{"id":480864,"date":"2019-02-11T18:07:52","date_gmt":"2019-02-11T23:07:52","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=480864"},"modified":"2019-02-11T18:07:52","modified_gmt":"2019-02-11T23:07:52","slug":"la-ciudad-de-mexico-a-traves-de-los-ojos-de-una-trabajadora-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/02\/11\/la-ciudad-de-mexico-a-traves-de-los-ojos-de-una-trabajadora-sexual\/","title":{"rendered":"La Ciudad de M\u00e9xico, a trav\u00e9s de los ojos de una trabajadora sexual"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_480865\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1549910356_925911_1549910966_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-480865\" class=\"size-large wp-image-480865\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1549910356_925911_1549910966_noticia_normal_recorte1-560x313.jpg\" alt=\"Una trabajadora sexual en Ciudad de M\u00e9xico. \" width=\"560\" height=\"313\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-480865\" class=\"wp-caption-text\">Una trabajadora sexual en Ciudad de M\u00e9xico.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Nancy lo ha visto todo. A los 13 a\u00f1os dej\u00f3 su casa en\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/monterrey\/a\" target=\"_blank\">Monterrey<\/a>\u00a0como un ni\u00f1o afeminado. A los 18 regres\u00f3 como mujer despu\u00e9s de vivir en las calles y ganarse la vida como\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2016\/12\/12\/mexico\/1481573315_320788.html\" target=\"_blank\">trabajadora sexual<\/a>\u00a0en una de las esquinas de Ciudad de M\u00e9xico. &#8220;Pens\u00e9 que ya estabas muerto&#8221;, le dijo su madre: &#8220;Habr\u00eda sido mejor, prefiero eso a verte as\u00ed vestido&#8221;. A los pocos meses supo que ten\u00eda que irse otra vez. Sin haber terminado la primaria, no tuvo otra opci\u00f3n que regresar a buscarse el pan con el sudor de su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">A los 24 contrajo\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/05\/16\/planeta_futuro\/1526425640_348314.html\" target=\"_blank\">VIH<\/a>. A los 27 estuvo presa por primera vez por golpear a un polic\u00eda. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde perdi\u00f3 un ojo despu\u00e9s de que dos tipos la molieran a golpes con un bate. Estuvo 15 d\u00edas en coma. Ella no pudo defenderse. Estaba hundida en el alcohol y en el\u00a0<em>crack<\/em>. M\u00e1s tarde fue sentenciada a dos a\u00f1os y cuatro meses por otra pelea con un polic\u00eda, pero sali\u00f3 por un programa de libertad anticipada. A los 45 a\u00f1os se contagi\u00f3 de tuberculosis. A los 48 a\u00f1os, lo que gana en\u00a0<em>el tal\u00f3n<\/em>\u00a0ya no le alcanza para nada.<\/p>\n<div id=\"inread1\" style=\"font-style: inherit\">\u00a0<span style=\"color: #444444\">&#8220;Todo lo que me ha pasado me ha fortalecido&#8221;, afirma Nancy, que ha pedido no aparecer con su nombre real. &#8220;Es triste para m\u00ed contar esto&#8221;, dice despu\u00e9s de clavar la mirada en el vac\u00edo. &#8220;Pero es mi vida, es lo que una vive, es la vida real&#8221;, repite. Est\u00e1 tambi\u00e9n la historia de Amanda, que fue raptada y vendida a los 14 a\u00f1os. La historia de Libertad, hija y hermana de padrotes. La historia de X\u00f3chitl, una ind\u00edgena mazateca que fue obligada a casarse antes de su primera menstruaci\u00f3n. La historia de Viridiana, que no sabe c\u00f3mo decirle a su hijo a qu\u00e9 se dedica. La historia de Rub\u00ed, que sue\u00f1a con construir su casa y terminar sus estudios.<\/span><\/div>\n<div style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<p style=\"color: #444444\"><em>Putas, activistas y periodistas<\/em>\u00a0es un libro de trabajadoras sexuales escrito por trabajadoras sexuales. &#8220;La gente cree que somos las sucias, las in\u00fatiles, las apestadas\u2026 las putas&#8221;, comenta M\u00e9rida Ortiz, una de las cinco autoras. Para ellas, publicar es tomar la palabra, alzar la voz, decir &#8220;basta&#8221;. &#8220;Escribir una nota es una oportunidad de defendernos&#8221;, explica en entrevista Sandra Montiel, otra de las participantes.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Los relatos giran alrededor de las preguntas que casi nunca les hacen: su ni\u00f1ez, el machismo que han enfrentado desde casa, el riesgo de las enfermedades sexuales, la violencia de algunos clientes y, sobre todo, las razones por las que decidieron ponerse en una esquina. No hay morbo en la lucha de una madre que tiene que llegar a fin de mes ni en la falta de oportunidades de un transexual confinado a empleos precarios o a vender su cuerpo. Pero s\u00ed en las prostitutas que se embolsan &#8220;miles de pesos&#8221; por noche o en los &#8220;mujercitos&#8221; que aparecen esposados a una patrulla. La publicaci\u00f3n es un grito de hartazgo contra las razias, las humillaciones y las extorsiones policiales, el amarillismo de la prensa y una sociedad que las ha condenado a la clandestinidad, pero que sigue demandando sus servicios. &#8220;Nos sentimos muy orgullosas porque nos dimos cuenta de que podemos crear, de que sabemos escribir&#8221;, se\u00f1ala Ortiz.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El libro\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/ia802907.us.archive.org\/14\/items\/LibroPutas\/libro%20putas.pdf\" target=\"_blank\">es gratuito<\/a>, se present\u00f3 a finales de 2018 y fue la culminaci\u00f3n de un esfuerzo que dur\u00f3 siete a\u00f1os. El proyecto empez\u00f3 por un taller dirigido por la periodista Gloria Mu\u00f1oz Ram\u00edrez, del colectivo Desinform\u00e9monos. Fue coordinado por la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer Elisa Mart\u00ednez, una organizaci\u00f3n que ha luchado durante 29 a\u00f1os por el reconocimiento formal del trabajo sexual no asalariado. El tema a\u00fan divide opiniones entre quienes lo consideran una forma de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2018\/12\/06\/actualidad\/1544132142_883404.html\" target=\"_blank\">opresi\u00f3n a la mujer<\/a>\u00a0y las minor\u00edas sexuales, y quienes ven en la regulaci\u00f3n la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/11\/01\/opinion\/1541092599_253158.html\" target=\"_blank\">\u00fanica forma para acabar con los abusos<\/a>. En M\u00e9xico no existen cifras consolidadas de v\u00edctimas de trata, aunque organizaciones no gubernamentales calculan que alrededor de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.globalslaveryindex.org\/2018\/data\/maps\/#prevalence\" target=\"_blank\">340.000 personas son explotadas laboral o sexualmente<\/a>. Sin mediciones sobre el problema, tampoco existen par\u00e1metros sobre el impacto de las acciones gubernamentales. Y el debate sigue abierto.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">La Brigada Callejera, que defiende el antiabolicionismo, trabaja en 27 Estados de M\u00e9xico y apoy\u00f3 el a\u00f1o pasado con pruebas de VIH, condones, atenci\u00f3n psicol\u00f3gica, asesor\u00eda legal y despensas a unas 75.000 trabajadoras. Tambi\u00e9n tiene\u00a0<em>Noticalle<\/em>, un portal de noticias para sacar a la luz lo que ven y lo que viven a diario. &#8220;El Gobierno nunca ha tenido la capacidad y el inter\u00e9s, hablan de rescates, pero no est\u00e1n salvando a nadie&#8221;, denuncia Elvira Madrid, una de las fundadoras, criticando lo que califica de enfoque punitivo de las autoridades. &#8220;La verdadera prostituci\u00f3n est\u00e1 en la corrupci\u00f3n de los pol\u00edticos&#8221;, apunta Montiel. &#8220;En la doble moral, en la gente que no tiene principios y despu\u00e9s nos critica&#8221;, agrega Ortiz.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">La organizaci\u00f3n ha conseguido un amparo que ha contenido la persecuci\u00f3n de la polic\u00eda y que abre las puertas a 750 trabajadoras credencializadas en la capital a la seguridad social y otras prestaciones laborales. El siguiente paso es organizarse en un\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2018\/09\/21\/actualidad\/1537543646_262587.html\" target=\"_blank\">sindicato<\/a>. Aunque las cosas han mejorado, las historias de abusos y discriminaci\u00f3n siguen vigentes. &#8220;Est\u00e1 de la chingada, pero lo hacemos por amor a la vida&#8221;, dice Madrid, sin tapujos. &#8220;Se castiga casi siempre a las m\u00e1s jodidas, en lugar de eso se deber\u00eda pensar c\u00f3mo mejorar las condiciones de quienes se dedican a esto porque no tienen otra opci\u00f3n y cambiar la hipocres\u00eda de la sociedad&#8221;, remata.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Meses despu\u00e9s de ser entrevistada, un cliente intent\u00f3 asesinar a Nancy de un navajazo en el cuello. Esta vez llevaba cuatro a\u00f1os sobria y pudo defenderse. &#8220;Cre\u00ed que me iba a morir, pero me salv\u00e9&#8221;, dice mientras muestra la cicatriz: &#8220;Aqu\u00ed estoy otra vez, aqu\u00ed estoy contando lo que me pas\u00f3&#8221;. En el fondo de las cinco biograf\u00edas de las autoras y los 16 testimonios compilados en el libro est\u00e1n ind\u00edgenas, migrantes, transexuales, adultas mayores, personas comunes. &#8220;Las mujeres no van a necesitar pararse en una esquina para sentirse identificadas con lo que contamos, con la lucha de cada una para salir adelante&#8221;, asegura Montiel: &#8220;Todos somos seres humanos, todos tenemos una historia&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abusos policiales, violencia machista, doble moral. El libro &#8216;Putas, activistas y periodistas&#8217; ofrece una mirada cruda de la compra y venta de sexo en la capital mexicana<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-480864","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=480864"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":480866,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480864\/revisions\/480866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=480864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=480864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=480864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}