{"id":484309,"date":"2019-11-21T15:56:32","date_gmt":"2019-11-21T15:56:32","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=484309"},"modified":"2019-11-21T16:05:34","modified_gmt":"2019-11-21T16:05:34","slug":"484309","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/11\/21\/484309\/","title":{"rendered":"DIGERIR CON FORTALEZA LA ADVERSIDAD"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cLa emergencia humanitaria es imprescindible y habr\u00e1 de dotarse de recursos suficientes para dar decisiva respuesta a estas sendas de reveses, que multitud de veces nos acorralan a todo ritmo, sin dejar piedra sobre piedra\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>=========================<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>=========================<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son muchas y variadas las realidades amargas que nos circundan por todo el planeta. Los hechos violentos que se suceden a diario, por cualquier esquina del planeta, nos dejan un sendero de ahogo permanente. Destrozan sonrisas, amortajan sue\u00f1os y paralizan corazones. Todo se confunde y se envenena. Esta es la penosa situaci\u00f3n. Perdurar sin inmutarse no es de recibo. Contribuir al absurdo de la necedad tampoco resuelve nada. Lo cierto es que somos incapaces de hacer proyectos en com\u00fan, de mundializarnos y universalizarnos; y, sin embargo, s\u00ed que somos parte activa en la cultura de la insensatez. S\u00f3lo hay que adentrarse en las redes sociales para comenzar a ser v\u00edctima de la irracionalidad. Fruto de ese esp\u00edritu vengativo e intolerante, nuestra propia vida humana, apenas tiene valor alguno en este mundo endemoniado por el aumento de las desigualdades y el incremento del odio. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para que cese este enfrentamiento entre moradores? Esta es la eterna pregunta. Su respuesta, por otra parte, se contesta por s\u00ed misma: hacen falta otros modos y maneras de vivir, otras formas m\u00e1s aut\u00e9nticas y cooperantes de actuar, para que no se debiliten v\u00ednculos y se opte por otras atm\u00f3sferas m\u00e1s respetuosas con el ser humano como tal. A prop\u00f3sito, junto a estas sendas de la amargura, hemos de sumarle otras cat\u00e1strofes naturales que nos instan a estar mejor preparados, puesto que ya sabemos que los desastres nunca vienen solos, y con el cambio clim\u00e1tico la ruina tambi\u00e9n se propaga.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s tengamos que buscar otros impulsos para aceptar con entusiasmo el trabajo de cada d\u00eda. Nada se puede afrontar de modo superficial y sin el tes\u00f3n de la paciencia, la uni\u00f3n y la unidad entre culturas, el di\u00e1logo sincero y el sacrificio conciliador de entenderse. Por otra parte, el debilitamiento de la familia tampoco favorece a la sociedad. Tendremos que estimular la estabilidad de la uni\u00f3n. Se me ocurre pensar en el ejemplo de un grupo de cinco gimnastas que est\u00e1 haciendo historia en M\u00e9xico. A trav\u00e9s del deporte, promueven la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, espec\u00edficamente la igualdad de g\u00e9nero y c\u00f3mo mantener un buen estado de salud a trav\u00e9s del ejercicio f\u00edsico. Tambi\u00e9n fomentan el trabajo en equipo, fundamental para el \u00e9xito de la Agenda. Lo mismo cabe decir de aquellos mediadores que se ocupan de robustecer los consorcios, ya sean matrimoniales o empresariales, ayudando a superar los riesgos que los amenazan; en el caso de las uniones conyugales acompa\u00f1\u00e1ndoles en su rol educativo de estimular la estabilidad, o si fueran otras uniones cooperativistas, reconduciendo objetivos y actividades. En el fondo, lo trascendente, es que de una vez por todas comprendamos la fragilidad humana o la complejidad de la vida, lo que nos exige a todos asistir a quien ha perdido el anhelo por resistir y luchar. Adem\u00e1s, tengamos presente que los suicidios son prevenibles. A mi juicio, deben de priorizarse, tanto en la agenda global de salud p\u00fablica, como en las pol\u00edticas estatales.<\/p>\n<p>Desde luego, esa actitud de servicio todos la necesitamos m\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde. El amor se demuestra m\u00e1s con obras que con palabras. Ciertamente, son muchos los campos de batalla que nos injertamos unos a otros a diario. Puede que nuestra primera misi\u00f3n sea desterrar de nosotros mismos la amargura, los malos modos y formas, los enfados y la maldad. Tal vez tengamos que actuar de otra manera, con otras actitudes m\u00e1s aperturistas, sanando la envidia, reconstituyendo otras ra\u00edces m\u00e1s humanas entre humanos, sin hacer alarde ni agrandarse, en tono sencillo, de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n es como se funden los grandes amores y se cimientan las grandes haza\u00f1as. Hoy tenemos un riesgo permanente de contiendas, que requiere la implicaci\u00f3n de todos, al menos para aliviar situaciones entre semejantes. Cada cual porta su signo; lo que es menester es continuar, no bloquearse ni deprimirse, restablecerse y proseguir siempre. Por tanto, la emergencia humanitaria es imprescindible y habr\u00e1 de dotarse de recursos suficientes para dar decisiva respuesta a estas sendas de reveses, que multitud de veces nos acorralan a todo ritmo, sin dejar piedra sobre piedra.<\/p>\n<p>En todo caso, nuestra principal obligaci\u00f3n como humanos es tratar de aminorar el sufrimiento, que aunque forma parte de toda vida humana, s\u00ed que podemos acompa\u00f1ar al que sufre, y en esto verdaderamente es donde radica la grandeza nuestra. Indudablemente, en un mundo en el que mora tanta injusticia y tanto cinismo entre an\u00e1logos, se nos exige cuando menos una reflexi\u00f3n interna, una reparaci\u00f3n y un retorno a la verdad, que \u00fanicamente se puede conseguir atesorando otras sabidur\u00edas m\u00e1s llenas de amor y no de intereses mundanos. Los desastres pueden ser la nueva normalidad, pero en nosotros est\u00e1 reconducirnos. Unos insisten en inspirarnos en la naturaleza en donde no existe el concepto de desperdicio, mientras otros nos exhortan a que vivamos dej\u00e1ndonos llevar por la inercia y resign\u00e1ndonos. Personalmente, creo que hay que aceptar la realidad de la vida, pero tambi\u00e9n entiendo que hay que intentar transformar esta angustia en otras emociones, sabiendo que la persistencia y el amor que pongamos en ello hacen derrumbar las murallas del camino. Desde hace tiempo, yo mismo me he recetado esta consigna, y ciertamente bajo este carisma, al menos me siento libre, viviendo las cruces y los dolores; eso s\u00ed, con los brazos abiertos siempre. La esperanza jam\u00e1s la voy a perder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>21 de noviembre de 2019.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa emergencia humanitaria es imprescindible y habr\u00e1 de dotarse de recursos suficientes para dar decisiva respuesta a estas sendas de reveses, que multitud de veces&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11353,81],"tags":[],"class_list":["post-484309","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-algo-mas-que-palabras","category-columnistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=484309"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":484311,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484309\/revisions\/484311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=484309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=484309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=484309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}