{"id":481322,"date":"2019-03-17T18:28:12","date_gmt":"2019-03-17T22:28:12","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=481322"},"modified":"2019-03-17T18:28:12","modified_gmt":"2019-03-17T22:28:12","slug":"el-arduo-camino-para-reducir-la-violencia-urbana-en-latinoamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/03\/17\/el-arduo-camino-para-reducir-la-violencia-urbana-en-latinoamerica\/","title":{"rendered":"El arduo camino para reducir la violencia urbana en Latinoam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"attachment_481323\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/1552703336_769209_1552840374_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-481323\" class=\"size-large wp-image-481323\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/1552703336_769209_1552840374_noticia_normal_recorte1-560x325.jpg\" alt=\"El lugar de un enfrentamiento en Tijuana.\" width=\"560\" height=\"325\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-481323\" class=\"wp-caption-text\">El lugar de un enfrentamiento en Tijuana.<\/p><\/div>\n<p style=\"font-style: inherit\">Latinoam\u00e9rica sigue siendo la regi\u00f3n del mundo con mayores \u00edndices de violencia urbana. Esta semana, el Consejo Ciudadano para la Seguridad P\u00fablica y la Justicia Penal mexicano public\u00f3 su ranking de 2018. Solo tres sudafricanas, cuatro estadounidenses y la capital de Jamaica se meten en un\u00a0<em>top<\/em>\u00a0dominado por Venezuela (6), Brasil (14), y, sobre todo, M\u00e9xico (15): ni m\u00e1s ni menos que cinco de las seis primeras se encuentran en un pa\u00eds que vive hoy atento a las nuevas (y duras) pol\u00edticas de seguridad de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador. En contraste, Centroam\u00e9rica y sobre todo Colombia, hasta hace relativamente poco sin\u00f3nimos de homicidios en la regi\u00f3n, van perdiendo presencia, si bien mantienen vol\u00famenes sin duda preocupantes. En todos los casos, la pregunta es la misma: \u00bfqu\u00e9 falla ahora (o qu\u00e9 falla todav\u00eda)?<\/p>\n<section id=\"sumario_1|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/03\/16\/america\/1552703336_769209_1552703714_sumario_normal.jpg\" alt=\"El arduo camino para reducir la violencia urbana en Latinoam\u00e9rica\" width=\"980\" height=\"857\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">El desmoronamiento venezolano<\/h3>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" style=\"font-style: inherit\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/7811748\/elpais_web\/internacional\/intext_0__container__\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"font-style: inherit\">Si aislamos los diez pa\u00edses m\u00e1s violentos de la regi\u00f3n (donde se ubican, en cualquier caso, la totalidad de estas cuarenta y dos ciudades) y nos centramos en los de mayor envergadura, los niveles venezolanos destacan por encima de todos los dem\u00e1s. Mientras los puntos m\u00e1s negros de Am\u00e9rica Central (El Salvador, Honduras y, en menor medida, Guatemala) han reducido paulatinamente sus tasas, Venezuela se mantiene en vol\u00famenes estratosf\u00e9ricos. El Observatorio Venezolano de la Violencia, organizaci\u00f3n cr\u00edtica con el r\u00e9gimen, estima que uno de cada tres homicidios fueron cometidos por las fuerzas de seguridad (un 50% m\u00e1s que el a\u00f1o anterior). Eso quiere decir que, a\u00fan deduciendo ese ingente volumen de muertes del total, Venezuela seguir\u00eda estando a la cabeza de la regi\u00f3n. En otras palabras: no solo (ni sobre todo) mata la represi\u00f3n.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/03\/16\/america\/1552703336_769209_1552703943_sumario_normal.jpg\" alt=\"El arduo camino para reducir la violencia urbana en Latinoam\u00e9rica\" width=\"980\" height=\"1307\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">Las econom\u00edas ilegales en general, y el narcotr\u00e1fico en particular, constituyen el principal motor de la violencia en Latinoam\u00e9rica. En esto, no solo Venezuela no es una excepci\u00f3n, sino que su territorio se ha ido convirtiendo en tierra f\u00e9rtil para grupos de todo tipo. Un estado descoyuntado con aparatos f\u00e1cilmente corruptibles en busca de financiaci\u00f3n (personal e institucional) constituyen el caldo de cultivo perfecto.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El problema va mucho m\u00e1s all\u00e1 de Caracas, aunque \u00e9sta se mantiene desde hace a\u00f1os en los tres primeros puestos de la clasificaci\u00f3n.\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.crisisgroup.org\/latin-america-caribbean\/andes\/venezuela\/073-gold-and-grief-venezuelas-violent-south\" target=\"_blank\">Un informe publicado por International Crisis Group hace solo dos semanas<\/a>\u00a0expone c\u00f3mo la mitad sur minera del pa\u00eds se ha convertido en un espacio de acci\u00f3n y conflicto sobre el oro en el que participa no solo el Estado venezolano y los mencionados grupos criminales, sino tambi\u00e9n la guerrilla colombiana del ELN. As\u00ed, no es de extra\u00f1ar que urbes de la zona, como Ciudad Bol\u00edvar o Ciudad Guayana, se mantengan en el\u00a0<em>top<\/em>\u00a0diez de homicidios en el mundo entero.<\/p>\n<section id=\"sumario_3|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/03\/16\/america\/1552703336_769209_1552704309_sumario_normal.jpg\" alt=\"El arduo camino para reducir la violencia urbana en Latinoam\u00e9rica\" width=\"980\" height=\"535\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">Pero, m\u00e1s all\u00e1 de niveles absolutos, si hay un pa\u00eds cuya evoluci\u00f3n negativa destaque, es M\u00e9xico. No solo ha batido sus propios r\u00e9cords de homicidios a nivel nacional en 2017 y 2018, superando ya a Brasil y Colombia, sino que ha conseguido copar el r\u00e1nking de las ciudades m\u00e1s violentas del mundo. \u00bfC\u00f3mo ha llegado a este punto?<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">M\u00e9xico se dispara<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">Los datos muestran dos caracter\u00edsticas particulares de los n\u00facleos mexicanos m\u00e1s violentos: por un lado, lo son mucho m\u00e1s que la media federal. Por otro, var\u00edan bastante con el tiempo. A excepci\u00f3n de Acapulco, las entradas y salidas de municipios mexicanos en el ranking son constantes. Los Cabos o La Paz, presentes con niveles muy elevados en 2017, desaparecen al a\u00f1o siguiente. Irapuato es nueva incorporaci\u00f3n. Estos dos puntos son cruciales para comprender el problema del pa\u00eds.<\/p>\n<section id=\"sumario_4|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_4\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/03\/16\/america\/1552703336_769209_1552704405_sumario_normal.jpg\" alt=\"El arduo camino para reducir la violencia urbana en Latinoam\u00e9rica\" width=\"980\" height=\"1211\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u201cHay dos grandes olas de violencia en M\u00e9xico\u201d, explica\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/in\/santiago-rodr%C3%ADguez-58698843\/\" target=\"_blank\">Santiago Rodr\u00edguez<\/a>, asociado en la consultora SIMO. \u201cLa primera, de 2006 a 2011, coincide con la guerra contra las drogas de Felipe Calder\u00f3n y el paulatino desplazamiento del negocio de los c\u00e1rteles colombianos hacia el pa\u00eds\u201d. La segunda comenzar\u00eda en 2014 y alcanzar\u00eda hasta hoy, con un aumento sostenido de los homicidios a nivel federal que esconde tendencias muy cambiantes en las regiones. El motor, afirma Rodr\u00edguez, es el mismo: la creciente demanda de droga al norte de la frontera.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Pero el experto en pol\u00edticas de prevenci\u00f3n de violencia apunta a ciertos aspectos coyunturales decisivos en un proceso de tres fases: primero, el descabezamiento de grupos ilegales significativos que lleva a la dispersi\u00f3n, moviendo los conflictos de manera variable alrededor del territorio y manteni\u00e9ndolos activos en los feudos clave del tr\u00e1fico, siendo Acapulco el caso paradigm\u00e1tico. Segundo, la b\u00fasqueda de nuevos mercados ilegales, entre los que destaca el robo de combustible. As\u00ed, explica Rodr\u00edguez, la presencia de oleoductos ayuda a entender el aumento de violencia en territorios anteriormente pac\u00edficos. Por \u00faltimo, en este entorno fragmentado se est\u00e1 consolidando un nuevo grupo dominante: el Cartel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n. La multiplicaci\u00f3n de la violencia homicida en Tijuana se comprende en no poca medida porque el CJNG se toma esta ubicaci\u00f3n fronteriza clave.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Todo ello se produce en un contexto de corrupci\u00f3n que ofrece obvios espacios de oportunidad a quien as\u00ed los busque. La ruptura de la norma est\u00e1 lo suficientemente extendida como para que el crimen organizado pueda moverse (y el desorganizado, organizarse) a lo largo y ancho del territorio mexicano, conquistando bastiones urbanos que antes parec\u00edan inaccesibles.<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">La oportunidad de Colombia<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">Llegados a este punto, resulta instructivo comparar el caso mexicano con el colombiano. Mientras M\u00e9xico escalaba puestos, Colombia los iba perdiendo. El pa\u00eds andino ten\u00eda cinco municipios en el\u00a0<em>top<\/em>\u00a0cincuenta hace cinco a\u00f1os, uno de ellos (Cali) en el noveno puesto. Hoy solo le quedan dos, y ambos en descenso. Relativo, eso s\u00ed, como sucede en el conjunto del pa\u00eds. La ca\u00edda parece m\u00e1s pronunciada porque los niveles de partida eran algo fuera de toda norma (entre 1986 y 2002, Medell\u00edn tuvo tasas de homicidio n\u00edtidamente superiores a las que tiene hoy Tijuana, la ciudad m\u00e1s violenta del mundo). Se trata en cualquier caso de un descenso, al fin y al cabo.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El proceso de paz con las FARC ha ayudado sin duda a explicar esta ca\u00edda, como apunta \u00c1ngela Olaya, polit\u00f3loga en el\u00a0<em>think tank<\/em>\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/es.insightcrime.org\/\">InSight Crime<\/a>. Pero, a\u00f1ade, tambi\u00e9n hay riesgos: con la desmovilizaci\u00f3n de grupos armados suele producirse un cierto vac\u00edo de poder que se llena con disidencias, o con peleas por el control del territorio. \u201cEl problema es que no hay una r\u00e1pida presencia del Estado ni una estrategia para mitigarlo\u201d. M\u00e1s concretamente, no hay presencia s\u00f3lida de lo que podr\u00edamos denominar estado local: desde polic\u00edas apegadas al terreno hasta oportunidades alternativas para quienes deben escoger si seguir en econom\u00edas ilegales o aprovechar la ventana del posconflicto para incorporarse a la vida civil. Si la oferta de opciones a quienes deben desmovilizarse no es lo suficientemente atractiva ni r\u00e1pida, siempre ganar\u00e1 la supervivencia.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Algo relativamente similar sucede con los j\u00f3venes que se desarrollan en el creciente entorno del microtr\u00e1fico en las ciudades colombianas. \u201cEs un fen\u00f3meno redondo\u201d, explica Olaya. \u201cLo que sobra de la exportaci\u00f3n en puntos de ruta de salida como Cali o Palmira se emplea como pago\u201d a quienes de ella se encargan, con lo que pueden iniciar sus propios mercados locales.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Cali y Palmira (apenas treinta kil\u00f3metros separan a la una de la otra) son de hecho las dos \u00fanicas localidades colombianas que siguen en el ranking. Igual que en M\u00e9xico, la ausencia de un liderazgo definido ayuda a explicar el mantenimiento de las tasas de homicidio. A diferencia de lo que sucede en otras zonas del pa\u00eds que han salido del\u00a0<em>top<\/em>, no existe una negociaci\u00f3n viable entre cabezas criminales que pueda definir una\u00a0<em>pax mafiosa<\/em>. Antes al contrario, la multiplicidad de estructuras fragmentadas y el r\u00e1pido reemplazo de las mismas asegura un entorno de violencia constante. Este proceso centr\u00edfugo ofrece, parad\u00f3jicamente, oportunidades a la administraci\u00f3n para construir estado local, tanto en el \u00e1mbito policial como, especialmente, en el desarrollo de oportunidades alternativas para quienes est\u00e1n listos para el reemplazo.<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">Recetas para construir estado<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">A pesar de las evidentes diferencias circunstanciales, se adivinan ciertos patrones comunes que van m\u00e1s all\u00e1 de la obviedad estructuralmente determinante del narcotr\u00e1fico. Por un lado, parece claro que la ausencia de grupos capaces de monopolizar los mercados ilegales fomenta la aparici\u00f3n de homicidios. Si se piensa, esto es solo una derivada l\u00f3gica de la m\u00e1xima de que si el Estado no tiene el monopolio de la violencia, alguien lo tendr\u00e1. Y si ese alguien no es una entidad \u00fanica o m\u00ednimamente organizada, el conflicto es la situaci\u00f3n natural. Venezuela es hoy el caso paradigm\u00e1tico, igual que lo fue El Salvador u Honduras hace media d\u00e9cada.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Lo interesante es que el caos puede constituir una oportunidad, como parece que podr\u00eda estar sucediendo en Cali-Palmira. Como tambi\u00e9n parece que sucedi\u00f3 en los dos primeros a\u00f1os de Enrique Pe\u00f1a-Nieto: entre 2012 y 2014, M\u00e9xico vivi\u00f3 una significativa reducci\u00f3n de los homicidios. Ambos casos ofrecen respuestas sustancialmente distintas a la pregunta de c\u00f3mo retomar el monopolio de la violencia en las ciudades. La alternativa mexicana parte de la centralizaci\u00f3n del poder. Y, de hecho, la propuesta actual de AMLO es una versi\u00f3n extrema de esta misma soluci\u00f3n: toda la capacidad para el Estado central, constituci\u00f3n de una guardia nacional y un mando \u00fanico, presencia militar en cada calle del pa\u00eds. El riesgo de esta opci\u00f3n es que, si el primer golpe no es lo suficientemente certero, la fragmentaci\u00f3n te devuelve el mismo coste que le trajo al pa\u00eds en su momento. En el proceso, la erosi\u00f3n de las libertades individuales es irremediable: a medida que las fuerzas militares centralizadas se ven m\u00e1s y m\u00e1s lejos del objetivo inicial de recuperaci\u00f3n de control, se ver\u00e1n empujadas a utilizar medios m\u00e1s expeditivos. Algo por lo que ha pasado no solo M\u00e9xico, sino tambi\u00e9n Brasil: el de Bolsonaro, y el anterior.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">La alternativa local, por el contrario, parte del fortalecimiento de las dimensiones intermedias del Estado. Ello otorga finura y legitimidad, evita concentraciones peligrosas de la toma de decisiones, y permite construir alternativas cre\u00edbles para los eslabones m\u00e1s d\u00e9biles de la cadena criminal en las ciudades. Claro, que el problema de fondo no es local: es regional, nacional, supranacional. Es imprescindible, como indica la experta en Colombia de InSight Crime, el dise\u00f1o y la implementaci\u00f3n de estrategias que partan del centro neur\u00e1lgico.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">No parece existir, pues, una receta f\u00e1cil para la consolidaci\u00f3n estatal que permitir\u00eda reducir la violencia urbana del coraz\u00f3n de Latinoam\u00e9rica a vol\u00famenes manejables. Pero al menos este viaje ilustra bien los dos extremos del dilema (control desde arriba, oportunidades desde abajo) en el que cada ciudad y cada pa\u00eds debe ubicarse irremediablemente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"articulo-trust\" style=\"color: #444444\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay receta f\u00e1cil para manejar la violencia, pero podemos entrever los dos extremos del dilema: control desde arriba, oportunidades desde abajo<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-481322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/481322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=481322"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/481322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":481324,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/481322\/revisions\/481324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=481322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=481322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=481322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}