{"id":484579,"date":"2019-11-27T17:50:05","date_gmt":"2019-11-27T17:50:05","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=484579"},"modified":"2019-11-27T17:50:05","modified_gmt":"2019-11-27T17:50:05","slug":"moria-la-cruel-bienvenida-de-europa-a-los-refugiados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/11\/27\/moria-la-cruel-bienvenida-de-europa-a-los-refugiados\/","title":{"rendered":"MORIA, la cruel bienvenida de Europa a los refugiados"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-484584\" style=\"line-height: 1.5;\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/1574813078_033366_1574868098_portada_normal-636x358.gif\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"358\" \/><\/h4>\n<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><em>El colapso en el mayor centro de recepci\u00f3n del continente, en la isla griega de Lesbos, simboliza la ineficaz respuesta de la UE al desaf\u00edo migratorio<\/em><\/h4>\n<p class=\"articulo-subtitulo\"><span style=\"line-height: 1.5;\">Abbas empez\u00f3 a hacerse peque\u00f1os cortes en los brazos hace a\u00f1o y medio. Acababa de llegar a la isla griega de Lesbos desde Afganist\u00e1n, en un viaje que emprendi\u00f3 solo, sin familia ni amigos, y que dur\u00f3 un mes. Con 16 a\u00f1os, hab\u00eda logrado alcanzar Europa. Pero en vez del espacio seguro que buscaba, esa Uni\u00f3n fundada en los derechos humanos y en la solidaridad, acab\u00f3 en el campo de refugiados de Moria. No se imaginaba que estar\u00eda cuatro meses rodeado de alambradas con concertinas junto a miles de personas hacinadas \u2014ahora hay unas 15.000, en unas instalaciones concebidas para 2.800\u2014\u00a0que tienen que hacer colas de horas para poder ir al ba\u00f1o, para comer, para que les vea un m\u00e9dico, para que tramiten sus peticiones de asilo. Un lugar donde hace unos d\u00edas muri\u00f3 de deshidrataci\u00f3n un beb\u00e9 de nueve meses. \u201cHuimos de la guerra y de los bombardeos para seguir vivos, no para vivir en el infierno\u201d, dice. Est\u00e1 a punto de cumplir 18 a\u00f1os, y la miseria que ha conocido en Moria le ha arrancado la adolescencia. \u201cAqu\u00ed he llorado, me he cortado en los brazos, he intentado suicidarme, he bebido alcohol. Aqu\u00ed me he hecho mayor\u201d.<\/span><\/p>\n<p>La autolesi\u00f3n de Abbas (nombre ficticio) no es una reacci\u00f3n aislada en un campo donde hay 1.100 menores solos, la mayor\u00eda en peque\u00f1as tiendas de campa\u00f1a entre los olivos. Abbas fue uno de los pocos que, tras cuatro meses, logr\u00f3 alojamiento en un piso. Hoy deber\u00eda estar volando al Reino Unido para reunirse con su hermana, pero sigue atrapado en una mara\u00f1a burocr\u00e1tica que le impide salir de la isla.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|include\" class=\"sumario_include centro\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<section id=\"perfil\" class=\"perfil active\">\n<div class=\"perfil_fotos\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/estaticos\/2019\/11\/lesbos\/img\/perfil-cara.jpg\" alt=\"\" \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/estaticos\/2019\/11\/lesbos\/img\/perfil-brazos.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"perfil_cita\">\n<blockquote>\n<h4><em>\u201cAqu\u00ed he llorado, me he cortado en los brazos, he intentado suicidarme, he bebido alcohol. Aqu\u00ed me he hecho mayor\u201d<\/em><\/h4>\n<\/blockquote>\n<div class=\"perfil_texto\">\n<p class=\"perfil_nombre\">ABBAS\u00a0edad 17 a\u00f1os<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 solo a la isla de Lesbos hace un a\u00f1o y medio desde Afganist\u00e1n. Pas\u00f3 cuatro meses en el campo de refugiados de Moria, que define como \u201cun infierno\u201d y despu\u00e9s fue reubicado en un piso en la capital, Mitilene. Tiene una hermana en el Reino Unido que lo espera, pero sigue atrapado desde que lleg\u00f3 en una mara\u00f1a burocr\u00e1tica que le impide salir de las islas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Moria no es s\u00f3lo el campo m\u00e1s poblado e infame de Europa: es donde entran en colisi\u00f3n los intereses geopol\u00edticos de Turqu\u00eda \u2014que aloja a <a href=\"https:\/\/data2.unhcr.org\/en\/situations\/syria\/location\/113\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">3,6 millones de refugiados sirios\u2014<\/a>\u00a0y los de la Uni\u00f3n Europea \u2014centrados en contener los flujos de personas, el tema m\u00e1s visceral del debate p\u00fablico en cada pa\u00eds\u2014. Donde la lentitud y el colapso del sistema de asilo griego se superpone a la incapacidad europea de pactar una respuesta com\u00fan a qu\u00e9 hacer con los refugiados. Donde miles de personas son sometidas a unas terribles condiciones de vida \u2014y no solo desde ahora, cuando la situaci\u00f3n ha empeorado, sino desde hace a\u00f1os\u2014 que solo han provocado palabras de indignaci\u00f3n y planes de alivio. Lo m\u00e1s parecido a una decisi\u00f3n pol\u00edtica de erradicarlas lleg\u00f3 la semana pasada, cuando el Gobierno griego anunci\u00f3 el<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/11\/20\/actualidad\/1574254455_611522.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cierre de los campos para el a\u00f1o que viene<\/a>, pero s\u00f3lo para sustituirlos por controvertidos centros cerrados. Por ahora, el invierno se acerca y lo que se ve en Moria es desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Grecia ha vuelto a ser la frontera <em>caliente<\/em> del Mediterr\u00e1neo. La isla griega de Lesbos, donde est\u00e1 el campo, es la que recibe m\u00e1s barcas neum\u00e1ticas con personas de Afganist\u00e1n, Siria, Congo, Irak. Vienen de la costa turca, de la orilla que se divisa ah\u00ed enfrente.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-484580\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Screen-Shot-2019-11-27-at-12.39.40-PM-636x543.png\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"543\" \/><\/p>\n<section><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-484581\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Screen-Shot-2019-11-27-at-12.41.45-PM-636x396.png\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"396\" \/><\/section>\n<section><\/section>\n<section><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-484582\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Screen-Shot-2019-11-27-at-12.42.35-PM-636x505.png\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"505\" \/><\/section>\n<section><\/section>\n<section id=\"sumario_2|include\" class=\"sumario_include centro\"><span style=\"line-height: 1.5;\">El paseo mar\u00edtimo de la capital de Lesbos, Mitilene, est\u00e1 lleno de caf\u00e9s, hoteles y terrazas desde donde los cruceros tur\u00edsticos que se ven llegar contrastan con las patrulleras militares de Frontex. La transici\u00f3n entre esta Europa y la de Moria es brutal. En los ocho kil\u00f3metros de carretera junto al mar que las separan se pasa por un castillo medieval, un Lidl, un bonito pueblecito pesquero. Poco a poco se ven grupos de refugiados que van y vienen caminando y, entre los olivos, surge la inmensidad del campo improvisado que rodea las instalaciones oficiales, custodiadas por un muro y verjas coronadas por espirales de concertinas.<\/span><\/section>\n<p>Las entradas al recinto vallado est\u00e1n vigiladas, y siempre hay junto a ellas un furg\u00f3n policial. Una cuesta por la que baja un hilo de agua sucia que huele a podrido separa la zona de tiendas de campa\u00f1a de la pared del complejo. A un lado, ropa tendida y cr\u00edos intentando llenar botellas de pl\u00e1stico en una fuente situada junto a unas letrinas. Del otro, un muro. Al fondo, m\u00e1s tiendas de campa\u00f1a, basura por todas partes, el humo negro que sale de agujeros en el suelo que funcionan como hornos de pan.<a name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<p>Moria est\u00e1 lleno de ni\u00f1os. Juegan en la tierra con palos, van de la mano de sus padres sorteando la porquer\u00eda del suelo con sus peque\u00f1as chanclas. Otros se entretienen arrastrando a dos beb\u00e9s en cajas de fruta atadas con cuerdas. No van al colegio, s\u00f3lo una minor\u00eda puede ir al pu\u00f1ado de <em>escuelas<\/em> creadas por ONG. La siria Rim, de 24 a\u00f1os, y su marido Naim, de 34, viven en una peque\u00f1a tienda entre los \u00e1rboles con sus cuatro hijos. El menor es un beb\u00e9 que duerme dentro. Los otros tienen 12, 10 y 5 a\u00f1os. Ellos ya eran desplazados por la guerra en su pa\u00eds, y vinieron desde Idlib en septiembre huyendo de los combates. En la zona de tiendas de campa\u00f1a, donde vive esta familia, M\u00e9dicos sin Fronteras calcula que tan s\u00f3lo hay una ducha por cada 506 personas y un retrete por cada 210.<\/p>\n<p>El padre, Naim, ha salido a las cinco de la ma\u00f1ana para conseguir el desayuno \u2014agua y un bollo para cada uno\u2014 y ha vuelto a las ocho, explica. En ocasiones, despu\u00e9s de hacer la cola ya no queda nada. El d\u00eda a d\u00eda en Moria consiste en esperar horas para poder comer, beber, orinar, lavarse, tramitar documentos. A las dos de la tarde, en el recinto amurallado, cientos de personas, sobre todo hombres, se agolpan en unos pasillos techados bajo la mirada de un polic\u00eda con mascarilla. Hay tensi\u00f3n, gritos. La gente vuelve con bandejas de legumbres del tama\u00f1o de las raciones de avi\u00f3n y un pan redondo encima.<\/p>\n<p>Pero lo peor llega por las noches. \u201cNadie duerme, pasamos miedo\u201d, dice Rim. Hay peleas, gritos, robos. A ellos les rajaron la tienda y les quitaron el m\u00f3vil, uno de los objetos m\u00e1s valiosos: perderlo es perder el contacto con la familia y con el mundo fuera de aqu\u00ed. Un hombre se suma a la conversaci\u00f3n y explica que fue a acompa\u00f1ar a su esposa al ba\u00f1o \u2014varias explican que no pueden salir de las tiendas de noche hasta la letrina por miedo a agresiones sexuales\u2014 y le hirieron cuando le intentaron quitar el tel\u00e9fono, dice mientras se remanga el pantal\u00f3n y muestra un par de cortes.<\/p>\n<section id=\"sumario_4|foto\" class=\"sumario_foto centro\"><a name=\"sumario_4\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<figure class=\"foto foto_w980\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/11\/26\/album\/1574779645_764828.html\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/11\/26\/actualidad\/1574777275_996732_1574785609_sumario_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/11\/26\/actualidad\/1574777275_996732_1574785609_sumario_normal_recorte1.jpg 1960w, \/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/11\/26\/actualidad\/1574777275_996732_1574785609_sumario_normal_recorte2.jpg 720w, \/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/11\/26\/actualidad\/1574777275_996732_1574785609_sumario_normal.jpg 980w\" alt=\"FOTOGALER\u00cdA\" width=\"980\" height=\"743\" \/><span class=\"boton_fotogaleria\">ver fotogaler\u00eda<\/span><\/a><figcaption class=\"foto-pie\"><em><strong><span class=\"foto-texto\">Escenas cotidianas en el campamento. Pinche en las im\u00e1genes para visitar la fotogaler\u00eda completa sobre la vida de los refugiados en el campo de Moria y la isla de Lesbos.<\/span> <span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">CARLOS ROSILLO<\/span><\/span><\/strong><\/em><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>La decisi\u00f3n de mantener en condiciones extremas a miles de personas ha terminado en desastre en varias ocasiones. A finales de agosto, <a href=\"https:\/\/www.unhcr.org\/news\/stories\/2019\/10\/5da059144\/lone-children-face-insecurity-greek-island.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un chaval de 15 a\u00f1os muri\u00f3 apu\u00f1alado<\/a> y otros dos fueron heridos en la llamada <em>zona segura<\/em> del campo, un \u00e1rea de acceso restringido donde apenas unos 70 menores reciben la atenci\u00f3n de abogados, trabajadores sociales, tutores y psic\u00f3logos. En septiembre, <a href=\"http:\/\/www.ekathimerini.com\/244850\/article\/ekathimerini\/news\/afghan-boy-aged-5-killed-by-truck-near-moria-migrant-camp\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os muri\u00f3 atropellado por un cami\u00f3n<\/a> cuando jugaba escondido dentro de una caja. Diez d\u00edas despu\u00e9s,<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/09\/30\/actualidad\/1569837881_623151.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">una mujer falleci\u00f3 en un incendio<\/a> y se desencaden\u00f3 una protesta despu\u00e9s por las condiciones del campo que fue reprimida con gases lacrim\u00f3genos.<\/p>\n<p>Esa sensaci\u00f3n de inseguridad afecta m\u00e1s a los ni\u00f1os, sobre todo si est\u00e1n traumatizados por la guerra. Rim est\u00e1 preocupada por su familia. Cuenta que su hija menor, de diez a\u00f1os, tiene p\u00e1nico de cualquier sonido fuerte y se asusta de noche y llora. Esa reacci\u00f3n empez\u00f3 en Idlib por los bombardeos, pero la madre explica que, en el caso del ni\u00f1o de cinco a\u00f1os, se ha agravado. Su hijo empieza a llorar y tiembla cuando pasa un avi\u00f3n. \u201cLo \u00fanico que quiero es salir de este campo\u201d, dice ella.<\/p>\n<p>Ese es el anhelo de todos los que viven en Moria. Hoy lo lograr\u00e1n decenas de familias. Son las cinco de la tarde y por la cuesta que funciona como calle principal del campo se van colocando con bolsas de supermercado, maletas y poco m\u00e1s. Van a ser transferidos a otros campos de refugiados en Grecia continental para seguir con sus procedimientos de asilo. Unos dicen que van a Atenas. Otros no tienen la menor idea de ad\u00f3nde los llevan: les basta con saber que salen de aqu\u00ed. Un grupo de sursudaneses se hace selfis mientras gritan de alegr\u00eda: \u201c<em>Bye, bye<\/em> Moria!\u201d. Algunos\u00a0chavales cantan y bailan de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>El Gobierno griego est\u00e1 acelerando estos traslados a otras instalaciones en el continente, en principio m\u00e1s adecuadas, y ha anunciado que hasta finales de a\u00f1o mover\u00e1 a unas 20.000 personas. Atiende as\u00ed a la \u201cnecesidad urgente\u201d que se\u00f1ala la Comisi\u00f3n Europea, perfectamente consciente de la situaci\u00f3n, de \u201cdescongestionar\u201d las islas griegas, donde hay <a href=\"https:\/\/data2.unhcr.org\/en\/documents\/download\/72525\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">atrapadas 39.000 personas<\/a>porque solo all\u00ed pueden registrarse y tramitar sus solicitudes de asilo, a menos que sean trasladadas por el Gobierno. El comisario saliente de Migraci\u00f3n, el griego Dimitris Avramopoulos, <a href=\"https:\/\/ec.europa.eu\/commission\/commissioners\/2014-2019\/avramopoulos\/announcements\/remarks-commissioner-avramopoulos-ep-plenary-session-situation-hotspots-greek-islands-particular_en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">habl\u00f3 de todo esto hace 10 d\u00edas<\/a>. Recit\u00f3 los programas de apoyo y los millones que la UE ha bombeado a Grecia, para pedirle despu\u00e9s que deporte a m\u00e1s personas de vuelta a Turqu\u00eda y que tome medidas ante el invierno. \u201cLas im\u00e1genes de personas vulnerables abandonadas en el fr\u00edo que hubo en el pasado han sido una verg\u00fcenza colectiva para Europa. No podemos tener un invierno as\u00ed\u201d, dijo en Bruselas, para recordar que \u201cla migraci\u00f3n y su gesti\u00f3n ponen a prueba cada d\u00eda los valores y principios sobre los que Europa est\u00e1 construida\u201d. En Moria fracasan, cada d\u00eda. Y no s\u00f3lo los valores, tambi\u00e9n las pol\u00edticas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-484583\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Screen-Shot-2019-11-27-at-12.45.04-PM-636x488.png\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"488\" \/><\/p>\n<p>En apenas unos meses entre <a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/crisis_migratoria_europa\/a\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">2015 y 2016, llegaron a Grecia m\u00e1s de un mill\u00f3n de refugiados<\/a>, la mayor\u00eda sirios que hu\u00edan de la guerra, rumbo al resto de Europa. Lo hicieron cuando el pa\u00eds atravesaba la peor crisis econ\u00f3mica de su historia, de la que a\u00fan trata de recuperarse. Con la ruta de los Balcanes cerrada, desde entonces la Uni\u00f3n Europea ha sido incapaz de reformar su sistema com\u00fan de asilo y de establecer mecanismos de solidaridad entre Estados: la f\u00f3rmula de cuotas que hubo para reubicar a refugiados desde Grecia e Italia expir\u00f3 en 2017. En lo que s\u00ed se ha empleado es en sellar sus fronteras exteriores. En 2016, la UE hizo un pacto con Turqu\u00eda para taponar el flujo oriental a cambio de 6.000 millones de euros. Aunque el volumen de personas que entra es radicalmente inferior, tres a\u00f1os despu\u00e9s del acuerdo, la l\u00f3gica europea de externalizaci\u00f3n y contenci\u00f3n falla: Grecia vuelve a ser el principal punto de entrada irregular a Europa del Mediterr\u00e1neo, con m\u00e1s llegadas que Espa\u00f1a, Italia y Malta juntas, y miles de personas permanecen atrapadas en las islas, casi la mitad sufriendo en Moria.<\/p>\n<p>En Grecia gobierna desde julio la derecha, y el discurso hacia los migrantes se ha endurecido. El Ejecutivo lleva un mes tomando decisiones con rapidez: traslados, nuevas leyes de asilo mucho m\u00e1s restrictivas, creaci\u00f3n de campos cerrados para disuadir y controlar los movimientos de quienes llegan y llevar a la m\u00e1xima capacidad las 28 instalaciones que ya existen. Desde 2015, la UE ayuda con 2.200 millones al pa\u00eds a manejar el flujo migratorio y las condiciones en las que recibe a quienes llegan. \u201cNo es solo una cuesti\u00f3n de dinero. Se trata de cu\u00e1nta gente se supone que vas a acoger, durante cu\u00e1nto tiempo y en qu\u00e9 condiciones. No controlamos las llegadas\u201d, explica por tel\u00e9fono Manos Logothetis, el secretario especial griego para la Recepci\u00f3n. En la otra orilla est\u00e1 Turqu\u00eda, con el presidente turco, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/10\/10\/actualidad\/1570709328_486074.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Recep Tayyip Erdogan, anunciando cada cierto tiempo que va a \u201cabrir las puertas<\/a>\u201d a los refugiados hacia Europa. \u201cCada vez que lo dice un refugiado o inmigrante que est\u00e1 en Turqu\u00eda no escucha eso\u201d, afirma Logothetis. \u201cLo que oye es: \u2018ya he abierto la frontera\u201d. Grecia quiere ahora <a href=\"https:\/\/www.reuters.com\/article\/us-europe-migrants-greece\/greece-says-turkey-can-and-must-control-migrant-flows-to-europe-idUSKBN1WJ14Q\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">devolver a Turqu\u00eda a 10.000 personas sin derecho a protecci\u00f3n internacional para finales de 2020<\/a>, cuando en tres a\u00f1os ha retornado a solo 2.000. \u00bfPor qu\u00e9? \u201cLa Administraci\u00f3n anterior [el Gobierno izquierdista de Syriza] cre\u00eda que todos los que vienen son refugiados, y si crees eso, no quieres devolverlos a Turqu\u00eda. Nosotros decimos que hay muchos refugiados y muchos inmigrantes tambi\u00e9n\u201d.<\/p>\n<section id=\"sumario_7|video\" class=\"sumario_video centro\"><a name=\"sumario_7\"><\/a><\/p>\n<div id=\"sumario__interior\">\n<div id=\"videonoticia\" class=\"media\">\n<figure class=\"foto  media\">\n<div id=\"multimediaPlayer_598431438\">\n<div><a class=\"posicionador\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep02.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/11\/26\/actualidad\/1574777275_996732_1574790425_sumario_fotograma.jpg\" width=\"980\" height=\"549\" \/><\/a><\/div>\n<\/div><figcaption class=\"foto-pie\"><span class=\"foto-texto\">V\u00eddeo: &#8216;Atrapados en Moria&#8217;. En la imagen, una familia reci\u00e9n llegada al campo.<\/span> <span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">CARLOS ROSILLO<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"sumario-texto\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Las nuevas leyes de asilo responden, dice Logothetis, \u201ca razones humanitarias\u201d. El objetivo declarado es agilizar la burocracia que requieren las solicitudes de refugio y acelerar las deportaciones a Turqu\u00eda. En cambio, varias ONG y ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, <a href=\"https:\/\/www.unhcr.org\/gr\/en\/13170-unhcr-urges-greece-to-strengthen-safeguards-in-draft-asylum-law.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">han denunciado que esas leyes privan de derechos a los refugiados,<\/a> les dificultan la posibilidad de apelar un rechazo y ampl\u00edan de tres meses a un a\u00f1o y medio el tiempo en el que pueden ser detenidos.<\/p>\n<p>Logothetis pide a la UE que se reforme el sistema europeo de asilo, que vuelva a haber un programa para reubicar en otros pa\u00edses a solicitantes de protecci\u00f3n internacional en Grecia y que \u201cse empiece a hablar de un sistema com\u00fan para retornar personas a su pa\u00eds de origen\u201d. \u201cSomos un pa\u00eds peque\u00f1o y no tenemos acuerdos bilaterales con otros Estados\u201d, dice. \u201cAs\u00ed resolvemos el problema migratorio y de asilo de Europa como Europa, y no como cada pa\u00eds individual con sus caracter\u00edsticas\u201d. El responsable de la acogida griego afirma: \u201cEs una verg\u00fcenza para un pa\u00eds europeo tener un campo como el de Moria, pero es [tambi\u00e9n] una verg\u00fcenza para Europa tener campos as\u00ed. Tenemos que encontrar una forma en la que la capacidad sea mayor que las llegadas. Ahora nuestra capacidad es muy inferior, pero el truco es: si aumentas la capacidad, en realidad est\u00e1s diciendo a la otra parte que est\u00e1s preparado para [recibir] m\u00e1s. Nunca ganas en esta batalla\u201d.<\/p>\n<p>Quienes como Mariam logran llegar a Moria despu\u00e9s de un viaje desde Afganist\u00e1n sola con dos ni\u00f1os peque\u00f1os, cuentan que, en cuanto cruzan el mar desde Turqu\u00eda, creen haber ganado. Luego se encuentran con este lugar. Tiene 30 a\u00f1os y ha venido con sus hijos a la cl\u00ednica pedi\u00e1trica que M\u00e9dicos Sin Fronteras tiene frente al campo. Uno de ellos tiene fiebre desde hace d\u00edas, y cuenta que todo est\u00e1 tan sucio que sus ni\u00f1os enferman. Su esperanza, dice entre l\u00e1grimas, es que los env\u00eden \u201ca un sitio mejor. En Grecia o donde sea\u201d. Una portavoz de la ONG explica que muchas de las enfermedades que ven se pueden tratar, pero empeoran en cuanto regresan a ese entorno, al barro, a no comer ni dormir bien.<a style=\"line-height: 1.5;\" name=\"sumario_8\"><\/a><\/p>\n<p>En medio del barullo triste del campo, hay un lugar m\u00e1s gris, m\u00e1s cerrado y blindado \u2014con seguridad privada\u2014 de cuantos se ven aqu\u00ed. El sitio m\u00e1s inexpugnable de Moria resulta ser la oficina de asilo. En la valla se agolpan una veintena de personas con documentos en la mano. Ah\u00ed dentro se decide el destino de quienes llevan en la isla meses o a\u00f1os pendientes de un abismo de papeleos y entrevistas, con tr\u00e1mites que muchos apenas entienden. Faltan m\u00e9dicos, traductores, abogados. Para los adolescentes que vienen solos, como Abbas, que al menos tiene una hermana en el Reino Unido con la que puede ir a vivir, esa incertidumbre legal se une a la frustraci\u00f3n. \u201cEchan de menos a sus familias. Est\u00e1n muy tristes y enfadados contra todo, sobre todo los de entre 10 y 13 a\u00f1os\u201d, explica una psic\u00f3loga de la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones (OIM) que tiene un programa con menores. S\u00f3lo pueden atender a unos 70 en esa <em>zona segura<\/em>, con casos de tortura, violaciones durante el viaje, v\u00edctimas de tr\u00e1fico de personas. \u201cAlgunos han sido separados de sus padres durante el trayecto porque son detenidos en la frontera, por ejemplo. Otros han trabajado desde los cinco a\u00f1os y quieren seguir haci\u00e9ndolo, as\u00ed que les decimos: \u2018perm\u00edtete ser un ni\u00f1o. No es tu responsabilidad\u201d. Ella es consciente de que tratar los traumas lleva mucho tiempo, pero a trav\u00e9s de actividades intentan ayudarles \u201ca manejar la realidad\u201d.<\/p>\n<p>Otros 250 menores viven en un par de secciones especiales donde se les da una m\u00ednima parte de la protecci\u00f3n estatal que necesitan. Duermen en literas, en barracones ubicados en una zona de aspecto opresivo, rodeados de vallas y con polic\u00edas en la puerta. Pero la gran mayor\u00eda de los adolescentes y los chavales que hay en Moria no tiene ning\u00fan apoyo. Jalalabad, un afgano de 18 a\u00f1os que en su pa\u00eds trabajaba en una granja, tiene el brazo escayolado. Su padre est\u00e1 enfermo y \u00e9l, al ver que no le pod\u00eda mandar nada para ayudarlo despu\u00e9s de un mes en Moria, se golpe\u00f3 el brazo de rabia y se lo fractur\u00f3. \u201cPrefiero morirme antes que seguir aqu\u00ed\u201d, dice completamente serio.<\/p>\n<p>El reci\u00e9n llegado Abdul, un chaval sirio de 17 a\u00f1os t\u00edmido y de aspecto decidido, tiene un objetivo fijo. Huy\u00f3 \u00e9l solo hace dos meses de Idlib con una mochila donde llevaba dos pantalones y una sudadera. Escap\u00f3 de un tiroteo en la frontera sirio-turca, donde asegura que una mujer muri\u00f3 delante de \u00e9l, fue detenido cinco d\u00edas en Turqu\u00eda y al tercer intento cruz\u00f3 en un bote a Lesbos. Ese fue uno de los peores tramos del viaje, dice, porque no sabe nadar \u201cy el agua es muy oscura\u201d. Vive en una de las tiendas de campa\u00f1a y no para de repetir que tiene que ir a Alemania porque all\u00ed est\u00e1n sus hermanos, que le han ido pagando el viaje y le esperan. Lleva sus papeles doblados en una bolsa de pl\u00e1stico. \u201cNunca pens\u00e9 que Europa ser\u00eda como Moria, pero en cuanto llegue a Alemania todo ir\u00e1 bien\u201d. Quiere ser m\u00e9dico.<\/p>\n<p class=\"nota_pie\"><strong>CR\u00c9DITOS:<\/strong><\/p>\n<p class=\"nota_pie\"><strong>Redacci\u00f3n:<\/strong>\u00a0Silvia Blanco<br \/>\n<strong>Imagen y fotograf\u00eda:<\/strong>\u00a0Carlos Rosillo<br \/>\n<strong>Coordinaci\u00f3n y formato:<\/strong>\u00a0J. A. Auni\u00f3n<br \/>\n<strong>Dise\u00f1o:<\/strong> Ana Fern\u00e1ndez<br \/>\n<strong>Frontend:<\/strong>\u00a0Nelly Natal\u00ed S\u00e1nchez<br \/>\n<strong>Edici\u00f3n de v\u00eddeo:<\/strong> Paula Casado<br \/>\n<strong>Infograf\u00eda:<\/strong>\u00a0Artur Galocha<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El colapso en el mayor centro de recepci\u00f3n del continente, en la isla griega de Lesbos, simboliza la ineficaz respuesta de la UE al desaf\u00edo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11354],"tags":[],"class_list":["post-484579","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sucesos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=484579"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":484585,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484579\/revisions\/484585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=484579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=484579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=484579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}