{"id":479644,"date":"2018-11-16T11:44:09","date_gmt":"2018-11-16T16:44:09","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=479644"},"modified":"2018-11-16T11:44:09","modified_gmt":"2018-11-16T16:44:09","slug":"el-delirante-viaje-de-la-caravana-migrante-48-horas-para-llegar-a-las-puertas-de-ee-uu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2018\/11\/16\/el-delirante-viaje-de-la-caravana-migrante-48-horas-para-llegar-a-las-puertas-de-ee-uu\/","title":{"rendered":"El delirante viaje de la caravana migrante: 48 horas para llegar a las puertas de EE UU"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_479645\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/1542312177_328238_1542353208_noticia_fotograma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-479645\" class=\"size-large wp-image-479645\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/1542312177_328238_1542353208_noticia_fotograma-560x315.jpg\" alt=\"Uno de los integrantes de la caravana, junto a un bus que lo llevar\u00e1 a Tijuana. En v\u00eddeo, 1500 migrantes esperan en Tijuana (M\u00e9xico) para cruzar a Estados Unidos.\" width=\"560\" height=\"315\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-479645\" class=\"wp-caption-text\">Uno de los integrantes de la caravana, junto a un bus que lo llevar\u00e1 a Tijuana. En v\u00eddeo, 1500 migrantes esperan en Tijuana (M\u00e9xico) para cruzar a Estados Unidos.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">&#8220;Es la alegr\u00eda m\u00e1s grande que he sentido en toda mi vida&#8221;, cuenta Dorlan Reyes, un migrante hondure\u00f1o de 21 a\u00f1os, con la mirada brillante y una sonrisa de oreja a oreja: &#8220;Ya casi llegamos, ya casi estamos aqu\u00ed, despu\u00e9s de todos los sacrificios que hemos hecho&#8221;. M\u00e1s de 2.200 kil\u00f3metros en dos d\u00edas. Esa ha sido la traves\u00eda de unos 800 miembros de la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/caravana_migrantes_centroamericanos\/a\">caravana migrante<\/a>\u00a0que han recorrido en 48 horas pr\u00e1cticamente la misma distancia que durante un mes de viaje y que han llegado a primera hora de este jueves en 22 autobuses a\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/04\/30\/actualidad\/1525106719_905175.html\">Tijuana<\/a>, en la frontera entre M\u00e9xico y Estados Unidos.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/internacional\/intext_0__container__\" style=\"font-style: inherit\">&#8220;\u00a1Ya v\u00e1monos, ya v\u00e1monos!&#8221;, gritan desesperados los tripulantes del modesto autob\u00fas n\u00famero 22, el \u00faltimo del convoy que ha partido el mi\u00e9rcoles por la ma\u00f1ana. Hasta hace dos d\u00edas, la ruta del ch\u00f3fer Guillermo Lara surcaba las calles de Ciudad Obreg\u00f3n, al sur del des\u00e9rtico\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/sonora\/a\">Estado de Sonora.<\/a>\u00a0Esta vez le toca ser las manos detr\u00e1s del volante de un \u00e9xodo que avanza sobre ruedas por el medio del desierto, en un viaje temerario y marat\u00f3nico hacia el norte. Eso dice el letrero que cuelga del parabrisas y nunca hab\u00eda sido m\u00e1s elocuente. El itinerario de hoy: de Navojoa (Sonora) a Tijuana (Baja California). Ser\u00e1n poco m\u00e1s de 23 horas de camino. &#8220;El caf\u00e9 me da sue\u00f1o, me gusta m\u00e1s trabajar as\u00ed, sin tomar nada&#8221;, explica Lara entre risas.<\/div>\n<div style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Una pila de maletas bloquea la puerta del autob\u00fas, que cruje y rebota ante la menor provocaci\u00f3n del camino. &#8220;Me imagino que cuando lleguemos se ver\u00e1n los edificios del otro lado, \u00bfno? Muy altos, alt\u00edsimos&#8221;, dice Lourdes, una migrante hondure\u00f1a que pide omitir su apellido por el miedo de que las maras la encuentren y la obliguen a pagar otra vez un &#8216;impuesto de guerra&#8217;, una extorsi\u00f3n que le quitaba los 2.000 lempiras (unos 80 d\u00f3lares) que ganaba a la semana. &#8220;\u00bfCu\u00e1nto falta?&#8221;, pregunta su hijo de 6 a\u00f1os, justo tras salir del puerto de Guaymas, tras cinco horas de carretera. El viaje es una l\u00ednea recta que parece interminable.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El \u00e9xodo centroamericano aceler\u00f3 su marcha tras llegar a Guadalajara, la segunda ciudad m\u00e1s poblada de M\u00e9xico, ante la renuencia de que se quedaran aparcados mucho tiempo. El\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/jalisco\/a\">Gobierno de Jalisco<\/a>\u00a0puso veh\u00edculos solo hasta la poblaci\u00f3n de El Arenal, a 90 kil\u00f3metros de donde se hab\u00eda pactado el transporte para Ixtl\u00e1n del R\u00edo, en Nayarit, el siguiente Estado en el Pac\u00edfico mexicano y el m\u00e1s afectado por el paso del hurac\u00e1n Willa hace un par de semanas. No hab\u00eda condiciones para quedarse, hab\u00eda que bordear el desastre. De Ixtl\u00e1n fueron llevados en otro bus a La Concha, una de las primeras poblaciones del Estado de Sinaloa, y ah\u00ed tomaron otros autobuses que los llevaran toda la noche hasta Navojoa, en Sonora. El plan es disparatado hasta para quien cuenta con un coche y con recursos. Cinco Estados, cuatro buses, dos d\u00edas y una paradoja: en las regiones donde se les mand\u00f3 el mensaje de que eran menos bienvenidos es donde pudieron moverse de forma m\u00e1s r\u00e1pida y m\u00e1s c\u00f3moda.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">&#8220;Vamos a descansar, gente. Queda mucho tiempo todav\u00eda&#8221;, pide a los gritos el dominicano Jes\u00fas Mart\u00ednez, miembro de Pueblos sin Fronteras y coordinador del grupo. El Negro, como todos lo llaman, extiende su colchoneta en el pasillo del autob\u00fas y en un abrir y cerrar de ojos todo el espacio se llena de sacos de dormir y cobijas. El pasillo se convierte en dormitorio y despu\u00e9s en jard\u00edn de ni\u00f1os. Los 14 menores de edad que viajan con el grupo juegan, chocan las palmas y se corretean entre los estrechos pasillos del autob\u00fas para vencer el aburrimiento.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">La experiencia m\u00e1s dura<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">&#8220;Esta es la experiencia m\u00e1s dura que he tenido que enfrentar como padre&#8221;, confiesa Leodan Pineda, un padre soltero de 32 a\u00f1os que viaja con su hija de 12. &#8220;Nos ha pasado de todo, nos han intentado secuestrar, asaltar, nos hemos enfermado mucho&#8221;, relata Pineda, mientras el autob\u00fas atraviesa Hermosillo, la capital de Sonora. &#8220;Espero llegar a un pa\u00eds pr\u00f3spero, d\u00f3nde no haya hambre ni tanta miseria y donde mi hija pueda estudiar&#8221;, afirma Pineda, mientras El Negro acuerda una parada en una gasolinera para que el grupo consiga comida y vaya al ba\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El combustible del \u00e9xodo son tamales, sopas instant\u00e1neas, galletas, pizza congelada y Coca Cola. Voluntarios de la Cruz Roja tambi\u00e9n les han dado s\u00e1ndwiches. Cada quien ve por s\u00ed mismo, aunque a veces alguien extiende la mano para compartir una bolsa de frituras, una botella o un cigarro a un costado del camino. Y mientras los ni\u00f1os buscan distracciones, los adultos empiezan a planear lo que viene.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">&#8220;Mi primera opci\u00f3n es buscar el\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/estados_unidos\/a\">apoyo de Estados Unidos<\/a>, la segunda es Tijuana porque dicen que hay mucho trabajo, la \u00fanica que no es opci\u00f3n es regresar&#8221;, asegura Pineda. &#8220;No, a m\u00ed no me interesa ning\u00fan papel, voy a ver la forma de cruzar por mi cuenta, me gustar\u00eda llegar a Virginia y mandar dinero a mi mam\u00e1 y mis hermanas en Honduras&#8221;, dice en cambio Merl\u00edn Hern\u00e1ndez, de 26 a\u00f1os. &#8220;En esta caravana se definen muchas cosas, si logramos pasar, estoy seguro de que habr\u00e1\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/10\/21\/actualidad\/1540131254_334776.html\">m\u00e1s caravanas en el futuro<\/a>\u00a0y si no lo logramos, pues no&#8221;, agrega Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Y mientras 6.000 personas se apresuran a llegar a Tijuana esta semana, unos 1.200 centroamericanos del segundo contingente m\u00e1s nutrido ya descansan en Ciudad de M\u00e9xico. Las oleadas avanzan al paso que se suceden las ciudades: Santa Ana, Caborca, Altar, Sonoyta y as\u00ed, una tras otra. &#8220;\u00a1Esperen, falta uno, falta Julio el bullicioso!&#8221;, ruge el autob\u00fas antes de que llegue el aludido, que se ha quedado sin aliento para alcanzar el bus.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Cae el atardecer y el cielo ti\u00f1e el desierto sonorense de rojo y con la noche viene el fr\u00edo. La temperatura cae hasta los ocho grados, las parejas se abrazan, los ni\u00f1os se agazapan junto a sus padres y qui\u00e9nes viajan solos sacan los abrigos, los gorros y las bufandas. Hace apenas un par de horas, las ventanas estaban abiertas de par en par y el term\u00f3metro marcaba los 25 grados. El aire se cuela por las rendijas del cami\u00f3n y cala hasta los huesos. &#8220;Est\u00e1 helando, madre m\u00eda&#8221;, resume Silvia L\u00f3pez, de 37 a\u00f1os. &#8220;Es un concierto a varias toses&#8221;, bromea Karina, ante el vendaval de estornudos y gargantas af\u00f3nicas que se apoderan del autob\u00fas.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Cuando todo est\u00e1 oscuro, las cabezas caen rendidas sobre los asientos y se entierran bajo las cobijas. Los que tienen insomnio son los m\u00e1s ruidosos. &#8220;\u00a1F\u00famele, f\u00famele banda!&#8221;. &#8220;\u00a1Bara, bara, viajes a\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/estados_unidos\/a\">Estados Unidos<\/a>!&#8221;. Hay gritos, albures y bromas. Otros cantan. Aunque, al final, ceden y donde hasta hace poco era un esc\u00e1ndalo en cuatro ruedas, ahora se viven silencios largos. Todos sue\u00f1an.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">&#8220;\u00bfEse es el muro?&#8221;, se pregunta Hern\u00e1ndez tras pasar un ret\u00e9n militar en San Luis R\u00edo Colorado y ver el cerco que separa a Sonora de Arizona, en el lado estadounidense. Es casi la medianoche, van casi 19 horas de camino. La frontera con Estados Unidos empieza a ser visible tras un mes de traves\u00eda y expectativas. &#8220;Ya nos vamos arrimando al sue\u00f1o, \u00bfverdad?&#8221;, dice Pineda emocionado.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El autob\u00fas avanza durante cuatro horas m\u00e1s y se detiene de forma s\u00fabita. &#8220;\u00bfYa llegamos, aqu\u00ed es Tijuana?&#8221;, pregunta Hern\u00e1ndez. &#8220;Esta es la \u00faltima caseta [peaje] antes de entrar, me dijeron que los dejara aqu\u00ed, pero sabe Dios que siga despu\u00e9s&#8221;, dice el ch\u00f3fer Lara, que ha parado la marcha a unos 20 kil\u00f3metros del centro de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2016\/11\/01\/mexico\/1478031030_457286.html\">Playas de Tijuana<\/a>, donde se concentra la mayor\u00eda de los al menos 1.000 centroamericanos que han llegado primero. Este jueves ser\u00e1n 800 m\u00e1s. &#8220;No s\u00e9 c\u00f3mo nos vaya, solo Dios sabe, pero ya estamos aqu\u00ed&#8221;, dice esperanzado Reyes antes del amanecer, a las puertas de Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed se vive la marat\u00f3n del \u00e9xodo centroamericano para llegar a Tijuana<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-479644","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479644"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479644\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":479646,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479644\/revisions\/479646"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}