{"id":480853,"date":"2019-02-10T14:23:19","date_gmt":"2019-02-10T19:23:19","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=480853"},"modified":"2019-02-10T14:23:19","modified_gmt":"2019-02-10T19:23:19","slug":"el-chapo-visto-para-sentencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/02\/10\/el-chapo-visto-para-sentencia\/","title":{"rendered":"El Chapo, visto para sentencia"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #444444\">\u00a0<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_480854\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1549729283_071651_1549729638_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-480854\" class=\"size-large wp-image-480854\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1549729283_071651_1549729638_noticia_normal_recorte1-560x420.jpg\" alt=\"El Chapo, junto a su int\u00e9rprete y un abogado defensor, en el juicio.\" width=\"560\" height=\"420\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-480854\" class=\"wp-caption-text\">El Chapo, junto a su int\u00e9rprete y un abogado defensor, en el juicio.<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #444444\">Al principio, las \u201cmujeres\u201d eran aviones y el \u201cvino\u201d era gasolina. Si las mujeres se quedaban sin vino,\u00a0<\/span><a style=\"font-weight: bold;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/11\/26\/estados_unidos\/1543271597_121402.html\">como le sucedi\u00f3 al Gordo<\/a><span style=\"color: #444444\">\u00a0un d\u00eda de finales de los a\u00f1os 80, se pod\u00edan perder 1.450 kilos de \u201ccamisas\u201d, que era el nombre que en aquel primer y rudimentario lenguaje cifrado correspond\u00eda a la coca\u00edna. Afortunadamente, el Gordo contaba con un compa\u00f1ero de cabina solvente: un colombiano que hab\u00eda pilotado un F-5 en la aviaci\u00f3n estadounidense y logr\u00f3 aterrizar de emergencia en una de las numerosas pistas secretas, junto a la frontera norte de M\u00e9xico, que el Gordo conoc\u00eda de su \u00e9poca de contrabandista de electrodom\u00e9sticos. Aquello era poca cosa, en cualquier caso, si se contempla desde la perspectiva de una operaci\u00f3n, el negocio m\u00e1s grande de narcotr\u00e1fico de la historia, que lleg\u00f3 a mover toneladas de coca\u00edna cada mes.<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"color: #444444\">Pero todo tiene un principio, y Miguel \u00c1ngel\u00a0<em>el Gordo<\/em>\u00a0Mart\u00ednez estuvo all\u00ed. Fue el primer empleado del Chapo Guzm\u00e1n. El padre de su ahijado. Aquel aterrizaje forzoso disuadi\u00f3 al Gordo de volver a volar. Pas\u00f3 a ejercer de controlador a\u00e9reo hasta que los m\u00e9todos cambiaron. De aviones a barcos, camiones, trenes y hasta submarinos. El negocio del narco exige una adaptaci\u00f3n constante. Con el tiempo, el Gordo se convirti\u00f3 en un gran espada del Chapo. Cuando lleg\u00f3 su hora, le traicion\u00f3. Como le traicionaron todos.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"color: #444444\">Durante 11 semanas, por esta corte federal de Brooklyn,\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/02\/05\/actualidad\/1549382530_074541.html\">han desfilado 14 antiguos colaboradores del Chapo<\/a>\u00a0para contar la asombrosa historia de un humilde campesino, Joaqu\u00edn Guzm\u00e1n Loera, que pas\u00f3 de cultivar marihuana en las monta\u00f1as de Sinaloa a convertirse en un capo internacional que aterroriz\u00f3 a un pa\u00eds y amas\u00f3 una fortuna de m\u00e1s de 14.000 millones de d\u00f3lares, seg\u00fan la fiscal\u00eda, durante sus dos d\u00e9cadas al frente de un imperio criminal que operaba a sus anchas gracias a un ej\u00e9rcito de sicarios y una extensa n\u00f3mina de agentes de polic\u00eda, mandos militares y pol\u00edticos corruptos. El juicio, tras el que\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/02\/07\/actualidad\/1549578816_993905.html\">el jurado se encuentra estos d\u00edas deliberando<\/a>\u00a0sobre los 10 cargos de que se le acusa al Chapo, ha sido un momento clave en la historia de la lucha contra las drogas. Y ha permitido al Gobierno estadounidense exponer, con todo lujo de detalles, un mundo de cr\u00edmenes, excesos y corrupci\u00f3n, que han ido desentra\u00f1ando a trav\u00e9s de a\u00f1os de investigaci\u00f3n, 300.000 p\u00e1ginas de documentos y miles de conversaciones grabadas.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Pistolas con diamantes incrustados, ametralladoras chapadas en oro, mansiones con tigres, leones y panteras, extravagantes fugas carcelarias, s\u00e1dicas torturas, villanos de tebeo, hero\u00ednas de telenovela y pol\u00edticos con los bolsillos llenos de narcod\u00f3lares. El estrafalario relato de los\u00a0<em>pentitos,<\/em>\u00a0que asombraba a los ne\u00f3fitos, dejaba m\u00e1s indiferentes a los veteranos periodistas mexicanos que llevan a\u00f1os contando estas historias para quien quiera escucharlas. Muchos lo pagaron con su vida. Estos conocedores contemplaban el circo con un la distancia esc\u00e9ptica de quien sabe que, fuera de estas cuatro paredes, lejos de las luces y los taqu\u00edgrafos, sigue el\u00a0<em>business as usual.<\/em>\u00a0Este espect\u00e1culo, sospechan, no hace sino ocultar un reajuste m\u00e1s, en buena medida pactado, de un mundo criminal en constante evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Lo primero que vio el jurado fue un t\u00fanel. Uno de los muchos que hab\u00eda perforado el c\u00e1rtel bajo la frontera entre M\u00e9xico y Estados Unidos, y que deber\u00edan hacer a\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/donald_trump\/a\">Donald Trump<\/a>\u00a0plantearse construir su dichoso muro hacia abajo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Compraban propiedades a uno y otro lado de la frontera y las conectaban bajo tierra. El que vio el jurado es el que iba de una vivienda de Agua Prieta a un almac\u00e9n en Douglas, Arizona. Los ocupantes hab\u00edan recibido el chivatazo y ya no estaban en la casa cuando acudi\u00f3 la polic\u00eda en mayo de 1990. La comida estaba a\u00fan caliente en la mesa.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Los agentes, seg\u00fan explic\u00f3 en el juicio el testigo Carlos Salazar, guardia fronterizo, picaron el suelo con insistencia pero era puro hormig\u00f3n. Ni rastro de t\u00faneles. De pronto, un agente que andaba por el jard\u00edn vio una llave como de riego. Le dio por girarla y se activ\u00f3 un sistema hidr\u00e1ulico que abri\u00f3 una compuerta al t\u00fanel bajo una mesa de billar.<\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\" style=\"color: #444444\">\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Aquellas grutas, y la eficacia de la operaci\u00f3n en su conjunto, le valieron al Chapo el sobrenombre de El R\u00e1pido, explic\u00f3 la fiscal\u00eda. Pronto se gan\u00f3 a los principales narcos colombianos. Les cobraba la mitad del cargamento por llevarlo, atravesando M\u00e9xico, hasta Estados Unidos. El sobreprecio les compensaba. Eran finales de los ochenta. A\u00f1os del\u00a0<em>boom<\/em>\u00a0de la coca\u00edna. Los c\u00e1rteles no daban abasto para satisfacer la demanda estadounidense. \u201cPag\u00e1bamos una cuota m\u00e1s alta porque era el m\u00e1s r\u00e1pido\u201d, resumi\u00f3 Juan Carlos Ram\u00edrez Abade,\u00a0<em>el Chupeta,<\/em>\u00a0narco del c\u00e1rtel colombiano de Norte del Valle.<\/p>\n<section id=\"sumario_3|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/02\/09\/estados_unidos\/1549729283_071651_1549730887_sumario_normal.jpg\" alt=\"El Chapo, tras ser extraditado a Estados Unidos.\" width=\"980\" height=\"533\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">El Chapo, tras ser extraditado a Estados Unidos.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">El Chupeta fue una de las estrellas involuntarias del juicio. Cuando lo arrestaron en 2007 en el gimnasio de su novio culturista en Brasil, se hab\u00eda realizado tantas operaciones de cirug\u00eda est\u00e9tica que el propio Chapo alter\u00f3 su habitual cara de p\u00f3quer al contemplar el plasticoso aspecto de su viejo socio cuando este entr\u00f3 en la sala para testificar contra \u00e9l.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">El Chapo, cont\u00f3 el Chupeta, fue haci\u00e9ndose con el control de todo el territorio a trav\u00e9s de guerras con c\u00e1rteles rivales. En 1993,\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1993\/05\/25\/internacional\/738280810_850215.html\">el asesinato del cardenal Juan Jes\u00fas Posadas<\/a>\u00a0desat\u00f3 una caza del Chapo que concluy\u00f3 con su arresto. Sigui\u00f3 manejando su imperio desde la c\u00e1rcel de Puente Grande, y en 2001 protagoniz\u00f3 la primera de\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2015\/07\/17\/actualidad\/1437105788_516108.html\">sus peliculeras fugas,<\/a>\u00a0supuestamente oculto en un carro de lavander\u00eda, que contribuy\u00f3 a extender la leyenda, al comp\u00e1s de los narcocorridos, de un rey de la droga refugiado en las monta\u00f1as de la Sierra Madre.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Ismael\u00a0<em>el Mayo<\/em>\u00a0Zambada le ayud\u00f3 en la fuga y se convirtieron en socios. Nac\u00eda una alianza que habr\u00eda de marcar su suerte. Su fuga coincidi\u00f3 con una nueva etapa en el mundo del narco, motivada por leyes de extradici\u00f3n aprobadas en Colombia que hac\u00edan que los traficantes pudieran ser juzgados en Estados Unidos. En consecuencia, seg\u00fan la fiscal\u00eda, los colombianos abandonaron sus rutas estadounidenses y el Chapo ocup\u00f3 el vac\u00edo.<\/p>\n<section id=\"sumario_4|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_4\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/02\/09\/estados_unidos\/1549729283_071651_1549731447_sumario_normal.jpg\" alt=\"Emma Coronel, esposa del Chapo, a la salida de los juzgados.\" width=\"980\" height=\"546\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">Emma Coronel, esposa del Chapo, a la salida de los juzgados.<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">JUSTIN LANE<\/span>\u00a0<span class=\"foto-agencia\" style=\"font-style: inherit\">EFE<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">En Estados Unidos contaba con unos distribuidores audaces: los hermanos gemelos Flores, de Chicago. Margarito y Pedro Flores empezaron pronto a conocer el oficio. A los siete a\u00f1os ya ayudaban en el negocio familiar de trapicheo, ejerciendo de int\u00e9rpretes de ingl\u00e9s a espa\u00f1ol para su padre y ayudando en la recepci\u00f3n de cargamentos. Con los a\u00f1os llegaron a ser muy buenos, y el Chapo los fich\u00f3.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Recibir las ingentes cantidades de droga que enviaba el c\u00e1rtel de Sinaloa no estaba exento de desaf\u00edos t\u00e9cnicos, que los Flores resolv\u00edan sobre la marcha. Durante un tiempo la coca era enviada en palets escondidos en camiones cargados de verduras. Deshacerse de las hortalizas lleg\u00f3 a convertirse en un problema endiablado. Hasta el punto de que, al coloc\u00e1rsela a los vendedores a precios de ganga, llegaban a hacer que bajara considerablemente el precio de la verdura en\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/chicago\/a\">Chicago<\/a>. Las amas de casa nunca habr\u00edan sospechado que las fluctuaciones en la cesta de la compra no ten\u00edan su origen en las huertas de California, sino en la selva colombiana.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">M\u00e1s eficaz result\u00f3 esconder la droga en latas de jalape\u00f1os en conserva, t\u00e9cnica con la que el cartel lleg\u00f3 a introducir 30 toneladas de coca al a\u00f1o. El proceso de meter el polvo en las latas de Jalape\u00f1os La Comadre, explic\u00f3 el Gordo al jurado, proporcionaba a los operarios unos colocones considerables, porque \u201ccada vez que presionaban la mercanc\u00eda en las latas, sal\u00eda una nube de coca\u00edna al aire\u201d.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">El Chapo respetaba a los Flores. Y eso que en el primer viaje de Pedro a las monta\u00f1as, al jefe no le gust\u00f3 su indumentaria. Compareci\u00f3 en bermudas vaqueras y lleno de joyas. \u201cCon el dinero que te han costado esas joyas te podr\u00edas haber terminado los pantalones\u201d, le espet\u00f3 el Chapo. En su siguiente visita, cuando ya hab\u00eda m\u00e1s confianza, Flores le regal\u00f3 al jefe una caja de viagra y unos pantalones cortos. El Chapo, dijo Flores, se ech\u00f3 una buena carcajada. Pero ni una sonrisa se le vio mientras escuchaba como su viejo amigo, hoy cooperante de la polic\u00eda, rememoraba la historia ante el jurado.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">La sobredimensi\u00f3n de la operaci\u00f3n del c\u00e1rtel de Sinaloa y la creciente leyenda del Chapo empezaron a preocupar a sus socios colombianos, que le sugirieron que deb\u00eda controlar m\u00e1s sus comunicaciones y extremar la precauci\u00f3n. Le presentaron a otro personaje que habr\u00eda de ser clave en el destino del Chapo: Cristian Rodr\u00edguez, tambi\u00e9n conocido como el Hacker.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Rodr\u00edguez, con apenas 21 a\u00f1os, dise\u00f1\u00f3 para el Chapo un sistema de comunicaciones encriptadas. El Chapo acab\u00f3 obsesionado con \u201csu juguete\u201d, como lo llam\u00f3 Rodr\u00edguez en el juicio, con el que descubri\u00f3 adem\u00e1s que pod\u00eda espiar a sus mujeres y a sus lugartenientes. En una visita al Chapo en su refugio de la monta\u00f1a, Rodr\u00edguez comprendi\u00f3 que no estaba hecho para esto.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Harto de las falsas alarmas, el Chapo hab\u00eda dado la orden de que se le avisara solo cuando las fuerzas del orden estuvieran a pocos minutos de sus dependencias. Por eso en alguna ocasi\u00f3n se vio obligado a salir casi en pelotas. Durante una de las visitas del Hacker a las monta\u00f1as, llegaron los federales y tuvo que echarse al monte con su cliente y un grupo de hombres armados hasta los dientes. Pasaron tres d\u00edas en la monta\u00f1a, durmiendo al raso, bajo el ruido de los helic\u00f3pteros. Rodr\u00edguez asegur\u00f3 que el Chapo mantuvo la calma en todo momento. Cuando la fiscal\u00eda le pregunt\u00f3 c\u00f3mo lo pas\u00f3 \u00e9l, respondi\u00f3 que \u201cmuy mal\u201d.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Rodr\u00edguez nunca volver\u00eda a la monta\u00f1a. Un d\u00eda, un supuesto cliente que dijo ser un mafioso ruso interesado en sus servicios le llam\u00f3 y le cit\u00f3 en un hotel de Manhattan. Result\u00f3 ser el\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/fbi_oficina_federal_investigacion\/a\">FBI<\/a>. Rodr\u00edguez accedi\u00f3 a cooperar y les sirvi\u00f3 en bandeja todas las comunicaciones del Chapo. En solo tres a\u00f1os, el juguete del Chapo se hab\u00eda vuelto en su contra. Las grabaciones acabaron de redondear la causa de la fiscal\u00eda. Permitieron conectar las evidencias f\u00edsicas con los testimonios, y todo ello con el acusado.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Los c\u00e1rteles no son pir\u00e1mides perfectas como las que se ense\u00f1an en las escuelas de negocios, sino complejos enjambres en permanentes conflictos de poder. Un\u00a0<em>Juego de tronos<\/em>\u00a0eterno con alianzas, traiciones, subidas fulminantes y ca\u00eddas en desgracia.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">En el final de la \u00faltima temporada, la progresiva legalizaci\u00f3n del cannabis en Estados Unidos reduc\u00eda las ganancias de la marihuana, y los carteles compensaban las p\u00e9rdidas volviendo al negocio de la hero\u00edna, abandonado desde los a\u00f1os 70, que la epidemia de adicciones a los opi\u00e1ceos legales ha vuelto a resucitar. La nueva temporada, advierten los expertos, est\u00e1 protagonizada por\u00a0<a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2014\/02\/23\/actualidad\/1393181267_282762.html\">Ismael\u00a0<em style=\"font-weight: inherit\">el Mayo<\/em>\u00a0Zambada, que sigue libre.<\/a><\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">El Chapo, explican, era ya superfluo. Supon\u00eda m\u00e1s una carga que un activo para los Zambada. El Mayo ten\u00eda un problema a\u00f1adido: dos de sus hijos estaban bajo custodia de los agentes federales estadounidense. Al tiempo que el Chapo era arrestado, los Zambada cerraban sus tratos con la polic\u00eda para testificar contra \u00e9l, a cambio de posibles reducciones en sus condenas.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Esa fue la estrategia de la defensa del Chapo. El acusado, ven\u00edan a decir, no es m\u00e1s que una cabeza de turco mientras el verdadero capo vuela libre. Si tu cliente es claramente culpable, reza una vieja m\u00e1xima judicial, sienta a otro en el banquillo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Los espect\u00e1culos de sus fugas redoblaron la presi\u00f3n contra las autoridades mexicanas y estrecharon el cerco en torno al Chapo. Tampoco ayudaron sus delirios de grandeza y el creciente gusto que pareci\u00f3 cogerle a los focos: cada vez que un capo ocupa los titulares, es un poco menos capo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-weight: bold;font-style: inherit;color: #000000\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/10\/20\/television\/1508520591_499489.html\">La actriz de telenovelas Kate del Castillo le organiz\u00f3 una entrevista con Sean Penn<\/a>\u00a0para la revista\u00a0<em>Rolling Stone.<\/em>\u00a0Aunque parece evidente que la polic\u00eda ya no necesitaba leerlo en las p\u00e1ginas de la revista para saber d\u00f3nde andaba el Chapo, la versi\u00f3n oficial convierte aquella entrevista en la pista definitiva para atraparlo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"font-style: inherit\">Quiz\u00e1 el momento m\u00e1s humano del Chapo en los tres meses de juicio tuvo lugar cuando entr\u00f3 en la sala el actor Alejandro Edda, que le encarna en la serie de Netflix\u00a0<em>Narcos: M\u00e9xico<\/em>. El acusado le salud\u00f3 con una sonrisa de oreja a oreja. Tuvo algo de pat\u00e9tico su emoci\u00f3n al ver a su \u00e1lter ego en la narcoficci\u00f3n, antes de regresar a la jaula doble donde pasa sus horas en los s\u00f3tanos de los juzgados. Puede que aquello reviviera en \u00e9l la ilusi\u00f3n por contar \u00e9l mismo su historia al mundo. Pero ya era demasiado tarde. Sus compadres la hab\u00edan contado antes.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El juicio al narco mexicano, traicionado por sus socios, ha abierto una ins\u00f3lita ventana al gran negocio global de la droga. El jurado delibera sobre la suerte de un capo al que le hab\u00eda llegado su hora<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23,24],"tags":[],"class_list":["post-480853","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=480853"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480853\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":480855,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480853\/revisions\/480855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=480853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=480853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=480853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}