{"id":475676,"date":"2018-01-19T17:32:14","date_gmt":"2018-01-19T22:32:14","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=475676"},"modified":"2018-01-19T17:32:14","modified_gmt":"2018-01-19T22:32:14","slug":"en-argentina-vivimos-en-venezuela-con-suerte-se-sobrevive","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2018\/01\/19\/en-argentina-vivimos-en-venezuela-con-suerte-se-sobrevive\/","title":{"rendered":"\u201cEn Argentina vivimos, en Venezuela, con suerte, se sobrevive\u201d"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_475677\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/1516279430_985087_1516281416_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-475677\" class=\"size-large wp-image-475677\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/1516279430_985087_1516281416_noticia_normal_recorte1-560x373.jpg\" alt=\"De izq a dcha: Carmen, Carlos y Fernanda en el caf\u00e9 que abrieron en 2016 en Villa Ort\u00fazar.\" width=\"560\" height=\"373\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-475677\" class=\"wp-caption-text\">De izq a dcha: Carmen, Carlos y Fernanda en el caf\u00e9 que abrieron en 2016 en Villa Ort\u00fazar.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Hace tres a\u00f1os, el venezolano Alessandro Talamo se qued\u00f3 paralizado en mitad de la calle en Buenos Aires. Hab\u00eda venido de vacaciones por 15 d\u00edas, ten\u00eda una maleta en la mano y en unas horas iba a subirse al avi\u00f3n de regreso a\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/caracas\/a\" target=\"_blank\">Caracas<\/a>. No pudo hacerlo. Despu\u00e9s de disfrutar de dos semanas &#8220;de tranquilidad&#8221; en<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/argentina\/a\" target=\"_blank\">Argentina<\/a>, record\u00f3 el robo violento que padeci\u00f3, a plena luz del d\u00eda, en la capital venezolana y el temor con el que se mov\u00eda a diario all\u00ed. &#8220;No vuelvo a Venezuela, tengo miedo&#8221;, pens\u00f3 Talamo, que entonces ten\u00eda 22 a\u00f1os. Fue uno de los 4.698 venezolanos que en 2015 tramitaron su residencia en Argentina, seg\u00fan la<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.migraciones.gov.ar\/accesible\/indexD.php\" target=\"_blank\">Direcci\u00f3n Nacional de Migraciones<\/a>. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, la cifra se multiplic\u00f3 por seis: en 2017 se inscribieron 27.075. A medida que la situaci\u00f3n se agrava, el n\u00famero no para de crecer.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">La\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2017\/04\/22\/actualidad\/1492874505_786578.html\" target=\"_blank\">inseguridad<\/a>\u00a0y la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2017\/11\/13\/actualidad\/1510604168_726658.html\" target=\"_blank\">inflaci\u00f3n galopante<\/a>\u00a0son los motivos m\u00e1s citados entre los venezolanos que han huido de su pa\u00eds para instalarse en Buenos Aires. Georgina, ingeniera industrial de 33 a\u00f1os, renunci\u00f3 en 2015 a su trabajo fijo en una refiner\u00eda porque, a\u00fan sin hijos, con casa propia y coche &#8220;los gastos eran m\u00e1s que los ingresos&#8221;. Ahora trabaja como vendedora en una tienda de accesorios en el barrio de Flores. Daniel Harlip, de 21, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de irse el a\u00f1o pasado, agotado de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/01\/15\/mundo_global\/1516020700_738939.html\" target=\"_blank\">ver c\u00f3mo la plata &#8220;val\u00eda menos, menos, menos&#8221; de un d\u00eda para otro<\/a>\u00a0y a duras penas lograba sobrevivir pese a trabajar &#8220;de lunes a domingo&#8221; en su ciudad, Barquisimeto, 350 kil\u00f3metros al oeste de Caracas.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|html\" class=\"sumario_html derecha\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">&#8220;El que puede se va. Los aviones salen llenos y vuelven vac\u00edos&#8221;, dice Georgina<\/p>\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">Harlip super\u00f3 el infierno de tr\u00e1mites para legalizar sus papeles, vendi\u00f3 sus escasos bienes -un coche, una Playstation 4 y ropa- y con lo que le dieron, equivalente a 1.500 d\u00f3lares, se subi\u00f3 a un autob\u00fas. Nueve d\u00edas despu\u00e9s, el pasado 10 de diciembre lleg\u00f3 a Buenos Aires y se enter\u00f3 de que lo hab\u00edan estafado: la habitaci\u00f3n que reserv\u00f3 no estaba disponible. Sin desanimarse, busc\u00f3 otra. En el mes y 10 d\u00edas que lleva en la capital argentina, ha pasado por tres alojamientos y est\u00e1 expectante por empezar su cuarto trabajo, el primero con un contrato formal.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Hace una d\u00e9cada, la mayor\u00eda de j\u00f3venes que emigraba lo hac\u00eda para ampliar sus estudios o conocer otras culturas. Licenciado en Relaciones Industriales, Itsvan Zurita lleg\u00f3 a Buenos Aires en 2008 con 25 a\u00f1os y dinero suficiente para vivir durante un a\u00f1o y estudiar un posgrado en branding. No hab\u00eda terminado la especializaci\u00f3n cuando encontr\u00f3 trabajo en una empresa multinacional, hizo amigos, se ech\u00f3 un novio argentino y sus domingos empezaron a ser parecidos a los de cualquier porte\u00f1o, alrededor de un asado. &#8220;Buenos Aires pas\u00f3 a ser mi casa&#8221;, se\u00f1ala.<\/p>\n<section id=\"sumario_3|html\" class=\"sumario_html izquierda\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">&#8220;Estoy loco con la amabilidad de los argentinos. En Venezuela o jodes o te joden&#8221;, lamenta Harlip<\/p>\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">Zurita ha seguido la decadencia de su pa\u00eds natal desde lejos, pero hay varias im\u00e1genes que no lo abandonan. Una se remonta a la \u00faltima vez que fue a Caracas, en 2012. &#8220;Uno de mis primos me llev\u00f3 al aeropuerto y cuando subimos al auto acomod\u00f3 un arma. Cuando le pregunt\u00e9 me dijo que era por seguridad. Me qued\u00e9 un segundo sin entender y ah\u00ed fue decir: &#8216;No quiero volver nunca m\u00e1s'&#8221;, dice Zurita, hoy socio de la consultora \u00c1tiblo, especializada en estrategia de marcas. El otro golpe le lleg\u00f3 hace un par de a\u00f1os, al final de las \u00faltimas vacaciones de su madre. &#8220;Vi su valija llena de comida, el 70% era comida. Me impresion\u00f3 y le pregunt\u00e9: mam\u00e1, \u00bfde verdad est\u00e1 todo tan mal?&#8221;<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Casi todos los venezolanos que viven fuera del pa\u00eds ayudan a los familiares que est\u00e1n dentro, en especial a sus padres y abuelos. Quien puede manda dinero v\u00eda transferencias realizadas por circuitos ilegales y participa en redes de conocidos o en negocios de contrabando para hacer llegar medicinas y art\u00edculos de higiene personal a sus seres queridos.<\/p>\n<section id=\"sumario_5|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_5\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2018\/01\/18\/argentina\/1516279430_985087_1516281830_sumario_normal.jpg\" alt=\"Itsvan (izq.) y Alessandro, en el barrio de Palermo.\" width=\"980\" height=\"654\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">Itsvan (izq.) y Alessandro, en el barrio de Palermo.<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">GUSTAVO BOSCO<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">Muchos de los que eligen Argentina son j\u00f3venes de clase media, media-alta, que ven m\u00e1s futuro aqu\u00ed que en Venezuela, aunque tengan que empezar de cero. &#8220;Me qued\u00e9 sin tener papeles, sin ropa, sin nada. Lo peor fue no haberme despedido de mi familia&#8221;, recuerda Talamo, a quien le faltaba un semestre para licenciarse en Comunicaci\u00f3n Social cuando se neg\u00f3 a subir al avi\u00f3n de vuelta. Pas\u00f3 por el departamento de ventas de un gimnasio y trabaj\u00f3 como &#8220;empleado multiusos&#8221; en un peque\u00f1o restaurante antes de llegar tambi\u00e9n a \u00c1tiblo.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|html\" class=\"sumario_html derecha\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">&#8220;Vi que el 70% de su valija era comida. Mam\u00e1, \u00bfde verdad est\u00e1 todo tan mal?&#8221;, le pregunt\u00f3 Zurita<\/p>\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">Cree que sus primeros trabajos &#8220;fueron un reto&#8221; y no se imagin\u00f3 en ellos en Venezuela, pero en el otro lado de la balanza pone que le hicieron madurar y la libertad con la que se mueve por las calles de Buenos Aires. &#8220;All\u00ed s\u00f3lo viv\u00eda para estudiar y trabajar. Agarr\u00e9 miedo a la noche y no quer\u00eda salir, parec\u00eda un se\u00f1or de 60 a\u00f1os&#8221;, dice al echar la vista atr\u00e1s. Estudiante de una universidad privada, recuerda c\u00f3mo un d\u00eda un compa\u00f1ero lo llam\u00f3 desesperado desde el interior de su coche para contarle que estaba viendo c\u00f3mo secuestraban a un alumno y no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. &#8220;Es muy doloroso, irnos es una decisi\u00f3n forzada&#8221;, subraya.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">La mayor\u00eda de reci\u00e9n llegados destaca que es f\u00e1cil y r\u00e1pido legalizar su situaci\u00f3n en Argentina. Coinciden tambi\u00e9n, salvo excepciones, en la hospitalidad. &#8220;Estoy loco con la amabilidad de los argentinos. En Venezuela, con todo lo que ha pasado, hemos llegado a un punto en el que o jodes o te joden y yo me acostumbr\u00e9 a eso. Que un polic\u00eda a m\u00ed me d\u00e9 los buenos d\u00edas y me pregunte si estoy perdido, es muy loco. En Venezuela si se te acerca un polic\u00eda t\u00fa te asustas, les tienes miedo, porque son lo mismo que un delincuente pero con permiso para matar&#8221;, se\u00f1ala Harlip.<\/p>\n<section id=\"sumario_4|html\" class=\"sumario_html izquierda\" style=\"color: #444444\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_4\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\">\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">Los venezolanos celebran poder pasear y salir de noche sin miedo en Buenos Aires<\/p>\n<p class=\"texto_grande\" style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"color: #444444\">Pero no todos se adaptan. La periodista Natalia Quiroga S\u00e1ez lleg\u00f3 a Buenos Aires con su hermano en 2016 y un a\u00f1o despu\u00e9s opt\u00f3 por regresar a Venezuela. &#8220;Todo el tiempo que pas\u00e9 en esta ciudad estuve deprimida porque yo nunca me quise ir de Venezuela pero me vi forzada a hacerlo por situaciones econ\u00f3micas&#8221;, denuncia. En Caracas document\u00f3 las protestas de 2017 y la salvaje represi\u00f3n policial, pero sufri\u00f3 una crisis de ansiedad y se pas\u00f3 a la docencia universitaria. &#8220;La paga por clase de cuatro horas para septiembre 2017 equival\u00eda a 4.000 bol\u00edvares, menos de 50% de lo que costaba un caf\u00e9&#8221;, comenta Quiroga S\u00e1ez. Ante la imposibilidad de ganar lo suficiente para comer, hace unas semanas tuvo que volver a Argentina. &#8220;Vivir en Buenos Aires es costoso y por eso tengo cuarto trabajos: pasante periodista en La Naci\u00f3n online, profesora de ingl\u00e9s, de yoga y soy asistente de comunicaciones de un empresario&#8221;, explica.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Hay otros a los que les va bien y con el paso de los a\u00f1os han empezado a abrir negocios. En vez de enviar dinero para all\u00e1, convencen a sus familias para que tambi\u00e9n emigren. Es el caso de Fernanda Socorro y su novio, Carlos, propietarios de un peque\u00f1o caf\u00e9 en Villa Ort\u00fazar,\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/AlgranoCoffeeShop\/\" target=\"_blank\">Al Grano<\/a>, desde 2016. Aterrizaron hace siete y ocho a\u00f1os, respectivamente, y tras ellos han llegado madres y hermanos. &#8220;Hay momentos en los que quiero volver, pero siento que es imposible&#8221;, opina Socorro, de 25 a\u00f1os. Carmen Ogliastre, su suegra, est\u00e1 convencida de lo mismo. &#8220;Aunque cambie el Gobierno, desde el punto de vista social vamos a tardar dos, tres d\u00e9cadas en recuperarnos&#8221;, asegura esta mujer, que dej\u00f3 a su madre, hermanas, amistades y trabajo como administradora de fincas para mudarse a un pa\u00eds en el que se siente segura. &#8220;En Argentina vivimos. En Venezuela, con suerte, sobrevives&#8221;, dice con tristeza. &#8220;Mi hermana est\u00e1 jubilada y tiene dos hijos en Chile y uno en Estados Unidos. Sin lo que le env\u00edan no podr\u00eda vivir. El 80% de los ingresos se va en comida&#8221;, lamenta Ogliastre.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Las aerol\u00edneas han cancelado los vuelos directos entre Buenos Aires y Caracas y ahora es obligatoria al menos una escala previa en Panam\u00e1 o Colombia. Emigrar, una opci\u00f3n que no est\u00e1 al alcance de cualquier venezolano, es cada vez m\u00e1s caro y dif\u00edcil, pero el \u00e9xodo no se detiene. &#8220;Nosotras \u00e9ramos seis amigas y todas estamos fuera&#8221;, cuenta Socorro. Lo mismo repiten los dem\u00e1s: &#8220;El que puede se va. Los aviones salen llenos y vuelven vac\u00edos&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los venezolanos residentes en el pa\u00eds austral se han multiplicado por seis desde 2015. La inseguridad y la inflaci\u00f3n galopante los empujan a huir<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-475676","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=475676"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":475678,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475676\/revisions\/475678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=475676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=475676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=475676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}