{"id":480958,"date":"2019-02-19T10:58:27","date_gmt":"2019-02-19T15:58:27","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=480958"},"modified":"2019-02-19T11:04:44","modified_gmt":"2019-02-19T16:04:44","slug":"trabajadores-ecuatorianos-explotados-como-hace-200-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/02\/19\/trabajadores-ecuatorianos-explotados-como-hace-200-anos\/","title":{"rendered":"Trabajadores ecuatorianos explotados como hace 200 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_480959\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1550142855_619700_1550144481_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-480959\" class=\"size-large wp-image-480959\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1550142855_619700_1550144481_noticia_normal_recorte1-560x324.jpg\" alt=\"Un joven empleado de Furukawa camina hacia su vivienda en la hacienda Hilda 2. \" width=\"560\" height=\"324\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-480959\" class=\"wp-caption-text\">Un joven empleado de Furukawa camina hacia su vivienda en la hacienda Hilda 2.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">Parece una escena m\u00e1s propia del siglo XIX, pero est\u00e1 ocurriendo en pleno 2019. Adentrarse en las plantaciones de la empresa japonesa\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.furukawaplantaciones.com\/\" target=\"_blank\">Furukawa<\/a>, en la costa ecuatoriana, es como caer en una m\u00e1quina del tiempo. Como si de una novela de Garc\u00eda M\u00e1rquez se tratara, mujeres, hombres y ni\u00f1os viven y trabajan en condiciones inhumanas dentro de las haciendas, dedicadas a la extracci\u00f3n de\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/tesauros.mecd.es\/tesauros\/materias\/1014467\" target=\"_blank\">fibra de abac\u00e1<\/a>. Esta\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.fao.org\/economic\/futurefibres\/fibres\/abaca0\/es\/\" target=\"_blank\">preciada materia<\/a>, tambi\u00e9n conocida como c\u00e1\u00f1amo de Manila y utilizada para fabricar art\u00edculos tan dispares como bolsas de t\u00e9, redes de pesca o piezas de autom\u00f3viles, se exporta a Europa, Norteam\u00e9rica y Asia desde Ecuador. Aun a costa de la explotaci\u00f3n brutal de los trabajadores, en su mayor\u00eda afrodescendientes.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/planeta_futuro\/intext_0__container__\" style=\"font-style: inherit\">Wilfrido Le\u00f3n tiene 53 a\u00f1os y lleva m\u00e1s de media vida trabajando para Furukawa. A pesar de que apenas puede caminar, contin\u00faa extrayendo el abac\u00e1 para dar de comer y pagar la educaci\u00f3n de sus dos hijas. Gana unos 10 d\u00f3lares al d\u00eda a costa de empeorar su salud. Su jornal, como el del resto de empleados, depende de la cantidad de fibra que pueda extraer. Le\u00f3n sufri\u00f3 un accidente en la pierna izquierda en 1986 mientras maniobraba con una m\u00e1quina de la plantaci\u00f3n. Furukawa se desentendi\u00f3 y para cuando pudo reunir el dinero para ir al hospital ya era tarde. Su pierna nunca se san\u00f3: un enorme bulto divide su torcida tibia en dos. Pero la necesidad le oblig\u00f3 a seguir laborando. Hasta que hace dos a\u00f1os la misma m\u00e1quina se trag\u00f3 su pierna derecha, provoc\u00e1ndole una lesi\u00f3n de la que todav\u00eda no ha podido recuperarse.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"inread1\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cLa empresa me dio cinco d\u00f3lares y me dijo que fuera a curarme\u201d, revela con indignaci\u00f3n, en referencia a su m\u00e1s reciente percance. \u201c\u00bfQu\u00e9 voy a hacer yo con cinco d\u00f3lares? Me cuesta harta plata y soy pobre. Mis pap\u00e1s ya murieron. No tengo nada\u201d, lamenta Le\u00f3n, que pag\u00f3 la operaci\u00f3n de su primer accidente gracias a que su familia vendi\u00f3 una vaca y sus antiguos compa\u00f1eros de la liga de f\u00fatbol barrial hicieron una colecta.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Furukawa Plantaciones C. A. del Ecuador, nombre completo de la compa\u00f1\u00eda, no reconoce como sus empleados a Wilfrido ni al resto de trabajadores que extraen el abac\u00e1. No tienen contrato. Ni seguridad social. Ni vacaciones. Ni pagas extraordinarias. Ni reciben una parte de los beneficios anuales de la empresa,<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.derechoecuador.com\/utilidades\" target=\"_blank\">como establece la ley ecuatoriana<\/a>. Por no tener, no tienen ni instrumentos de trabajo: la entidad les cobra por el uso de machetes, guantes o botas, art\u00edculos indispensables para realizar su labor.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">Hacinados y sin servicios b\u00e1sicos<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">Los jornaleros residen en el interior de las plantaciones, en unos campamentos cercados que Furukawa cierra bajo candado por las noches y los fines de semana, limitando su movilidad. Las viviendas que habitan, visiblemente deterioradas, fueron construidas por la compa\u00f1\u00eda hace m\u00e1s de medio siglo. En apenas unos metros cuadrados conviven familias enteras sin acceso a luz el\u00e9ctrica, agua corriente o retretes. Para cocinar y lavarse obtienen el agua de un pozo.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cEl ba\u00f1o es un hueco, solo un hueco, nada m\u00e1s. As\u00ed vivimos aqu\u00ed\u201d, se queja una mujer de avanzada edad que prefiere no revelar su nombre. \u201cEn un cuartito vivo yo, mi marido y dos de mis hijas con sus dos ni\u00f1os. Como siete ah\u00ed\u201d, explica esta abuela que trabaja como tendalera, el \u00faltimo eslab\u00f3n de la faena en la hacienda, que consiste en tender la fibra de abac\u00e1 para que se seque antes de que los camiones de la entidad se la lleven hacia el puerto de Guayaquil, desde donde\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.revistalideres.ec\/lideres\/produccion-santodomingo-abaca-exportaciones.html\" target=\"_blank\">se env\u00eda a pa\u00edses como Espa\u00f1a, Reino Unido o Jap\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Con un patrimonio neto que supera los 15 millones de d\u00f3lares, Furukawa es la principal exportadora de abac\u00e1 en Ecuador, pa\u00eds que a su vez ocupa la<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.eumed.net\/cursecon\/ecolat\/ec\/2016\/abaca.html\" target=\"_blank\">segunda posici\u00f3n mundial<\/a>\u00a0en la producci\u00f3n de esta materia\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.fareasternagriculture.com\/crops\/agriculture\/abaca-the-philippine-fiber\" target=\"_blank\">tras Filipinas<\/a>. Esta corporaci\u00f3n, que posee 23 haciendas en las provincias de Santo Domingo de los Ts\u00e1chilas, Los R\u00edos y Esmeraldas, alcanz\u00f3 en 2017 unos ingresos de 8,4 millones de d\u00f3lares en exportaciones y un beneficio bruto de 1,2 millones. La compa\u00f1\u00eda se ha negado sistem\u00e1ticamente a reconocer los derechos de sus trabajadores, contraviniendo el\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.ilo.org\/dyn\/normlex\/es\/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_ILO_CODE:C110\" target=\"_blank\">Convenio 110<\/a>\u00a0sobre plantaciones de la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.ilo.org\/global\/lang--es\/index.htm\" target=\"_blank\">Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo<\/a>.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cExiste un encubrimiento de la relaci\u00f3n laboral. La empresa alquila la tierra a una persona que se encarga de administrar el campamento y a ella le compra la fibra cada ocho d\u00edas, sin interactuar con el resto del personal\u201d, expone Francisco Hurtado, adjunto de la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.dpe.gob.ec\/\">Defensor\u00eda del Pueblo<\/a>. \u201cDe todas formas, es evidente que existe una relaci\u00f3n laboral directa: para entrar a estos espacios hay una puerta que Furukawa abre y cierra, se lleva la fibra, paga al arrendatario, da dinero para que estos campamentos subsistan\u201d, declara este joven abogado que prepara junto a otras instituciones una acci\u00f3n judicial contra la firma nipona.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Hasta la fecha,\u00a0la entidad no ha accedido a hacer comentarios.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">\u201cTodo lo que ganamos es para comer\u201d<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">Las haciendas de Furukawa est\u00e1n divididas en varias parcelas y cada una de ellas cuenta con un arrendatario diferente. Uno de ellos es \u00c1ngel S\u00e1nchez, encargado del campamento Hilda 1, en el kil\u00f3metro 40 de la carretera que une las ciudades de Santo Domingo y Quevedo. Ataviado con ropa deportiva, chanclas y un machete en su mano derecha, S\u00e1nchez cuenta que empez\u00f3 a faenar a los 10 a\u00f1os, poco despu\u00e9s de que su familia llegara a los terrenos de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cLa mayor\u00eda de los que estamos aqu\u00ed nos hemos criado trabajando\u201d, manifiesta este hombre procedente de la provincia costera de Manab\u00ed que se encarga de pagar a los jornaleros con el dinero que Furukawa le abona por la fibra extra\u00edda semanalmente. A los 13 a\u00f1os, S\u00e1nchez ya operaba la m\u00e1quina, esa misma que destroz\u00f3 las piernas a Wilfrido Le\u00f3n. Se trata de la labor m\u00e1s peligrosa del<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/lahora.com.ec\/noticia\/1101999542\/proceso-para-obtener-la-fibra-de-abac-\" target=\"_blank\">proceso<\/a>\u00a0de extracci\u00f3n del abac\u00e1, compuesto por la tumba de la planta, el deshoje, la separaci\u00f3n de la fibra o\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/pulpspecialties.weebly.com\/tuxying.html\" target=\"_blank\"><em>tucseo<\/em><\/a>, el acarreo en burro, el deshilachado en la m\u00e1quina y el secado.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">S\u00e1nchez, que a lo largo de su vida ha realizado todos los trabajos ligados al abac\u00e1, protesta por el trato que recibe de Furukawa. \u201cSi yo arriendo la tierra, deber\u00eda poder vender la fibra a quien m\u00e1s me convenga o, al menos, la empresa deber\u00eda pagarme un precio justo\u201d, asevera con rostro firme. No obstante, la entidad asi\u00e1tica le retribuye la tonelada de abac\u00e1 con 640 d\u00f3lares y m\u00e1s tarde la vende a sus compradores internacionales por una cantidad promedio de 2.245 (2017), seg\u00fan sus estados financieros archivados en la<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.supercias.gob.ec\/\" target=\"_blank\">Superintendencia de Compa\u00f1\u00edas<\/a>.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cTodo lo que ganamos es para comer, al final del mes no nos queda nada\u201d, afirma Delia S\u00e1nchez, dedicada a tender la fibra junto a sus hijas adolescentes, que le ayudan cuando salen de la escuela. Se alimentan de la comida que compran en una tienda cercana y de la fauna silvestre que cazan sus familiares. \u201cFurukawa solo se acerca aqu\u00ed para llevarse el producto, nunca nos pregunta si necesitamos algo. Aqu\u00ed vivimos como animales, no hay derechos para nosotros\u201d, acusa.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">Los lazos internacionales de Furukawa<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">La firma se estableci\u00f3 en Ecuador en 1963, cuando el empresario japon\u00e9s<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/edgedavao.net\/vantage-points\/2016\/12\/13\/fast-backward-davaos-thrive-ecuador\/\" target=\"_blank\">Yoshizo Furukawa<\/a>\u00a0introdujo en el pa\u00eds sudamericano la semilla de abac\u00e1,<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.britannica.com\/plant\/abaca\" target=\"_blank\">originaria de Filipinas<\/a>. En la actualidad, cuenta con 2.174 hect\u00e1reas dedicadas al cultivo de la fibra y con otras 285 destinadas a palma aceitera. Furukawa Plantaciones C. A. del Ecuador es propiedad de la matriz tokiota FPC Marketing Co. Ltd., una sociedad que ha mantenido\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.jica.go.jp\/philippine\/english\/office\/others\/c8h0vm0000d3hsdw-att\/report_2017.pdf\" target=\"_blank\">proyectos de desarrollo en Filipinas<\/a>junto a la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.jica.go.jp\/spanish\/\" target=\"_blank\">Agencia de Cooperaci\u00f3n Internacional del Jap\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Furukawa\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.veritradecorp.com\/es\/ecuador\/importaciones-y-exportaciones-furukawa-plantaciones-ca-del-ecuador\/ruc-1790013804001\" target=\"_blank\">exporta<\/a>\u00a0una parte de su producci\u00f3n a la Uni\u00f3n Europea. Dos de sus principales compradores en esta regi\u00f3n son la espa\u00f1ola\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.celesa-pulp.com\/\" target=\"_blank\">Celulosa de Levante<\/a>(Celesa) y la brit\u00e1nica Ahlstrom Chirnside, subsidiaria de la transnacional sueca<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.ahlstrom-munksjo.com\/\" target=\"_blank\">Ahlstrom-Munksj\u00f6<\/a>.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El abac\u00e1, considerado como una \u201c<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.fao.org\/economic\/futurefibres\/fibres\/abaca0\/es\/\" target=\"_blank\">fibra del futuro<\/a>\u201d por la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"http:\/\/www.fao.org\/home\/es\/\" target=\"_blank\">FAO<\/a>, se usa mayoritariamente para fabricar papeles especiales. Una de sus primeras aplicaciones fue para elaborar los conocidos\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.jampaper.com\/blog\/why-are-they-called-manila-envelopes\/\" target=\"_blank\">sobres de manila<\/a>. Hoy en d\u00eda, muchas corporaciones importadoras de abac\u00e1 lo utilizan para crear papeles resistentes, como es el caso de Ahlstrom. Parad\u00f3jicamente, esta compa\u00f1\u00eda cuenta con un\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.ahlstrom-munksjo.com\/sustainability\/sustainability-policies--commitments\/\" target=\"_blank\">c\u00f3digo de conducta<\/a>\u00a0destinado a sus proveedores para as\u00ed \u201c<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.ahlstrom-munksjo.com\/sustainability\/people--communities\/\" target=\"_blank\">respetar los m\u00e1s altos est\u00e1ndares de derechos humanos en sus operaciones<\/a>\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Por su parte, la sociedad tarraconense Celesa, autodenominada como \u201c<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.celesa-pulp.com\/who-we-are\/\">l\u00edder mundial en la producci\u00f3n de pulpas especiales<\/a>\u201d, transforma la fibra extra\u00edda en Ecuador en\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.celesa-pulp.com\/products\/celtex-abaca\/\" target=\"_blank\">pulpa<\/a>, una materia que m\u00e1s tarde puede aplicarse para industrias tan dispares como la tabacalera, electr\u00f3nica, cosm\u00e9tica, alimentaria, automotriz o, incluso, para producir billetes como los\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.npb.go.jp\/en\/intro\/tokutyou\/index.html\" target=\"_blank\">yenes japoneses<\/a>.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Las exportaciones de Furukawa a la Uni\u00f3n Europea son especialmente relevantes debido a que en 2016 Ecuador firm\u00f3 un\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/eeas.europa.eu\/sites\/eeas\/files\/cartilla_acuerdo_comercial_ue-ecuador_0.pdf\" target=\"_blank\">acuerdo comercial<\/a>\u00a0con el bloque comunitario. Este tratado incluye en su T\u00edtulo IX un apartado sobre el respeto de los derechos laborales y ambientales. Seg\u00fan David Su\u00e1rez, de la ONG\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/cdesecuador\/\" target=\"_blank\">Centro de Derechos Econ\u00f3micos y Sociales<\/a>\u00a0(CDES), Furukawa est\u00e1 violando este convenio al no reconocer la relaci\u00f3n laboral con su personal y, por tanto, deber\u00eda ser sancionada.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cLa empresa ni siquiera utiliza un mecanismo moderno de tercerizaci\u00f3n, sino una forma precaria de externalizar sus responsabilidades en una pol\u00e9mica figura que es el arrendatario, todo para aumentar sus ganancias\u201d, alega el activista. Adem\u00e1s, \u201cal mantener a los trabajadores encerrados dentro de las haciendas, pr\u00e1cticamente se est\u00e1n remozando formas de trabajo forzoso. Porque el limitar su circulaci\u00f3n, bajo cualquier pretexto, constituye un delito\u201d, sostiene Su\u00e1rez, quien tambi\u00e9n denuncia el trabajo infantil existente en las plantaciones.<\/p>\n<h3 style=\"color: #111111\">\u00bfEsclavitud moderna en Ecuador?<\/h3>\n<p style=\"color: #444444\">Estas circunstancias han llevado a algunos empleados y exempleados de Furukawa a organizarse para luchar contra lo que consideran una situaci\u00f3n de esclavitud moderna. Susana Qui\u00f1\u00f3nez, afrodescendiente que trabaj\u00f3 durante 16 a\u00f1os para la entidad asi\u00e1tica, asegura que Furukawa les hace trabajar \u201ccomo esclavos\u201d. \u201cImag\u00ednese, una persona tiene que entra a las siete de la ma\u00f1ana para sacar un poquito m\u00e1s de plata y sale a las cinco de la tarde, algunos trabajan hasta de noche. Y si no se entrega la producci\u00f3n que ellos quieren, nos acusan de robarles\u201d, reclama esta en\u00e9rgica mujer de 58 a\u00f1os tras asistir a una asamblea de afectados en la comunidad de San Ignacio, muy cerca de las haciendas.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Qui\u00f1\u00f3nez dej\u00f3 de faenar para Furukawa en 2003 y desde entonces ha mantenido una batalla legal para obligar a la compa\u00f1\u00eda a pagarle su liquidaci\u00f3n. Sin embargo, considera que la influencia ejercida por la entidad en las instancias judiciales locales fue suficiente para que esta ganara el litigio. \u201cCuando nosotros reclamamos nuestros derechos, Furukawa nos sac\u00f3 con bombas y polic\u00edas, haciendo disparos para atemorizarnos. Pero como es una empresa tan poderosa en dinero, no pudimos hacer absolutamente nada\u201d, asegura.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Ante esta situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n, los jornaleros claman ahora por el cierre de la corporaci\u00f3n. Exigen que el Gobierno ecuatoriano ponga fin a las actividades de Furukawa y que esta les repare con una indemnizaci\u00f3n por los derechos que les neg\u00f3 durante sus a\u00f1os como empleados.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Recostado sobre un banco frente a la puerta del local donde se celebra la asamblea, Wilfrido Le\u00f3n muestra con indignaci\u00f3n el estado en el que han quedado sus piernas tras los accidentes que sufri\u00f3 mientras operaba la m\u00e1quina de Furukawa. \u201cLa empresa tiene que cerrarse. Ahora siguen sacando el producto, burl\u00e1ndose de nosotros. Queremos que nos den lo que nos pertenece, lo que nos han quitado durante todo este tiempo\u201d, reivindica justo antes de volver a la reuni\u00f3n, donde los trabajadores han decidido continuar con su lucha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los jornaleros de una empresa japonesa que exporta una fibra vegetal a Europa viven hacinados, sin servicios b\u00e1sicos ni derechos laborales<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-480958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=480958"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":480962,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480958\/revisions\/480962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=480958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=480958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=480958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}