{"id":483323,"date":"2019-09-15T19:22:53","date_gmt":"2019-09-15T23:22:53","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=483323"},"modified":"2019-09-15T19:22:53","modified_gmt":"2019-09-15T23:22:53","slug":"nada-cambia-en-la-fabrica-de-esclavos-de-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/09\/15\/nada-cambia-en-la-fabrica-de-esclavos-de-ecuador\/","title":{"rendered":"Nada cambia en la f\u00e1brica de esclavos de Ecuador"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_483324\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/1550142855_619700_1550144481_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-483324\" class=\"size-large wp-image-483324\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/1550142855_619700_1550144481_noticia_normal_recorte1-560x324.jpg\" alt=\"Un joven empleado de Furukawa camina hacia su vivienda en la hacienda Hilda 2.\" width=\"560\" height=\"324\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-483324\" class=\"wp-caption-text\">Un joven empleado de Furukawa camina hacia su vivienda en la hacienda Hilda 2.<\/p><\/div>\n<p style=\"color: #444444\">El radar de la Defensor\u00eda del Pueblo detect\u00f3 hace casi un a\u00f1o un caso de esclavitud moderna en Ecuador, en una hacienda de cultivo y extracci\u00f3n de fibra de abac\u00e1. Las penurias de los agricultores de Fukurawa, que trabajan la tierra por una remuneraci\u00f3n m\u00ednima y viven en condiciones infrahumanas dentro de la plantaci\u00f3n trascendi\u00f3 a las autoridades. La Defensor\u00eda del Pueblo inst\u00f3, entonces, a 10 carteras de Estado a atender a los ciudadanos explotados, a sancionar y atajar el abuso de la empresa y a garantizar el acceso a servicios b\u00e1sicos de los 200 agricultores.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u201cNo existen para el Estado\u201d, reprocha Patricia Carri\u00f3n, abogada de la Comisi\u00f3n Ecum\u00e9nica de Derechos Humanos. No se ha realizado un censo de cu\u00e1ntos afectados hay. De ah\u00ed parte el descontrol. \u201cEn realidad no se ha solucionado nada. Al contrario, ha habido una complicidad del Estado para dar por terminado el caso\u201d, denuncia.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">A la espera de un segundo informe de seguimiento, el 5 de abril quedaba plasmado en un extenso documento que la Defensor\u00eda del Pueblo hab\u00eda recetado recomendaciones a los ministerios de Trabajo, Agricultura, Salud, Educaci\u00f3n, Inclusi\u00f3n Social, Secretar\u00eda de la Pol\u00edtica y a la Fiscal\u00eda, Superintendencia de Compa\u00f1\u00edas, Servicios de Rentas Internas y Registro Civil. El nivel de implicaci\u00f3n fue tan escaso que invoc\u00f3 el art\u00edculo 11.9 de la Constituci\u00f3n ecuatoriana, que habla de la responsabilidad del Estado por la falta o deficiente ejecuci\u00f3n de funciones. La Defensor\u00eda concluy\u00f3 que las instituciones p\u00fablicas \u201cson responsables por las vulneraciones a derechos humanos que sigan ocurriendo en las haciendas de la empresa Furukawa\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Hubo dos intentos de negociaci\u00f3n desde febrero. Primero con mediaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Pol\u00edtica y, despu\u00e9s, del ministerio de Trabajo. Fueron \u201cfallidos\u201d. A juicio de la abogada, se trat\u00f3 de meros gestos para acabar con el problema y no para aliviar la situaci\u00f3n de los afectados. \u201cLa Secretar\u00eda de Pol\u00edtica llam\u00f3 a la empresa y a los trabajadores y les sent\u00f3 en una mesa para que la compa\u00f1\u00eda ofreciera compensaciones y el caso se cerrase. Sin que presentasen ninguna acci\u00f3n legal. No se lleg\u00f3 a un acuerdo. Primero, ofrecieron dinero y luego, tierras\u201d. Pero, dice la defensora, ninguna de las ofertas cumpl\u00eda con las pretensiones de los afectados.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">En una segunda cita, las reuniones se convocaron con cada trabajador uno por uno. \u201cOfrecieron compensaciones, una figura que no est\u00e1 contemplada en el C\u00f3digo Laboral, y las calcularon al ojo, sin ning\u00fan tipo de tabla o claridad\u201d. Tampoco cuaj\u00f3. Es lo que detalla la abogada de los trabajadores. Pero el presidente de Furukawa, Hugo Chalem, habla por primera vez sobre el caso para EL PA\u00cdS y matiza esa percepci\u00f3n de fracaso. Seg\u00fan su relato, s\u00ed se alcanz\u00f3 un acuerdo con la mayor\u00eda de los trabajadores. Asegura Chalem que solo un grupo se qued\u00f3 al margen y que no son siquiera trabajadores, sino invasores de esas tierras con antecedentes delictivos.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">El presidente de Furukawa reprocha que se haya armado \u201cuna pel\u00edcula de terror\u201d del asunto y cree que hay un \u201ccomplot\u201d detr\u00e1s de todo. Punto por punto, desmiente las acusaciones de explotaci\u00f3n, con un argumento de base: las penurias de los explotados no son achacables a la compa\u00f1\u00eda, pues Furukawa arrendaba sus tierras desde 2010 y esos arrendatarios son los que abusaban de sus colaboradores. \u201cEs un contrato de arrendamiento de predios r\u00fasticos, algo que permite la ley. Nosotros alquilamos la plantaci\u00f3n y ellos nos venden la producci\u00f3n\u201d, explica. As\u00ed funcionaba la hacienda de 2.000 hect\u00e1reas, desde que Ecuador prohibi\u00f3 la terciarizaci\u00f3n de trabajadores.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Sin embargo, Chalem no niega que los afectados hayan estado trabajando por sueldos irrisorios o que hayan pernoctado en campamentos sin servicios b\u00e1sicos. Pero desplaza la responsabilidad a los arrendatarios de las tierras: \u201cNosotros pag\u00e1bamos cada tonelada de fibra por unos 1.500 d\u00f3lares y cada hect\u00e1rea puede producir dos toneladas de fibra al a\u00f1o. Pod\u00edamos llegar a entregar casi 250.000 d\u00f3lares a cada arrendatario\u201d, aduce, acusando a estos responsables de quedarse con la mayor parte del pago en lugar de repartirlo con quienes trabajaban las tierras. Adem\u00e1s, defiende que construyeron viviendas con todas las \u201ccomodidades de ley\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u2014Si conoc\u00edan el abuso laboral y que hab\u00eda agricultores viviendo en barracas, \u00bfpor qu\u00e9 no intervinieron?<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">\u2014Porque no pod\u00edamos entrar a las tierras. Estaban alquiladas con un contrato ante notario\u2014, responde el directivo.<\/p>\n<p style=\"color: #444444\">Coincidiendo con la primera inspecci\u00f3n de la Defensor\u00eda del Pueblo en octubre pasado, Furukawa tom\u00f3 la decisi\u00f3n de liquidar esos alquileres y cambiar la modalidad de trabajo. Si antes hab\u00eda 18 arrendatarios y unos 12 empleados por cada uno, ahora la compa\u00f1\u00eda tiene 270 trabajadores en campo. Le sal\u00eda m\u00e1s rentable y productivo meter en plantilla a los coordinadores y a los agricultores que alquilar sus tierras. Ese cambio, asegura Chalem, es lo que motiv\u00f3 la protesta: \u201cComo iban a perder todos sus privilegios, los arrendatarios montaron esta pel\u00edcula de terror\u201d. Tras dos meses de suspensi\u00f3n de actividad, Furukawa recibi\u00f3 el permiso de reapertura. El caso sigue abierto en la Defensor\u00eda, a falta de un informe final, y, entre tanto, un juez ha otorgado medidas de protecci\u00f3n a 103 trabajadores para impedir que sean perseguidos o intimidados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pese a las inspecciones del Gobierno, los trabajadores de la plantaci\u00f3n de Furukawa contin\u00faan hacinados en barracas, sin ba\u00f1o, luz ni agua. La empresa achaca las denuncias a un &#8220;complot&#8221;<\/p>\n","protected":false},"author":5842,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-483323","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/483323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5842"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=483323"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/483323\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":483325,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/483323\/revisions\/483325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=483323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=483323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=483323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}