{"id":485154,"date":"2019-12-07T19:14:52","date_gmt":"2019-12-07T19:14:52","guid":{"rendered":"http:\/\/diarioelpopular.com\/?p=485154"},"modified":"2019-12-07T19:14:52","modified_gmt":"2019-12-07T19:14:52","slug":"es-letra-de-mujer-el-desprecio-hacia-la-caligrafia-femenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/2019\/12\/07\/es-letra-de-mujer-el-desprecio-hacia-la-caligrafia-femenina\/","title":{"rendered":"&#8220;Es letra de mujer&#8221;: el desprecio hacia la caligraf\u00eda femenina"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"subtitulo\"><em>En el siglo XVI se dec\u00eda que las mujeres escrib\u00edan &#8220;con carbones o con pies de escarabajo&#8221;<\/em><\/h4>\n<div id=\"attachment_485155\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-485155\" class=\"size-medium wp-image-485155\" src=\"https:\/\/diarioelpopular.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/1552030807_941885_1552042448_noticia_normal-300x206.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"206\" \/><p id=\"caption-attachment-485155\" class=\"wp-caption-text\">Ilustraci\u00f3n de Edelfelt para L&#8217;Illustratrion (diciembre de 1888).<\/p><\/div>\n<p>No es una gran obra literaria, pero nos interesa esta escena de la novela de costumbres <em>Cosas del mundo<\/em> (1849), del cacere\u00f1o Antonio Hurtado. Un se\u00f1or, mientras se viste, le pide a su criado que le abra unas cartas y se las lea, a lo que el muchacho responde con reparos; temeroso de invadir la intimidad ajena y mirando las cartas con desapego, avisa: &#8220;Esta es letra de mujer&#8221;. \u00bfC\u00f3mo ha reconocido una caligraf\u00eda como femenina? Igual que hoy parece un estereotipo asociar una graf\u00eda poco cuidada e ilegible a los m\u00e9dicos cuando expiden recetas, en el espa\u00f1ol antiguo ten\u00eda mala imagen la caligraf\u00eda de otros colectivos.<\/p>\n<p>A menudo se ligaba la mala letra a los militares, por estar dedicados a las armas y poco al estudio, y tambi\u00e9n a veces, en el sentido justamente opuesto, se adjudicaba mala letra a los sabios, por no tener tiempo para detenerse en hacer buenos trazos, atrapados como estaban entre libros. La letra de mujer se asociaba a una caligraf\u00eda de trazo grueso, mal asentada en el rengl\u00f3n, con impericia en el manejo de la tinta: &#8220;Escrita con carbones o con pies de escarabajo&#8221;, dice un testimonio del siglo XVI recuperado por <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/libro?codigo=717065\">la historiadora de la lengua Bel\u00e9n Almeida<\/a>.<\/p>\n<p>La idea de que la mujer ten\u00eda un tipo de letra particular y reconocible ha sido tradicional en la historia cultural espa\u00f1ola hasta bien entrado el siglo XIX. En el<em>Monitor de las escuelas primarias<\/em>, publicado en Chile en 1853, se afirma que hay graf\u00edas que parecen &#8220;letra de mujer&#8221; (&#8220;una se\u00f1al que no era ni la muestra de su beldad, ni su buen coraz\u00f3n, ni la delicadeza de sus manos en tejer encajes y bordados&#8221;) y que era algo ofensivo que la letra de hombre pasara por ser de mujer. En una publicaci\u00f3n peri\u00f3dica de 1845 (el peri\u00f3dico <em>La colmena de Villalobos<\/em>) se dec\u00eda que &#8220;todas las letras de mujer se parecen&#8221;.<\/p>\n<p>Las razones de esta idea t\u00f3pica est\u00e1n fundadas en el escaso acceso que ten\u00eda la mujer a la escritura. En 1850, un 75% de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola mayor de diez a\u00f1os no sab\u00eda leer ni escribir; la tasa de analfabetismo entre mujeres era a\u00fan mayor, y ello aunque en el siglo XVIII hab\u00eda crecido t\u00edmidamente la alfabetizaci\u00f3n femenina bajo el reinado de Carlos III y se foment\u00f3 en algo la escuela p\u00fablica para ni\u00f1as.<\/p>\n<p>Como sabemos, la habilidad de escribir es una competencia t\u00e9cnica que se desarrolla m\u00e1s conforme se practica: desde que aprendemos a escribir (normalmente a partir de los cinco o seis a\u00f1os) hasta la edad adulta, vamos practicando y mejorando nuestra pericia con las letras, hasta que, de hecho, las terminamos haciendo nuestras, vici\u00e1ndolas para incluso volver a tener mala letra: la pr\u00e1ctica mejora la letra y la pr\u00e1ctica puede incluso deturparla. El hecho de que las mujeres alfabetizadas escribiesen poco en general explicar\u00eda esa desma\u00f1a que se atribu\u00eda a la letra femenina. Claro que hab\u00eda mujeres con buena letra y gran habilidad gr\u00e1fica, pero eran las menos y ten\u00edan poco peso en el derrumbe del estereotipo.<\/p>\n<p>El uso y aprendizaje de la escritura que desarrollaban las mujeres era, pues, m\u00e1s incompleto que el de los hombres. En el mundo antiguo, pocas mujeres aprend\u00edan a leer, y muchas menos aprend\u00edan a leer y a escribir. Algunos te\u00f3ricos de la educaci\u00f3n apoyaban que se ense\u00f1ase a leer pero no a escribir a las mujeres, para as\u00ed evitar posibles comunicaciones secretas que se pudieran mantener fuera del \u00e1mbito conyugal.<\/p>\n<p>&#8220;Gu\u00e1rdate de mujer latina y de moza adivina&#8221;, dec\u00eda una frase com\u00fan desde el siglo XVI, que advert\u00eda sobre lo ins\u00f3lito del desempe\u00f1o de tareas no consagradas socialmente como propias de las mujeres: tener mucho conocimiento (lo que se comparaba a &#8216;ser latino&#8217;, &#8216;ser letrado&#8217;) y ejercer la adivinaci\u00f3n eran parangonables en exotismo y en peligrosidad.<\/p>\n<p>Influye tambi\u00e9n en su trazo inh\u00e1bil el que ellas tuvieran menor exigencia social de escribir y menor oportunidad para hacerlo. De hecho, muchas de esas mujeres con competencia lectoescritora ser\u00edan m\u00e1s bien neoalfabetizadas, en el sentido de que, aun sabiendo escribir y leer, renunciaban o reduc\u00edan la puesta en pr\u00e1ctica de esa capacidad.<\/p>\n<p>En general, encontramos m\u00e1s abundante escritura de mujeres en el sector nobiliario y en el religioso. En la nobleza, escribir cartas a otros miembros de la aristocracia era parte de la sociabilidad com\u00fan y hoy se conservan interesantes colecciones documentales de cartas en los fondos nobiliarios espa\u00f1oles; en los conventos, por su parte, las monjas pod\u00edan incluso ser alfabetizadas ya de adultas por otras religiosas.<\/p>\n<p>Los testimonios de letra de mujer que conservamos se suelen hallar en misivas que son mayoritariamente cartas privadas de asuntos dispositivos y familiares: la salud, los nacimientos, p\u00e9sames, los arreglos de bodas y las cuestiones del ajuar personal. No sol\u00eda ser una escritura subversiva sino establecida dentro de los controles de la \u00e9poca y que nos informa de c\u00f3mo era la intrahistoria de nuestras antepasadas.<\/p>\n<p>No se observa en ellas un estilo de lengua particular, si bien es cierto que en la mayor parte de los casos las cartas privadas femeninas, por hablar del mundo dom\u00e9stico y de cuidados que ten\u00edan asignados las mujeres, presentan mayor uso de vocabulario \u00edntimo y apelativos familiares (despectivos o apreciativos) que las cartas de los varones.<\/p>\n<div id=\"sumario_1|foto\" class=\"centro\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"media\">\n<figure class=\"foto\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/verne\/imagenes\/2019\/03\/08\/articulo\/1552030807_941885_1552044422_sumario_normal.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"378\" \/><figcaption class=\"pie\">Esta carta a Maruja de su madre M.\u00aa Antonia (escrita en \u00c1vila en 1818) muestra un buen dominio caligr\u00e1fico, lo que revela que la firmante ten\u00eda cierta costumbre de escribir. La carta empieza as\u00ed: Esta carta a Maruja de su madre M.\u00aa Antonia (escrita en \u00c1vila 1818) muestra un buen dominio caligr\u00e1fico, lo que revela que la firmante ten\u00eda cierta costumbre de escribir. La carta empieza as\u00ed: &#8220;Mi querida Maruja: Por la tuya de 26 veo no tienes mas que dolor de muelas y es una friolera quando yo esperava que por ymitar a Vicenta, devias aver malparido, una cosa como un grumo de pimienta (\u2026) supongo tacordarias de mi la noche de Navidad pues yo tanvien me acorde de ti estuvimos las dos solas&#8230;&#8221;.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Quienes no sab\u00edan escribir, mujeres u hombres, y ten\u00edan la necesidad de hacerlo, confiaban la escritura a un escriba, amanuense o pendolista que trabajaba por encargo. De hecho, es muy com\u00fan en cartas escritas por mujeres que veamos el texto redactado con una letra y la firma con otra; normalmente esa firma es una r\u00fabrica poco trabajada y con clara muestra de inhabilidad gr\u00e1fica: es la firma de la mujer. Otro refr\u00e1n antiguo, &#8220;Mano sobre mano, como mujer de escribano&#8221;, muestra la relevancia hist\u00f3rica que ten\u00edan los escribanos y el bienestar que se atribu\u00eda a estar casada con alguno de ellos.<\/p>\n<p>Si bien en los \u00faltimos a\u00f1os se ha estudiado c\u00f3mo escriben las mujeres en el sentido de c\u00f3mo crean un mundo literario o c\u00f3mo se relacionan con los cauces oficiales de publicaci\u00f3n de ficci\u00f3n, solo recientemente se ha comenzado a trabajar de qu\u00e9 forma material escrib\u00edan y qu\u00e9 tipos de letra muestra la escritura femenina.<\/p>\n<p>Y la historia nos da una lecci\u00f3n de superaci\u00f3n del t\u00f3pico: quienes actualmente se ocupan de recuperar, editar y explicar cient\u00edficamente esa escritura femenina de otro tiempo son profesionales de la filolog\u00eda y la historia, carreras hoy mayoritariamente estudiadas en Europa y Am\u00e9rica por mujeres que tienen la buena o mala letra de cualquier persona con estudios superiores. El refr\u00e1n puede actualizarse: &#8220;Al\u00e9grate de la mujer latina&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el siglo XVI se dec\u00eda que las mujeres escrib\u00edan &#8220;con carbones o con pies de escarabajo&#8221; No es una gran obra literaria, pero nos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11358],"tags":[],"class_list":["post-485154","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=485154"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":485156,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485154\/revisions\/485156"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=485154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=485154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diarioelpopular.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=485154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}