{"id":474731,"date":"2017-11-24T09:58:17","date_gmt":"2017-11-24T14:58:17","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=474731"},"modified":"2017-11-24T09:58:17","modified_gmt":"2017-11-24T14:58:17","slug":"la-ultima-frontera-al-sur-de-suramerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2017\/11\/24\/la-ultima-frontera-al-sur-de-suramerica\/","title":{"rendered":"La \u00faltima frontera al sur de Suram\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_474732\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1510757529_252688_1510846170_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-474732\" class=\"size-large wp-image-474732\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1510757529_252688_1510846170_noticia_normal_recorte1-560x315.jpg\" alt=\"Pasajeros leen peri\u00f3dicos en el autob\u00fas que cruza la frontera y conecta la ciudad peruana de Tacna con la primera ciudad chilena, Arica. Foto PABLO MIRANZO\" width=\"560\" height=\"315\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-474732\" class=\"wp-caption-text\">Pasajeros leen peri\u00f3dicos en el autob\u00fas que cruza la frontera y conecta la ciudad peruana de Tacna con la primera ciudad chilena, Arica. Foto PABLO MIRANZO<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Es medianoche y una pareja de Buenaventura, Colombia, espera cansada en la terminal de buses de Tacna. Jos\u00e9 An\u00edbal y su mujer, Jasmine, acaban de convertirse en<em>rebotados<\/em>. Es el t\u00e9rmino que se utiliza para las personas a las que los agentes fronterizos chilenos no permiten cruzar el paso de Chacalluta, un complejo a menos de 300 metros del de Santa Rosa, del lado peruano, en medio de la \u00fanica carretera que cruza el desierto y conecta Tacna, la \u00faltima ciudad del pa\u00eds, con Arica, la primera poblaci\u00f3n chilena.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/planeta_futuro\/intext_0__container__\" style=\"font-style: inherit\">Dejaron Colombia hace casi una semana y han gastado m\u00e1s 200 d\u00f3lares para llegar hasta aqu\u00ed. No saben muy bien el motivo por el que no se les ha permitido la entrada a Chile. Ni siquiera tuvieron tiempo de recoger su comida y algunas de sus pertenencias, entre las que se encontraban sus billetes hasta la capital. En la frontera nadie les ha explicado cu\u00e1l es el motivo de por qu\u00e9 no han entrado ni les han pedido ninguna documentaci\u00f3n que no tuvieran. Jasmine, preocupada por buscar una forma de cruzar, rega\u00f1a a su pareja para que se quite la cadena de plata de su mu\u00f1eca y se cambie de ropa. \u201cMe puedo quitar la cadena, cortarme el pelo y cambiarme la ropa. \u00bfPero y esto qu\u00e9?\u201d, pregunta Jos\u00e9 An\u00edbal mientras se\u00f1ala su piel negra.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"inread1\" style=\"font-style: inherit\">\u00a0El color oscuro de su piel m\u00e1s un pasaporte estigmatizado por el narcotr\u00e1fico como el suyo convierte a\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/ismorbo.com\/inmigracion-en-chile-no-entras-si-eres-negro-o-venezolano\/\" target=\"_blank\">los migrantes afrocolombianos en uno los grupos con m\u00e1s dificultades para cruzar la frontera<\/a>. La falta de una legislaci\u00f3n clara en la que se indiquen los requisitos para ingresar a Chile hace que muchas veces sean los prejuicios de un agente fronterizo los que determinen la entrada o de una persona.<\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Alrededor de los reci\u00e9n rebotados revolotean taxistas intentando ganar algo de dinero. \u201cYo les llevo en un ratito cuando cambie la guardia. Solo apr\u00e9ndase estas tres preguntas y entra\u201d. Pero los taxistas no son lo peor que se pueden encontrar. Los\u00a0<em>coyotes<\/em>\u00a0son personas que saben como atravesar el desierto esquivando los puestos fronterizos y a la Polic\u00eda de Investigaci\u00f3n, la autoridad chilena dedicada a controlar la frontera. Tres son las principales rutas utilizadas: bordeando el mar, por la v\u00eda del tren que conecta Tacna y Arica o atravesando el desierto. Los migrantes tienen que caminar unas ocho horas; parece f\u00e1cil desde el punto de vista f\u00edsico si no fuera por las 180.000 minas colocadas por Pinochet.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Comenzaron como peque\u00f1os grupos de\u00a0<em>jaladores<\/em>\u00a0alrededor de la terminal de buses de Tacna convenciendo a migrantes tras ser rebotados, pero para Anal\u00ed Brice\u00f1o, coordinadora del Servicio Jesuita a Migrantes de Tacna (SJM), estos grupos se han transformado en organizaciones internacionales que captan a los migrantes desde sus pa\u00edses de origen. En 2015 un migrante dominicano estuvo a punto de perder la vida tras pisar una mina intentando llegar a Chile. Hab\u00eda pagado 1.000 d\u00f3lares a un coyote para cruzar el desierto.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El SJM lleva trabajando como el brazo de ACNUR (la Agencia de la ONU para los refugiados) en Per\u00fa desde hace cinco a\u00f1os. La migraci\u00f3n en esta regi\u00f3n se daba tradicionalmente de una forma circular: los chilenos cruzaban a Tacna para hacer compras mientras que los peruanos lo hac\u00edan para trabajar en las\u00a0<em>chacras<\/em>, los campos de cultivo de Arica. Es a partir de 2010 cuando comienzan a llegar desde pa\u00edses m\u00e1s lejanos como Colombia, principalmente de las zonas del Valle del Cauca y Buenaventura,\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.connectas.org\/exodo\/origen.html\" target=\"_blank\">ciudad portuaria que cuenta con los niveles m\u00e1s altos de pobreza y que m\u00e1s desplazados colombianos produce<\/a>. Seg\u00fan la Jefatura Nacional de Extranjer\u00eda, en el 2012 accedieron por este paso 8.541 colombianos a Chile.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cEl rebote es una pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica\u201d, explica Anal\u00ed. \u201cEl principal argumento es la bolsa de viaje, pero sigue sin ser una normativa clara, no se indica la cantidad necesaria para cruzar, a unos les piden 500 d\u00f3lares y a otros 1.500. Hubo un momento en que la situaci\u00f3n se torn\u00f3 tan ca\u00f3tica que a m\u00e1s oscura la piel del migrante, m\u00e1s cantidad de dinero se le demandaba\u201d. En 2015, de acuerdo con la Superintendencia de Migraciones del Per\u00fa, 5.404 personas fueron rechazadas en Chacalluta. La terminal de buses de Tacna amanec\u00eda con decenas de ellas durmiendo en su suelo.\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/diariocorreo.pe\/edicion\/tacna\/arica-dominicano-que-piso-mina-antipersonal-en-la-frontera-se-recupera-lentamente-674527\/\" target=\"_blank\">Uno decidi\u00f3 terminar all\u00ed su viaje cuando se ahorc\u00f3 all\u00ed dentro tras ser rebotado.<\/a><\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">Los nuevos pasaportes: Venezuela<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2017\/08\/10\/actualidad\/1502379778_751102.html\" target=\"_blank\">La crisis de Venezuela ha provocado que cientos de miles de personas abandonen el pa\u00eds<\/a>. Miguel, de 22 a\u00f1os, sali\u00f3 de T\u00e1chira, estado venezolano fronterizo con Colombia, despu\u00e9s de que asaltaran su casa, amordazaran a su familia y les robaran casi todo lo que ten\u00edan. Al d\u00eda siguiente vendi\u00f3 lo poco que los ladrones dejaron, lo cambi\u00f3 a d\u00f3lares y se fue de Venezuela. A duras penas le quedaba dinero cuando lleg\u00f3 al sur de Per\u00fa y fue rebotado en la frontera. La mayor\u00eda de personas llegan casi sin haber dormido en varios d\u00edas y todo el cansancio acumulado cae como un ladrillo cuando son devueltos en esta \u00faltima aduana antes de llegar a Chile.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Ahora Miguel tiene una cama en la que dormir a cubierto gracias al refugio para migrantes Santa Rosa de Lima, en Tacna. All\u00ed una docena de venezolanos\u00a0 \u2014hombres, mujeres y ni\u00f1os\u2014 pasa la noche. Revisan sus tel\u00e9fonos en busca de las \u00faltimas noticias desde su pa\u00eds. Las historias y motivos de huida se repiten, sobre todo la inseguridad y una moneda, el bol\u00edvar, en ca\u00edda libre. \u201cF\u00edjate que aqu\u00ed somos migrantes, sin familia, sin nada, pero salimos por la ma\u00f1ana, cada uno hace un trabajito, se trae algo que sobre y por la noche nos juntamos 10 personas a cenar en una mesa llena de comida. En mi casa en Venezuela eso hac\u00eda tiempo que no lo ve\u00eda\u201d, explica Miguel.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Cae la tarde y llega a la casa de acogida Julio, otro migrante venezolano. Se quita la camiseta y se echa a una litera a escuchar la conversaci\u00f3n con una sonrisa. Julio encontr\u00f3 un trabajo esa ma\u00f1ana y el resto de compa\u00f1eros le interrogan. Como si un equipo hubiera marcado gol, la habitaci\u00f3n entera entra en estado de euforia cuando Julio comenta que le van a pagar casi 400 d\u00f3lares al mes. La realidad es que ha tenido suerte, es soldador, y aqu\u00ed no abundan los trabajadores cualificados.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Aide Ruiz se crio y form\u00f3 como trabajadora social en El Callao, una zona portuaria y conflictiva de Lima. A sus 70 a\u00f1os administra el albergue Santa Rosa de Lima desde que se creara hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o por la congregaci\u00f3n de los Scabrinianos, dedicada a ayudar a refugiados. Aide ha tenido que v\u00e9rselas con coyotes varias veces. En un libro de registro apunta los 340 nombres de las personas que han pasado por all\u00ed el \u00faltimo a\u00f1o. \u201c\u00bfVes los que est\u00e1n en rojo? Son coyotes que se han hecho pasar por migrantes y vienen aqu\u00ed a captarlos para cruzar el desierto. Yo solita los he sacado. Aqu\u00ed no van a hacer sus negocios\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">Mujer, afro y migrante<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">Una semana es el tiempo que un migrante puede pasar en el refugio, pero Aide no tiene problemas en saltarse esa norma cuando llegan personas especialmente vulnerables. Es el caso de Mar\u00eda Dos Santos, una mujer dominicana de 27 a\u00f1os que lleva unas semanas all\u00ed. Su condici\u00f3n de migrante ya la convierte en alguien vulnerable, una persona con poca informaci\u00f3n del territorio en que se encuentra. Siendo una mujer joven el riesgo se duplica por todas las redes de trata de personas que act\u00faan en la zona. Ser afrodescendiente en una zona de Per\u00fa como Tacna la identifica r\u00e1pidamente como alguien reci\u00e9n llegado a la ciudad, alguien, otra vez, vulnerable. La historia de Mar\u00eda le ha ense\u00f1ado, a veces a la fuerza, a tener una actitud de desconfianza.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Los migrantes de Rep\u00fablica Dominicana lo tienen especialmente dif\u00edcil para entrar a Chile por la necesidad de conseguir una visa y demostrar una cantidad de dinero que la mayor\u00eda no posee. Esto los hace m\u00e1s propensos a caer en redes de coyotes, como ocurri\u00f3 con el hombre dominicano que perdi\u00f3 una pierna cruzando los campos minados en 2015.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">La historia de Mar\u00eda Dos Santos es un c\u00famulo de mala suerte. Dej\u00f3 Santo Domingo y a su familia a cambio de una promesa de trabajo dom\u00e9stico en Quito, Ecuador. El primer d\u00eda de trabajo le dijeron que ellos guardar\u00edan su pasaporte. Mar\u00eda se vio en una casa desconocida a miles de kil\u00f3metros de su hogar y con una jornada de m\u00e1s de 14 horas. \u201cMe quej\u00e9 y me dijeron que, si no quer\u00eda trabajar, no me iban a dar mis papeles y no me iba a poder ir\u201d, cuenta. Llegaron las amenazas y qued\u00f3 claro que hab\u00eda sido v\u00edctima de un caso de trata de personas. Mar\u00eda tuvo que recuperar a escondidas su pasaporte y huir de un d\u00eda para otro. \u201cTen\u00eda miedo de estar en Ecuador. Dec\u00edan que pod\u00edan hasta matarme y no les iba a pasar nada porque yo solo era una negra muerta de hambre y ellos una familia poderosa\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Decidi\u00f3 ir a Chile a trabajar y as\u00ed poder pagar su vuelo de vuelta a Rep\u00fablica Dominicana y, lo que es m\u00e1s importante, conseguir el dinero que deb\u00eda a los prestamistas a los que recurri\u00f3 para llegar a Ecuador. Pero al llegar a la frontera la rebotaron por no tener la visa. Mar\u00eda estuvo apunto de caer en las redes de los coyotes y lanzarse al desierto. Tuvo que mentirles diciendo que se hab\u00eda marchado para que la dejaran en paz.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Mientras tanto, los intereses del pr\u00e9stamo se comen casi todo el salario de su pareja, que apenas puede llevar ya comida a casa. Lo que iba a ser un sacrificio de una madre para ayudar a su familia se ha convertido en un sacrificio de toda la familia para traerla de vuelta. Es una historia de migraci\u00f3n con un final amargo, una realidad que enfrentan muchos cuando, dej\u00e1ndolo todo atr\u00e1s, parten hacia lo desconocido. \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 voy a hacer, en verdad le doy gracias Dios de que me aceptaran aqu\u00ed, si no estaba perdida. Pero ahora no puedo darme el lujo de volver, necesito trabajar, tengo que enviar algo\u2026 Todo esto no puede haber sido para nada\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para miles de migrantes de Am\u00e9rica Latina, el desierto al sur de Per\u00fa es la \u00faltima barrera para pisar Chile. &#8220;La situaci\u00f3n se torn\u00f3 tan ca\u00f3tica que, a m\u00e1s oscura la piel, m\u00e1s cantidad de dinero se demandaba&#8221;<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-474731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/474731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=474731"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/474731\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":474733,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/474731\/revisions\/474733"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=474731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=474731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=474731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}