{"id":482760,"date":"2019-07-20T18:38:12","date_gmt":"2019-07-20T22:38:12","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=482760"},"modified":"2019-07-20T18:38:12","modified_gmt":"2019-07-20T22:38:12","slug":"por-que-no-se-reduce-mas-el-hambre-en-latinoamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/07\/20\/por-que-no-se-reduce-mas-el-hambre-en-latinoamerica\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 no se reduce (m\u00e1s) el hambre en Latinoam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"attachment_482761\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/1563557105_470346_1563659162_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-482761\" class=\"size-large wp-image-482761\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/1563557105_470346_1563659162_noticia_normal_recorte1-560x339.jpg\" alt=\"Un agricultor seca cacao en Guatemala. FAO\" width=\"560\" height=\"339\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-482761\" class=\"wp-caption-text\">Un agricultor seca cacao en Guatemala. FAO<\/p><\/div>\n<p style=\"font-style: inherit\">En el mundo de hoy hay menos hambrientos que en el de hace veinte a\u00f1os, pero no que en 2015: desde entonces,\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/07\/15\/planeta_futuro\/1563179033_926942.html\">el porcentaje de personas subalimentadas se ha mantenido en los mismos niveles<\/a>. La regi\u00f3n latinoamericana no es una excepci\u00f3n. Al contrario: al norte del Canal de Panam\u00e1, las tasas apenas han variado. Al sur, incluso se han incrementado ligeramente.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/07\/19\/america\/1563557105_470346_1563557239_sumario_normal.jpg\" alt=\"Por qu\u00e9 no se reduce (m\u00e1s) el hambre en Latinoam\u00e9rica\" width=\"980\" height=\"647\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">Ese 5,5% de personas en carencia en Sudam\u00e9rica representa un 68% del total de hambrientos de la regi\u00f3n, seg\u00fan el informe de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n (FAO) presentado esta semana. En ese mismo documento se plantea la pregunta fundamental: \u00bfpor qu\u00e9 hemos dejado de ganar la batalla contra el hambre?<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">Comidas inciertas<\/h3>\n<section id=\"sumario_2|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/07\/19\/america\/1563557105_470346_1563557284_sumario_normal.jpg\" alt=\"Por qu\u00e9 no se reduce (m\u00e1s) el hambre en Latinoam\u00e9rica\" width=\"980\" height=\"872\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">La inseguridad alimentaria es en cierta forma el lugar en el que empieza el hambre. En su versi\u00f3n moderada, las personas se enfrentan a incertidumbres y a la necesidad de elegir en lo que a comer respecta. Si es severa, la comida comienza a no estar disponible por \u00e9pocas.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">As\u00ed, no es de extra\u00f1ar que este nuevo indicador de la FAO presente una evoluci\u00f3n igualmente negativa en el \u00faltimo lustro, con una cierta mejora en 2018 que tendremos que esperar al a\u00f1o siguiente para confirmar. En cualquier caso, 2018 termin\u00f3 con diez millones de personas m\u00e1s expuestas a estas inseguridades que en 2014<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Cuando se trata de identificar culpables del hambre, el primer sospechoso suele ser el conflicto. Este factor es el que queda, de hecho, detr\u00e1s de buena parte de los aumentos en la subalimentaci\u00f3n del \u00c1frica Subsahariana y de Asia Occidental. Pero Latinoam\u00e9rica est\u00e1 en estos d\u00edas relativamente libre de guerras a gran escala. La violencia es un problema de primer orden aqu\u00ed, s\u00ed, y sigue entrometi\u00e9ndose en la cadena de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de alimentos en muchos puntos del continente. Sin embargo, no son los pa\u00edses m\u00e1s violentos aquellos en los que m\u00e1s creci\u00f3 el hambre en los \u00faltimos catorce a\u00f1os. Con una excepci\u00f3n: Venezuela.<\/p>\n<section id=\"sumario_3|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/07\/19\/america\/1563557105_470346_1563557330_sumario_normal.jpg\" alt=\"Por qu\u00e9 no se reduce (m\u00e1s) el hambre en Latinoam\u00e9rica\" width=\"980\" height=\"1034\" \/><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">Sus acompa\u00f1antes en el aumento absoluto de la subalimentaci\u00f3n, sin embargo, no se caracterizan por incrementos significativos en los niveles de conflicto. Guatemala, por ejemplo, es un estado considerablemente m\u00e1s pac\u00edfico hoy que en la d\u00e9cada pasada. Argentina mantiene tasas comparativamente bajas para la regi\u00f3n. No: las respuestas se esconden en otros lugares. Y la consideraci\u00f3n separada de Argentina, Venezuela y Guatemala ayudar\u00e1 a dilucidar al menos tres de ellas: las crisis econ\u00f3micas, la disfucionalidad corrupta del estado, y el mayor reto a largo plazo, los efectos del cambio clim\u00e1tico sobre la producci\u00f3n de alimentos en regiones particularmente expuestas.<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">Venezuela: inflaci\u00f3n y corrupci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">Comencemos por el caso m\u00e1s grave. En 2018 en torno a 6.800.000 venezolanos estaban subalimentados. Uno de cada cinco. Hace una d\u00e9cada era menos de la mitad. Afirmar que la culpa de estas cifras es de la desastrosa gesti\u00f3n estatal no resulta muy informativo, aunque sea cierto. Investigar qu\u00e9 hay dentro de esta afirmaci\u00f3n puede ayudar a que no se repitan situaciones similares.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El r\u00e9gimen chavista apost\u00f3 el futuro de un pa\u00eds entero a una sola carta: la del petr\u00f3leo. Eso, entre otras cosas, quer\u00eda decir que Venezuela ten\u00eda que importar casi todo lo dem\u00e1s. Esto, que no es malo por s\u00ed mismo, se vuelve peligroso cuando todo el dinero de que dispones para pagarlo viene de una sola exportaci\u00f3n. Cuando el precio de \u00e9sta se hunde, puedes comprar mucho menos de cualquier cosa. Tambi\u00e9n comida. Es probable, adem\u00e1s, que tu divisa acabe resinti\u00e9ndose en el proceso. Sobre todo si tienes el Banco Central (y su m\u00e1quina de imprimir bol\u00edvares) en manos del gobierno no sujeto a controles.Todo lo anterior ya reduce considerablemente tu capacidad de mantener un flujo razonable de bienes b\u00e1sicos mientras la inflaci\u00f3n desbocada empobrece a la pr\u00e1ctica totalidad de tu poblaci\u00f3n. Pero si adem\u00e1s ese mismo gobierno ilimitado acaba por tener un cuasi-monopolio en la distribuci\u00f3n formal de alimentos, la receta para el desastre es completa.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El 63% de la poblaci\u00f3n venezolana es beneficiaria de alg\u00fan tipo de &#8220;misi\u00f3n social&#8221;. M\u00e1s de diecis\u00e9is millones de personas lo son de los Comit\u00e9s Locales de Abastecimiento y Producci\u00f3n (CLAP), con presencia en en nueve de cada diez hogares. Esencialmente, la supervivencia del pa\u00eds depende de las cajas CLAP contenedoras de insumos b\u00e1sicos. Las mismas que, en\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/armando.info\/Reportajes\/Resume\/2502\">investigaciones del medio independiente Armando.info<\/a>, se han revelado como fuentes de riqueza para individuos cuyo valor comercial empieza y acaba en las conexiones que poseen dentro del r\u00e9gimen. Esta misma semana\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/07\/18\/america\/1563464146_218094.html?rel=lom\">la Unidad de Inteligencia Financiera de M\u00e9xico congelaba las cuentas<\/a>\u00a0de varios proveedores de alimentos del gobierno venezolano acusados de blanquear unos 150 millones de d\u00f3lares a trav\u00e9s de la venta de productos sobre-preciados. Mientras, la ciudadan\u00eda sigue, literalmente, perdiendo kilos de peso a la sombra de la pobreza y la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">Argentina: la econom\u00eda no remonta<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">Ni que decir tiene que los indicadores argentinos son mucho menos alarmantes. Pero todo depende del punto de comparaci\u00f3n: si en lugar de con el mayor desastre humanitario en la historia reciente de Latinoam\u00e9rica lo comparamos con el potencial del pa\u00eds (como sus propios habitantes suelen hacer), resulta descorazonador que una de las naciones m\u00e1s ricas del Hemisferio Sur est\u00e9 creando pobreza en lugar de destruirla.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">La inflaci\u00f3n carga de nuevo con buena parte de la culpa. El gobierno de Mauricio Macri no logr\u00f3 embridar la crisis de deuda ni la subsiguiente escalada de precios en la que meti\u00f3 al pa\u00eds su antecesora, y ahora candidata a la vicepresidencia, Cristina Fern\u00e1ndez. Acanz\u00f3 el 55&#8217;8% interanual en junio de 2019: los precios suben mes a mes en el pa\u00eds lo mismo que en Chile lo hacen a\u00f1o a a\u00f1o. Como resultado, las tasas de pobreza han dibujado una especie de U en la \u00faltima d\u00e9cada y media, descendiendo a un 16% de los hogares bajo el umbral en 2011 y remontando hasta casi el 26% el a\u00f1o pasado. La mordida de la desnutrici\u00f3n y la inseguridad alimentaria ha ido, sencillamente, en paralelo a un ciclo econ\u00f3mico que nunca lleg\u00f3 a arreglarse. Al final, 2018 se cerr\u00f3 con 2.100.000 argentinos en situaci\u00f3n de subalimentaci\u00f3n mientras sus vecinos Chile o Uruguay reduc\u00edan sus cifras.<\/p>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">Guatemala: reto clim\u00e1tico, reto mayor<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">Una parte importante del sur de Guatemala (y, en realidad, en torno al 90% de la poblaci\u00f3n de Centroam\u00e9rica) cae dentro del conocido como Corredor Seco. En \u00e9l, las sequ\u00edas c\u00edclicas son particularmente intensas. \u00daltimamente se encadenan con mayor frecuencia, adem\u00e1s. Es probablemente debido a ello que el a\u00f1o pasado la Red de Sistemas de Alerta Temprana de Hambruna (FEWS NET por sus siglas en ingl\u00e9s) detect\u00f3 que el segmento m\u00e1s pobre de hogares del Corredor Seco se encomend\u00f3 a los mercados para conseguir sus alimentos antes de lo usual. Se estim\u00f3 que cuatro de cada cinco hogares en la zona tuvo que vender ganado o instrumentos de trabajo en el campo precisamente para efectuar estas compras.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Los efectos clim\u00e1ticos en zonas particularmente sensibles, como el sur de Guatemala, rompen equilibrios econ\u00f3micos y de provisi\u00f3n de alimentos que ya de por s\u00ed eran bastante delicados. La presi\u00f3n de resolver el problema de la desnutrici\u00f3n se desplaza posteriormente a otras \u00e1reas del mundo. Lo hace literalmente, de la mano de los &#8216;migrantes clim\u00e1ticos&#8217; que se ven obligados a dejar las \u00e1reas sensibles en busca de opciones de vida m\u00e1s viables.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">La emigraci\u00f3n por clima no est\u00e1 sola en este reparto. Los millones de personas que ya han abandonado Venezuela, la inestabilidad pol\u00edtica que el mal gobierno del pa\u00eds ha provocado en la regi\u00f3n, o el incremento en las dificultades para los acreedores a la hora de afrontar la crisis argentina de manera que la salida sea socialmente justa son otros mecanismos a trav\u00e9s de los cuales se distribuye internacionalmente el coste de la desnutrici\u00f3n. No hay manera de librarse: sus causas y consecuencias est\u00e1n lo suficientemente imbricadas en el tejido global como para que los estados, incluso aquellos que han seguido mejorando y cuya\u00a0poblaci\u00f3n nativa se encuentra relativamente a salvo, tengan que asumir que no se trata de si escogen pagar o no el precio del hambre, sino de c\u00f3mo desean pagarlo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"articulo-trust\" style=\"color: #444444\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Venezuela, Argentina o Guatemala presentan las nuevas caras de la desnutrici\u00f3n y la inseguridad alimentaria en Latinoam\u00e9rica<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-482760","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=482760"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":482762,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482760\/revisions\/482762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=482760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=482760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=482760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}