{"id":484521,"date":"2019-11-26T01:22:12","date_gmt":"2019-11-26T01:22:12","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=484521"},"modified":"2019-11-26T01:22:12","modified_gmt":"2019-11-26T01:22:12","slug":"peru-labrarse-un-futuro-entre-ladrillos-y-polvo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/11\/26\/peru-labrarse-un-futuro-entre-ladrillos-y-polvo\/","title":{"rendered":"Per\u00fa: Labrarse un futuro entre ladrillos y polvo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_484522\" style=\"width: 646px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-484522\" class=\"size-custom-full-size wp-image-484522\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/1567507637_820506_1573216210_noticia_fotograma-636x358.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"358\" \/><p id=\"caption-attachment-484522\" class=\"wp-caption-text\">Una estudiante va al instituto en el distrito de Lurigancho-Chosica.<\/p><\/div>\n<p dir=\"ltr\">Los ladrillos sobre los que Lima ha crecido hasta convertirse en una de las mayores urbes de Latinoam\u00e9rica estaban a la vuelta de la esquina. A unos 10 kil\u00f3metros de la capital, el polvo se mezcla con la sempiterna neblina que cubre la ciudad. Todo est\u00e1 envuelto por una nube ocre que aporta un paisaje uniforme y descolorido, como si se le hubiese aplicado un denso filtro fotogr\u00e1fico. A esas tierras comenzaron a llegar migrantes de las zonas rurales de Per\u00fa en los setenta; para la agricultura primero y para otra labranza \u2014as\u00ed la llaman\u2014 despu\u00e9s: la de millones de ladrillos que sal\u00edan sin parar para la construcci\u00f3n de la metr\u00f3poli.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Niever\u00eda, Huachipa, Cajamarquilla\u2026 varias poblaciones se fueron formando en lo que hoy es el departamento de Lurigancho-Chosica, donde viven unas 120.000 personas. Algunos compraban lotes (parcelas) a terratenientes que traficaban con ellas sin casi regulaci\u00f3n y a trav\u00e9s de redes corruptas omnipresentes en la zona. Otros levantaban su vivienda donde ten\u00edan hueco, sin agua, luz ni desag\u00fces que ahora, d\u00e9cadas despu\u00e9s, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/07\/13\/planeta_futuro\/1499901262_308688.html\">comienzan a llegar a algunas de ellas<\/a>.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\u201cVen\u00edan familias completas a trabajar con los ladrillos y ten\u00edan problemas fuertes de salud, especialmente en invierno, cuando hab\u00eda muchos casos de tuberculosis. Y los ni\u00f1os no iban al colegio\u201d, explica Sara Flores, coordinadora de obras educativas de Cesal en Huachipa. Esta ONG espa\u00f1ola lleg\u00f3 a finales de los noventa para atender problemas de una infancia que en lugar de acudir a clase serv\u00eda de mano de obra. Empezaron con un centro de salud para atender a las familias y poco a poco el proyecto fue creciendo: primero con una guarder\u00eda y m\u00e1s tarde, con el apoyo de la Fundaci\u00f3n Mapfre \u2014que ha costeado la log\u00edstica para realizar este reportaje\u2014, refuerzo educativo para complementar un sistema precario. A esto se sumaron deportes para los ni\u00f1os y talleres enfocados a que los padres y madres alcancen una mayor y m\u00e1s s\u00f3lida independencia econ\u00f3mica.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|html\" class=\"sumario_html izquierda\"><a name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h4 class=\"texto_grande\"><em>Las oportunidades en esta zona deprimida de Lima son escasas. Si apenas un 2% accede a la universidad, el porcentaje de quienes logran una carrera t\u00e9cnica superior no llega al 8%<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p dir=\"ltr\">En medio de este paisaje ocre se levanta un edificio multicolor, resplandeciente, que parece reci\u00e9n pintado. Son las instalaciones de Cesal, donde desde 1997 han pasado m\u00e1s de 2.000 ni\u00f1os y adolescentes. Augusto Salvador Machuca Enr\u00edquez, que hoy tiene 19 a\u00f1os, pr\u00e1cticamente se ha criado en ellas. Hijo de una trabajadora de este humilde entorno, forma parte del 1,9% de los j\u00f3venes del distrito que consigue llegar a la universidad. Estuvo en la guarder\u00eda y despu\u00e9s pas\u00f3 por el apoyo extraescolar, que seg\u00fan dice, ha sido clave para llegar a la facultad de Derecho. \u201cEn las ma\u00f1anas estudiaba y en las tardes ven\u00eda aqu\u00ed. Con la ayuda de los profesores lograba entender lo que no comprend\u00eda en el colegio\u201d, asegura. Pero da m\u00e1s importancia al entorno que le envolvi\u00f3 que a los propios conocimientos: \u201cHe conocido personas que han tenido una profesi\u00f3n y han sido unos buenos referentes para mi vida, porque siempre nos instaban a estudiar, a aspirar a una educaci\u00f3n superior. Me ayudaron a superar los problemas que ten\u00eda\u201d.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Las oportunidades en esta zona deprimida de Lima son escasas. Si apenas un 2% accede a la universidad, el porcentaje de quienes logran una carrera t\u00e9cnica superior (algo equivalente a la Formaci\u00f3n Profesional) no llega al 8%. Sumados, menos de un 10% frente al <a href=\"https:\/\/semanaeconomica.com\/article\/sectores-y-empresas\/educacion\/308388-censo-2017-poblacion-con-educacion-superior-subio-40-en-diez-anos\/\">34% que promedia Per\u00fa<\/a>. En Lurigancho-Chosica la mayor\u00eda, al dejar el colegio (o antes), comienza con trabajos informales: comercio, reciclaje de basuras, y, todav\u00eda hoy, algo de labranza, tanto para producir ladrillos como de alimentos.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\u201cSon gente muy emprendedora. No les gusta quedarse en la pobreza por tal. Nosotros potenciamos sus capacidades, pero una vez que les das una iniciativa, una palabra de aliento, ellas van solitas, son muy compa\u00f1eras, muy solidarias\u201d, explica Ana Canchari, directora del centro de apoyo extraescolar de Cesal.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Noelia Sandoval, de 21 a\u00f1os, es un buen ejemplo de ese esp\u00edritu emprendedor. Su d\u00eda es un no parar que comienza en la misma madrugada, donde cubre el turno de noche de un hotel cercano al aeropuerto. Tras un sue\u00f1o estudia y, por las tardes, en la planta de arriba de la casa que su familia est\u00e1 construyendo con sus propias manos, imparte clases de ingl\u00e9s y portugu\u00e9s desde hace unos meses a chicos de su barrio. \u201cAqu\u00ed no hay un centro donde los ni\u00f1os puedan aprender idiomas. La mayor\u00eda queda fuera. Yo estudi\u00e9 en Miraflores [uno de los distritos m\u00e1s ricos de Lima, que queda a alrededor de una hora de Niever\u00eda] y a muchas personas aqu\u00ed les es muy dif\u00edcil ir hasta all\u00e1. Quise poner un precio asequible y la misma metodolog\u00eda con la que yo aprend\u00ed\u201d, relata.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La de Noelia o Augusto Salvador son historias de j\u00f3venes que parten con desventaja. En el entorno, los padres a menudo no pueden dar la suficiente atenci\u00f3n y est\u00edmulos, algo que <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/07\/18\/planeta_futuro\/1500409955_703892.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ha demostrado mermar el desarrollo cognitivo y social<\/a>. \u201cSon ni\u00f1os que tienen muchos descuidos a nivel comunicaci\u00f3n y con docentes que no est\u00e1n comprometidos con asumir el reto\u201d, resume Canchari. Por eso llaman a las cuidadoras de la ONG \u201csegundas mam\u00e1s\u201d, porque les ayudan con unos h\u00e1bitos (lavado de manos, dientes, juegos) que probablemente no tienen en casa.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\u201cPara m\u00ed era un espacio de tranquilidad. Me olvidaba de los problemas con mi familia. Desde muy peque\u00f1a ten\u00eda temor en relacionarme con las personas, pero all\u00ed era un espacio de libertad, de encontrarme con mis amigos. Ten\u00eda confianza de poder contar cosas que en ese tiempo no les confiaba a mis padres\u201d, cuenta Noelia.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El retrato es de una zona perif\u00e9rica de Lima, pero recuerda a muchas otras de la misma ciudad. O incluso a las de otros pa\u00edses Latinoamericanos, entornos donde la desigualdad y, a menudo la violencia, conforman un panorama complicado de superar; pero donde con esfuerzo, ayuda y algo de suerte, sus habitantes se pueden labrar una carrera que vaya m\u00e1s all\u00e1 del ladrillo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ladrillos sobre los que Lima ha crecido hasta convertirse en una de las mayores urbes de Latinoam\u00e9rica estaban a la vuelta de la esquina.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-484521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-latinoamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=484521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":484523,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484521\/revisions\/484523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=484521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=484521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=484521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}