{"id":479921,"date":"2018-12-09T19:15:58","date_gmt":"2018-12-10T00:15:58","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=479921"},"modified":"2018-12-09T19:15:58","modified_gmt":"2018-12-10T00:15:58","slug":"un-monumental-river-gana-la-libertadores-a-boca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2018\/12\/09\/un-monumental-river-gana-la-libertadores-a-boca\/","title":{"rendered":"Un monumental River gana la Libertadores a Boca"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_479922\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1544388788_348244_1544394841_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-479922\" class=\"size-large wp-image-479922\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1544388788_348244_1544394841_noticia_normal_recorte1-560x367.jpg\" alt=\"Los jugadores de River, con la Copa Libertadores. \" width=\"560\" height=\"367\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-479922\" class=\"wp-caption-text\">Los jugadores de River, con la Copa Libertadores.<\/p><\/div>\n<p><a style=\"color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/final_copa_libertadores\/a\">El partido de los siglos por los siglos<\/a><span style=\"color: #444444\">, que casi dura un siglo, coron\u00f3 de forma monumental a River. Gloria infinita para los\u00a0<\/span><em style=\"color: #444444\">millonarios<\/em><span style=\"color: #444444\">\u00a0tras una noche apote\u00f3sica en Madrid, a 10.000 kil\u00f3metros de su hogar.\u00a0<\/span><a style=\"color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/especiales\/2018\/river-boca\/\">Un desgarro hist\u00f3rico para Boca<\/a><span style=\"color: #444444\">, para el que tardar\u00e1 en amanecer al menos hasta otra hipot\u00e9tica final de Libertadores que le cruce con el irreconciliable vecino. Una rivalidad semejante, tan tremendista desde el paleol\u00edtico del f\u00fatbol, no deja consuelo a la vista, por m\u00e1s que Boca sume seis Libertadores por cuatro de River. Como era de esperar con\u00a0<\/span><a style=\"color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2018\/12\/08\/actualidad\/1544288437_218661.html\">una trama que comenz\u00f3 hace casi un mes<\/a><span style=\"color: #444444\">, la Copa no tuvo destinatario hasta la pr\u00f3rroga. Todo un\u00a0<\/span><em style=\"color: #444444\">thriller<\/em><span style=\"color: #444444\">\u00a0a lo argentino que, al menos antes y\u00a0<\/span><a style=\"color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/12\/09\/album\/1544365734_930238.html\">durante el\u00a0<em>match<\/em>\u00a0acab\u00f3 en concordia<\/a><span style=\"color: #444444\">. Ojal\u00e1 quede acu\u00f1ado el\u00a0<\/span><em style=\"color: #444444\">Tratado de Madrid.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Es tal el dep\u00f3sito sentimental de unos y otros, hay tanto en juego en la grada, en los despachos y en las barras que para el c\u00e9sped apenas dejan nada. Sobre el pasto inmaculado de la<em>Monumental Bombonera<\/em>\u00a0del Bernab\u00e9u, River y Boca se propusieron jugar a no jugar. Mucho pico y pala, los chicos suda que suda como una regadera y un cat\u00e1logo de cargas, nudos yudocas, cates, atropellos, atascos&#8230; Un pique colosal tajantemente prohibido para monaguillos. Y una sufridora: la pelota.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Cualquiera pudo ser expulsado por maltrato, por quebrarle los ligamentos en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Ante la feroz rapi\u00f1a del f\u00fatbol europeo, que no repara en si son parvularios, hasta los tot\u00e9micos clubes argentinos tienen que apa\u00f1arse con reclutar a quienes ya han caducado fuera o a quienes destacan como teloneros en su liga. Eso s\u00ed, en Madrid, emotividad no falt\u00f3 en un pulso bravo y bravo, solo sedado con buenos goles.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Vaya usted a saber si por un miedo paralizante, por pies dislocados o ambas cosas, el caso es que el encuentro comenz\u00f3 tan bacheado como un paseo lunar. El bal\u00f3n brincaba de la misma manera que si lo hubieran soltado en ese campo astral. Tan silvestre era el choque que captaba la atenci\u00f3n de los neutrales (algunos de los 62.282 espectadores) cuando las pifias eran m\u00e1s categ\u00f3ricas a\u00fan que ya las de por s\u00ed llamativas. Un muestrario de tachas: un despeje de P\u00ednola en direcci\u00f3n torcida casi sorprende a su camarada Armani, meta de River. En la otra orilla, un destrozo de Magall\u00e1n al cuero deriv\u00f3 en un c\u00f3rner cerrado por los<em>millonarios<\/em>\u00a0con un tiro de Fern\u00e1ndez a un anfiteatro. Palacios, en la \u00f3rbita de Europa, intentaba con poco \u00e9xito deshacer cada ovillo en el que se met\u00eda cualquier rojiblanco. Boca, que no tiene un Palacios, se encomendaba a Pablo P\u00e9rez, futbolista con cicuta en los tacos. M\u00e1s directo Boca, con m\u00e1s carrete River. Imprecisos los dos.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">De otro de los innumerables chascos lleg\u00f3 el gol de Boca. El tanto parti\u00f3 de un ataque de River y una cantada del portero\u00a0<em>xeneize<\/em>\u00a0Andrada. El bal\u00f3n sali\u00f3 escupido hacia el uruguayo N\u00e1ndez. Y el charr\u00faa mereci\u00f3 el brindis de los espectadores incoloros que mendigaban una chispita de f\u00fatbol. A su asistencia respondi\u00f3 en estampida Benedetto, m\u00e1s \u00e1gil que los r\u00edgidos centrales de River. A los muchachos del\u00a0<em>Mu\u00f1eco<\/em>\u00a0Gallardo les tocaba remar como nunca. Los de Barros Schelotto, con confetis por refugiarse en las cuerdas.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">La expulsi\u00f3n de Barrios y la pierna de Andrada<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">No hubo disimulos y cada cual expuso el relato previsto, aunque se rebajaron los borrones y el partido fue un pelo m\u00e1s pinturero. A Boca le costaba un oc\u00e9ano hilar una contra. A River le supon\u00eda un reto alpino dar con Andrada. A los de N\u00fa\u00f1ez, si acaso con un punto mayor de finura, les faltaba Palacios, extraviado en un encuentro tan selv\u00e1tico. Pero encontr\u00f3 una rendija, se ali\u00f3 con Fern\u00e1ndez y Pratto, hasta entonces solo un combatiente con los centrales adversarios, vio la puerta abierta de par en par. Inopinadamente, en un duelo tan legionario, con tantos cocodrilos, los goles llegaron como ahijados de las mejores jugadas de la noche. Abrochado el empate ya no hubo remedio y esta final para la eternidad se eterniz\u00f3 un poco m\u00e1s con una pr\u00f3rroga. Los futbolistas, con el coraz\u00f3n en los huesos y el cuerpo apalizado. Sus militantes, con el alma a dieta y las gargantas cocidas a fuego, en Madrid y en Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Al primer instante del tiempo extra fue expulsado Barrios, al que ya le colgaba una amarilla, por advertir el \u00e1rbitro una pisada a Palacios. Todo a favor de River, obligado por la ventaja num\u00e9rica. Para colmo, Andrada, su guardameta, con una pierna tiesa. Congojas para Boca, para entonces ya gobernado por Gago, que a\u00fan tiene algo de poso, por m\u00e1s que le falle la carrocer\u00eda. A su comp\u00e1s, los penales eran el horizonte de la resistencia\u00a0<em>xeneize<\/em>. La geometr\u00eda de River ya era otra desde que a la hora irrumpi\u00f3 el menudo y habilidoso Quintero. Por fin alguien intr\u00e9pido.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Afeitado Boca y con el colombiano como agitador, el \u00e9xtasis millonario lleg\u00f3 a los cuatro minutos del segundo tiempo a\u00f1adido. Cuando cab\u00eda concebir un empate a perpetuidad, Quintero revent\u00f3 la porter\u00eda del\u00a0<em>cojo<\/em>\u00a0Andrada con un zurdazo explosivo, otro gran gol. Los de la Bombonera se engancharon a T\u00e9vez, pretoriano de Boca a punto de marchitar. Ya no hubo remedio, pese a un remate al poste del\u00a0<em>xeneize<\/em>\u00a0Jara a un parpadeo del cierre. Precedente del 3-1 de\u00a0<em>Pity<\/em>Mart\u00ednez. River se llev\u00f3 la gloria monumental de una final que nunca pareci\u00f3 tener final. Y dejar\u00e1 ch\u00e1chara, chanzas y\u00a0<em>jodas<\/em>\u00a0de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El equipo \u2018millonario\u2019 derrota a su hist\u00f3rico rival en la pr\u00f3rroga y logra su cuarto t\u00edtulo continental tras un partido poco sutil, pero muy bravo y muy emotivo. Concordia en las gradas del Santiago Bernab\u00e9u<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28,23],"tags":[],"class_list":["post-479921","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-deportes","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479921"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":479923,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479921\/revisions\/479923"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}