{"id":484796,"date":"2019-11-29T22:08:15","date_gmt":"2019-11-29T22:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=484796"},"modified":"2019-11-29T22:08:15","modified_gmt":"2019-11-29T22:08:15","slug":"los-21-mejores-libros-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/11\/29\/los-21-mejores-libros-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Los 21 mejores libros del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"articulo-subtitulo\"><em>Un jurado de 84 expertos ha escogido para Babelia los t\u00edtulos m\u00e1s relevantes de las dos primeras d\u00e9cadas del milenio<\/em><\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-custom-full-size wp-image-484797\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/1574767429_166094_1575048871_noticia_normal_recorte1-636x485.jpg\" alt=\"\" width=\"636\" height=\"485\" \/>&#8220;Hacer listas&#8221;, escribe Alberto Manguel en su <em>Diario de lecturas<\/em>, \u201cda lugar a cierta arbitrariedad m\u00e1gica, como si la simple asociaci\u00f3n pudiera crear sentido\u201d. Pues bien, \u00bfqu\u00e9 sentido se puede encontrar en una lista que trata de hacer balance de las dos primeras d\u00e9cadas del siglo XXI? Empecemos por el principio. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/09\/13\/opinion\/1536850899_114857.html\">El martes 11 de septiembre de 2001<\/a>, dos aviones de pasajeros secuestrados por terroristas suicidas derribaron las Torres Gemelas de Nueva York, mataron a casi 3.000 personas y cambiaron el mundo para siempre. De paso, mandaron al trastero de las hip\u00f3tesis la teor\u00eda hegeliana del <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/04\/12\/ideas\/1555084475_066112.html\">fin de la historia reciclada por Francis Fukuyama<\/a> tras la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y zanjaron la discusi\u00f3n sobre si el siglo XXI empezaba en el a\u00f1o 2000 o en 2001. La guerra de las galaxias se qued\u00f3 en choque de civilizaciones. Los ordenadores pasaron la prueba del efecto 2000, pero sus usuarios \u2014la nueva gran palabra\u2014 entraron en la era del miedo, la inseguridad, la precariedad, la intimidad (p\u00fablica) y la realidad (virtual).<\/p>\n<p>El futuro hab\u00eda llegado tan pronto en forma de metralla que los cines se llenaron de <em>remakes<\/em>; las librer\u00edas, de c\u00e1nones, recuentos y res\u00famenes y listas de lo muy muy y lo m\u00e1s m\u00e1s (que hab\u00eda que ver, leer y escuchar\u2026 antes de morir). Tambi\u00e9n de relatos con un fondo de historia universal y libros de no ficci\u00f3n o de autoficci\u00f3n que dan tanto valor a la trama como a su <em>making-of<\/em>. Incapaz de imitar a una realidad presente que parec\u00eda de novela, la literatura se volc\u00f3 en el pasado, en la memoria (hist\u00f3rica y a secas), en las investigaciones period\u00edsticas, en la primera persona y en la propia literatura, que se volvi\u00f3 metatodo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/07\/16\/cultura\/1058306402_850215.html\">De ah\u00ed el triunfo absoluto de <em>2666<\/em><\/a>, un libro total compuesto de cinco partes y publicado en oto\u00f1o de 2004, al a\u00f1o siguiente de la muerte de su autor. Desde Borges \u2014retratado minuciosamente por Adolfo Bioy Casares en un diario ya ineludible\u2014, ning\u00fan escritor ha influido tanto como Roberto Bola\u00f1o en las nuevas generaciones. Que sus libros empezasen a publicarse en Anagrama y actualmente lo hagan en Alfaguara \u2014las dos editoriales m\u00e1s presentes en la lista de Babelia\u2014 es otro s\u00edntoma del peso de algunos sellos en la creaci\u00f3n del gusto contempor\u00e1neo.<\/p>\n<section id=\"sumario_4|foto\" class=\"sumario_foto centro\"><a name=\"sumario_4\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<figure class=\"foto foto_w980\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574966461_sumario_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574966461_sumario_normal_recorte1.jpg 1960w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574966461_sumario_normal_recorte2.jpg 720w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574966461_sumario_normal.jpg 980w\" alt=\"El escritor chileno Roberto Bola\u00f1o, en 1997.\" width=\"980\" height=\"651\" \/><figcaption class=\"foto-pie\"><span class=\"foto-texto\">El escritor chileno Roberto Bola\u00f1o, en 1997.<\/span> <span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">MANOLO S. URBANO<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\"><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Acaso por una mera cuesti\u00f3n generacional, la literatura can\u00f3nica de las dos primeras d\u00e9cadas del siglo XXI se ha ocupado de hurgar en las heridas del XX. Las guerras mundiales, la guerra civil espa\u00f1ola, la posguerra, la descolonizaci\u00f3n, las migraciones, el <em>apartheid<\/em>, las dictaduras latinoamericanas, la ca\u00edda del imperio sovi\u00e9tico, los feminicidios en Ciudad Ju\u00e1rez o las turbulencias en Oriente Pr\u00f3ximo pueden rastrearse en la obra del propio Bola\u00f1o, Ian McEwan, W. G. Sebald, Javier Mar\u00edas, Javier Cercas, Tony Judt, Mario Vargas Llosa, J. M. Coetzee, Zadie Smith, Svetlana Aleksi\u00e9vich, Emmanuel Carr\u00e8re, Marjane Satrapi o Edmund de Waal.<\/p>\n<p>Pero si esos autores empiezan a ser can\u00f3nicos no es solo por los temas que abordan, sino por el modo en que lo hacen: mezclando realidad y ficci\u00f3n, narraci\u00f3n y reflexi\u00f3n, dinamitando los g\u00e9neros tradicionales o dejando que su intimidad sin filtros discuta con la historia universal. Ese yo con voluntad de nosotros es el que ha producido adem\u00e1s t\u00edtulos como los de Joan Didion, Lucia Berlin, Anne Carson y Ra\u00fal Zurita \u2014que titul\u00f3 su obra magna con su propio apellido\u2014, pero sobre todo los seis vol\u00famenes de Karl Ove Knausg\u00e5rd.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la gran historia y la intimidad cruda est\u00e1n presentes en t\u00edtulos del siglo XXI tan exitosos como <em>El C\u00f3digo Da Vinci<\/em>, <em>El ni\u00f1o con el pijama de rayas<\/em> o<em>Cincuenta sombras de Grey<\/em>. \u00bfPor qu\u00e9 no est\u00e1n en esta lista? Tal vez porque no cuadran con la definici\u00f3n que el cr\u00edtico Northrop \u00adFrye acu\u00f1\u00f3 para la \u201cgran literatura\u201d: aquella que es \u201cdue\u00f1a de una visi\u00f3n siempre m\u00e1s vasta que la de sus mejores lectores\u201d. El poeta Wystan Hugh Auden lo matiz\u00f3 as\u00ed: \u201cHay libros que han sido injustamente olvidados; ninguno es injustamente recordado\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2009\/01\/28\/actualidad\/1233131577_850215.html\">La crisis econ\u00f3mica de 2008<\/a> sum\u00f3 la indignaci\u00f3n a la inseguridad y dio la raz\u00f3n a una novela premonitoria publicada en Espa\u00f1a un a\u00f1o antes: <em>Crematorio<\/em>, de Rafael Chirbes. De paso, empoder\u00f3 \u2014el verbo del siglo\u2014 a un g\u00e9nero y a una generaci\u00f3n. El feminismo y el ecologismo son por ahora la respuesta m\u00e1s contundente a una deriva insostenible que va camino de convertir en realismo puro una novela de, digamos, ciencia-ficci\u00f3n como <em>La carretera<\/em>, de Cormac \u00adMcCarthy. Protagonizada por dos hombres solos \u2014un padre y un hijo\u2014 que vagan por un planeta devastado, la distop\u00eda del autor estadounidense incluye en sus p\u00e1ginas algo que se parece a una definici\u00f3n de la literatura de hoy: \u201cDios no existe y nosotros somos sus profetas\u201d.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|fototextos\" class=\"sumario sumario_fototextos centro\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2004\/10\/23\/babelia\/1098488362_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962696_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962696_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962696_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2004\/10\/23\/babelia\/1098488362_850215.html\">1. &#8216;2666&#8217;, Roberto Bola\u00f1o<\/a><\/h3>\n<p><em>&#8220;2666<\/em> es lo mejor de una producci\u00f3n literaria prematuramente interrumpida&#8221;, escribi\u00f3 Ana Mar\u00eda Moix en <em>Babelia<\/em> en 2004, &#8220;Amalfitano, uno de los protagonistas de la segunda de las cinco partes o novelas que componen <em>2666<\/em>, obra p\u00f3stuma de Roberto Bola\u00f1o (1953-2003), rememora desde M\u00e9xico una conversaci\u00f3n sostenida, hac\u00eda a\u00f1os en Barcelona, con un joven farmac\u00e9utico que pasaba sus noches de guardia leyendo. Al joven le gustaba leer novelas breves como <em>La metamorfosis,<\/em> de Kafka; <em>Bartleby, el escribiente,<\/em> de Melville; <em>Un coraz\u00f3n simple,<\/em> de Flaubert, o <em>Un cuento de Navidad,<\/em> de Dickens, t\u00edtulos que escog\u00eda en lugar de <em>El proceso<\/em>, Moby Dick, Bouvard y P\u00e9cuchet o <em>El Club Pickwick,<\/em> novelas largas de los citados autores. &#8216;Qu\u00e9 triste paradoja, pens\u00f3 Amalfitano&#8217;, escribe Bola\u00f1o. &#8216;Ya ni los farmac\u00e9uticos ilustrados se atreven con las grandes obras, imperfectas, torrenciales, las que abren caminos en lo desconocido. Escogen los ejercicios perfectos de los grandes maestros (&#8230;)&#8217;. Y, de hecho, eso es <em>2666<\/em>: una gran obra torrencial, que abre caminos en lo desconocido&#8221;. Moix apunta que las cinco partes de esta gran obra pueden leerse por separado, pero se perder\u00eda la grandeza que alcanzan juntas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/11\/09\/babelia\/1036803011_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962718_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962718_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962718_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/11\/09\/babelia\/1036803011_850215.html\">2. &#8216;Austerlitz&#8217;, W. G. Sebald<\/a><\/h3>\n<p>La novela del alem\u00e1n W. G. Sebald (1944-2001) narra la odisea vital de un hombre sin historia llamado Jacques Austerlitz en busca de ese tejido perdido en el tiempo que son sus padres. El protagonista camina sobre los restos de una devastaci\u00f3n insoportable despu\u00e9s de dos guerras. \u201cAusterlitz es una formidable representaci\u00f3n del destino del hombre moderno llevado a un extremo: el del desarraigo extremo; tambi\u00e9n lo es de la capacidad de supervivencia del ser humano\u201d, escribi\u00f3 en estas p\u00e1ginas Jos\u00e9 Mar\u00eda Guelbenzu en 2002.<em>Traducci\u00f3n de Miguel S\u00e1enz.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/05\/17\/babelia\/1053129033_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962737_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962737_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962737_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/05\/17\/babelia\/1053129033_850215.html\">3. &#8216;La belleza del marido&#8217;, Anne Carson<\/a><\/h3>\n<p>Anne Carson (1950) abord\u00f3 en <em>La belleza del marido<\/em> el conflicto desencadenado por su separaci\u00f3n. \u201cHay en este poemario\u201d, escribi\u00f3 el cr\u00edtico \u00c1ngel Rup\u00e9rez en 2003, \u201cuna tensi\u00f3n entre la idealizaci\u00f3n inicial del marido (\u2026) y el derrumbe de ese \u00eddolo que consigue sobrepasar con creces el anecdotario m\u00e1s estrictamente autobiogr\u00e1fico y confesional, constantemente convertido en materia po\u00e9tica contaminada por un continuo y soterrado \u2014no expl\u00edcito\u2014 aliento l\u00edrico hecho de eleg\u00eda comedida y de creencia incondicional en la belleza\u201d. <em>Traducci\u00f3n de Ana Becciu.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2000\/04\/15\/opinion\/955749603_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962778_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962778_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962778_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2000\/04\/15\/opinion\/955749603_850215.html\">4. &#8216;La Fiesta del Chivo&#8217;, Mario Vargas Llosa<\/a><\/h3>\n<p><em>La Fiesta del Chivo<\/em> es un relato sobre el dictador dominicano Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina y, a la vez, un impresionante fresco de la corrupci\u00f3n destructiva de las dictaduras. En su cr\u00edtica de 2000, el argentino Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez defini\u00f3 la novela del premio Nobel Mario Vargas Llosa (Arequipa, 1936) como \u201cun retrato implacable del poder absoluto en una novela que se lee sin respiro de principio a fin\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/10\/05\/babelia\/1033774754_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962810_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962810_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962810_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/10\/05\/babelia\/1033774754_850215.html\">5. &#8216;Expiaci\u00f3n&#8217;, Ian McEwan<\/a><\/h3>\n<p>Con minuciosidad y un talento infinito, el brit\u00e1nico Ian McEwan (Aldershot, 1948) ha ido construyendo una obra tan variada como imprevisible. <em>Expiaci\u00f3n<\/em> es una de sus novelas m\u00e1s c\u00e9lebres, mucho antes de que fuese llevada al cine. En su cr\u00edtica, Andr\u00e9s Ib\u00e1\u00f1ez calific\u00f3 en 2002 la novela como \u201cun relato de una ambici\u00f3n y un alcance nada frecuentes\u201d. \u201cEs, ante todo\u201d, prosegu\u00eda, \u201cun triunfo de la imaginaci\u00f3n creadora, una obra que justifica en s\u00ed misma la existencia del arte de la novela\u201d.\u00a0<em>Traducci\u00f3n de Jaime Zulaika.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2013\/01\/30\/actualidad\/1359551177_102833.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962836_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962836_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962836_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2013\/01\/30\/actualidad\/1359551177_102833.html\">6. &#8216;Lim\u00f3nov&#8217;, Emmanuel Carr\u00e8re<\/a><\/h3>\n<p>Emmanuel Carr\u00e8re (Par\u00eds, 1957) ha construido un g\u00e9nero propio en el que mezcla la autobiograf\u00eda con el retrato de personajes ins\u00f3litos. As\u00ed defini\u00f3 el autor a su protagonista en 2013: \u201cHa sido granuja en Ucrania, \u00eddolo del <em>underground<\/em> sovi\u00e9tico, mendigo y despu\u00e9s mayordomo de un millonario en Manhattan; escritor en Par\u00eds, soldado en los Balcanes, y, ahora, en el inmenso burdel del poscomunismo en Rusia, viejo jefe carism\u00e1tico de un partido de j\u00f3venes desesperados. \u00c9l se ve como un h\u00e9roe, pero tambi\u00e9n se le puede considerar un cabr\u00f3n: yo no me atrevo a juzgarlo\u201d. <em>Traducci\u00f3n de Jaime Zulaika.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/09\/29\/babelia\/1191022752_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962862_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962862_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962862_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/09\/29\/babelia\/1191022752_850215.html\">7. &#8216;Tu rostro ma\u00f1ana&#8217;, Javier Mar\u00edas<\/a><\/h3>\n<p>Javier Mar\u00edas cerr\u00f3 su trilog\u00eda <em>Tu rostro ma\u00f1ana<\/em> en 2007 con <em>Veneno y sombra y adi\u00f3s,<\/em> en la que reflexiona sobre el ego\u00edsmo, la verdad y la culpa. Jos\u00e9-Carlos Mainer calific\u00f3 la obra de ejemplo del g\u00e9nero de la autoficci\u00f3n: \u201cMar\u00edas ha logrado la construcci\u00f3n m\u00e1s sostenida, compleja e importante que tal voluntad (de estilo y de g\u00e9nero) ha producido en las nuevas letras espa\u00f1olas\u201d. Mainer describe la obsesi\u00f3n por \u201cla naturaleza de la verdad\u201d y cree que \u201cel punto de partida de la existencia es el ego\u00edsmo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/10\/14\/cultura\/1160776804_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962900_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962900_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962900_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/10\/14\/cultura\/1160776804_850215.html\">8. &#8216;Borges&#8217;, Adolfo Bioy Casares<\/a><\/h3>\n<p>\u201cDe las 20.000 p\u00e1ginas de cuadernos \u00edntimos que Bioy (1914-1999) escribi\u00f3 a lo largo de su vida, su relaci\u00f3n con Borges ocupa 1.700\u201d, explic\u00f3 en una informaci\u00f3n de 2006 Javier Rodr\u00edguez Marcos. Son las que prepar\u00f3 para este volumen antes de morir: \u201cAunque el libro se extiende entre 1931 y 1989, Bioy resume los 15 primeros a\u00f1os en una decena de p\u00e1ginas. Eso s\u00ed, brillantes. Los diarios borgianos de Bioy est\u00e1n llenos de literatura\u201d. Borges dijo que su relaci\u00f3n era una profunda amistad \u201csin intimidad\u201d cuya piedra angular eran los libros.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/06\/05\/babelia\/1275696738_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962931_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962931_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574962931_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/06\/05\/babelia\/1275696738_850215.html\">9. &#8216;Verano&#8217;, J. M. Coetzee<\/a><\/h3>\n<p><em>Verano,<\/em> la tercera entrega de las memorias del sudafricano J. M. Coetzee (1940), \u201crevela una audacia literaria que no por consecuente con la \u00faltima parte de su obra deja de ser un reto original\u201d, escribi\u00f3 Jos\u00e9 Mar\u00eda Guelbenzu en 2010. En este libro, cinco entrevistados crean con su testimonio un Coetzee personal e \u00edntimo, en un documento que manifiesta la viveza de esp\u00edritu del escritor y su apuesta irreductible por la verdad literaria.\u00a0<em>Traducci\u00f3n de Jordi Fibla.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/09\/02\/babelia\/1157152629_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038402_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038402_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038402_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/09\/02\/babelia\/1157152629_850215.html\">10. &#8216;El a\u00f1o del pensamiento m\u00e1gico&#8217;, Joan Didion<\/a><\/h3>\n<p>\u201cLa obra de no ficci\u00f3n de Joan Didion (1934) ejemplifica bien el g\u00e9nero conocido como ensayo personal, una forma de escritura cuyo objetivo es someter a examen circunstancias de orden hist\u00f3rico o sociol\u00f3gico desde una perspectiva radicalmente subjetiva\u201d, escribi\u00f3 en 2005 en estas p\u00e1ginas Eduardo Lago. Este libro de duelo es, en palabras del escritor, \u201cel m\u00e1s personal por lo \u00edntimo y doloroso del tema\u201d: la muerte de su marido. <em>Traducci\u00f3n de Javier Calvo.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<section id=\"sumario_2|fototextos\" class=\"sumario sumario_fototextos centro\"><a name=\"sumario_2\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/06\/11\/babelia\/1402488208_394836.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038422_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038422_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038422_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2014\/06\/11\/babelia\/1402488208_394836.html\">11. &#8216;Mi lucha&#8217;, Karl Ove Knausg\u00e5rd<\/a><\/h3>\n<p>El noruego Karl Ove Knausg\u00e5rd (1968) narra su vida en seis tomos bajo el t\u00edtulo de <em>Mi lucha,<\/em>como la autobiograf\u00eda de Hitler. \u201cUn vertedero documentario que necesita existir para que surja, de vez en cuando, un prodigio que, por s\u00ed solo, parecer\u00eda puramente ret\u00f3rico pero que, nacido de la abrumadora acumulaci\u00f3n de detalles, se convierte en una epifan\u00eda\u201d, opin\u00f3 Alberto Manguel en 2014.<em>Traducci\u00f3n de Kirsti Baggethun y Asunci\u00f3n Lorenzo.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/09\/08\/babelia\/1189208355_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574963010_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574963010_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574963010_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/09\/08\/babelia\/1189208355_850215.html\">12. &#8216;La carretera&#8217;, Cormac McCarthy<\/a><\/h3>\n<p>Un padre y su hijo, supervivientes de una hecatombe nuclear, caminan hacia un sur que, solo quiz\u00e1, sea su salvaci\u00f3n. \u201cUnidos por el amor y el miedo, son la expresi\u00f3n de una soledad intolerable\u201d, escribi\u00f3 J. M. Guelbenzu en su cr\u00edtica de esta novela de Cormac McCarthy (1933). <em>Traducci\u00f3n de Luis Murillo Fort.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/10\/27\/babelia\/1193442619_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038261_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038261_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038261_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/10\/27\/babelia\/1193442619_850215.html\">13. &#8216;Crematorio&#8217;, Rafael Chirbes<\/a><\/h3>\n<p>Rafael Chirbes (1949-2015) narr\u00f3 en esta novela la corrupci\u00f3n urban\u00edstica en Espa\u00f1a. \u201cCon una escritura de precisi\u00f3n cl\u00ednica en la que a veces recala un medido lirismo, el escritor no cede al olvido de la grande y peque\u00f1a historia de nuestro pa\u00eds. Como si Gald\u00f3s vigilara\u201d, escribi\u00f3 sobre el autor y su obra J. E. Ayala-Dip.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/01\/21\/eps\/1169364408_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038280_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038280_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1575038280_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/01\/21\/eps\/1169364408_850215.html\">14. &#8216;Dientes blancos&#8217;, Zadie Smith<\/a><\/h3>\n<p>\u201cEl rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico de la escritura de Zadie Smith (1975)es su propensi\u00f3n a la s\u00e1tira. No obstante, <em>Dientes blancos<\/em> no es una novela divertida\u201d, escribi\u00f3 Francisco Solano en 2001. \u201cRetrata el espacio multirracial habitado por hijos de inmigrantes, cuya asimilaci\u00f3n a la metr\u00f3poli, junto con la confrontaci\u00f3n con los padres, les aboca a ser v\u00edctimas de una mezcolanza ideol\u00f3gica y religiosa que produce claros efectos de atolondramiento\u201d. <em>Traducci\u00f3n de Ana M. de la Fuente.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/04\/26\/babelia\/1461686913_788507.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574963977_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574963977_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574963977_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/04\/26\/babelia\/1461686913_788507.html\">15. &#8216;Manual para mujeres de la limpieza&#8217;, Lucia Berlin<\/a><\/h3>\n<p>La estadounidense Lucia Berlin (1936-2004) empez\u00f3 a publicar (no a escribir) muy tarde y solo a finales del pasado siglo se la comenz\u00f3 a reconocer como una narradora excepcional. <em>Manual para mujeres de la limpieza<\/em> es una antolog\u00eda de relatos basados en la vida itinerante de la autora, alcoh\u00f3lica, que trabaj\u00f3 en toda clase de oficios para mantener a sus hijos. \u201cTodo cuanto relata tiene olor a verdad\u201d, asegur\u00f3 Jos\u00e9 Mar\u00eda Guelbenzu en 2016. <em>Traducci\u00f3n de Eugenia V\u00e1zquez Nacarino.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2012\/07\/04\/actualidad\/1341401829_305742.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964018_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964018_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964018_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2012\/07\/04\/actualidad\/1341401829_305742.html\">16. &#8216;Zurita&#8217;, Ra\u00fal Zurita<\/a><\/h3>\n<p>\u201cLa primera impresi\u00f3n que produce Ra\u00fal Zurita (Santiago, 1950) es la de un poeta perdido en el mundo del misterio y la espiritualidad\u201d, escribi\u00f3 el cronista Patricio Fern\u00e1ndez en 2012. \u201cNo lee, canta, se lamenta, y reza\u201d. Y este poeta public\u00f3 aquel a\u00f1o su particular autobiograf\u00eda, un poemario de 800 p\u00e1ginas en el que se expone m\u00e1s crudamente que nunca.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/11\/04\/babelia\/1162599429_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964041_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964041_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964041_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/11\/04\/babelia\/1162599429_850215.html\">17. &#8216;Postguerra&#8217;, Tony Judt<\/a><\/h3>\n<p>El historiador brit\u00e1nico (1948-2010) logr\u00f3 con este libro una haza\u00f1a, mezclando las lavadoras, los Beatles y Margaret Thatcher. Esto es, la vida cotidiana, la cultura y la pol\u00edtica. \u201cLa nueva Europa constituye un \u00e9xito notable vitalmente vinculado a un terrible pasado\u201d, escribi\u00f3 Santos Juli\u00e1 en su rese\u00f1a. \u201cPara que los europeos conserven siempre ese v\u00edncu\u00adlo vital hay que ense\u00f1\u00e1rselo de nuevo a cada generaci\u00f3n\u201d. <em>Traducci\u00f3n de Jes\u00fas Cu\u00e9llar y Gloria E. Gordo del Rey.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/12\/27\/babelia\/1514377210_583402.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964068_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964068_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964068_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/12\/27\/babelia\/1514377210_583402.html\">18. &#8216;Soldados de Salamina&#8217;, Javier Cercas<\/a><\/h3>\n<p>J. Ernesto Ayala-Dip habl\u00f3 en su cr\u00edtica de <em>Soldados de Salamina<\/em> en 2001 de la mezcla entre \u201cel relato real\u201d que se plantea en el libro de Cercas y la \u201cobra de ficci\u00f3n\u201d que realmente es. La historia del fallido fusilamiento de Rafael S\u00e1nchez Mazas, escritor y fundador de la Falange, se desarrolla con \u201cesa prosa que se desliza con la naturalidad que da la madurez\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Ayala-Dip sobre esta novela.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2015\/12\/07\/babelia\/1449488135_696945.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964091_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964091_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964091_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2015\/12\/07\/babelia\/1449488135_696945.html\">19. &#8216;El fin del Homo sovieticus&#8217;, Svetlana Aleksi\u00e9vich<\/a><\/h3>\n<p>Cuando Svetlana Aleksi\u00e9vich (Ucrania, 1948) recibi\u00f3 el Premio Nobel de Literatura, muchos lectores descubrieron la fuerza de una obra, a medio camino entre el periodismo y la historia. <em>El fin del \u2018Homo sovieticus\u2019<\/em> ofrece las voces de los que vivieron el fin del comunismo. \u201cSu obra es tambi\u00e9n una revancha del periodismo\u201d, escribi\u00f3 Llu\u00eds Bassets sobre su obra, \u201cque busca las fuentes m\u00e1s modestas y las experiencias m\u00e1s sencillas para explicar lo que fue silenciado durante las siete d\u00e9cadas sovi\u00e9ticas\u201d. <em>Traducci\u00f3n de Jorge Ferrer.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/11\/23\/babelia\/1038012617_850215.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964111_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964111_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964111_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/11\/23\/babelia\/1038012617_850215.html\">20. &#8216;Pers\u00e9polis&#8217;, Marjane Satrapi<\/a><\/h3>\n<p>En <em>Pers\u00e9polis,<\/em> el \u00fanico c\u00f3mic en la lista, la autora iran\u00ed cuenta la revoluci\u00f3n isl\u00e1mica de 1980 vista por una ni\u00f1a, la que Marjane Satrapi era entonces, con 10 a\u00f1os, cuando tuvo que ponerse pa\u00f1uelo por primera vez para ir a la escuela. \u201cTen\u00eda un deber para con mi pa\u00eds\u201d, le dijo en 2002 a Jaume Vidal en una entrevista. Un c\u00f3mic en blanco y negro porque, seg\u00fan Satrapi, \u201cel rojo de la sangre podr\u00eda ser muy dram\u00e1tico\u201d. <em>Traducci\u00f3n de Albert Agut<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<section id=\"sumario_3|fototextos\" class=\"sumario sumario_fototextos centro\"><a name=\"sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"fototextos\">\n<figure class=\"foto foto_w140\"><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/08\/30\/eps\/1567163647_187568.html\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964134_sumariofototexto_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964134_sumariofototexto_normal_recorte1.jpg 280w, \/\/ep01.epimg.net\/cultura\/imagenes\/2019\/11\/26\/babelia\/1574767429_166094_1574964134_sumariofototexto_normal.jpg 140w\" \/><\/a><\/figure>\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3><a class=\"enlace\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/08\/30\/eps\/1567163647_187568.html\">21. &#8216;La liebre con ojos de \u00e1mbar&#8217;, Edmund de Waal<\/a><\/h3>\n<p>A trav\u00e9s de la historia de 264 miniaturas japonesas llamadas netsukes \u2014entre ellas, la liebre que da t\u00edtulo al libro\u2014, Edmund de Waal (Nottingham, 1964) construye la historia de su familia, aunque va mucho m\u00e1s all\u00e1 en un retrato de la historia reciente de Europa y de sus profundas heridas y ausencias. <em>Traducci\u00f3n de Marcelo Cohen.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3>Del 22 al 50<\/h3>\n<p>22. La grande, Juan Jos\u00e9 Saer<\/p>\n<p>23. Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro<\/p>\n<p>24. Anatom\u00eda de un instante, Javier Cercas<\/p>\n<p>25. Demasiada felicidad, Alice Munro<\/p>\n<p>26. La tabla rasa, Steven Pinker<\/p>\n<p>27. Los a\u00f1os, Annie Ernaux<\/p>\n<p>28. Temporada de huracanes, Fernanda Melchor<\/p>\n<p>29. Sapiens, Yuval Noah Harari<\/p>\n<p>30. Kafka en la orilla, Haruki Murakami<\/p>\n<p>31. El nervio \u00f3ptico, Mar\u00eda Gainza<\/p>\n<p>32. Los diarios de Emilio Renzi, Ricardo Piglia<\/p>\n<p>33. La novela luminosa, Mario Levrero<\/p>\n<p>34. En presencia de la ausencia, Mahmud Darwish<\/p>\n<p>35. Incendios, Wajdi Mouawad<\/p>\n<p>36. Pensar r\u00e1pido, pensar despacio, Daniel Kahneman<\/p>\n<p>37. Las correcciones, Jonathan Franzen<\/p>\n<p>38. El adversario, Emmanuel Carr\u00e8re<\/p>\n<p>39. La mancha humana, Philip Roth<\/p>\n<p>40. Canad\u00e1, Richard Ford<\/p>\n<p>41. Elizabeth Costello, J. M. Coetzee<\/p>\n<p>42. Terror y utop\u00eda, Karl Schl\u00f6gel<\/p>\n<p>43. Lectura f\u00e1cil, Cristina Morales<\/p>\n<p>44. Las poetas visitan a Andrea del Sarto, Juana Bignozzi<\/p>\n<p>45. Ordesa, Manuel Vilas<\/p>\n<p>46. Distancia de rescate, Samanta Schweblin<\/p>\n<p>47. La noche de los tiempos, Antonio Mu\u00f1oz Molina<\/p>\n<p>48. Teor\u00eda King Kong, Virginie Despentes<\/p>\n<p>49. El mundo deslumbrante, Siri Husvedt<\/p>\n<p>50. Los testamentos, Margaret Atwood<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fototextos\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<h3>Del 51 al 100 (por orden alfab\u00e9tico del apellido del escritor)<\/h3>\n<p>Americanah, Chimamanda Ngozi Adichie<\/p>\n<p>Diccionario de autores latinoamericanos, C\u00e9sar Aira<\/p>\n<p>Experiencia, Martin Amis<\/p>\n<p>Patria, Fernando Aramburu<\/p>\n<p>Un pa\u00eds mundano, John Ashbery<\/p>\n<p>Fun Home, Alison Bechdel<\/p>\n<p>Genios: un mosaico de cien mentes creativas y ejemplares, Harold Bloom<\/p>\n<p>Vida precaria, Judith Butler<\/p>\n<p>El d\u00eda del Watusi, Francisco Casavella<\/p>\n<p>Las enso\u00f1aciones de la mujer salvaje, H\u00e9l\u00e8ne Cixous<\/p>\n<p>Hombre lento, J. M. Coetzee<\/p>\n<p>A contraluz, Rachel Cusk<\/p>\n<p>La maravillosa vida breve de \u00d3scar Wao, Junot D\u00edaz<\/p>\n<p>Jam\u00e1s el fuego nunca, Diamela Eltit<\/p>\n<p>El olvido que seremos, H\u00e9ctor Abad Faciolince<\/p>\n<p>Un \u00e1ngulo me basta, Juan Antonio Gonz\u00e1lez Iglesias<\/p>\n<p>El giro, Stephen Greenblatt<\/p>\n<p>El tejido del cosmos, Brian Greene<\/p>\n<p>Homo Deus. Breve historia del ma\u00f1ana, Yuval Noah Harari<\/p>\n<p>Trabajos del reino, Yuri Herrera<\/p>\n<p>Sumisi\u00f3n, Michel Houellebecq<\/p>\n<p>La posibilidad de una isla, Michel Houellebecq<\/p>\n<p>La doctrina del shock, Naomi Klein<\/p>\n<p>La casa de la fuerza, Ang\u00e9lica Liddell<\/p>\n<p>Berta Isla, Javier Mar\u00edas<\/p>\n<p>Asterios Polyp, David Mazzucchelli<\/p>\n<p>Necropol\u00edtica, Achille Mbembe<\/p>\n<p>C, Tom McCarthy<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, Richard McGuire<\/p>\n<p>Todo lo que tengo lo llevo conmigo, Herta M\u00fcller<\/p>\n<p>Escapada, Alice Munro<\/p>\n<p>Suite francesa, Ir\u00e8ne N\u00e9mirovsky<\/p>\n<p>Infiel. Historias de transgresi\u00f3n, Joyce Carol Oates<\/p>\n<p>El salto del ciervo, Sharon Olds<\/p>\n<p>El capital en el siglo XXI, Thomas Piketty<\/p>\n<p>Un apartamento en Urano, Paul B. Preciado<\/p>\n<p>Diccionario s\u00e1nscrito-espa\u00f1ol. Mitolog\u00eda, filosof\u00eda y yoga, \u00d2scar Pujol<\/p>\n<p>Retaguardia roja, Fernando del Rey<\/p>\n<p>La conjura contra Am\u00e9rica, Philip Roth<\/p>\n<p>Harry Potter y el misterio del pr\u00edncipe, J. K. Rowling<\/p>\n<p>La \u00faltima noche, James Salter<\/p>\n<p>Clav\u00edcula, Marta Sanz<\/p>\n<p>El artesano, Richard Sennett<\/p>\n<p>La estupidez, Rafael Spregelburd<\/p>\n<p>La poes\u00eda del pensamiento, George Steiner<\/p>\n<p>La gran brecha. Qu\u00e9 hacer con las sociedades desiguales, Joseph Stiglitz<\/p>\n<p>Los errantes, Olga Tokarczuk<\/p>\n<p>Nada se opone a la noche, Delphine de Vigan<\/p>\n<p>Hablemos de langostas, David Foster Wallace<\/p>\n<p>Fabricando historias, Chris Ware<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p class=\"nota_pie\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/11\/28\/babelia\/1574957574_459274.html\">As\u00ed ha decidido el jurado<\/a>: hombres que votan a hombres y j\u00f3venes que leen a extranjeros<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un jurado de 84 expertos ha escogido para Babelia los t\u00edtulos m\u00e1s relevantes de las dos primeras d\u00e9cadas del milenio &#8220;Hacer listas&#8221;, escribe Alberto Manguel&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11358],"tags":[],"class_list":["post-484796","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=484796"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484796\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":484798,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/484796\/revisions\/484798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=484796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=484796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=484796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}