{"id":479500,"date":"2018-11-08T11:58:03","date_gmt":"2018-11-08T16:58:03","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=479500"},"modified":"2018-11-08T11:58:03","modified_gmt":"2018-11-08T16:58:03","slug":"algo-mas-que-palabras-408","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2018\/11\/08\/algo-mas-que-palabras-408\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong>LA IGNORANCIA Y LOS CHARLATANES<\/strong><\/p>\n<p><strong><em> \u201cLa mayor sabidur\u00eda no es tanto el conocimiento, como el ayudar a vivir y saber vivir uno mismo.\u201d <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>========================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>=========================<\/strong><\/p>\n<p>Me ensimisman las gentes sabias, en un mundo cada d\u00eda con m\u00e1s hambrientos y m\u00e1s obesos en medio de la desigualdad, porque saben volver su rostro hacia s\u00ed, y encauzar otros rastros m\u00e1s humanos, de reconstrucci\u00f3n moral y de restauraci\u00f3n de la familia. Por eso, hace falta otro esp\u00edritu m\u00e1s entregado al an\u00e1logo, m\u00e1s del coraz\u00f3n que de lo mundano, que active la colaboraci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n entre culturas diversas. A mi juicio, los pr\u00f3ximos a\u00f1os van a ser decisivos, en la medida que propiciemos la unidad entre todos m\u00e1s all\u00e1 de lo t\u00e9cnicamente posible, quiz\u00e1s reinventando otros modos y maneras de vivir, m\u00e1s acordes con el donarse y perdonarse, con el servir a todos y no servirse de nadie, pues ning\u00fan ciudadano se merece ser dominado por poderes insensibles e injustos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, me niego a que me adoctrinen los ide\u00f3logos sin \u00e9tica alguna, esclavos de la ideolog\u00eda del \u201ctener\u201d, a los que no les importa poder m\u00e1s para aplastar mejor al semejante, cuando lo verdaderamente gozoso es despojarse y compartir, aquello que cada cual ha conseguido. En consecuencia, hemos de reconocer nuestra propia ignorancia al menos para poder rectificar y retomar hacia otros caminos m\u00e1s esperanzadores, que lo ser\u00e1n en la medida, en que nos dejemos transformar, escuch\u00e1ndonos m\u00e1s entre todos e interrog\u00e1ndonos entre s\u00ed. La prueba de la complacencia ser\u00e1 grande y nos har\u00e1 sentir a merced de una alegr\u00eda que nos trasciende y va con nosotros a todas partes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por desgracia, tambi\u00e9n abundan los lenguaraces, casi siempre sometidos a crear espacios de discordias y enfrentamientos, ofrecidos como referencia de vida, dispuestos a venderlo todo por dinero, cuando en realidad no tienen nada que aportar, porque ellos mismos son presos de sus miserias humanas e incapaces de caminar libres, hacia el buen hacer y el est\u00e9tico andar. En efecto, estos charlatanes (algunos con poder en plaza pol\u00edtica) a\u00fan piensan en el \u201ctanto tienes, tanto vales\u201d, como si fu\u00e9semos mercanc\u00eda dependiente de las condiciones econ\u00f3micas; obviando que no es posible curarlo todo de este modo, sino a trav\u00e9s del crecimiento interior de cada persona, lo que exige un progreso en la formaci\u00f3n \u00e9tica de todo ser humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Indudablemente, lo que nos hace sentirnos bien son otras certezas, otras autenticidades de acompa\u00f1ar y dejarse acompa\u00f1ar, de estimular a los desalentados, de corregir a los necios o de sostener a los d\u00e9biles, y sustentar a los que nada tienen. Este es el gran programa human\u00edstico que nos hace falta a esta generaci\u00f3n de ignorantes, algunos con estudios universitarios, pero que han olvidado lo m\u00e1s b\u00e1sico, que la mayor sabidur\u00eda no es tanto el conocimiento, como el ayudar a vivir y saber vivir uno mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, lo fundamental es conocerse y reconocerse para seguir avanzando paso a paso y en familia. A prop\u00f3sito, me alegra que un pa\u00eds tan grandioso como M\u00e9xico, al someterse a un reciente examen peri\u00f3dico universal del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, haya reconocido los desaf\u00edos a los que se enfrenta en el campo de las garant\u00edas fundamentales, citando como el primero de ellos, el combate a la impunidad y el acceso efectivo a la justicia. Ciertamente, ya en su tiempo lo dec\u00eda el inolvidable escritor espa\u00f1ol, Francisco de Quevedo (1580-1645), que \u201cdonde hay poca justicia es un peligro tener raz\u00f3n\u201d. Desde luego, no se puede reconstruir un nuevo orden social desde la palabrer\u00eda, es menester impulsar ese h\u00e1lito sabio que todos llevamos consigo y dar o\u00eddos a lo que dicen unos a otros, para optar a una motivaci\u00f3n valerosa, capaz de crear y de creer en futuros diversos, pero todos ellos, dignificantes con la vida de cualquier individuo, para poder armonizar la conjunci\u00f3n de saberes multiculturales con los valores de la conciencia del \u201cyo\u201d en \u201cnosotros\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No nos confundamos, tenemos que despertar de nuestra ignorancia, aunque solo sea por un imperativo moral de ganar aliento, y abrirnos a ese mundo en el que hemos de abrazarnos como humanidad, m\u00e1s all\u00e1 de las finanzas, de los comercios y mercados absurdos, de las chicharras siempre dispuestas a convencernos en la falsedad, confundi\u00e9ndolo todo, cuando en realidad de lo que hay que convencerse es de la superioridad del coraz\u00f3n del hombre, sobre todo lo dem\u00e1s. Ojal\u00e1 aprendamos a discernir, a no ser homicida de uno mismo, a saber que sabemos lo que sabemos y que la sabidur\u00eda viene de prestar atenci\u00f3n; de participar vivencias, de arrepentirse y absolverse. En suma, por muy peque\u00f1a que sea la gota de agua y el oc\u00e9ano de la ignorancia sea grande; reeduqu\u00e9monos conciliando latidos, y aprendamos de lo vivido, ya que las puertas de la cognici\u00f3n nunca est\u00e1n cerradas mientras uno vive.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>8\u00a0de noviembre de 2018.-<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA IGNORANCIA Y LOS CHARLATANES<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-479500","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479500"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":479501,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479500\/revisions\/479501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}