{"id":476303,"date":"2018-03-01T11:37:07","date_gmt":"2018-03-01T16:37:07","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=476303"},"modified":"2018-03-01T11:37:07","modified_gmt":"2018-03-01T16:37:07","slug":"algo-mas-que-palabras-375","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2018\/03\/01\/algo-mas-que-palabras-375\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>=========================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>=========================<\/strong><\/p>\n<p>Jam\u00e1s pongamos condiciones para nada. Todo se puede superar por muy catastr\u00f3fica que sea la situaci\u00f3n. La unidad es m\u00e1s grande que el conflicto. Eso siempre. S\u00f3lo hace falta poner nobleza en el \u00e1nimo, tes\u00f3n en el buen hacer de las propias actitudes y generosidad en el perd\u00f3n. Precisamente, aquello que nos ennoblece, radica en nuestra capacidad de sufrir por los dem\u00e1s y en no permitir que los dem\u00e1s sufran por nuestras mezquindades. En cualquier caso, todos los Estados han de tener por objetivo que el pueblo se fraternice y no se desespere, ni camine en el descontento. Aprendan los gobiernos de todo el mundo. Dejen de ser el problema. La naturaleza, por s\u00ed misma, nos acompa\u00f1a. El encanto est\u00e1 en la diversidad de sentirnos libres y responsables, en la confluencia de ese incalculable para\u00edso silvestre que nos armoniza y nos engrandece la existencia, puesto que nada somos sin esa embellecedora estampa de latidos en busca de otros abecedarios m\u00e1s sublimes, capaces de hacernos tan eternos como tiernos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vuelva, pues a nosotros, la ternura, el reposo del caminante, la alegr\u00eda que brota del encuentro. Ya est\u00e1 bien de agredir y de despreciar a los seres m\u00e1s d\u00e9biles e indefensos. Olvidamos que nos necesitamos todos, aunque \u00fanicamente sea para compartir caminos y darnos compa\u00f1\u00eda. Ojal\u00e1 aprendamos a vencer la crueldad destructora \u00f3 destructiva, que tanto nos asalta en estos instantes de endiosamientos y podredumbres. En general, las poblaciones disminuyen a un ritmo alarmante debido a la desaparici\u00f3n de su h\u00e1bitat y sus presas, las interacciones con humanos, la caza furtiva y el comercio il\u00edcito.Por ejemplo, la poblaci\u00f3n de tigres ha disminuido un 95 por ciento en los \u00faltimos cien a\u00f1os, y la de leones africanos un 40 por ciento en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, tal y como reconoce una reciente estad\u00edstica difundida por Naciones Unidas. Esto debiera hacernos reflexionar. Si fundamental es saber qui\u00e9nes somos y por qu\u00e9 vivimos, hemos de no pecar de ignorancia y valorar tambi\u00e9n lo que se nos ha donado, primordialmente para participarlo. No malgastemos entonces nuestros pasos en dar marcha atr\u00e1s, que la esencia de la vida es ir hacia adelante, no revueltos, pero siempre juntos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, tenemos una necesidad de combatir los delitos contra el medio ambiente y la disminuci\u00f3n de especies causada por la actividad humana, pero igualmente hemos de fortalecernos los corazones para no caer en la dejadez. Quiz\u00e1s sea el momento de despertar, de abrir las puertas de uno mismo, de dejarse sorprender por la realidad que nos circunda y de analizar situaciones tan bochornosas, como las vividas por esas mujeres sirias que ahora denuncian haber recibido ayuda humanitaria a cambio de favores sexuales. Realmente estos comportamientos salvajes, tan despreciables como deshumanizadores, nos dejan sin palabras, pero no podemos dejarnos absorber por esta h\u00e9lice de maldades, debemos aglutinar fuerzas conjuntas y pensar que, entre todos, podemos hacer m\u00e1s por nuestros an\u00e1logos, cada cual desde su posici\u00f3n. Para empezar, tenemos la mejor estrategia para prevenir esta atm\u00f3sfera intimidatoria, la del respeto a los derechos humanos. Su protecci\u00f3n y promoci\u00f3n ha de ser un deber esencial de toda autoridad que gobierna desde la \u00e9tica de las responsabilidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Posiblemente tengamos que aprender a gobernarnos antes a nosotros mismos. Nadie da lo que no posee. En ocasiones, somos nuestro peor enemigo. Solemos derrotarnos unos a otros. Por esa ausencia educativa de conjunto que impera en el mundo, resulta complicado hasta obtener lo mejor de s\u00ed. Nos hace falta reeducarnos, de continuo y persistentemente. A mi juicio, el primer paso radica en humanizarnos desde la pluralidad de cultos y culturas, algo que siempre nos enriquece, haci\u00e9ndonos m\u00e1s solidarios y menos ego\u00edstas. Deber\u00edamos pensar en esto. Por otra parte, me viene a la memoria algo que Mahatma Gandhi (1869-1948) ya se interrog\u00f3 en su \u00e9poca: \u201c\u00bfQu\u00e9 otro libro se puede estudiar mejor que el de la humanidad?\u201d As\u00ed es, m\u00e1xime en estos reinados donde nada de lo que ocurre en el planeta nos resulta ajeno. Por si fuera poco, pensemos adem\u00e1s en que todos respiramos el mismo aire, y con \u00e9l, las mismas l\u00e1grimas vertidas, con las que luego a continuaci\u00f3n nos ba\u00f1amos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, est\u00e1 visto que cuando el poder quebranta horizontes, en lugar de asistir para traspasarlos, al final se corrompe y, despu\u00e9s de enviciado el vicio, todo resulta necio, hasta presentar las cosas como si fueran buenas, cuando en realidad son nefastas. Por eso, es importante poner en el centro de nuestras vidas la fuerza del alma, no el poder\u00edo del mercado, al menos para poder acoger existencias dejadas en el abandono m\u00e1s cruel. En consecuencia, ha llegado el momento de la comuni\u00f3n de \u00e1nimos, todos ellos siempre necesarios e imprescindibles, para acrecentar esa unidad acorde con la vida, desde la docilidad m\u00edstica de cada cual. De ah\u00ed, la precisi\u00f3n de aprender a sobrellevarnos, pero tambi\u00e9n a sobrecogernos, ante nuestras propias miserias humanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>28 de febrero de 2018<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DESDE LA DIVERSIDAD A LA UNI\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-476303","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=476303"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476303\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":476304,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476303\/revisions\/476304"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=476303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=476303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=476303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}