{"id":483991,"date":"2019-11-04T17:55:13","date_gmt":"2019-11-04T22:55:13","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=483991"},"modified":"2019-11-04T17:55:13","modified_gmt":"2019-11-04T22:55:13","slug":"el-hambre-que-cien-anos-dura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/11\/04\/el-hambre-que-cien-anos-dura\/","title":{"rendered":"El hambre que cien a\u00f1os dura"},"content":{"rendered":"<div class=\"articulo__apertura\" style=\"color: #444444\">\n<div class=\"articulo-apertura \" style=\"font-style: inherit\">\n<div id=\"articulo-introduccion\" class=\"articulo-introduccion\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\">\n<div id=\"attachment_483992\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/1572363354_802645_1572375232_noticia_normal_recorte1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-483992\" class=\"size-large wp-image-483992\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/1572363354_802645_1572375232_noticia_normal_recorte1-560x373.jpg\" alt=\"El 46,5% de los ni\u00f1os de Guatemala sufre desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica. ALEJANDRA AGUDO\" width=\"560\" height=\"373\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-483992\" class=\"wp-caption-text\">El 46,5% de los ni\u00f1os de Guatemala sufre desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica. ALEJANDRA AGUDO<\/p><\/div>\n<p style=\"font-style: inherit\">Dice un refr\u00e1n que no hay mal que cien a\u00f1os dure, pero el hambre en Guatemala va camino de prolongarse un siglo. La escasez de alimentos, exacerbada por el cambio clim\u00e1tico, provoca que los agricultores de subsistencia y las familias m\u00e1s vulnerables no tengan qu\u00e9 comer. Y la situaci\u00f3n no tiene pinta de mejorar.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\"><span style=\"font-style: inherit;color: #444444\">&#8220;Cuando muere un miembro de la comunidad por falta de alimentos y medicinas, ayudamos a la familia a encontrar una\u00a0<\/span><em style=\"color: #444444\">cajita<\/em><span style=\"font-style: inherit;color: #444444\">\u00a0para el cementerio&#8221;. En tres meses, en el Sector Cinco de Matasanos, donde hay 75 viviendas, han enterrado a siete de sus vecinos, de ellos una ni\u00f1a de un a\u00f1o y un cr\u00edo de ocho. Como dice Marta Alicia Suchile Ram\u00edrez, l\u00edder comunitaria, no ten\u00edan qu\u00e9 comer. Tampoco recursos para comprar medicamentos para la neumon\u00eda o la diarrea. Mucho menos para un ata\u00fad.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"articulo_contenedor\" class=\"articulo__contenedor\" style=\"color: #444444\">\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\" style=\"font-style: inherit\">\n<p style=\"font-style: inherit\"><span style=\"font-style: inherit\">La desnutrici\u00f3n aguda \u2014bajo peso para la talla\u2014 que pone en riesgo la vida de los m\u00e1s vulnerables, sobre todo los ni\u00f1os,\u00a0<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/reliefweb.int\/sites\/reliefweb.int\/files\/resources\/Plan_Respuesta_Recuperaci%C3%B3n_Resiliencia_DA_INSAN_Alta_Verapaz_2019.pdf\" target=\"_blank\">se ha disparado en el Corredor Seco de Guatemala<\/a><span style=\"font-style: inherit\">\u00a0a la par que la recurrente sequ\u00eda destruye las cosechas a\u00f1o s\u00ed y al siguiente tambi\u00e9n. As\u00ed desde 2012. No hay cuerpo que lo aguante. &#8220;Son agricultores de infrasubsistencia. Trabajan o cultivan y no les alcanza para sobrevivir&#8221;, resume V\u00edctor Sosa, coordinador de proyectos de ayuda humanitaria de Asedechi, la Asociaci\u00f3n de Servicios y Desarrollo Socioecon\u00f3mico de Chiquimula, departamento al Este del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El verde de la abundante vegetaci\u00f3n que se ve desde la vivienda de Joana Hern\u00e1ndez Ram\u00edrez, en la loma de un monte y a la que se llega por un camino empinado y por tramos peligroso, enga\u00f1a. No ha llovido durante meses, justo en los que el ma\u00edz que su marido cultiva en sus tres tareas (cada una de poco m\u00e1s de 20 metros cuadrados) ten\u00eda que crecer. \u201cY solo eso nos dio\u201d, se\u00f1ala un saco con mazorcas con las que la familia se alimentar\u00e1 apenas 15 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Esta joven de 23 a\u00f1os, madre de tres hijos, ya sabe lo que es pasar hambre. El pasado abril,\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/asedechi.org\/\" target=\"_blank\">Asedechi<\/a>\u00a0llev\u00f3 a cabo una sesi\u00f3n de monitoreo del estado nutricional de los ni\u00f1os, mujeres embarazadas y lactantes en su aldea, Quebradaseca. Su peque\u00f1o de ocho meses ten\u00eda desnutrici\u00f3n aguda moderada que se pudo tratar con medicamentos. Pero el mediano, de dos a\u00f1os, requer\u00eda atenci\u00f3n especial por su estado grave, lo que significa riesgo de muerte. &#8220;Tuve que estar 15 d\u00edas con \u00e9l en el centro de recuperaci\u00f3n. Estaba desconsolada porque cre\u00eda que no se iba a recuperar&#8221;, relata afligida en su casa de paja, sobre su cama de ca\u00f1as, sin electricidad, ni cocina o ba\u00f1o. &#8220;Necesitamos ayuda para irnos de este pa\u00eds pobre&#8221;.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u2014 \u00bfAd\u00f3nde?<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">\u2014 Donde haya dinero.<\/p>\n<section id=\"sumario_6|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_6\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><a class=\"enlace\" style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/10\/29\/album\/1572353214_892610.html\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/29\/planeta_futuro\/1572363354_802645_1572736100_sumario_normal.jpg\" alt=\"FOTOGALER\u00cdA | Joana Hern\u00e1ndez Ram\u00edrez est\u00e1 preocupada porque la tierra que cultiva el marido apenas ha dado un saco de ma\u00edz, alimento para 15 d\u00edas.\" width=\"980\" height=\"653\" \/><span class=\"boton_fotogaleria\">ver fotogaler\u00eda<\/span><\/a><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">FOTOGALER\u00cdA | Joana Hern\u00e1ndez Ram\u00edrez est\u00e1 preocupada porque la tierra que cultiva el marido apenas ha dado un saco de ma\u00edz, alimento para 15 d\u00edas.<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">A. AGUDO<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">Durante tres meses, Hern\u00e1ndez fue una de las beneficiarias de la ayuda que destin\u00f3 Asedechi con fondos de Oxfam para atender la crisis alimentaria que amenaza la vida de los habitantes de Chiquimula. Recibi\u00f3 harina fortificada y transferencias monetarias \u2014119 quetzales (34 euros) mensuales por miembro\u2014 para adquirir comida. &#8220;Ma\u00edz, arroz, leche, papa&#8221;, detalla. Con ello, se fortalecieron y evitaron la reca\u00edda. Pero teme que ahora, sin apoyo ni cosecha, sin lluvia y con un grifo reci\u00e9n instalado, pero que no da una gota de agua, sus ni\u00f1os vuelvan a padecer desnutrici\u00f3n. Sin posibilidad real de emigrar, como tantos miles de guatemaltecos han hecho en busca de un destino mejor, su \u00fanica esperanza es que su marido encuentre trabajo de jornalero, por el que le pagar\u00edan 25 quetzales (2,90 euros) por jornada. En una familia de cuatro miembros, ese ingreso seguir\u00eda sin embargo muy por debajo del umbral de la pobreza extrema (1,90 d\u00f3lares al d\u00eda por persona).<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\"><span style=\"font-style: inherit\">La de Hern\u00e1ndez no es una historia poco com\u00fan en Guatemala, donde el 23,4% de la poblaci\u00f3n era extremadamente pobre en 2014, no alcanzaban a pagar una canasta b\u00e1sica de alimentos para cubrir un m\u00ednimo de calor\u00edas, seg\u00fan los\u00a0<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.ine.gob.gt\/ine\/pobreza-menu\/\" target=\"_blank\">\u00faltimos datos disponibles<\/a><span style=\"font-style: inherit\">\u00a0del Instituto Nacional de Estad\u00edstica.\u00a0<\/span><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.bancomundial.org\/es\/country\/guatemala\/overview\" target=\"_blank\">Un 8,7% no ingresaba m\u00e1s de 1,90 d\u00f3lares<\/a><span style=\"font-style: inherit\">, en t\u00e9rminos del Banco Mundial. N\u00fameros en ambos casos peores que los del a\u00f1o 2000, pese a que este es un pa\u00eds de renta media con un crecimiento anual del PIB del 3%. La desigualdad aumenta y las poblaciones rurales e ind\u00edgenas son las paganas.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Solo en los departamentos de Chiquimula y Baja Verapaz, las organizaciones Asedechi, Oxfam y Coraz\u00f3n de Ma\u00edz, encontraron que un 2,5% de los menores de cinco ten\u00edan desnutrici\u00f3n aguda en 2016, una tasa tres veces m\u00e1s alta que la media nacional. Los proyectos de asistencia humanitaria implementados hasta 2019 han conseguido resultados positivos, pues la incidencia de este mal se redujo a un 1,1%, seg\u00fan su estudio. A pesar de que las p\u00e9rdidas agr\u00edcolas han ido a peor: en 2018, la sequ\u00eda y las lluvias torrenciales destruyeron entre el 70 y el 80% de las cosechas.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Pese al \u00e9xito de este tipo de intervenciones, todav\u00eda &#8220;al menos 33.312 ni\u00f1os requieren tratamiento o protecci\u00f3n urgente frente al hambre estacional y la desnutrici\u00f3n aguda&#8221; en los 81 municipios del Corredor Seco guatemalteco, advierte el informe\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/reliefweb.int\/report\/guatemala\/las-intermitencias-del-hambre-tendencias-de-la-desnutrici-n-cr-nica-y-aguda-en-el\" target=\"_blank\"><em>Las intermitencias del hambre<\/em><\/a>\u00a0(2019) de Oxfam Guatemela. Una evaluaci\u00f3n del Gobierno, el PMA y Unicef en 2018 identific\u00f3 que tres millones de personas \u2014el 19% de la poblaci\u00f3n de Guatemala\u2014 sufren inseguridad alimentaria en el pa\u00eds, de las que m\u00e1s de medio mill\u00f3n necesita asistencia. &#8220;El cambio clim\u00e1tico nos est\u00e1 tirando a la cara lo que no se resolvi\u00f3. Cada vez es peor y hay ausencia estatal; no se invierte en resolver esta crisis&#8221;, se queja Iv\u00e1n Aguilar, responsable de emergencias humanitarias de Oxfam.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|video\" class=\"sumario_video centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div id=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div id=\"videonoticia\" class=\"media\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto  media\" style=\"font-style: inherit\">\n<div id=\"multimediaPlayer_874284650\" style=\"font-style: inherit\">\n<div style=\"font-style: inherit\"><a class=\"posicionador\" style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep02.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/29\/planeta_futuro\/1572363354_802645_1572875713_sumario_fotograma.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"358\" \/><\/a><\/div>\n<\/div><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">Josefa vive en El Naranjo, una comunidad rural en el Corredor Seco de Guatemala. Afectada por la sequ\u00eda, enfrenta problemas para garantizar la alimentaci\u00f3n de su familia. Uno de sus hijos sufri\u00f3 desnutrici\u00f3n aguda y durante un tiempo recibi\u00f3 ayuda de Oxfam. Esta es su historia<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">PABLO TOSCO \/ JULIA SERRAMITJANA (OXFAM INTERM\u00d3N)<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">Vilvian Consuela es la m\u00e1s peque\u00f1a de los ocho hijos de Juana L\u00f3pez, de 42 a\u00f1os. La beb\u00e9 de un a\u00f1o reci\u00e9n cumplido cay\u00f3 en desnutrici\u00f3n aguda, como otros dos de sus hermanos. Su dieta se limitaba a tortillas de ma\u00edz con sal, frijol cuando pod\u00edan comprarlo, y beb\u00edan agua contaminada que la madre se encarga de ir a buscar cada d\u00eda a un arroyo. Ahora sabe que debe hervirla antes de consumir y preparar un men\u00fa m\u00e1s variado. Tambi\u00e9n que tiene que cortar las u\u00f1as a los ni\u00f1os y mantenerles limpios. Los trabajadores de Asedechi insisten en ello en cada visita de seguimiento para comprobar que el estado de los peque\u00f1os mejora con las ayudas que les otorgan. Otra cuesti\u00f3n es que cuando se le agote la despensa, y ya solo pueda preocuparse de qu\u00e9 van a comer cada d\u00eda, pueda mantener estos h\u00e1bitos.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Las condiciones de la vivienda de madera, que comparten con su gallina, con suelo de tierra y la cocina \u2014un mont\u00f3n de le\u00f1a en el suelo\u2014 en el interior, tampoco ayudan. La falta de higiene y el humo del fuego, propician las enfermedades infecciosas y respiratorias. La falta de agua, tanto para beber como para el aseo personal y la limpieza de ropa y enseres, se nota. Su retrete es un hoyo en la tierra, sucio, pero que al menos est\u00e1 en el exterior de la casa.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">El\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.censopoblacion.gt\/\" target=\"_blank\">censo<\/a>\u00a0de 2018 revela que m\u00e1s de la mitad del pa\u00eds cocina con le\u00f1a, un 37% no tiene saneamiento y un 61% tampoco un grifo de agua potable dentro de la vivienda. En este contexto, es f\u00e1cil tener diarrea o pillar un resfriado, una neumon\u00eda o\u00a0<em>tosedera<\/em>, como dicen. Estas dolencias y la desnutrici\u00f3n aguda son una combinaci\u00f3n fatal. Ir al centro de salud tampoco es tarea f\u00e1cil.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Desde el hogar de Juana L\u00f3pez, una vivienda de dif\u00edcil acceso en El Naranjo, el trayecto a la cl\u00ednica es casi un ejercicio de escalada y descenso por valles y monta\u00f1as. Aunque los vecinos est\u00e1n acostumbrados a bajar y subir los empinados senderos, hacerlo con un ni\u00f1o enfermo a cuestas complica la traves\u00eda. Ausentarse del hogar significa adem\u00e1s dejar solos al resto de los hijos, no recoger le\u00f1a ni agua, ni cocinar para ese d\u00eda. Si el padre se queda en la casa para hacer tales tareas, no trabaja. Y si el caso es grave y el peque\u00f1o es derivado al centro de recuperaci\u00f3n nutricional en el municipio de Jocot\u00e1n, les cuesta 40 quetzales (4,5 euros) el transporte de ida y vuelta. El salario de dos d\u00edas como jornalero. Un lujo.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Catalina Casiani, de 33 a\u00f1os, ha hecho el esfuerzo de bajar con su hija Micaela, de un a\u00f1o, al centro de salud en El Naranjo. La ni\u00f1a tiene diarrea. Glendi Otajaca, una de las tres auxiliares de enfermer\u00eda de la cl\u00ednica, le entrega unos sobres de suero y medicamentos. Le explica c\u00f3mo se los tiene que administrar y, de paso, le da un tratamiento para los piojos. &#8220;Cada d\u00eda vemos a unos 20 o 25 pacientes. Normalmente vienen con dolor de cuerpo o de cabeza, amigdalitis, diarrea&#8230;&#8221;, explica la especialista. Las medicinas para estos males son gratuitas, pero no siempre tiene en la botica para d\u00e1rselas a los enfermos que pocas veces regresan a por ellas. Hoy, Casiani ha tenido suerte.<\/p>\n<section id=\"sumario_7|foto\" class=\"sumario_foto centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_7\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto foto_w980\" style=\"font-style: inherit\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/29\/planeta_futuro\/1572363354_802645_1572736173_sumario_normal.jpg\" alt=\"La cuna de Pastora, de seis meses, es un saco atado en una esquina de la vivienda de sus padres, un joven matrimonio que sue\u00f1a con cambiar las paredes de paja por unas de chapa, pero solo puede pensar en qu\u00e9 comer\u00e1n cada d\u00eda.\" width=\"980\" height=\"607\" \/><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">La cuna de Pastora, de seis meses, es un saco atado en una esquina de la vivienda de sus padres, un joven matrimonio que sue\u00f1a con cambiar las paredes de paja por unas de chapa, pero solo puede pensar en qu\u00e9 comer\u00e1n cada d\u00eda.<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">A. AGUDO<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p style=\"font-style: inherit\">En estas comunidades, la din\u00e1mica familiar es com\u00fan. &#8220;El hombre trabaja tres d\u00edas por semana por unos 25 o 35 quetzales (unos tres y cuatro euros) y la mujer est\u00e1 a cargo de las tareas no remuneradas como acarrear el agua, buscar le\u00f1a y cuidar de los ni\u00f1os&#8221;, explica Sosa. &#8220;Solo pueden pensar en comer cada d\u00eda&#8221;. Esa es la principal preocupaci\u00f3n de Timotea Garc\u00eda, de 28 a\u00f1os, y su marido Antonio Mart\u00ednez, de 27. &#8220;Aqu\u00ed somos pobres, como decimos&#8221;, constata ella. No exagera. Su vivienda est\u00e1 construida con paja, hogar id\u00f3neo para insectos transmisores de enfermedades, como el dengue. En el interior hay un fuego de le\u00f1a para cocinar y su peque\u00f1a de seis meses, Pastora, duerme en un saco colgado en una esquina. No es un juguete, es su cuna. La hermana, de cuatro, comparte un camastro hecho con palos con sus padres.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">&#8220;Querr\u00eda tener una casa. Aqu\u00ed mismo, pero con l\u00e1minas y hierros&#8221;, dice la madre. Es un sue\u00f1o. Mart\u00ednez trabaja de jornalero en el corte de caf\u00e9, pero lleva tres semanas sin labor. &#8220;La producci\u00f3n ha ca\u00eddo por la plaga de la roya que ha llegado a terrenos altos a los que antes no alcanzaba. Trabajan menos y cobran menos debido al desplome del precio en el mercado internacional&#8221;, apunta Aguilar, de Oxfam Guatemala. En la pr\u00e1ctica, para este matrimonio significa un plato vac\u00edo. &#8220;Si no hay trabajo, no comemos&#8221;, razona el padre. Cuando s\u00ed hay empleo, Mart\u00ednez gana entre 100 y 200 quetzales a la semana (de 12 a 24 euros). &#8220;Compramos frijol, az\u00facar, ma\u00edz, y\u00a0<em>ropita<\/em>\u00a0para los ni\u00f1os&#8221;, anota ella. Lo que no suele suceder, matiza. Por eso, y porque su beb\u00e9 padeci\u00f3 desnutrici\u00f3n aguda, recibi\u00f3 ayuda tres meses. Pero sus \u00faltimas reservas se agotaron hace dos semanas.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">En opini\u00f3n de V\u00edctor Sosa, de Asedechi, la soluci\u00f3n pasa por introducir cultivos que soporten la sequ\u00eda y generen ingresos. &#8220;Pero no lo vamos a conseguir, tienen el ma\u00edz y el frijol metido en la cabeza y solo siembran eso&#8221;, lamenta. Tambi\u00e9n ayudar\u00eda atraer alguna industria, adem\u00e1s de la del caf\u00e9, que genere empleo. Para ello, es necesario un mayor nivel de educaci\u00f3n. La primaria est\u00e1 garantizada, pero la secundaria no. &#8220;Muchos menos una carrera&#8221;, a\u00f1ade. Garc\u00eda y Martinez no saben leer ni escribir. En el pa\u00eds, un 15% de hombres y 22% de mujeres son analfabetos. Pero es m\u00e1s com\u00fan en comunidades rurales e ind\u00edgenas.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|video\" class=\"sumario_video centro\" style=\"font-style: inherit\"><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div id=\"sumario__interior\" style=\"font-style: inherit\">\n<div id=\"videonoticia\" class=\"media\" style=\"font-style: inherit\">\n<figure class=\"foto  media\" style=\"font-style: inherit\">\n<div id=\"multimediaPlayer_187908632\" style=\"font-style: inherit\">\n<div style=\"font-style: inherit\"><a class=\"posicionador\" style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"font-style: inherit\" src=\"https:\/\/ep02.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2019\/10\/29\/planeta_futuro\/1572363354_802645_1572375061_sumario_fotograma.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"358\" \/><\/a><\/div>\n<\/div><figcaption class=\"foto-pie\" style=\"font-style: inherit;color: #646464\"><span class=\"foto-texto\" style=\"font-style: inherit\">Lucas es un agricultor en el Corredor Seco de Guatemala. Debido al cambio clim\u00e1tico y la escasez de lluvia, el ma\u00edz y el frijol que cultiva ya no crece como antes, lo que afecta a la seguridad alimentaria de su familia. Uno de sus hijos cay\u00f3 en desnutrici\u00f3n aguda, por lo que recibi\u00f3 ayuda de Oxfam durante un tiempo. Esta es su historia<\/span>\u00a0<span class=\"foto-firma\" style=\"font-style: inherit;color: #111111\"><span class=\"foto-autor\" style=\"font-style: inherit\">PABLO TOSCO \/ JULIA SERRAMITJANA (OXFAM INTERM\u00d3N)<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"sumario-texto\" style=\"font-style: inherit\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<h3 style=\"font-style: inherit;color: #111111\">La otra desnutrici\u00f3n que no mata, pero condena de por vida<\/h3>\n<p style=\"font-style: inherit\">Guatemala aqueja otra crisis con la comida. Una lenta e invisible, que no mata, pero destruye futuros. Es la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/10\/07\/planeta_futuro\/1475833790_799620.html\" target=\"_blank\">desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica<\/a>\u00a0que afecta al 46,5% de sus ni\u00f1os, lo que le convierte en el pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina y el Caribe con mayor incidencia. Tambi\u00e9n conocida como retraso en el crecimiento porque la falta de nutrientes suficientes durante la primera infancia, especialmente los\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/especiales\/2015\/planeta-futuro\/primeros-mil-dias-en-la-vida-de-un-nino\/\" target=\"_blank\">primeros mil d\u00edas<\/a>\u00a0<span class=\"st\" style=\"font-style: inherit\">\u2014<\/span>desde la concepci\u00f3n hasta los dos a\u00f1os<span class=\"st\" style=\"font-style: inherit\">\u2014,<\/span>\u00a0impide el normal desarrollo f\u00edsico y cognitivo, decrece a un ritmo tan lento que Guatemala tardar\u00e1 73 a\u00f1os en llegar al nivel de Costa Rica, que tiene un 6%.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">&#8220;Entre 1995 y 2015, la desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica se redujo un 8,5%. A ese paso se necesitar\u00eda un siglo para erradicar el problema&#8221;, denuncia el informe\u00a0<em><a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/www.oxfam.org\/es\/informes\/entre-el-suelo-y-el-cielo\" target=\"_blank\">Entre el suelo y el cielo<\/a><\/em>, de Oxfam Guatemala. Ese insuficiente progreso es, adem\u00e1s, muy desigual. En regiones empobrecidas e ind\u00edgenas, el retraso en el crecimiento es mayor y aumenta. Es lo que han hallado los investigadores de la ONG en los departamentos de Chiquimula y Baja Verapaz: en solo tres a\u00f1os, el porcentaje de menores de cinco a\u00f1os afectados subi\u00f3 de un 60,7% en 2016 a un 67,8% en 2019. Es un incremento del 6,9%.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\"><span style=\"font-style: inherit\">Las organizaciones detectan este problema al realizar las sesiones de monitoreo nutricional \u2014en las que controlan el peso, la talla, la edad, el estado de salud\u2014 en las comunidades. El objetivo es salvar las vidas de los ni\u00f1os en peligro por desnutrici\u00f3n aguda. Pero sus datos reflejan lo que es perceptible a simple vista: la mayor\u00eda de ellos son varios cent\u00edmetros m\u00e1s bajitos de lo que les corresponder\u00eda para su edad. Un drama que, a partir de los cinco a\u00f1os, ya es irreversible.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">No es solo un problema de altura. Las mujeres, al dar a luz, tendr\u00e1n m\u00e1s probabilidades de sufrir problemas durante el parto, incluso la muerte del beb\u00e9, debido a su menor tama\u00f1o corporal. Su sistema inmune debilitado no podr\u00e1 defenderles de muchas enfermedades. Y su menor capacidad cognitiva les dificultar\u00e1 entender las lecciones en el colegio, lo que har\u00e1 que lo abandonen prematuramente o tarden m\u00e1s a\u00f1os de lo normal en completar un ciclo. De adultos, les pasar\u00e1 lo mismo en su trabajo, si es que consiguen uno; debido a sus mermadas competencias, cobrar\u00e1n menos.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">&#8220;Este pa\u00eds tiene un ancla en su desarrollo&#8221;, analiza Miguel Gonz\u00e1lez Gull\u00f3n, m\u00e1ximo responsable de la Cooperaci\u00f3n Espa\u00f1ola en Guatemala. Deshacerse del lastre solo es posible mediante la prevenci\u00f3n. &#8220;Se tiene que hacer de manera integral. No solo v\u00eda generaci\u00f3n de ingresos, sino garantizando agua segura y acceso a alimentos, favoreciendo cambios de comportamientos y con una atenci\u00f3n primaria con equipos y personal suficientes, en l\u00ednea con el Estado del Bienestar&#8221;, detalla. En estas asignaturas trabaja su oficina. &#8220;Generamos peque\u00f1as diferencias en comunidades donde el Estado no llega&#8221;.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">Gonz\u00e1lez comenta las dificultades para dejar de poner tiritas y conseguir que sea el Estado el que tome las riendas de la lucha contra la desnutrici\u00f3n. &#8220;La presi\u00f3n fiscal es una de las menores del mundo, un 10% del PIB. Con esta cifra es imposible tener mejores indicadores&#8221;, razona. Guatemala no solo redistribuye poco a trav\u00e9s de lo p\u00fablico, sino que adem\u00e1s su inversi\u00f3n en partidas tan importantes para erradicar la desnutrici\u00f3n como la sanidad es insuficiente. Apenas destina un 2,2% del PIB a salud, muy por debajo del 6% m\u00ednimo que recomienda la OMS, y adem\u00e1s lo hace mal. Seg\u00fan el Banco Interamericano de Desarrollo, este pa\u00eds tiene la\u00a0<a style=\"font-style: inherit;color: #016ca2\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/08\/29\/planeta_futuro\/1535496394_304932.html\" target=\"_blank\">sanidad m\u00e1s ineficiente<\/a>\u00a0de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-style: inherit\">&#8220;Hay funcionarios y t\u00e9cnicos que tienen inter\u00e9s y voluntad en mejorar las cosas. Pero quienes toman las decisiones, no. Est\u00e1n preocupados de sus comisiones o repetir en el poder&#8221;, espeta Aguilar, de Oxfam. Con la esperanza en los presupuestos para 2020, la ONG est\u00e1 examinando qu\u00e9 partidas son prescindibles para poder aumentar el gasto contra la desnutrici\u00f3n por ni\u00f1o de 2,3 (0,30 c\u00e9ntimos de euro) a 12 (1,40 euros). Una peque\u00f1a batalla de muchas. Para que la guerra no se alargue un siglo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guatemala es conocido por sus altos \u00edndices de violencia. Pero no solo hieren las balas. 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