Washington Post<\/em>. \u201cCreo que fue heterosexual, aunque con muchos sentimientos contradictorios respecto a su g\u00e9nero. Nunca he encontrado la m\u00e1s m\u00ednima prueba que sugiera que se sent\u00eda atra\u00eddo por otros hombres\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Hendrickson tambi\u00e9n describe su dif\u00edcil relaci\u00f3n con su hijo menor, Gregory, que practic\u00f3 el transformismo toda su vida y termin\u00f3 cambi\u00e1ndose de sexo a los 63 a\u00f1os. Muri\u00f3 con el nombre de Gloria en una c\u00e1rcel para mujeres en Florida, en la que acab\u00f3 por practicar exhibicionismo en la v\u00eda p\u00fablica. Una vez, cuando era peque\u00f1o, Hemingway lo sorprendi\u00f3 prob\u00e1ndose las medias de su madre. M\u00e1s tarde le dir\u00eda: \u201cT\u00fa y yo venimos de una extra\u00f1a tribu\u201d. Para Hendrickson, Gregory\/Gloria llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica lo que su padre solo admit\u00eda en su foro interior y en alg\u00fan texto clandestino. \u201cPor eso exist\u00eda una relaci\u00f3n de amor-odio entre ellos\u201d, sostiene. Dearborn dice que ese fue el calabozo del que nunca lograr\u00eda escapar: \u201cEn un mundo mejor, Hemingway se habr\u00eda perforado las orejas\u201d.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|despiece\" class=\"sumario_despiece centro\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<header class=\"sumario-encabezado\" style=\"font-style: inherit\">\n<h4 class=\"sumario-titulo\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"sin_enlace\" style=\"font-weight: inherit;font-style: inherit\">CIERRE DE SU MUSEO EN CHICAGO<\/span><\/h4>\n<\/header>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p style=\"font-style: inherit\">El museo dedicado a la memoria de Hemingway en el barrio de Oak Park, a las afueras de Chicago, ha cerrado esta semana 27 a\u00f1os despu\u00e9s de su inauguraci\u00f3n. La fundaci\u00f3n que controla el museo y la casa natal del escritor aspira a utilizar los fondos que serv\u00edan para sustentarlo a la construcci\u00f3n de un centro de escritura e investigaci\u00f3n en un terreno contiguo a la mansi\u00f3n victoriana donde naci\u00f3. En meses se lanzar\u00e1 una campa\u00f1a de donaciones para financiar este lugar, que tendr\u00e1 una sala de exposiciones y una librer\u00eda. Su coste, 1,3 millones de d\u00f3lares (1,1 millones de euros).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva biograf\u00eda del escritor estadounidense indaga en su identidad sexual, que contrasta con la sobreactuada virilidad que cultiv\u00f3 en su obra literaria y de cara al p\u00fablico<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2482],"tags":[],"class_list":["post-473918","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espectaculo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=473918"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473918\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":473920,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473918\/revisions\/473920"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=473918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=473918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=473918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}