{"id":480198,"date":"2018-12-28T11:14:42","date_gmt":"2018-12-28T16:14:42","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=480198"},"modified":"2018-12-28T11:14:42","modified_gmt":"2018-12-28T16:14:42","slug":"el-aumento-de-la-desigualdad-pone-en-aprietos-la-sostenibilidad-del-modelo-social-costarricense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2018\/12\/28\/el-aumento-de-la-desigualdad-pone-en-aprietos-la-sostenibilidad-del-modelo-social-costarricense\/","title":{"rendered":"El aumento de la desigualdad pone en aprietos la sostenibilidad del modelo social costarricense"},"content":{"rendered":"<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"attachment_480199\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1545852535_129105_1545869987_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-480199\" class=\"size-large wp-image-480199\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1545852535_129105_1545869987_noticia_normal_recorte1-560x357.jpg\" alt=\"Ni\u00f1os costarricenses, en el barrio de La Carpio, en San Jos\u00e9.\" width=\"560\" height=\"357\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-480199\" class=\"wp-caption-text\">Ni\u00f1os costarricenses, en el barrio de La Carpio, en San Jos\u00e9.<\/p><\/div>\n<p style=\"font-style: inherit\">Carlos G., de 21 a\u00f1os, a\u00fan no ha logrado acabar su secundaria en\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.google.com.mx\/maps\/place\/Lim%C3%B3n,+Pococ%C3%AD,+Costa+Rica\/@10.2459608,-85.5493244,6.96z\/data=!4m5!3m4!1s0x8fa0ac01a98b5d7d:0x63d7943399d8afde!8m2!3d10.4230878!4d-83.7199136\" target=\"_blank\">Pococ\u00ed<\/a>, un municipio agr\u00edcola de la vertiente caribe\u00f1a de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/costa_rica\/a\" target=\"_blank\">Costa Rica<\/a>. Su padrastro es pe\u00f3n en una finca de pi\u00f1as y su madre no puede trabajar. \u00c9l estudia por las noches, tras asistir durante el d\u00eda a un curso de electricidad a cambio de 150 d\u00f3lares que el Estado le entrega cada mes. Ignora si lograr\u00e1 titularse en el instituto o si tendr\u00e1 que volver a dejar los estudios para buscar trabajo, de nuevo como mec\u00e1nico ocasional. Sabe que su \u00fanico camino para salir de la pobreza es seguir estudiando y por eso insiste, pero ya tiene un plan b: dejar todo en su pueblo e irse en enero a buscar trabajo a la capital, San Jos\u00e9. En lo que pueda.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"font-style: inherit\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/internacional\/intext_0__container__\" style=\"font-style: inherit\"><span style=\"font-style: inherit\">Lo dice levantando los hombros como quien se resigna. Carlos se resiste a quedar en el lado de la pobreza en un pa\u00eds, Costa Rica, en el que el crecimiento de<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/desigualdad_economica\/a\" target=\"_blank\">la desigualdad<\/a><span style=\"font-style: inherit\">\u00a0ha ido a contracorriente de la media de Am\u00e9rica Latina en lo que va de siglo XXI. Las ayudas estatales a los hogares m\u00e1s pobres, como el de Carlos, no han bastado para evitar la brecha que parte en dos la naci\u00f3n centroamericana y que amenaza su conocida estabilidad social.<\/span><\/div>\n<div style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"font-style: inherit\"><span style=\"font-style: inherit\">La realidad de Costa Rica en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas es la de un pa\u00eds menos igualitario. Pas\u00f3 de ser uno de los pa\u00edses m\u00e1s equitativos de la regi\u00f3n a estar en rangos similares al promedio, seg\u00fan se desprende del \u00faltimo informe sobre el estado de la naci\u00f3n, que elabora anualmente el Consejo Nacional de Rectores, las cuatro universidades p\u00fablicas ticas (<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.ucr.ac.cr\/\" target=\"_blank\">UCR<\/a><span style=\"font-style: inherit\">,\u00a0<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.tec.ac.cr\/\" target=\"_blank\">ITCR<\/a><span style=\"font-style: inherit\">,\u00a0<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.una.ac.cr\/\" target=\"_blank\">UNA<\/a><span style=\"font-style: inherit\">\u00a0y\u00a0<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.uned.es\/universidad\/\" target=\"_blank\">UNED<\/a><span style=\"font-style: inherit\">) y la Defensor\u00eda de los Habitantes en colaboraci\u00f3n con el\u00a0<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.undp.org\/content\/undp\/es\/home.html\" target=\"_blank\">Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)<\/a><span style=\"font-style: inherit\">. El coeficiente de Gini, la mejor foto fija de la desigualdad \u2014en el que cero es la equidad absoluta y uno, la inequidad total\u2014 era 0,472 en los a\u00f1os noventa, 0,503 en la primera d\u00e9cada de este siglo y 0,516 el a\u00f1o pasado. En 2017, sin embargo, la brecha no aument\u00f3. Pero no porque los pobres mejorasen, sino porque no crecieron los ingresos de los m\u00e1s ricos. &#8220;<\/span><span style=\"font-style: inherit\">La tarea dif\u00edcil&#8221;, apunta Leonardo Garnier, profesor de Econom\u00eda de la UCR y ex ministro de Planificaci\u00f3n y Educaci\u00f3n,\u00a0<span style=\"font-style: inherit\">&#8220;es reducir la brecha elevando el piso de los ingresos m\u00e1s bajos y frenando el crecimiento de los ingresos m\u00e1s altos&#8221;<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El 10% de la poblaci\u00f3n con menos recursos recibe poco m\u00e1s del 1% del ingreso total de los hogares, mientras en el otro extremo, el decil m\u00e1s rico concentra casi la tercera parte del total. Visto de otra manera: el 10% m\u00e1s acaudalado tiene un ingreso 27 veces mayor que el primer decil, una diferencia que triplica el promedio de la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/ocde_organizacion_cooperacion_desarrollo_economico\/a\" target=\"_blank\">Organizaci\u00f3n para Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE)<\/a>, el club de las econom\u00edas desarrolladas al que Costa Rica aspira a ingresar. &#8220;<span style=\"font-style: inherit\">La desigualdad se ha manifestado de dos maneras: una ralentizaci\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico y una descomposici\u00f3n social asociada de manera directa a la violencia&#8221;, a\u00f1ade Garnier.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u00bfQu\u00e9 ha ocurrido en un pa\u00eds que llevaba a gala la amplitud de su clase media y la suavizaci\u00f3n de los extremos socioecon\u00f3micos en una regi\u00f3n tan desigual como Centroam\u00e9rica? La raz\u00f3n puede ser, parad\u00f3jicamente \u2014como ha ocurrido tambi\u00e9n en muchas econom\u00edas desarrolladas\u2014 el \u00e9xito de sectores econ\u00f3micos \u2014servicios y tecnolog\u00eda\u2014 moderno y conectado con el mundo, pero de menor impacto social que las actividades tradicionales ligadas al campo, a la construcci\u00f3n o a la industria. Un sector din\u00e1mico y creciente que genera pocos empleos con buenos salarios y otro que, en cambio, es menos competitivo pero que crea m\u00e1s empleo peor remunerados, seg\u00fan se\u00f1ala el citado estudio independiente sobre el estado de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Esta tendencia entra en combinaci\u00f3n con otros factores. Un importante segmento de costarricenses mayores de 50 a\u00f1os que pudieron haber sufrido en su proceso educativo los efectos de la fuerte crisis de principios de los a\u00f1os ochenta han dejado en herencia estas carencias \u2014de forma totalmente involuntaria, por supuesto\u2014\u00a0<span style=\"font-style: inherit\">a sus hijos, hoy\u00a0<\/span>en etapa productiva, seg\u00fan se\u00f1alan los especialistas consultados.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El joven Carlos, desde su municipio agr\u00edcola y su hogar encabezado por madre y padre sin educaci\u00f3n secundaria, puede contar la historia en primera persona. \u201cA m\u00ed fueron los profesores me han dicho que siga en el liceo, pero yo he visto a mis pap\u00e1s siempre pulsearla [trabajar] en el campo o en lo que haya\u201d, relata acompa\u00f1ado de dos amigos que est\u00e1n en id\u00e9nticas circunstancias. Los tres reciben ayudas del Estado, sin las cuales caer\u00edan en la pobreza o, directamente, en la miseria. Las becas, los subsidios o los bonos son claves para j\u00f3venes como ellos, en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, pero hace falta un esfuerzo mayor. \u201cLa inversi\u00f3n social corrige mucho la desigualdad, y ese esfuerzo acerca m\u00e1s Costa Rica a los esquemas de los pa\u00edses europeos. Sin embargo, eso requiere que existan esos fondos en el Estado\u201d, explica\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.estadonacion.or.cr\/pen-costarica\/pen-organigrama\/equipo-de-trabajo-pen\" target=\"_blank\">Jorge Vargas Cullell, soci\u00f3logo y director del programa Estado de la Naci\u00f3n<\/a>, que elabora el informe hom\u00f3nimo.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Esta es una cuesti\u00f3n sensible en este cierre de un a\u00f1o, 2018, marcado por las estrecheces en las finanzas p\u00fablicas ticas. El d\u00e9ficit fiscal ronda el 7% del PIB, la deuda p\u00fablica ha escalado hasta el 54% y la Hacienda p\u00fablica enfrenta apuros para atender obligaciones como el repago de la deuda, los salarios o los compromisos sociales. La reforma fiscal reci\u00e9n aprobada a\u00fan tardar\u00e1 meses en generar ingresos adicionales, y los subsidios de octubre y noviembre no han llegado a\u00fan a sus beneficiarios.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u201cNecesitamos que el Estado tenga m\u00fasculo para equilibrar lo que el mercado no puede hacer por s\u00ed solo. Las transferencias son solo mitigadoras de una mayor desigualdad, pero la verdadera soluci\u00f3n es el ingreso de estas personas en un mercado laboral competitivo\u201d, apunta la ministra de Hacienda, Roc\u00edo Aguilar. Esto pasa, s\u00ed o s\u00ed, por la reactivaci\u00f3n de los sectores rezagados y por cambiar el modelo educativo. \u201cNo hay forma de cambiar r\u00e1pidamente la desigualdad. Para ello hay que cerrar las brechas de territorios, de educaci\u00f3n y entre mujeres y hombres\u201d, dijo recientemente el presidente costarricense,\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/03\/27\/america\/1522105737_487910.html\" target=\"_blank\">Carlos Alvarado (centroizquierda)<\/a>, en un acto sobre las prioridades de desarrollo.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Los expertos tambi\u00e9n esperan ver el efecto de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/12\/04\/america\/1543888172_674321.html\" target=\"_blank\">la reforma tributaria<\/a>\u00a0sobre la econom\u00eda y la desigualdad. Algunos lo ven como un paso en la buena direcci\u00f3n. \u201cEl plan fiscal corrige algunas cosas que eran injustas. Hay varias normas que gravan las ganancias de la gente de m\u00e1s dinero, incorpora a profesionales que no estaban tributando como deb\u00edan y controla mejor la recaudaci\u00f3n\u201d, subraya Vargas Cullell. Se espera que los cambios generen, el primer a\u00f1o, ingresos adicionales del entorno del 1,5% del PIB. Una cifra que, sin embargo, las propias autoridades reconocen como insuficiente y que dar\u00e1 pie a ajustes, tanto en ingresos como en gastos, a lo largo de 2019.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Los cambios tributarios han provocado el enojo de organizaciones de trabajadores del sector p\u00fablico, que iniciaron el 10 d septiembre\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/09\/20\/america\/1537408351_248571.html\" target=\"_blank\">una huelga de 90 d\u00edas<\/a>\u00a0que result\u00f3 infructuosa y arruin\u00f3 el cierre del curso lectivo. El Ejecutivo ha se\u00f1alado como una iron\u00eda que los gremios se opusieran a reformas fiscales que permitir\u00edan obtener el dinero para pagar una planilla estatal con beneficios superiores a los del sector privado. Esta ventaja que tienen los funcionarios p\u00fablicos tambi\u00e9n es un factor de desigualdad, se\u00f1ala la ministra Aguilar.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Por esa huelga, Carlos perdi\u00f3 casi todo el trimestre final de clases en su colegio nocturno. Si no se titula no podr\u00e1 entrar a la universidad, comenta, aunque se inmediato reconoce que tampoco tiene dinero para pagarse una carrera. Espera trabajar m\u00e1s en lo que le salga, engancharse en alguna oportunidad para evitar que la raya roja de la desigualdad lo deje en el lado d\u00e9bil, arrincon\u00e1ndolo y resign\u00e1ndolo a tomar un trabajo mal pagado en las fincas de pi\u00f1a, junto a su padrastro.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"articulo-trust\" style=\"color: #444444\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La brecha social tica se abre en lo que va de siglo, una tendencia contraria a la del resto de Am\u00e9rica Latina<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-480198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=480198"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480198\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":480200,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480198\/revisions\/480200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=480198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=480198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=480198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}