{"id":480299,"date":"2019-01-04T16:24:21","date_gmt":"2019-01-04T21:24:21","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=480299"},"modified":"2019-01-04T16:24:21","modified_gmt":"2019-01-04T21:24:21","slug":"algo-mas-que-palabras-417","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/01\/04\/algo-mas-que-palabras-417\/","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cHoy en d\u00eda, hay m\u00e1s pa\u00edses envueltos en conflictos internos o internacionales que en ning\u00fan otro per\u00edodo en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>========================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>=========================<\/strong><\/p>\n<p>Es tiempo de balances y de prop\u00f3sitos rectos, de robustecer los sentimientos nobles y de consolidar lenguajes cercanos, que nos unan y nos acrecienten a vivir arm\u00f3nicamente, en una pac\u00edfica convivencia. Sin duda, el primer deber de todos es garantizar la ocupaci\u00f3n y la tranquilidad de la vida. Nos consta que el trabajo decente es una reivindicaci\u00f3n mundial, ya hist\u00f3rica, con la que est\u00e1n confrontados los dirigentes pol\u00edticos y empresariales de todo el orbe. Al fin y al cabo, nuestra supervivencia depende en gran parte de c\u00f3mo hagamos frente a ese reto, pues no se trata s\u00f3lo de hallar un empleo productivo que genere un ingreso justo, sino tambi\u00e9n de imprimir seguridad y protecci\u00f3n social para las familias. Por desgracia, convivimos entre mucha pobreza y desigualdad, lo que genera mucha tensi\u00f3n social y multitud de conflictos. Tambi\u00e9n requerimos sosiego para entendernos y ayudarnos. Es menester integrarnos unos con otros, conciliar diferencias, tampoco excluir a nadie, \u00fanicamente as\u00ed podremos reposar el esp\u00edritu y avanzar en la fraternizaci\u00f3n de la especie. A esto estamos llamados, a la cooperaci\u00f3n, a dejar atr\u00e1s el orgullo, la codicia, la insensibilidad y el ego\u00edsmo, a concebir el interior de la persona como el mejor dirigente de cualquier expresi\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sea como fuere, nunca es tarde para recomenzar nuevos caminos de justicia y verdad, obviando los resentimientos y los juicios mezquinos. La tarea ha de iniciarse por los responsables de las naciones, que gu\u00edan los destinos de una humanidad deshumanizada; que en lugar de hacer familia, rompe y destruye cualquier v\u00ednculo de unidad; que no le importa dejar que los marginados derramen l\u00e1grimas, mientras que los suyos nadan en la abundancia de las cosas. Precisamente, en estos d\u00edas, Naciones Unidas nos invoca a los ciudadanos de ese mundo privilegiado a evitarle una resaca al astro, inst\u00e1ndonos a rechazar el pl\u00e1stico desechable en todo momento. Si no lo hacemos, podr\u00edamos condenar a nuestro planeta a un dolor de cabeza t\u00f3xico y de larga duraci\u00f3n. Jam\u00e1s olvidemos que el planeta es de todos los moradores y de nadie en particular. Parte de todos estos desperdicios definitivamente se agregar\u00e1 a las 13 millones de toneladas de pl\u00e1stico que se vierten en nuestros oc\u00e9anos cada a\u00f1o, el equivalente a un cami\u00f3n de basura por minuto. Ciertamente, si en conciencia queremos frenar esta marea t\u00f3xica y preservar los oc\u00e9anos y su biodiversidad, no podemos permitirnos bajar la guardia. Ni siquiera un instante. En consecuencia, es un buen plan el rechazo del pl\u00e1stico infundado de nuestros quehaceres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Necesitamos, de igual modo, cultivar una aut\u00e9ntica solidaridad que nos hermane. Los seres humanos m\u00e1s indefensos contin\u00faan padeciendo esa inhumanidad que nos retorna a la selva. As\u00ed, los ni\u00f1os que viven en pa\u00edses en guerra son utilizados como escudos humanos, asesinados, mutilados o reclutados para luchar. Hoy en d\u00eda, hay m\u00e1s pa\u00edses envueltos en conflictos internos o internacionales que en ning\u00fan otro per\u00edodo en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. Tambi\u00e9n el abandono de los ancianos es un hecho que est\u00e1 ah\u00ed, feneciendo en soledad, descartados hasta por las mismas instituciones de algunos Estados que se dicen democr\u00e1ticos y de derecho. Ser\u00eda bueno, reflexionar al respecto y enmendar talantes. A prop\u00f3sito, la receta del Santo Padre Francisco nos puede servir para meditar, es muy esclarecedora: \u201cLas mismas casas para ancianos deber\u00edan ser los \u201cpulmones\u201d de humanidad en un pa\u00eds, en un barrio, en una parroquia; deber\u00edan ser los \u201csantuarios\u201d de humanidad donde el viejo y el d\u00e9bil es cuidado y protegido como un hermano o hermana mayor. \u00a1Hace tanto bien ir a visitar a un anciano! Mirad a nuestros chicos: a veces les vemos desganados y tristes; van a visitar a un anciano, y \u00a1se vuelven alegres!\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, que el lugar m\u00e1s peligroso para una mujer siga siendo su hogar, tambi\u00e9n debe hacernos recapacitar, pues una ley por s\u00ed sola no es suficiente, m\u00e1xime en un mundo donde el ego\u00edsmo y la b\u00fasqueda de placeres son los que suelen gestar dichas normas, a trav\u00e9s de los abecedarios de sus l\u00edderes en infinidad de ocasiones corruptos a m\u00e1s no poder. Ante estas bochornosas presencias, lo que se requiere es un cambio de actitudes humanas, poniendo en valor la ternura del abrazo, el acompa\u00f1amiento como est\u00edmulo de estabilidad conjunta, la actitud de donaci\u00f3n y servicio sin hacer alarde ni agrandarse, el desprendimiento de uno mismo en favor de los dem\u00e1s. La esperanza, por tanto, radica en comprometernos con vivir y dejar vivir, con amar y dejarnos amar, con permanecer amando y perdonando. No desesperemos en la lucha, pero tampoco renunciemos a buscar el encuentro con la debilidad de ese pr\u00f3jimo hasta hacerlo pr\u00f3ximo a nosotros. 2019 puede ser nuestro gran a\u00f1o, el del aut\u00e9ntico cambio. Querer es poder.<\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TIEMPO DE BALANCES Y ESPERANZAS<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-480299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=480299"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":480300,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480299\/revisions\/480300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=480299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=480299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=480299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}