{"id":484410,"date":"2019-11-23T22:32:19","date_gmt":"2019-11-23T22:32:19","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=484410"},"modified":"2019-11-23T22:32:19","modified_gmt":"2019-11-23T22:32:19","slug":"el-coctel-de-descontento-en-colombia-acorrala-a-ivan-duque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/11\/23\/el-coctel-de-descontento-en-colombia-acorrala-a-ivan-duque\/","title":{"rendered":"El c\u00f3ctel de descontento en Colombia acorrala a Iv\u00e1n Duque"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_484411\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-484411\" class=\"size-custom-full-size wp-image-484411\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/1574531353_717268_1574531700_noticia_normal_recorte1-636x355.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"355\" \/><p id=\"caption-attachment-484411\" class=\"wp-caption-text\">Un agente, este s\u00e1bado frente a una estaci\u00f3n de polic\u00eda, en Santander, Colombia.<\/p><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/colombia\/a\">Colombia<\/a> se ha sumado, desde el jueves, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/20\/colombia\/1574271652_201029.html\">a la ola de protestas<\/a> que en las \u00faltimas semanas han sacudido a diversos pa\u00edses de Sudam\u00e9rica. El caso colombiano es particular, pues los movimientos sociales han estado hist\u00f3ricamente eclipsados por el conflicto armado. Las razones del estallido de esta semana son diversas, pero han confluido a la hora de canalizar el <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/22\/colombia\/1574446775_926792.html\">descontento con el Gobierno de Iv\u00e1n Duque<\/a> y la exigencia de unas reformas para paliar unas carencias que se arrastran desde hace d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>El pa\u00eds amaneci\u00f3 este s\u00e1bado con relativa tranquilidad, despu\u00e9s de una noche marcada por <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/23\/actualidad\/1574515117_773209.html\">el toque de queda en la capital, Bogot\u00e1<\/a>. Tras la masiva manifestaci\u00f3n del jueves y las protestas que se replicaron un d\u00eda despu\u00e9s, Duque decidi\u00f3 sacar al Ej\u00e9rcito de la calle. La tensi\u00f3n se dispar\u00f3, al tiempo que la confusi\u00f3n y la desinformaci\u00f3n sembraron el miedo entre la poblaci\u00f3n. Para este s\u00e1bado por la tarde est\u00e1n convocados nuevos cacerolazos y protestas en todo el pa\u00eds. Los llamamientos, la mayor\u00eda espont\u00e1neos, piden que la gente salga a la calle de manera pac\u00edfica y festiva.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/21\/actualidad\/1574362806_619689.html\">La amalgama de reclamaciones sociales es ampl\u00eda<\/a>. En su r\u00e9plica a las declaraciones de Duque frente al paro, el congresista Mauricio Toro, como portavoz de la oposici\u00f3n pol\u00edtica, intent\u00f3 hacer un compendio. \u201cSalieron a las calles los trabajadores que exigen condiciones laborales y de pensiones realmente equitativas para superar la brecha escandalosa de desigualdad que hay en Colombia\u201d, comenz\u00f3 su recuento. Alzaron su voz ind\u00edgenas, afrocolombianos y campesinos, as\u00ed como mujeres y la comunidad LGBTI. Nuevamente sali\u00f3 a la calle el movimiento estudiantil y se reactiv\u00f3 la reclamaci\u00f3n de una lucha efectiva contra la corrupci\u00f3n. \u201cEl pa\u00eds grita que el Gobierno no puede seguir imp\u00e1vido ante el asesinato de l\u00edderes sociales\u201d, a\u00f1adi\u00f3 entre las muchas razones del malestar social.<\/p>\n<h3><strong>Las pol\u00edticas econ\u00f3micas<\/strong><\/h3>\n<p>Formalmente, el llamamiento original a la huelga nacional que prendi\u00f3 la chispa del descontento provino de las centrales obreras. El Comando Nacional Unitario, que re\u00fane a varias de estas organizaciones, convoc\u00f3 desde octubre a la movilizaci\u00f3n en contra del \u201cpaquetazo\u201d de Duque, como califican a varias de sus pol\u00edticas econ\u00f3micas. Colombia es un pa\u00eds muy desigual, y aunque la econom\u00eda es una excepci\u00f3n en la regi\u00f3n, pues creci\u00f3 a 3,3% en el tercer trimestre, el desempleo ha aumentado hasta volver a ubicarse en la cifra simb\u00f3lica de los dos d\u00edgitos. Los sindicatos se oponen con particular \u00e9nfasis a las reformas laboral y de las pensiones. El Gobierno sostiene que dichas reformas no han sido definidas y ser\u00e1n concertadas, pero los trabajadores argumentan que varios portavoces del Ejecutivo han manifestado que apuntan a la flexibilizaci\u00f3n laboral y a debilitar Colpensiones [el organismo estatal que las gestiona] a favor de los fondos privados. Adem\u00e1s, el Gobierno debe volver a pasar por el Congreso una resistida reforma tributaria con la que ya contaba, pero le tumb\u00f3 la Corte Constitucional. Una de las primeras peticiones de los organizadores del paro es retirar la reforma tributaria. Las explicaciones, en todo caso, desbordan el plano meramente econ\u00f3mico.<\/p>\n<h3><strong>La oposici\u00f3n al acuerdo de paz<\/strong><\/h3>\n<p>A Duque le ha correspondido implementar un acuerdo de paz del que fue un cr\u00edtico feroz. El ambicioso pacto, adem\u00e1s del desarme de las FARC, aspiraba a transformar los territorios m\u00e1s golpeados por la guerra y cerrar brechas entre el campo y la ciudad. En campa\u00f1a, el mandatario se propuso modificar los acuerdos sin llegar a \u201chacerlos trizas\u201d, como reclaman los sectores m\u00e1s intransigentes de su partido. Pero en el poder se ha encontrado con que ese pacto goza de un considerable respaldo de la comunidad internacional y de diversos sectores en Colombia. El presidente insisti\u00f3 en presentar en marzo sus objeciones a una ley sobre el sistema de justicia transicional que ya hab\u00eda pasado el filtro de la Corte Constitucional, y sufri\u00f3 una estruendosa derrota en el Congreso que dej\u00f3 claro que carec\u00eda de mayor\u00edas para sacar adelante sus iniciativas. Aunque afirma que est\u00e1 asegurando una \u201cpaz con legalidad\u201d, su Gobierno, entre otros gestos llamativos, ha desterrado la palabra \u201cposconflicto\u201d del lenguaje oficial. La oposici\u00f3n \u2013que ahora incluye al propio partido FARC\u2013 le acusa de empecinarse en revivir debates ya superados en lugar de desarrollar lo pactado en su integridad.<\/p>\n<h3><strong>El incesante asesinato de l\u00edderes sociales<\/strong><\/h3>\n<p>Si bien el asesinato de l\u00edderes sociales ven\u00eda desde el Gobierno de Juan Manuel Santos, durante el de Iv\u00e1n Duque la masacre ha continuado. Desde 2016, tras los acuerdos de paz, 486 l\u00edderes comunitarios y ambientales han sido asesinados, seg\u00fan la Defensor\u00eda del Pueblo. Y este a\u00f1o, de enero a noviembre, la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha recibido informaci\u00f3n de 106 casos de los cuales han podido documentar 60. La situaci\u00f3n de las comunidades ind\u00edgenas es a\u00fan peor, y las masacres tienen acorraladas a las comunidades del norte del Cauca que piden sin \u00e9xito una reuni\u00f3n con Duque en sus territorios. A este ambiente de miedo, se suma el homicidio de excombatientes de la extinta guerrilla de las FARC.<\/p>\n<h3><strong>El temor por el regreso de los \u201cfalsos positivos\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>Otro de las reclamaciones que se ha acumulado a lo largo del a\u00f1o tiene que ver con las actitudes del Ej\u00e9rcito colombiano, que apuntan a un retroceso en derechos humanos y el regreso de los \u201cfalsos positivos\u201d, asesinatos de civiles a manos de agentes del Estado, denunciado por la oposici\u00f3n. La muerte de ocho menores en un bombardeo contra disidentes de las FARC, que fue ocultado a la opini\u00f3n p\u00fablica; el asesinato de Dimar Torres, un excombatiente de la guerrilla a manos de soldados; y la informaci\u00f3n err\u00f3nea sobre Venezuela que el Gobierno present\u00f3 ante Naciones Unidas, empujaron a muchos ciudadanos a las calles. Estos cuestionamientos incluso provocaron la renuncia al ministro de Defensa, Guillermo Botero, figura cercana al uribismo, ante una inminente moci\u00f3n de censura.<\/p>\n<h3><strong>Universitarios en la calle<\/strong><\/h3>\n<p>El movimiento universitario se ha mostrado como otro de los grandes frentes abiertos. Los estudiantes han estado en la calle durante pr\u00e1cticamente todo el mandato de Duque, y en varios momentos se han convertido en el motor en las protestas. Una de sus principales demandas es mayor inversi\u00f3n para las universidades p\u00fablicas, y especialmente que el Gobierno cumpla una serie de acuerdos firmados justamente despu\u00e9s de dos meses de movilizaciones sostenidas. Seg\u00fan los estudiantes, el Gobierno est\u00e1 cerrado a dialogar con ellos.<\/p>\n<h3><strong>La agenda anticorrupci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>En una sociedad hastiada con la corrupci\u00f3n, en medio de esc\u00e1ndalos como las ramificaciones locales del <em>caso Odebrecht,<\/em> la agenda anticorrupci\u00f3n ha sido otro frente desatendido. Con Duque reci\u00e9n investido, la llamada consulta anticorrupci\u00f3n, una propuesta para endurecer sanciones impulsada por sectores de oposici\u00f3n, no pudo superar el umbral requerido en agosto del a\u00f1o pasado, pero logr\u00f3 una votaci\u00f3n hist\u00f3rica de m\u00e1s de 11 millones de votos, m\u00e1s incluso que los de Duque en los comicios presidenciales. El mandatario prometi\u00f3 recoger esa agenda, pero al final permiti\u00f3 que las propuestas de la consulta se marchitaran en el Congreso. Su principal promotora, Claudia L\u00f3pez, fue elegida alcaldesa de Bogot\u00e1 en los comicios de octubre, donde hubo un significativo avance de las fuerzas alternativas.<\/p>\n<p>Con m\u00e1s de 10 millones de votos, una cifra in\u00e9dita, Duque fue elegido el presidente m\u00e1s joven en la historia reciente de Colombia. Su toma de posesi\u00f3n en agosto del a\u00f1o pasado, con 43 a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos, enviaba un mensaje de renovaci\u00f3n. En sus discursos, se propuso superar la polarizaci\u00f3n que se ha apoderado de la sociedad desde la negociaci\u00f3n del acuerdo de paz con las FARC, atizada por el propio partido de Gobierno, el Centro Democr\u00e1tico del expresidente \u00c1lvaro Uribe. Pero no lo ha conseguido a lo largo de estos 15 meses, en parte por su ambig\u00fcedad frente a la implementaci\u00f3n integral del pacto y su renuencia al di\u00e1logo, con un clima de confrontaci\u00f3n ideol\u00f3gica que se desborda hacia otros frentes.<\/p>\n<p>Por el contrario, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/19\/colombia\/1574122685_285488.html\">Duque ha enfrentado una creciente<\/a> movilizaci\u00f3n social coronada con el multitudinario paro nacional del pasado jueves, as\u00ed como los disturbios y los masivos cacerolazos que se han repetido desde entonces. Desde su propia elecci\u00f3n comenz\u00f3 a crecer el lema \u201cla resistencia\u201d entre activistas de todo cu\u00f1o que se declaraban vigilantes, y el Gobierno ha ca\u00eddo en un foso de impopularidad, con una desaprobaci\u00f3n que alcanza el 69% en las encuestas. Parad\u00f3jicamente, esa desconexi\u00f3n es especialmente pronunciada con los j\u00f3venes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Colombia se ha sumado, desde el jueves, a la ola de protestas que en las \u00faltimas semanas han sacudido a diversos pa\u00edses de Sudam\u00e9rica.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-484410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=484410"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484410\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":484412,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484410\/revisions\/484412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=484410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=484410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=484410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}